Blog de Ana Serantes

Diario de una dominante

¿Y cuando hay hijos?

Hola, buenos días:

He leído varias historias de las publicadas en su página, porque me atrae la sumisión, pero no entendida como la leo en los relatos.

Soy un hombre casado que vive en Madrid con niños pequeños, y en ninguno de los relatos he visto que las parejas Ama/sumiso tengan niños pequeños a su cargo, ni cómo llevarían esa relación frente a ellos. Si tienen colgado algún caso real, me gustaría que me ilustrasen, o mejor aún si me pueden poner en contacto con sus protagonistas.

Considero que si los dos en la pareja trabajan y tienen que cuidar de los niños, es imposible que yo, como sumiso me ocupe de todo, ya que hay que llevar y recoger a los niños, prepararles las comidas, etc.; y eso es cosa de dos.

Me gustaría que me respondieseis a estas inquietudes. Gracias, Fernando Fernán.

DominacionFemenina.net (Ana Serantes):

Fernando, tienes razón: los hijos apenas han ocupado lugar en las experiencias y artículos publicados en la revista, aunque aparezcan de pasada en algunos textos. Es posible que uno de los motivos resida en que las personas prefieran contar sus éxitos en lugar de sus dificultades, lo que es especialmente comprensible cuando se asume un estilo de vida casi clandestino, cuya presencia necesita reivindicarse en la sociedad para que las personas que lo practican no se vean obligadas a esconderlo. En esta situación, resulta lógico que todos pongamos el acento en las virtudes y ventajas más vendibles de esta forma de vida y olvidemos los conflictos. Ahora bien, que sea lógico no significa que constituya la mejor opción. Somos de la opinión de que siempre es más provechoso afrontar los conflictos que aparcarlos.

Es verdad que la presencia de los hijos supone una dificultad innegable para la práctica abierta de la dominación femenina. Sabemos de algunas parejas, las menos, que sin embargo no esconden a sus hijos su forma de vida. Así que estos hijos son perfectamente conscientes de que en casa los pantalones los lleva mamá y que papá hace exactamente lo que le mandan (lo que no significa que conozcan las actividades que tienen lugar en el dormitorio, desde luego). Es una opción, y debe ser contemplada.

No obstante, no es la que defenderíamos en esta revista. ¿Por qué? Pues porque nos parece que los hijos deben crecer con una cierta independencia respecto al estilo de vida de sus padres para que en el futuro puedan escoger el suyo con la mayor libertad posible. Si la relación familiar está muy marcada por la dominación femenina, es probable que estemos prefigurando en exceso la opción de nuestros hijos.

Claro que el hecho de que la dominación o la sumisión no sean explícitas no significa que no pueda haber dominación femenina en una relación de pareja con hijos. Ni mucho menos. La dominación puede ejercerse con toda radicalidad en el espacio privado de la pareja, que suele ser el dormitorio, pero que no tiene porqué ser el único, y lo mismo ocurre en los momentos en que los hijos no estén presentes por cualquier circunstancia.

Pero la dominación femenina también puede ocupar un lugar en presencia de los hijos, aunque sea de forma más velada. Todavía hoy no se plantean estas dudas cuando la dominación en el hogar es masculina, nadie parece asustarse de que el padre domine en la estancia e imponga sus criterios, o de que la madre trabaje fuera y dentro mientras el varón lo hace sólo fuera. Analicemos, desde este punto de vista, lo que nos dice Fernando: “Considero que si los dos en la pareja trabajan y tienen que cuidar de los niños, es imposible que yo, como sumiso me ocupe de todo, ya que hay que llevar y recoger a los niños, prepararles las comidas, etc.; y eso es cosa de dos”. En una relación igualitaria, es verdad, es cosa de dos; en la mayoría de las relaciones, es cosa de una y, a veces, el uno colabora un poco.

Así que hay que tener en cuenta dos factores: el primero, que una relación de dominación femenina no es una relación igualitaria, que “el hombre propone, y la mujer dispone”. Y la segunda, que por qué vamos a considerar “imposible” que un hombre pudiera hacer lo que tantas mujeres han hecho y continúan haciendo: ocuparse prácticamente de todo, de llevar y recoger a los niños, prepararles las comidas, etc. Lo que está claro es que los niños no pueden estar desatendidos, todo lo demás es cosa que atañe a la mujer dominante decidir, aunque es casi seguro que esa mujer dominante contemplará las necesidades y las posibilidades de su compañero a la hora de adjudicarle las tareas que considere oportunas.

Y no debería considerarse un problema, como decíamos, que los niños vivan en un hogar en el que es la madre quien lleva la voz cantante, aunque a nuestro juicio no convenga que esa voz sea estridente. No pasa nada porque sea ahora papa el que se encarga de preparar la comida o de lavar los platos porque mamá tiene mucho trabajo profesional que atender. Y tampoco pasa nada porque los hijos no vean a papá discutir con mamá o contestarla, o porque vean como papá le prepara un refrigerio a mamá cuando llega del trabajo y se lo sirve mientras ella repone fuerzas. Porque todo esto no significa, por supuesto, que papá sea un pelele, sino todo lo contrario, una joya de marido. Y lo mismo podemos decir si es mamá la que elige la película que se va a ver en casa o en el cine, o el lugar en el que transcurrirán las vacaciones familiares.

Hay un fenómeno sociológico en Estados Unidos sobre el que ya se han publicado artículos y estudios: la cantidad de maridos de las altas ejecutivas de las empresas de aquel país que han abandonado sus empleos para convertirse en amos de casa, en el reposo de la guerrera cuando vuelve a casa. Y estos hombres, que la mayoría disfrutaba de buenos empleos, se dedican ahora al cuidado de la casa y de los hijos, porque la pareja ha llegado a la conclusión de que la relación de pareja y la familiar irán de esa forma mucho mejor. Es cierto, Fernando, que hablamos de parejas que se pueden permitir que uno de sus miembros deje de trabajar, pero también de parejas cuyos hijos se están acostumbrando a que es mamá la que trae el dinero a la casa que atiende papá.

Por lo tanto, aunque creamos que no se deben montar escenas delante de los niños, si pensamos que una relación de dominación femenina es perfectamente compatible con tener hijos, aunque los dos trabajen, pero es de sentido común asumir que los hijos comportan obligaciones que se plasman en todos los terrenos. E insistimos en que lo que parece tan “imposible” es lo que muchas mujeres han hecho y hacen todos los días, y en que no pasaría nada, Fernando, si tuvieras que hacerle y servirle el desayuno a tus hijos y a tu mujer mientras ella lee el periódico de la mañana. Tierna estampa familiar que nada perdería con la inversión de los papeles.

De todas formas, las posibilidades de vivir la dominación femenina con hijos son muchas, y deberíamos trasladarle la cuestión a los lectores de la revista para ver qué pueden aportar ellos, especialmente quienes estén en esa situación, a las dudas que se plantea Fernando.

8 Comentarios
  1. “el hombre propone, y la mujer dispone”, yo pensaba que en un matrimonio tradicional era al revés, la mujer proponía y el hombre disponía si se podía hacer o no, uy que en un matrimonio de DF el hombre debe ser activo en cuanto a anticiparse a los deseos de su mujer y proponer cosas que beneficien a su mujer y que la mujer lleva la voz cantante y decide siempre que hacer, y con los hijos lo considero igual pero sin cortarles las diferentes alternativas que tienen de vivir sus propias vidas

    17:13 | 27 Mayo 2008

  2. No creo que invertir los roles sea el camino, pero allá cada cual. Las necesidades que surjan fuera de la pareja, en mi opinión, han de ser llevadas de modo igualitario, tan aberrante es que la mujer se ocupe sólo de los niños como que lo haga el hombre.

    19:33 | 27 Mayo 2008

  3. lo aberrante sería que no se ocupase ninguno de los dos xd!.

    19:37 | 27 Mayo 2008

  4. yo lo que me refería es si en la educación de los hijos la mujer tendría la última palabra, pero si el hombre se somete a su mujer porque confía en ella ¿por qué no iba a confiarla a ella la educación de los hijos?

    19:42 | 27 Mayo 2008

  5. Yo tengo un niño, de 9 años. Y si, es muy complicado combinar una relación D/s con un enano que todo lo pregunta y se fija en todo.

    Nosotros intentamos que, mientras el está delante, haya una relación de plena igualdad. Por ejemplo, en las tareas de casa colaboramos todos, incluido el niño. A veces soy yo la que lo lleva al cole y a veces mi chico, a las reuniones con los profesores vamos los dos y las decisiones que nos afectan a los tres las discutimos entre los tres.

    Pero hay detalles, matices, cosas que el niño no nota… “Cariño, prepárame la bañera”, “tráeme un vaso de agua” o “hazme un masaje en los pies”
    Cosas que son en realidad órdenes, pero dichas de forma que parezcan favores que pides, a los que evidentemente, mi pareja jamás se niega.

    Ahora, cuando el niño está en el cole, o cuando se queda en casa de la abuela, es cuando realmente desarrollamos la relación D/s.

    ¿Puede esto influir en su comportamiento adulto?
    Pues no sé, pero de momento es un niño bastante educado, le abre la puerta a los demás y les deja pasar, cuando le pides algo lo hace (bueno, casi siempre, al fin y al cabo es un niño, jajá). Y desde luego su comportamiento con las niñas es bastante más cordial que con los niños. Cuando sea adulto ya veremos, pero creo (yo que voy a decir, soy su madre, jajá), que será cuanto menos, respetuoso con las mujeres.

    Desde luego que, en el momento apropiado, junto con la conversación sobre sexo y opciones, le hablaremos del bdsm, pero poniéndolo al mismo nivel que todas las demás variantes sexuales. Como lo que es, vamos, una opción como otra cualquiera.

    De todas formas, supongo que cada uno lo hará como crea más conveniente, entre mis conocidos dentro de este mundo, pocos tienen hijos y los que los tienen ya son mayores.
    Un saludo,
    Leo

    21:28 | 27 Mayo 2008

  6. Eso es lo lindo de los relatos, nunca hay chicos, nunca hay vecinos, ni suegra que se te instala en tu casa … :)

    Nosotros tenemos dos, por lo tanto la D/s está circunscripta a la estricta intimidad, tambien trabajamos ambos por lo que estoy en un caso como el de Fernando, resulta imposible que uno haga todo. Siempre fue así, por lo que mi participación en las tareas del hogar pasa desapercibida pues ya existía antes de arrancar con la D/s.

    En cuanto atiene a la sexualidad lisa y llana, obviamente todo dejo de la D/s les es invisible, creemos que los padres son los padres y los hijos son los hijos y a estos no les compete que hacen sus padres en la cama. Obviamente no ahora que son chicos, cuando sean mayores, tampoco.

    Como cualquier familia en su momento se les hablará y explicará todo lo relativo a la sexualidad, formas de cuidarse, prevenir enfermedades, embarazos y demás.

    Se que hay parejas con hijos adolescentes que han blanqueado la D/s con ellos pero no lo comparto, yo considero que las opciones de los padres son de ellos y los hijos deben explorar y elegir las suyas propias, una vez que les has transmitido todo lo que necesitan saber.

    Volviendo un poco al tópico del post, si, nosotros mantenemos la intimidad pero en el día a día, entre el trabajo, los chicos y todos los imprevistos de la vida moderna, a veces esa intimidad solo constituye un ratito al que ambos llegamos despedazados y realmente hay dias en que hay que ponerle mucha onda, y, supongo que como todos, aprovechamos al máximo cada ratito de intimidad del que disponemos.

    Un saludo a todos.

    4:49 | 28 Mayo 2008

  7. Pepe: no se trata de cambiar los roles, sino llevar a cabo, el que cada uno ha elegido libremente para si mismo.

    Adrián: Estoy totalmente de acuerdo contigo, la intimidad de los padres es de ellos, y sus hijos tendrán que descubrir lo que les gusta.Cómo madre de una hija, de 7 años, le daré en su momento toda la información sobre sexualidad y maneras de prevenir enfermedades, pero ella tendrá que descubrir su propio camino.Lo único que me preocupa es poder enseñarle a elegir libremente, a que haga lo que quiera,cuando quiera y porque quiera, respetándose a ella y a los demás.Pero, no tengo porque contarle que practico yo en mi cama con mi pareja,como tampoco tendrá que contarmelo ella, solo quiero que sea lo que quiera y sea feliz.

    Un saludo a todos

    13:44 | 28 Mayo 2008

  8. Me encanta este tema, porque en verdad es algo que me tenia preocupada hace algun tiempo, ahora es como que tomamos valentia y bueno, deje mis anticonceptivos, con casto queremos ser papas y ya estamos planeando de alguna forma como encastrar en nuestra vida D/s a esa personita que tanto deseamos. No se cuanto me llevara que llegue, solo se, que me preparo para un cambio grande en mi vida. Pienso que si es nena, va a ser la princesa de la casa, malcriada, simpatica, dulce y seguramente seguira los pasos de su madre, jeje y no porque me siente a explicarle como dominar a un hombre, sino que va a mamar desde pequeña la Dominacion Femenina, si es nene, seguramente va a salir educado con las mujeres, ya que notaria el comportamiento de su padre en casa. y esto es asi, ya que conscientes o no, todos traemos algo mamado dentro nuestro. Desp ella elegirá que tipo de vida llevar y que relaciones tener. Pero en fin…son solo suposiciones, ya que todavia no hay noticias de este tema. Nosotros como futuros padres trataremos de darle lo mejor y lo que este a nuestro alcance, pero jamas dejaria de lado la mujer que soy por haber sido mamá, solo deberia modificar las mismas cosas que modifico en casa cuando llegan familiares a visitarme y se quedan un tiempo, creo que no es tan complejo, solo hay que saber amoldarse. besos a todos! y espero seguir leyendo historias de padres de este mundillo.

    23:21 | 28 Mayo 2008

 

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