Blog de Ana Serantes

Diario de una dominante

Arrieros somos

Hace unos días, me quedé pensativa después de darle al botón “Publish” del Wordpress para colgar aquí “Avance publicitario”. Por el párrafo final en el que hablaba de salir del armario, de valientes e intrépidos dispuestos a pagar el precio de salir a la luz. No pude evitar preguntarme: “¿Me estaré convirtiendo en una militante de la dominación femenina?”. Y el sábado leía una frase en el comentario de J: “lo único que le echo en falta a este blog, Ana, es un poquito de humor”. Pues yo sí que veo la relación: el escaso sentido del humor que suele distinguir a la gran mayoría de los militantes de casi cualquier causa.

Después de que me quedara pensativa, le hice la pregunta a mi chico: “¿Tú crees que con el blog me estoy convirtiendo en una militante de la dominación femenina?”. Y la respuesta de Miguel no fue un bálsamo: “Parece un poco inevitable. Lo que quieres con el blog es ayudar a la gente que tiene problemas con esto. Y a mí eso me parece que es como ser militante de una causa, y la dominación femenina es la causa de tu blog”. Nada, que el chico tiene razón, que me podía haber respondido perfectamente yo sola. Pero, claro, nunca pierde una la esperanza de que su “ser querido” sea tan hábil como para engañarla: “Que no, bonita, que no, que lo estás haciendo todo de maravilla”.

El problema radica en que es verdad que el principal impulso que me llevó a ocupar un lugar en la Red fue el recuerdo de lo muy bien que me vinieron algunos de los textos y páginas que descubrí en Internet cuando empezaba a meter el hocico en la dominación femenina. Y su principal función la puedo resumir fácilmente: “Chica, esto no parece tan raro, porque nada es raro cuando hay tanto”. Así que sí, que siempre me he planteado que un componente básico de esta labor es ayudar a otros a asumir la normalidad de sus pulsiones por dominar o someterse. Así que sí, que no me queda otra que reconocer que un poco o un mucho de militancia estoy haciendo con este blog.

¿Y entonces qué decir de la frase de J? Pues también que sí, que razón tiene, que no es que falte “un poquito de humor”, es que se agradecería que hubiera aunque fuera sólo un poquito. Pero no, no lo hay, o no lo está habiendo hasta el momento. La principal razón que se me ocurre es que esas pulsiones a las que me refería se viven y se plantean en la mayoría de los casos con bastante dramatismo, y a ver cómo contesta una con sentido del humor a la persona que le escribe poco menos que desesperada.

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Además, cuando respondes al que consulta… consultorio. Y, la verdad, no es que un consultorio sentimental sea la cosa más graciosa que se me ocurra imaginar. Sin embargo, siempre consideré que el consultorio de Elise Sutton ha constituido una excelente ayuda para un buen montón de personas, y pensé: “Bien vendría algo así en español”. Y así lo hice la vez anterior, y así pienso repetirlo ahora. Aunque ahora no pretendo sólo éso; veremos lo que pretendo cuando este Diario de una dominante tenga unas cuantas páginas más. Pero, como decía ayer, ya se me ha metido el consultorio en el Diario… y se me ha quedado el sentido del humor en la escalera.

¿Seré algún día capaz de meterlo en casa? Pues, si quieren que les diga la verdad, no tengo ni idea de si el día que abra la puerta estará todavía ahí, en el rellano, o se habrá hartado de esperarme. Me preocupa, sí, porque pocas cosas tan beneficiosas para la salud como el sentido del humor; pero bueno, tampoco me voy a dejar amilanar por la ausencia. En fin, que me confortaré pensando que, como dice la vieja locución castellana, “arrieros somos y en el camino nos encontraremos”.

PD. He decidido acelerar un poco la introducción de los artículos antiguos, así que colgaré uno cada día independientemente de que publique o no una nueva página del Diario.

6 Comentarios
  1. Eres un poco dura contigo misma, Ana, al inculparte como “militante” por asumir mi comentario de falta de humor en el blog. A la vista de lo que hoy dices, más que militante de una idea obsesiva, yo diría que tu blog toma una cariz “profesional”, y en ese sentido la seriedad no sería un defecto sino una virtud. Pero claro, los consultorios abiertos siempre se han entendido como ejercicios amateur de periodistas y pitonisas metidos a consejeros espirituales, es decir, algo a veces eficaz, pero poco serio.
    Supongo que la referencia de la Sutton pesa mucho en un blog que había empezado más personal contando tu acceso a la dominación femenina desde unas circunstancias muy claras y bien descritas.
    En todo caso, espero que mis comentarios, a veces impertinentes, no tengan mayor influencia, y que sean tu mejor intuición y mayor experiencia los que le vayan dando tono y carácter.
    Un cordial saludo y todos mis respetos.

    18:01 | 17 Marzo 2008

  2. Pues para mi que viendo lo que hay por internet de dominación femenina en español, Ana, tu blog es un auténtico lujo, diría que es único, así que ánimo que se te lee con aunténtico placer.

    19:15 | 17 Marzo 2008

  3. J, como te dije en algunos de los correos que intercambiamos, tus comentarios no me han parecido nunca impertinentes. Y por supuesto, tampoco el que nos ocupa, que agradezco, porque creo que tienes buena parte de razón y porque siempre agradezco que alguien tenga el suficiente interés por lo que hago como para señalarme alguno de los problemas de lo que hago. Y te agradezco también la inteligente salida que me ofreces: “un cariz profesional”.

    De todas formas, no te preocupes, que el hecho de que haya escrito ésto no quiere decir que me esté mesando los cabellos, ni mucho menos, tan sólo pongo de manifiesto uno de los problemas o características de este blog, por el momento. Pretendo seguir haciendo las dos cosas: el “cariz profesional” y el personal (de hecho, eso es precisamente lo que me planteé al dividir el blog en dos apartados). Y no me agobio, ya irá saliendo. Y sí, J, espero que tus comentarios, como otros, tengan influencia, espero que de la “conversación” en el blog salgan buenas cosas, y esa es la razón de que yo también esté participando con comentarios en esa “conversación”, que por el momento va tranquila, pero estamos en los comienzos: el blog apenas tiene dos meses y no es muy conocido.

    Y gracias también a ti, Severino, por el piropo.

    20:10 | 17 Marzo 2008

  4. Yo pienso lo mismo que Severino, que tu blog es un lujo Ana.

    11:17 | 18 Marzo 2008

  5. Ser militante de una causa no quiere decir ser fundamentalista talibán para el que todo es blanco o negro y la diferencia se resuelve con un baño de sangre. No se porque pongo un ejemplo tan lejano si en nuestra “cultura occidental y cristiana” está llena de “talibanes” de diferentes causas.
    El humor entra siempre que puede. En un post de éste blog (no recuerdo cual, ahora) hay un comentario de Mar ¿puede ser?; que a mí me parece genial, cuenta lo que desea contar con muy pocas palabras y con una dosis adecuada de humor.

    13:07 | 25 Marzo 2008

  6. [...] yo el blog. Un problema que del que en cierto modo escribía hace un tiempo: en la entrada “Arrieros somos” me preguntaba: “¿Me estaré convirtiendo en una militante de la dominación femenina?”. [...]

    3:25 | 7 Febrero 2009

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