Blog de Ana Serantes

Diario de una dominante

Cerebro cavernícola II

Concluía mi entrada de ayer diciendo que no termina de parecerme correcto el planteamiento de que las mujeres nos sintiéramos atraídas desde la Prehistoria por los hombres de “recursos materiales y estatus social” o “bien situados en el plano socioeconómico”. Cierto que esa idea de algún modo me trae la imagen de la mujer como sumisa y que, quizá, como convencida practicante de la dominación femenina que soy, me resista. No obstante, trataré de que no se me note mucho, de dejar a un lado en lo posible los prejuicios al exponer mi postura.

Como escribía, no me resulta convincente la formulación utilizada para las pequeñas tribus de humanos que nomadeaban por las sabanas africanas, en las que me cuesta imaginar a los varones acumulando recursos materiales de propiedad privada y adornados con su estatus social en la competición por las mujeres más deseadas del grupo.

Creo que resulta más acertado pensar más en los términos de la selección natural: las mujeres buscarían, esto es, se sentirían atraídas por los hombres que consideraran más adecuados para coadyuvar al éxito reproductor de su genotipo. Pero para alcanzar ese objetivo se hacían necesarios dos atributos que no siempre coincidían en los mismos hombres: los mejores varones para lograr la concepción y alumbrar buenos descendientes, y los más apropiados para mantener con vida a la prole concebida (trabajo nada sencillo entonces).

Soy de la opinión de que este planteamiento resulta más exacto que el de las mujeres a la búsqueda del hombre con estatus social. Y además contribuye a difuminar, siquiera un poco, la imagen de las mujeres como sumisas. Porque las mujeres no eran fundamentalmente sumisas: cómo pueden serlo las personas que deciden, las que escogen a su pareja entre los ofertantes masculinos que las cortejan en busca de sus favores. No, de sumisas nada. Las mujeres eran quienes más y mejor se preocupaban por la supervivencia del grupo y elegirían a sus parejas en consecuencia. Para lograr el éxito reproductor deberían buscar a los hombres que estimaran que les podían proporcionar mejores genes para sus hijos. Y para mantenerlos con vida tendrían que escoger a aquellos más comprometidos y más fiables para ellas en esa tarea. No digo hombres más sometidos a ellas porque sería una suposición con escasa base histórica, aunque no me parezca una suposición descabellada, pero desde luego resulta lógico imaginar que elegirían a hombres que al menos aceptaran los criterios de quienes, por naturaleza y tradición, estaban más preparadas para cuidar de los suyos, de sus hijos y de sus hombres.

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Después vendría la sociedad patriarcal, con su propiedad privada, sus clases sociales y la discriminación de las mujeres. Y entonces sí, entonces no les quedó otra a las mujeres que asumir que los hombres con “recursos materiales y estatus social” o “bien situados en el plano socioeconómico” proporcionaban una seria ventaja para el cuidado de la descendencia. Y era tanta esa ventaja que bien podía asumirse el riesgo de prescindir de varones con mejores condiciones genéticas para la concepción. Y debió ser entonces cuando los hombres maduros se volvieron “interesantes”… siempre que la madurez, claro está, fuera acompañada de poder y posibles, osea, de posición socioeconómica.

Ahora bien, si la transformación de la sociedad en patriarcal llevó a que muchas, bastantes o algunas mujeres se sintieran atraídas por hombres de desahogada posición económica antes que por los en apariencia mejor dotados física o genéticamente (lo cual demostraría que nuestras preferencias sexuales no están determinadas por nuestros cerebros “cavernícolas”), sería lógico suponer que el fin del patriarcado y la liberación de las mujeres podría acarrear de nuevo una transformación en sus preferencias de emparejamiento. Encadenemos preguntas:

—¿Volverán las mujeres que disfruten por sí mismas de una buena posición económica a preocuparse más de la calidad genética de sus parejas que de sus recursos materiales?
—¿Preferirán esas mujeres hombres jóvenes de aspecto saludable en lugar de “maduros interesantes”?
—¿Incluso si el acervo genético pierde importancia, no serán cada más las mujeres que prefieran darse el gusto de un hombre joven y guapo?
—¿Perderán algo de importancia para ellas los recursos materiales de ellos si los suyos son suficientes?
—¿No se están volviendo ya mucho más interesantes para los hombres las maduras… desde que tienen poder (empresarias, profesionales liberales, actrices, ejecutivas, políticas…)?
—¿Serán las mujeres menos sumisas con los hombres que tengan menos poder que ellas?
—¿Se mostrarán las mujeres con poder más dominantes a la hora de tratar a sus parejas?

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Yo creo que sí, que las respuestas a esas preguntas son afirmativas. Es decir, que la transformación social a la que estamos asistiendo garantiza que habrá más mujeres dominantes, tanto en el ámbito sexual como en el social. Porque cuesta imaginar que las mujeres que obtienen un poder que casi nunca tuvieron no vayan a utilizarlo en todos los aspectos de sus vidas.

Ahora bien, eso no significa, desde luego, que anuncie que caminamos hacia una ginocracia en la que las mujeres serán en general dominantes. Una cosa es suponer que el poder que van acumulando las mujeres va a transformar unas cuantas cosas en nuestra sociedad y en nuestras relaciones de pareja y otra, bien distinta, es dibujar un escenario de sometimiento generalizado de los hombres al poder de las mujeres. No, no pienso que nos encaminemos hacia una sociedad dirigida exclusivamente por las mujeres y con los hombres a su servicio, en la que, por ejemplo, resultara inconcebible que una mujer quisiera dar rienda suelta a sus tendencias sumisas. Tampoco se puede ignorar ese “neomachismo” femenino al que se refiere Iván en otro comentario (aunque los fenómenos sociales que se desarrollan entre las clases menos pudientes no suelen ser los que acaban marcando las tendencias que se imponen en la sociedad). En cualquier caso, la novedad en nuestro mundo no son las mujeres sumisas ni las que aceptan o reproducen los comportamientos machistas, sino las dominantes, las explícitamente dominantes. Y es muy posible que sean ellas las que distingan los tiempos que se avecinan.

Yo así lo espero. Pero como así lo deseo… quizá me diga Iván que me estoy construyendo “la teoría del consuelo” justo a mi medida.

33 Comentarios
  1. Supongo que lo que se hace evidente es que todos aquellos que afirmaban que si una mujer tenía la posición y el poder de los hombres su comportamiento sería distinto, en el sentido de que utilizaría esa posición para hacer “un mundo mejor” se equivocaban. Las mujeres no tienen comportamientos diferentes a los que los hombres han venido teniendo y evidentemente ese exceso de sentimentalismo con el que nos habían edulcurado se suele diluir y nos enfrentamos a las cosas con el mismo “realismo” que lo han venido haciendo los hombres.

    Y en cuanto en quienes nos fijaremos a la hora de dar rienda suelta a nuestros deseos dependerá mucho de para qué y qué es lo que estamos deseando porque en definitiva nuestra nueva posición hace que seamos libres y como consecuencia ya no negamos lo que estamos deseando.

    9:14 | 30 Mayo 2008

  2. Ya me gustaría que tuvierais razón. Sin embargo, yo no soy tan optimista.

    Sobre el comentario de Amy en el que dice que las mujeres contemporáneas son “libres”. Mejor pongamos “libres” entre comillas porque casi siempre la libertad conlleva dilemas, dudas y problemas que te vuelven a convertir en un esclavo. La lucha feminista de momento ha hecho que las mujeres contraigan sobrecargas que no sufrían las mujeres de antaño: jornadas dobles, divorcios y maternidad en solitario, dudas y dilemas existenciales (maternidad o profesión), eterno sentimiento de culpa (sensación de tener a los hijos desatendidos), etcétera. Sí, en términos absolutos las mujeres contemporáneas gozan de más libertad que las de antaño, pero esa libertad de momento conlleva tantas cargas que es como si las mujeres hubieran escapado de la cárcel para terminar siendo mulas de carga. Y eso tampoco es ser libre.

    En segundo lugar, no parece que a los hombres nos haya impresionado nunca, en lo que a atracción sexual se refiere, el estatus socioeconómico de una mujer. A la mayoría de hombres les pones delante a una chica de 20 años analfabeta y pechugona, y al lado una mujer de 50, culta, inteligente y ministra del gobierno, y casi todos se quedan con la veinteañera iletrada.

    En cambio, si fuera al revés, pocas mujeres se quedarían con un veinteañero ignorante, por muy bueno que estuviera, si se pueden quedar con un hombre poderoso y bien posicionado. Claro, esto a grandes rasgos, no hace falta que nadie responda con el consabido “Depende…”.

    En cuanto al comentario de Ana Serantes sobre las clases menos pudientes. Bueno, hay que tener en cuenta que las clases menos pudientes siguen siendo mayoría. Y son éstas las que manifiestan con mayor candidez y menos subterfugios la verdadera esencia de la naturaleza humana. Así que yo no sentenciaría con tanta despreocupación que el neomachismo es un problema de los pobres. No no, son gente de mi barrio, y muchas de estas chicas que se pelean por ver quién es la mejor “chupapollas” están en la universidad.

    Y por último, estoy de acuerdo con Ana Serantes en que la mujer primitiva difícilmente podía basarse en los recursos materiales del hombre a la hora de elegir pareja. Claro, se supone que las tribus primitivas tenían otro concepto de la propiedad privada; seguramente los recursos eran propiedad de la tribu y no de nadie en particular. Pero no hay duda de que ya en las tribus primitivas había jerarquías sociales y que cada hombre tendría un estatus social dentro del grupo. Y no me cabe duda de que las mujeres se sentirían atraídos por los hombres mejor considerados dentro de la tribu (mejores cazadores, mejores líderes, etc.), ya que quedarse preñada de un hombre respetado equivalía a tener un hijo que a su vez sería respetado y protegido y a ser una misma respetada y protegida.

    Por eso hoy en día las mujeres siguen deseando a hombres reconocidos y respetados dentro de la sociedad, si bien ese reconocimiento social ya no está simbolizado por la cantidad de piezas de caza que el hombre trae a la cueva, sino por la cantidad de títulos académicos, dinero en nómina o automóviles de alta gama que éste posee. Sea como sea, las mujeres desean al hombre reconocido, respetado, con prestigio, que es otra forma de decir “bien posicionado en el plano socioeconómico” que yo mencionaba con anterioridad.

    4:31 | 31 Mayo 2008

  3. Y otro motivo para no ser tan optimistas, éste de tipo geopolítico:

    Después de la reestructuración mundial que tendrá lugar dentro de unos años, no sé si a raíz de crisis energéticas, medioambientales o bélicas (tal vez una Tercera Guerra Mundial), y en cuanto el gigante chino y la india y el mundo islámico empiecen a poner en jaque el sistema capitalista occidental, es posible que vivamos una regresión machista y que las mujeres vuelvan al hogar. Y os digo una cosa, muchas, ese día, suspirarán aliviadas. Porque muchas mujeres ya están hartas de este sistema de vida y le pegarían una patada a todo si pudieran encontrar un marido rico y dominante que las permitiera estar en casa haciendo de sumisitas.

    Y las comprendo, porque a mí también me gustaría ser el esclavo de una mujer dominante rica y dedicarme por entero a las tareas del hogar. ;)

    4:54 | 31 Mayo 2008

  4. WooOLa nuevamene Srita Ana:

    nuevamente aki leyendole y escribiendo, esta ves al leerle pues aunke estoy de acuerdo en puntitos tambine difiero de otro tanto, osea, kreo ke tiene razon, en cuanto a ke al principio las mujeres buskaban lo ke seria la mejor genetica, puesto ke es lo mas logico, pues es lo ke los animales mas primitivos ke el ser humano, aunke el ser humano asi ke digamos ke evolucionado este no es para tanto. habiendo particularidades dentro de todo obio, porke existen personas ke rompen moldes, tanto mujeres como hombres, y los rompen de lo lindo me consta jijijiji. pero tambien kreo ke asi como es logico ke al ir la sociedad evolucionando con esperanza tengamos a algun tipo de ginarkia, tambien falta mucho camino para ello. demasiados problemas por todos lados, pero a las hormigas les ha servido de maravilla tener a la cabeza a una hembra. y aunke paresca ejemplo tonto o sencillo verdaderamente es de pensar. Ahora bien ke las mujeres prefieran un hombre joven y apuesto a uno viejo kreo ke varia eso si de kada mujer, osea Srita Ana no podemos generalizar ke sera asi, kisa pueda en el futuro la belleza masculina influenciar mas ke el poder eso si lo creo,kisa no de manera total pero si mas ke ahora el poder o dinero, me gustaria kreer ke lo ke se escojeria seria el conjunto de belleza en todo nivel, porke digo los muñequitos es como las muñequitas, son lindas pero no llenan a mi parecer personal se necesita sustancia. y en cuanto a sustancia eso tambien varia de kada persona. para mi la atraccion viene de la afinidad, no es edad,raza,etc, sino afinidad. se siente. se percibe. detalles minusculos ke resguardan una misteriosa atraccion. por eso kreo ke en el futuro pues la kosa hara ke mas ke nada las mujeres dominantes tenga el lugar ke merecen y las libertades para conseguir lo ke kieren, ya no limitantes machistas estupidas, ke tendran una influenica mayor en todo. y esperemos ke sea un pokito mas ke la del hombre jijiji. pero es logico ke tambine habra mujeres sumisas porke asi es esto. bueno ahora ke las mujeres dominantes sean las ke decidiran el futuro de la humanidad es algo ke suena lindo. yo kisiera ke mas ke dominantes, sea ke las mejores mujeres sean las ke lo decidan. jajaja, pensaba en mi Hermosa Ama jjijiji perdon. bueno mando un abrazo y los mejores deseos, mi comentario fue sin afan de nada mas ke enrikecer puntitos aunke sea un pokititito. y formar en cierto sentido parte de lo bonita pagina ke tiene. gracias

    5:03 | 31 Mayo 2008

  5. Yo no estoy de acuerdo con que el hombre “se quedaría” con la analfabeta, una cosa es que el hombre se acostase con la analfabeta y que en otros tiempos los cuentos donde el príncipe se casaba con la campesina (que luego resultaba ser una princesa escondida) todas las niñas se lo creían (y algún que otro caso había) y otra muy distinta es que hoy en día un hombre con determinado nivel elija como compañera a una mujer analfabeta por muy buena que esté, dejémoslo que como mucho un príncipe se puede llegar a casar con una mujer de la clase media (eso no es ser analfabeta creo yo). Y en cuanto a la libertad, ser libre suele ser mucho más complicado que no serlo, la libertad no garantiza la comodidad, la libertad no garantiza la felicidad, la libertad lo único que nos proporciona es la posibilidad de elección sobre cómo o qué queremos en nuestra vida. En contrapartida se están produciendo reajustes que ahora mismo nos descompensan la vida, pero simplemente porque vivimos una época donde el machismo está aún presente en la sociedad y seguimos tirando del carro de los roles machistas que teníamos antes a los que tenemos que sumarla aquellos que nosotros queremos en la vida. Simplemente porque hemos sido educadas para ello en nuestros hogares, por nuestras madres y es muy difícil que las mujeres de nuestra edad escapemos o estemos libres de algo que hemos recibo. Y por eso mismo conforme las educadoras/es de nuestros hijos vayan cambiando los principios a enculcarles también la vida de las mujeres irán cambiando. Te puedo asegurar que mi hija no tendrá ninguno de los dilemas que yo he podido tener en la vida a la hora de elegir, ejercer mi libertad, donde casi siempre me he sobrecargado de trabajo, porque ella recibe la misma educación, con las mismas prioridades que un hombre de mi edad ha recibido, no las que me inculcaban a mi. Y seguramente eso la hará sentir con menos cargas a la hora de elegir cuando sea adulta.

    8:59 | 31 Mayo 2008

  6. Me gustaría explicar algo más sobre el asunto del físico y por qué, según lo veo yo, una mujer no termina en la cama con tanta asiduidad que un hombre (con la mujer analfabeta y un cuerpazo) lo hace, aunque sólo sea por el simple placer de haber estado con el hombre que te produce excitación sexual. No creo que sea nuevo que yo diga que la sexualidad de las mujeres es diferente a la de los hombres y más en un blog de una dominante, donde continuamente se está haciendo referencia a mujeres que dominan a sus maridos y lo primero que hacen es limitar en sus relaciones sexuales el número de coitos que tienen y aumentar otro tipo de sexualidad más placentera para ellas. Tampoco creo que sea un secreto que la sexualidad varía con las clases sociales y que la educación y menor información que tienen las clases más bajas reducen las prácticas sexuales. También se ha dicho en este blog que los hombres de clases más altas son los que más abiertos están a la dominación femenina. No hace tanto veíamos como las mujeres de unos amigos de Miguel decían que sus maridos no les hacían el cunnilingus con la asiduidad que ellas quisieran y eran ingenieros. Así que imagémosnos a un tío buenísimo que analfabeto o no, ha recibido una educación clásicamente machista y pertenece a una clase proletaria, las oportunidades que cualquier mujer va a tener de disfrutar sexualmente con este señor (en el caso de que ella decida tirárselo como los señores hacen con las analfabetas buenísimas de las que nos hablaba Ivan) son tan reducidas que posiblemente cualquier mujer que hace uso de su sexualidad para disfrutar ella y no para “servir” de desahogo a hombres cavernículas optará por hacer caso omiso a sus hormonas y optar por una elección más razonada a los fines orgásmicos que ella quiere conseguir.

    9:22 | 31 Mayo 2008

  7. Hoy hombres y mujeres son lo suficientemente listos para no someterse al otro si no les da la gana, no existen las personas mascota, por lo que la Domfem nunca será una situación impuesta por la superioridad femenina, simplemente un acuerdo fruto de la pasión.

    12:01 | 31 Mayo 2008

  8. nonono, creeme ke hay gente lo suficientemente tonta y existen situaciones donde verdaderamente existen personas mascotas, este mundito no es tan rosa como parece, a veces encuentras cada cosa.

    17:12 | 31 Mayo 2008

  9. Muy divertida la teoría de que las mujeres no follan con analfabetos porque no hacen el cunnilingus… jajaja

    7:32 | 1 Junio 2008

  10. Me parece que se está tratando de hilar demasiado fino … el cunnilingus es cuestión de gusto no si de eres ingeniero ó dejaste la escuela primaria a medio hacer. He sabido de gente “culta” que no lo practica en sexo ocasional porque teme el contagio de enfermedades, he sabido de gente de cualquier estrato cultural que no lo hace porque no le gusta el olor ó le parece asqueroso.

    A mi siempre me gustó, antes de saber de D/s y todo lo demás … me gustaba antes de terminar mis estudios incluso …

    Es cierto un párrafo de Amy en el que habla de que las clases bajas tienen menor acceso a las nuevas tendencias sexuales, eso es correcto, pero el cunnilingus es algo básico, no te lo tienes que aprender de un manual.

    Y todo esto por dos amigos de Ana que no se la chupan a sus esposas :D Saludos a todos!

    8:17 | 1 Junio 2008

  11. Jajajja Ivan muy divertido decir que yo he escrito por algún lado que los analfabetos no hacen cunnilungus, si eres capaz de poner entrecomillas alguna parte de mi comentario donde se diga expresamente eso jajjajajaj tendré que darte la razón. En mi comentario se dicen muchas más cosas pero si tú no lo quieres leer por lo menos no digas que yo he dicho algo que no he dicho. De mi texto se pueden extraer entre otras cosas (si es cuestión de interpretación) que hoy en día no existen analfabetos en las clases altas, por consiguiente nos trendemos que situar en clases bajas. Que la sexualidad en las clases bajas siguen teniendo tintes moralistas y que difiere mucho (esto ha ocurrido en todos los tiempos) de la que se acepta como “normal” en otras clases de más nivel económico y más nivel en cuanto a formación y conocimientos. Y como mucho he afirmado que posiblemente el coito siga siendo el referente principal en cuanto a sexualidad de un “hombre analfabeto” que se guía mucho más por sus instintos que por sus conocimientos de la sexualidad femenina. El que no le hacía el cunnilingus con asiduadidad era el inginiero a su esposa señor Ivan. A ver si no nos quedamos simplemente con el ejemplo.

    11:28 | 1 Junio 2008

  12. Sería muy aburrido si todos los que aquí participamos nos limitásemos a decir amén a las “editoriales” de esta revista. Pero lo lamentable no sería sólo la falta de gracia que tiene todo catecismo, sino la imposibilidad de aportar puntos de vista diferentes que enriquecieran el debate. Por eso, creo que lo que hace grande a la Revista de Dominación Femenina es que se permite la disidencia. Y como me gusta disentir, que no es lo mismo que llevar la contraria por sistema, me gustaría comentar el siguiente párrafo del texto que ahora nos ocupa:

    “Tampoco se puede ignorar ese “neomachismo” femenino al que se refiere Iván en otro comentario (aunque los fenómenos sociales que se desarrollan entre las clases menos pudientes no suelen ser los que acaban marcando las tendencias que se imponen en la sociedad). En cualquier caso, la novedad en nuestro mundo no son las mujeres sumisas ni las que aceptan o reproducen los comportamientos machistas, sino las dominantes, las explícitamente dominantes. Y es muy posible que sean ellas las que distingan los tiempos que se avecinan.”

    Ana Serantes parece coincidir con aquel viejo teorema del marxismo, según el cual, la ideología dominante de una sociedad es la ideología de la clase dominante, pues, nos dice: “Aunque los fenómenos sociales que se desarrollan entre las clases menos pudientes no suelen ser los que acaban marcando las tendencias que se imponen en la sociedad”. Pero yo no estoy tan seguro de eso, porque la observación de lo que sucede en la calle me lleva a pensar que no siempre acaece de tal manera. ¿Se han parado ustedes a pensar en la historia del tatuaje? Porque lo que antes era patrimonio de gente de mal vivir, es hoy en día hábito estético que llevan en su piel millones de personas de todas las condiciones, y hasta la mismísima princesa Estefanía de Mónaco los luce. Podríamos decir lo mismo de los pantalones vaqueros, que de sus comienzos como ropa de faena han llegado a desbancar al look del ejecutivo, que sólo se mantiene por requisito empresarial. La música pop, que nace muchas veces entre gente sin estudios musicales, es la que se vende por miles de millones, convirtiéndose sus intérpretes en auténticos héroes envidiados por multitudes. En cambio, la música clásica, sólo sobrevive –y muchas veces subvencionada por dinero público– para el consumo de minorías pseudocultas que pretenden aparentar gustos refinados. La comida rápida, comercialización del bocadillo del currante, hace perder peso a los restaurantes de lujo. Y de la misma manera, nuestros adolescentes no sueñan con llegar a ser reconocidos neurocirujanos, sino que ven en una top-model o en un futbolista de primera división los modelos de prestigio dignos de ser imitados. Por último, son los monarcas y políticos que se desenvuelven de manera campechana los que se ganan el apoyo popular, mientras que aquellos que exhiben modelos elitistas sólo logran con ello ganar en descrédito. La evolución de las sociedades occidentales parece apuntar hacia una democratización de las formas; donde todos nos vestimos más o menos de forma igual; donde todos tenemos un coche más o menos parecido; donde la similitud formal se establece desde abajo hacia arriba; donde todos parecemos iguales… y donde las auténticas diferencias se hacen más sutiles e imperceptibles para el gran público. ¿Y qué diremos de la sexualidad? ¿Son los usos y costumbres amorosos de la burguesía decimonónica europea los que se expanden y ganan adeptos? ¿Es el galanteo, los noviazgos prolongados durante años, el ser una “señorita decente” o la virginidad guardada hasta después del santo matrimonio lo que gana terreno? O por el contrario ¿No habría que pensar que es el “aquí te pillo, aquí te mato” de nuestros sudorosos proletarios lo que dispara los beneficios económicos de las multinacionales dedicadas a la elaboración de preservativos? Porque lo que antiguamente era el lenguaje propio de una “cualquiera”, de una “desvergonzada”, de una “puta”, es hoy en día el léxico de una mujer “liberada”, y más concretamente forma parte de una escena de dominación verbal en la que una dominante de clase alta somete a su sumiso de igual condición social. ¿Y todo esto a cuenta de qué lo digo? El debate surgió por aquel video al que se refiere Iván, en el que dos chicas de clase trabajadora entonaban una canción de letra falocrática, por llamarla de alguna manera. Iván nos advertía de lo que de neomachismo había en ello. Pero Ana Serantes parece decirle algo así como: “tranquilo, no hay nada que temer, pues la sexualidad popular difícilmente saldrá de su gueto social”. Lo que no dice Ana, pero se desprende de ello, es que la dominación femenina viene a ser algo así como el modo de interactuar amoroso propio de las personas cultivadas, y en lógica consecuencia, el futuro. Yo le diría a Iván que no hay nada que temer, pues lo que aquellas dos chicas cantaban es lo que siempre se ha dicho en la calle, con la única diferencia que, ahora, perdido el pudor de otros tiempos, tales cosas pueden expresarse a través de un video sin que ello cause el rechazo social que hubiese generado en otra época. Es verdad que tanto Ana, Iván así como yo tenemos el mismo modelo de sexualidad; por el que apostamos y del que defendemos sus virtudes como forma de profundizar los vínculos amorosos. Pero yo no me siento como si fuera la punta de lanza de la sociedad que viene; un precursor de la forma “correcta” de entender una relación erótica. Para estudiar la sexualidad en todas sus formas está la sexología; para valorarla están los moralistas y políticos, pero eso ya es asunto y problema de ellos, que no mío.
    No voy a entrar aquí en la faceta de lo que son las mujeres dominantes en su vertiente social. Y no lo hago porque ello me llevaría a cuestionar lo que dice Ana acerca del patriarcado y la discriminación de la mujer. Ya en otra ocasión, cuando se habló sobre la dominación financiera, Ana y yo hemos dejado claras cuáles son nuestras posturas sobre este tema. Ella sostiene que nuestro mundo es un compendio de patriarcado y clases sociales. Yo defiendo que existen las clases sociales, pero niego la existencia del patriarcado y, en consecuencia, de la discriminación de la mujer, pues mantengo que las diferencias entre hombres y mujeres en el mundo occidental vienen dadas por los roles, y no por un supuesto sometimiento de ellas hacia los varones. Ni yo voy a convencer a Ana, ni ella va a lograr lo contrario –aunque saque el látigo–, así que no voy a entrar en un debate que sería estéril.
    Si nos centramos en la faceta sexual de lo relativo a las mujeres a las que Ana alude llamándolas “explícitamente dominantes”, nuestra autora parece rebozar optimismo cuando nos dice que “la novedad en nuestro mundo no son las mujeres sumisas ni las que aceptan o reproducen los comportamientos machistas, sino las dominantes, las explícitamente dominantes. Y es muy posible que sean ellas las que distingan los tiempos que se avecinan.” El tono a discurso triunfal del párrafo anterior ayuda a no meditar fríamente lo que en él se dice. ¿De qué mundo nos habla Ana? ¿De Tanzania, de China, de España, de EE.UU.? ¿A qué universo social se refiere Ana?, ¿al de los ejecutivos occidentales?, ¿al de los inmigrantes del tercer mundo? ¿De los miles de millones de habitantes que somos sobre el Planeta, qué tanto por ciento participa de esa tendencia? Y en cuanto a que aquello sea una “novedad”, la reflexión obligada sería la siguiente: las mujeres “explícitamente dominantes” son una novedad. Vale, y, pregunto yo: ¿los varones sumisos son también una novedad? Porque no entiendo que siendo una de las partes algo novedoso, no lo sea también su complementario. ¿Es que antiguamente no había varones sexualmente sumisos? ¿Es que antes había hombres sumisos pero no había mujeres dominantes? No me cuadra que una planta viva sin agua, o un párroco sin feligreses. Porque no hubiera hecho falta la inquisición si no hubiese existido herejía o personas que no cumplieran la norma religiosa; porque no podríamos entender el fascismo sin saber lo que fue el comunismo; porque no hay ecologistas si no hay deterioro del medio ambiente. Es cierto que, en comparación con el mundo occidental contemporáneo, sabemos muy poco acerca de los hábitos sexuales de las generaciones que nos han precedido. Pero ya la literatura europea del siglo XIX nos ofrece casos de modelos eróticos que hoy entrarían con todo derecho en el campo de lo que llamamos dominación femenina. Eso me lleva a pensar que la “novedad” de la que nos habla Ana quizá no sea tan novedosa. Lo que sí es nuevo es la difusión que dicho modelo de comportamiento erótico alcanza en la actualidad en los medios de comunicación. Lo que sí es nuevo es que en libros, revistas, televisión e internet podamos encontrar la información que nunca antes hubo sobre dicho tema. Lo que sí es nuevo es que nosotros, ahora, podamos estar hablando de estas cosas en la Revista de Dominación Femenina. Y lo que presumiblemente también es nuevo es que, animadas al ver que no están tan solas, muchas personas decidan salir del armario y lanzarse a llevar a la práctica lo que nunca antes se atrevieron a sacar fuera de su mente. Porque lo novedoso de la revolución sexual acaecida en el mundo occidental en la segunda mitad del siglo XX ha sido normalizar lo que, no siendo nuevo, sí era tabú.
    Un saludo
    José Perera

    21:13 | 1 Junio 2008

  13. Excelente reflexión, José. Cien por cien de acuerdo contigo.

    Aprovecho para añadir una cosa sobre el comentario de Amy en el que hablaba de los hábitos sexuales de las clases bajas:

    Desconozco cuál será la realidad social en otros países, pero en España no existe una brecha tan grande entre la clase alta y la clase baja. Las clases bajas, aquí en España, tienen acceso a televisión, cine e internet, que reconozcámoslo, son medios de comunicación con un papel fundamental a la hora de moldear la conducta sexual de la población.

    Hoy en día, el comportamiento sexual de la gente, independientemente de la clase social a la que pertenezcan, está más inspirado en los modelos sexuales que nos vende el cine -tanto el cine convencional como el cine porno- que en la cultura que podemos adquirir en libros o universidades. De hecho, si no hubiese sido por la revolución audiovisual del siglo XX, muy probablemente hoy seguiríamos teniendo una sexualidad victoriana llena de prejuicios y represiones.

    Por eso el argumento esgrimido por Amy conforme al cual nos dice que el hombre de clase baja suele ser más tosco y brutal en la cama me parece un tanto anacrónico, por lo menos en la España del siglo XXI, si bien es cierto que desconozco la realidad social de otros países latinoamericanos, de donde pueden ser muchos de los lectores de este blog.

    6:51 | 2 Junio 2008

  14. Sí claro el acceso a una televisión, sin entrar ya en lo ficticio del porno en cuanto a sexualidad femenina, donde lo que se fomenta desde cualquier película erótica del cine norteamericano es la postura del misionero y por consiguiente el coito. Está claro que la televisión nos educa para hacer de la sexualidad de la mujer un mundo de sensaciones. En España hay pobreza, es decir gente que pasa hambre, mucho antes del boom de la inmigración, pero sin llegar a entrar a mirar a aquellos que no tienen ni lo justo, está claro que aquellos que ingresan menos de setecientos euros al mes dentro de una familia donde hay muchos más miembros que los que ganan más de mil quinientos, el acceso a la cultura que tienen estas personas es tan ridículo que me parece poco maduro que alguien que sí que tiene el acceso a la información y a la cultura desprecie el hecho de que en este país existen personas que no gozan de la misma situación. Más que nada porque ignorando su existencia también les estamos quitando el derecho a mejorar. Pero en fin esto siempre ha pasado también, ignorar aquello que no nos interesa es muy habitual. Sólo decirte Ivan que de tu comentario sólo saco que eres heterosexual y jamás te has relacionado con hombres y que por supuesto cuando estáis entre amigos hablando de sexo mentís como bellacos cuando habláis de vuestras relaciones con las mujeres y de lo satisfechas que las dejáis.

    10:19 | 2 Junio 2008

  15. Cualquiera que lea tu comentario pensará que las mujeres saben perfectamente lo que quieren y lo expresan sin tapujos ante quien sea y donde sea.

    Pero no es así. Lamentablemente, la sexualidad femenina suele ser, en la mayoría de casos, una tábula rasa, un lienzo en blanco, un “no sé lo que me gusta hasta que alguien me lo muestre”, un “depende de con quién lo hago o no lo hago”, un “de esta agua no beberé hasta que un hombre irresistible me la haga beber”. Sí, ya sé que esto no se aplica a las mujeres dominantes que visitan este blog, pero sí al 90 por ciento de la población femenina.

    10:39 | 2 Junio 2008

  16. De todo hay en la viña del señor Ivan pero nadie hay igual a otro, por mucho que se compartan datos genéticos como puede ser el sexo o por mucho que se comportan datos culturales como pueda ser la educación. De todas formas creo recordar que eras tú el que decías que las mujeres no elegimos a hombres analfabetos y ahora vienes y me dices que en España no existe pobreza, “leñe” si no existen esos hombres cómo narices podemos elegirlos, digo yo. En todo caso mientras que existan hombres de buen ver entre las clases medias y por encima de ellas, la vista de las mujeres no creo yo que se fije en el chico de la coca cola que limpiaba los cristales a las once y media, más que nada porque en la realidad ese chico que limpia los cristales a las once y media no está como el modelo del anuncio. Así que tú verás.

    11:26 | 2 Junio 2008

  17. ¡¡¡Que se me van a quemar los garbanzos!!! Abre uno este blog, se pone a leer y… ¡esto empieza a ser una enciclopedia!. Y todos los comentarios, estupendos.
    El problema empieza entonces a ser otro (aparte del de mis garbanzos): ¿alguien podría leerse el diario de actas de un parlamento?
    Cuando el debate oral se torna escrito hay algo que no funciona.

    12:13 | 2 Junio 2008

  18. Creo que me tengo merecido el rapapolvo que me hecha José Perera por esta frase: “aunque los fenómenos sociales que se desarrollan entre las clases menos pudientes no suelen ser los que acaban marcando las tendencias que se imponen en la sociedad”. Aunque hay detalles en su comentario que no comparto, la verdad es que en general tiene razón. Fue una ligereza por mi parte. Escribir con prisa me llevó a obviar que lo que era así hasta no hace mucho ha cambiado en la sociedad actual.

    Veo Iván que no has recogido el guante que te lanzaba de que escribieras el artículo que reclamabas a partir de tu comentario: “Estaría bien un artículo sobre quién es el verdadero dominado y quién es el dominante en una relación FemDom”.

    Y veo también que ya no es sólo una “teoría del consuelo” por tu fracaso a la hora de construir una relación de dominación femenina, sino que ha quedado una opinión sobre las mujeres en general que cuando menos nos deja en muy mal lugar: “Lamentablemente, la sexualidad femenina suele ser, en la mayoría de casos, una tábula rasa, un lienzo en blanco, un “no sé lo que me gusta hasta que alguien me lo muestre””.

    A lo que parece, el discutible y discutido concepto de la “tabula rasa” de John Locke ya no es de aplicación universal, sino sólo al género femenino. A lo que parece, las mujeres somos, “en la mayoría de los casos”, personas sin criterio ni personalidad propios y que, por lo tanto, necesitamos que vengan los hombres a “mostrarnos” cómo nos debemos comportar en el terreno de la sexualidad.

    Hasta hace no mucho discutían los cristianos si las mujeres tenían alma (la mayoría se inclinaba por negarlo), pero algo hemos avanzado, porque parece que la sexualidad femenina ha dejado al menos de ser la fuente del pecado para pasar a ser nada, “un lienzo blanco”, a la espera de que los hombres pinten en él para que nosotras, pobres, aprendamos a comportarnos.

    12:55 | 2 Junio 2008

  19. De acuerdo, reconozco que mi afirmación está mal formulada. No es correcto decir “la sexualidad femenina es una tabula rasa”. Al contrario, la sexualidad femenina tiene una hondura emocional y unas motivaciones reproductoras que van más allá de la en comparación superflua sexualidad masculina. Más bien lo que quería decir es que “la conducta sexual de las mujeres es más dúctil y maleable que la de los hombres”. ¿Por qué? Porque en la sexualidad femenina, hay una prioridad:

    Retener al varón para que siga respaldando el proyecto reproductivo.

    Este es el eje de la sexualidad femenina (toma ya, la que me va a caer encima), y las prácticas sexuales, para la mayoría de mujeres, son secundarias. Así que si una mujer tiene que enfundarse en un traje de cuero, coger un látigo y flagelar a su marido para contentarlo y de este modo reternerlo, pues bienvenida sea la dominación femenina. Hasta va a aprender a excitarse dominando a los hombres si hace falta.

    Porque eso está claro, y hay estudios que lo corroboran: “los hábitos sexuales femeninos están más condicionados por la influencia del hombre que viceversa”.

    Porque para la mujer, lo que se haga en la cama da lo mismo, lo importante es el vínculo sentimental con la pareja, y si para afianzar el vínculo hay que hacer A en la cama, pues se hace A, y si hay que hacer B, pues se hace B, y tanto A como B pueden ser prácticas placenteras para la mujer siempre y cuando sirvan para afianzar el vínculo.

    14:40 | 2 Junio 2008

  20. Ni A ni B tienen por qué ser prácticas placenteras para la mujer si éstas las realiza con otros fines diferentes al de disfrutar sexualmente. Otra cosa es que ella te diga que lo ha pasado genial y tú como no tienes ni idea, ni te interesa saberlo entre otras cosas, de “qué aspecto tiene una mujer satisfecha” pues te lo crees y punto más que nada porque el satisfecho eres tú. La libertad uno de los cambios que introduce es que va a restar importancia al hecho de tener un hombre a nuestro lado para sentirnos realizadas como personas. Tener pareja deja de ser nuestra profesión para salir al mundo real y descubrir cuál es la profesión que nos hace crecer y ser independientes económicamente hablando. Y una vez afianzada la independencia posiblemente daremos razones a la iglesia, para que ahora sí, digan que somos la tentación que trae la perdición al hombre o quizás no, quién sabe. Acaso tienes tú estadísticas del futuro?. Lo que no puedes hacer es valorar en este panorama que vivimos lo que va a suponer esta nueva situación para la mujer, ni dar por hecho que situaciones que son consecuencia de la educación que hemos recibido durante mucho tiempo es la verdadera esencia femenina.

    16:55 | 2 Junio 2008

  21. Mis disculpas por meterme pero sabrás responderme Ivan77 si las mujeres tienen la prioridad sexual de “retener al varón para que siga respaldando el proyecto reproductivo”

    ¿Que diablos hacen millones de mujeres que pasan los cuarenta desarrollando nuevas alternativas sexuales con sus parejas cuando ya la reproducción ha dejado de ser una prioridad?
    Sería mas simple divorciarse … ah si, el varón debería proteger a los críos, pues eso lo hace bien el dinero y el dinero en un divorcio lo consigue un buen abogado. No les haría falta aguantarse al resto del varón.

    No obstante si, coincido en que el hombre ha sido mas influyente en la sexualidad de la mujer y digo “ha sido” porque considero que ya no lo es. O no lo será tanto para las generaciones venideras, en las que las mujeres se han criado en un ambiente mas liberal.

    La mujer que hoy tiene treinta y tantos para arriba, fue criada en otro contexto social, mucho mas conservador, en el cual el hombre podía mirar revistas porno masturbarse a patadas y/o irse de putas, en tanto la mujer debía ser pura y recatada. Era obvio quien influiría a futuro en la sexualidad de esa mujer.

    Eso ya no pasa. Los tiempos han cambiado, hoy la mujer tiene mas libertad, se preocupa menos por el “que dirán” y busca su propia identidad sexual. Es cuestión de un par de generaciones para que esa influencia masculina quede en el recuerdo de los machistas mas acérrimos.

    5:46 | 3 Junio 2008

  22. Primero, las mujeres a los 40 siguen siendo fértiles y siguen estando influenciadas por las hormonas.

    Segundo, cuando digo que “el eje de la sexualidad femenina es retener al varón deseado”, me estoy refiriendo a un condicionamiento instintivo. Es puro instinto, algo inconsciente e irracional. El instinto no entiende de edades, le da igual que tengamos 20, 30, 40 ó 50 años. Le da igual que tengamos dinero para criar a la prole o que no lo tengamos. Le da igual si te vas a divorciar o no. El caso es que para la mujer, las prácticas sexuales no son tan importantes como el efecto de retener al varón que se consigue mediante ellas. Pero eso ellas te lo negarán, porque hablan desde la consciencia y el raciocinio, no desde el instinto, que tiene una importancia crucial a la hora de determinar nuestra conducta sexual.

    11:51 | 5 Junio 2008

  23. Estimados amigos he estado leyendo divertido. No sé si en este caso me interesa, sin pedir permiso, meterme en la conversación pero veo que ya lo estoy haciendo…

    Decir que la sexualidad de la mujer tiene que ver con la reproducción me parece sencillamente un disparate, aunque reconozco que es lo que, en muchos casos, nos han enseñado en el cole.

    Pero ocurre que las mujeres, entre otras cosas, tienen clítoris. Y que esté, es mucho mas rico en terminaciones nerviosas que el glande masculino. Que curioso verdad? Y eso como se come? (bueno, es cuestión de practicar):)

    Por otra parte…porqué las hembras en ninguna especie animal tienen senos? Y estos…no son acaso fuente de estímulo y placer sexual para muchas mujeres? Quien los inventó y para que? (conozco algunas teorías un tanto absurdas).

    Y la capacidad multiorgásmica femenina es acaso un mito? O es algo mas bien frecuente, o que incluso puede desarrollarse con cierta facilidad en aquellas que lo intentan?

    Y el “punto G”? (si, existe aunque no todas lo encuentren).
    Y la eyaculación femenina? (también existe aunque pocas mujeres sepan provocársela).

    Y frente a todo esto el varón que es lo que puede hacer? Pues bien poquito… cinco minutines de raca-raca, vaciamiento total, y a dooormir (a menos que seas Sánchez Dragó o Sting).

    No será que durante 2000 años hemos estado sobrevalorando un pelín el instrumento inútil? Los varones deberíamos, creo, comenzar a desarrollar un poco mas la lengua (y la paciencia).

    Y reconocer que hemos mentido durante demasiado tiempo para que ellas no fueran conscientes ni de su realidad ni de la nuestra…

    Actualmente en algunos sitios se sigue practicando la ablación
    del clítoris que solo sería una expresión física (totalmente brutal) de lo que el patriarcado (llámenle como quieran) ha hecho con las mujeres durante tanto tiempo.

    Para los “creyentes”:

    1) Porqué Dios ha creado el clítoris femenino?
    2) Porqué Dios ha dotado a la mujer con capacidad multiorgásmica?
    3) Porqué Dios ha hecho al clítoris tanto mas rico en sensibilidad y terminaciones nerviosas que al glande masculino?
    4) Porqué la capacidad sexual del varón es en comparación tan limitada?

    Saludos a todos

    4:36 | 8 Junio 2008

  24. El clítoris es el órgano análogo al pene. Es un pene atrofiado.

    Se utiliza mucho el argumento de que la mujer es la única hembra del reino animal con capacidad de gozar. Pero lo que se olvidan de decir es que el pene de otros mamíferos tampoco tiene tantas terminaciones nerviosas como el de los humanos. Es decir, los machos de otras especies, tampoco gozan tanto como los hombres. Simplemente la meten y eyaculan. Lo que quiero decir es que: ¿Acaso olvidamos que hombres y mujeres -de cualquiera raza, edad o color de piel- compartimos el 99,9% del genoma humano? Sólo el 0.1% restante hace que seamos física y bioquímicamente diferentes. Hombres y mujeres tenemos las mismas hormonas, solo que en proporciones diferentes. Dicho de otro modo:

    Hay más similitudes fisiológicas entre pene humano y clítoris humano que entre pene humano y pene perruno.

    15:35 | 8 Junio 2008

  25. Intentaré responder a las preguntas según los datos a los que tengo acceso:

    1) Por qué Dios ha creado el clítoris femenino?

    Por la misma razón por la que ha creado el pene masculino. Tanto pene humano como clítoris humano contienen una enorme cantidad de terminaciones nerviosas que no se hallan en los órganos genitales de otras especies. Mediante esta sensibilidad genital privilegiada, los seres humanos experimentamos una mayor intensidad sensorial en el coito, lo que genera adicción a las relaciones sexuales y fortalecimiento de los lazos afectivos entre hombre y mujer, que son indispensables para llevar adelante la crianza de los hijos.

    2) Por qué Dios ha dotado a la mujer con capacidad multiorgásmica?

    La respuesta podría ser muy larga, pero trataré de resumir:

    a) Los hombres también pueden ser multiorgásmicos, sobre todo los menores de 30.

    b) A las mujeres les cuesta más alcanzar el orgasmo durante el coito que a los hombres. De hecho, hay muchas, muchas mujeres anorgásmicas.

    c) El orgasmo femenino suele ser menos intenso y resolutorio que el masculino. Esto permite a la mujer alcanzar un orgasmo sin abandonar la fase de meseta o plateau, con lo cual puede seguir siendo estimulada y alcanzar otro orgasmo al cabo de un rato. En el hombre el orgasmo es más violento y resolutorio (el pene es un órgano externo, con terminaciones nerviosas más expuestas y más fáciles de estimular), de manera que para el hombre es más difícil recuperarse después de un orgasmo. Pero eso se debe a que el orgasmo masculino es más intenso y completo. Recordemos que -según dice la ciencia- las mujeres tienen dos tipos de orgasmos (clitoriano y clitoriano-vaginal). Tal cosa no debe ser entendida como un privilegio, sino como una desventaja: los genitales femeninos están menos expuestos, de modo que es más difícil estimularlos táctilmente; además, tienen una red nerviosa más diseminada, de modo que para que una mujer orgasme con la intensidad resolutoria de un hombre, se tendrían que tocar muchas teclas, y muy bien tocadas. Los dos tipos de orgasmos de la mujer son en realidad uno solo, que ha quedado dividido en dos partes debido a la diseminación de las terminaciones nerviosas sobre la complicada anatomía de los genitales femeninos.

    3) Porqué Dios ha hecho al clítoris tanto mas rico en sensibilidad y terminaciones nerviosas que al glande masculino?

    El clítoris es más pequeño y la concentración es mayor. Pero el número de terminaciones nerviosas es el mismo.

    4) Porqué la capacidad sexual del varón es en comparación tan limitada?

    Falso… Ya decimos que hay muchas mujeres anorgásmicas. Otras son incapaces de tener orgasmos durante el coito. Otras no soportan que un hombre ponga la boca en su vulva, porque consideran que su vulva es una cloaca infecta (culpa judeocristiana y todo eso, ya sabéis), etc.

    En fin, entiendo que la excitación sumisa os haga creer en lo maravillosa que es la mujer, pero la mayoría de mujeres no destacan precisamente por lo bien que se corren. De hecho, según algunos estudios científicos, el orgasmo no es tan importante para las mujeres como para los hombres. Ellas le dan mucha importancia al vínculo afectivo.

    16:24 | 8 Junio 2008

  26. Estoy de acuerdo, Iván, en que “la excitación sumisa” provoca que algunos hombres sublimen la imagen que de las mujeres tienen. Lo que me sorprende es que, siendo tú también sumiso, seas tan receptivo a una visión de la sexualidad de las mujeres tan estrecha. Porque en muchos de tu comentarios dejas ver una concepción bastante limitada de nuestra capacidad sexual, para lo que recurres a hechos ciertos, pero dejando a un lado otros que también la ciencia ha puesto de manifiesto pero que no se avendrían con esa visión de las mujeres como animales escasamente sexuales. Por supuesto que la sexualidad femenina es distinta a la masculina, y que los hombres tienen la sexualidad en sus pensamientos con mucha mayor frecuencia que las mujeres, pero ello no significa que nuestra sexualidad sea un “pálido reflejo” de la vuestra, como falsamente se creyó durante los últimos siglos, durante los cuales se midió la sexualidad femenina, como tú sueles hacerlo, en función de su comparación con el patrón de medida, con la sexualidad masculina. En cualquier caso, bienvenidos tus comentarios, especialmente por situarse en posición distinta a los de muchos de los otros que aquí se hacen.

    Un saludo,
    Ana

    19:26 | 8 Junio 2008

  27. Ivan, sencillamente y con todo respeto creo que estás algo desinformado. El clítoris no es que tenga las mismas terminaciones nerviosas que el glande pero mas concentradas sino que tiene muchísimas mas. Ahora no recuerdo la cantidad pero es cuestión de buscar los datos.

    Tampoco es cierto ni comparable la capacidad multiórgasmica femenina con la masculina. El varón jóven, en algunos casos, puede “echar mas polvos” que el mayor pero eso no es multiorgasmia. Tampoco es cierto que el clítoris sea un “pene atrofiado”. Como tampoco es cierta la afirmación de Freud de que la mujer envidia el pene masculino porque ella no tiene nada. Solo son prejuicios culturales. Quizás sí sea verdad que el hombre envidia la capacidad creadora de la mujer…

    Creo que si la mujer tiene mas dificultad en alcanzar el orgasmo es en gran parte porque no recibe estímulo clitoriano manual u oral. Y también por razones culturales: el sexo se ha diseñado desde el patriarcado y con el único fin de complacer al macho y utilizando a la hembra como “unidad de placer”. A todo el mundo le parece super normal ver en una película porno a un hombre que penetra analmente a una mujer para luego meter diréctamente su pene en la boca de esta y finalmente eyacular sobre el rostro de ella… Pero si una mujer actúa de forma similar con un hombre todo el mundo le ve como algo perverso y “antinatural” (a propósito, hay una Dómina que hace videos en los que ella eyacula sobre sus sumisos después de someterles).

    En cuanto a la anorgasmia femenina también es un producto cultural. Dale tiempo a las mujeres para que descubran su cuerpo y aprendan a gozar del sexo y descubrirás que el varón tiene allí poco que hacer (a menos que sean varios).

    El orgasmo femenino no solo no es poco resolutorio sino que puede ser de una enorme intensidad y llegar al paroxismo (además de ser múltiple). El orgasmo másculino si que es un mito pues en cualquier película porno ves a hombres eyacular decenas de veces como si tal cosa y sin ningún tipo de estremecimiento.

    En cuanto a lo último que dices acerca de que la mayoría de las mujeres no destacan por lo bien que se corren solo decirte que eso depende del amante pues la mayoría de las mujeres se masturban muy bien y se corren muy bien masturbándose (pero también es un tema cultural y hay que darles tiempo).

    Cuando una mujer se siente cómoda con su amante ocasional (si ella es dominante nos referimos a su sumiso) será sorprendente, en la mayoría de los casos, su capacidad para el placer sexual. La mujer que aprende a ser “sexualmente egoista” (como lo es el varón con total naturalidad) disfruta del sexo de una forma impresionante.

    Encantado ivan con esta charla, pero veo que es un poco tarde ya y debo irme a dormir.

    Encantado Ana al leerte pero creo que te equivocas al dar por ciertos algunos argumentos de ivan que solo son prejuicios culturales admitidos como verdades sin serlo. Y que la ciencia ya ha rebatido.

    En cuanto a lo de la “sublimación” me hace sonreir porque todo lo es: la música que escuchas, la moda que vistes, el coche que compras, la mujer que adoras… Pero “desublimar” no es estar mas cerca de la verdad sino solo “embrutecerse”: un Picasso no es mas que un trapo manchado con aceites pigmentados…

    Recuerdo a un amigo mio que solía decir: no somos mas que átomos y ni siquiera; solo el vacío entre los átomos. :(

    Saludos, lam

    2:50 | 9 Junio 2008

  28. “Pero eso ellas te lo negarán, porque hablan desde la consciencia y el raciocinio, no desde el instinto, que tiene una importancia crucial a la hora de determinar nuestra conducta sexual.”

    Justamente Ivan77 ahí está lo que considero tu error conceptual, ellas, ellos, la mujer ó el hombre no hablan ni actúan desde lo instintivo ni desde lo racional, el humano actúa desde la conjunción de ambas. No se puede comparar a la hembra de una especie animal ó de una etapa no racional del ser humano con el comportamiento del humano moderno porque justamente este posee esa capacidad de razonar.

    Por eso el comportamiento sexual de la mujer ha ido variando a lo largo de los años desde que el humano alcanzó su actual nivel evolutivo. Fijate que en cada etapa evolutiva la parte del cuerpo que siempre cambia es justamente el cerebro, el volúmen de la caja craneana es diferente de una subespecie a otra.

    Tu visión de la sexualidad de la mujer parece centrarse meramente en lo biológico y minimizar el componente racional que diferencia a los humanos de los animales, de alguna manera justificas cada comportamiento racional como la consecuencia de algún mecanismo biológico escondido en nuestros genes y en parte es así, en parte no. No somos nada mas un conjunto de genes, ni un conjunto de átomos ni el vacío entre ellos, somos materia orgánica con el plus del conocimiento adquirido y eso es tan ó mas influyente en nuestro comportamiento final que la mera biología.

    Saludos a todos.

    5:25 | 9 Junio 2008

  29. Me parece que los comentarios de Lam y de Adrián son bastante atinados. Pero quiero referirme a la llamada de atención que me hace el primero: “Encantado Ana al leerte pero creo que te equivocas al dar por ciertos algunos argumentos de ivan que solo son prejuicios culturales admitidos como verdades sin serlo. Y que la ciencia ya ha rebatido”.

    En mi corta respuesta a Iván, ya aludía a su estrecha visión de la sexualidad femenina y que recurría a hechos ciertos, pero que dejaba de lado otros que también lo son y que no se compadecen con esa visión. Me limité a hacer eso por no ponerme a discutir de nuevo. Pero creo que tienes razón, Lam, al decir que podría interpretarse que avalaba “algunos argumentos” que, desde luego, están lejos de ser ciertos.

    El criterio de Iván se basa de forma importante en una errónea descripción de lo que es la estación central de nuestra sexualidad desde el punto de vista biológico, del clítoris como un limitado correlato del pene masculino. Esta idea se sostuvo durante mucho tiempo, durante todo el tiempo en el que la ciencia apenas se interesó por la sexualidad y el orgasmo femenino, pero afortunadamente hoy sabemos que la descripción, incluso la valoración, del clítoris de las mujeres que hace Ivan es fundamentalmente errónea. Y para discutirla, me limitaré a ofrecer unas citas que me parecen más que suficientes:

    Una visión general del clítoris:

    “El clítoris es un un órgano único en la especie humana. A diferencia del pene, el clítoris no tiene otra función que la de producir placer, y confiere a la mujer una capacidad de respuesta sexual infinitamente superior a la que ningún hombre puede soñar” (W.H. Masters y V.E. Johnson, Human Sexual Response).

    Sobre las terminaciones nerviosas:

    “Con más de ocho mil (el doble que las del pene), el clítoris es la parte del cuerpo humano que concentra mayor número de nervios, en interacción además con las quince mil terminaciones nerviosas del conjunto de la región pélvica, tiene una envidiable capacidad para producir orgasmos múltiples en el curso de una misma sesión de sexo” (Ian Kerner, Ellas llegan primero).

    Sobre los músculos:

    El clítoris está asociado a un conjunto de músculos exactamente homólogo a los del pene, que sirven para retraerlo también, aunque, como han demostrado Masters y Johnson, durante una etapa más tardía del acto y sexual, pero esos conjuntos de músculos masculinos y femeninos responden al mismo ritmo –una contracción cada 4/5 segundo– (Shere Hite, Las mujeres como agentes revolucionarias del cambio).

    Sobre los vasos sanguíneos:

    También hay diferencias entre el pene y el sistema clitorídeo, pero las diferencias, aunque parezca increíble para los/las lectoras/as que han sido educados/as en el seno de una sociedad dominada por los hombres son a favor del sistema clitorídeo. [...] Cuando el sistema clitorídeo se encuentra completamente en acción, este sistema supera al glande y vástago clitorídeos en proporción de casi treinta a uno. La hinchazón total de los vasos sanguíneos del sistema clitorídeo durante la excitación sexual puede exceder a la hinchazón más evidente del hombre (Mary Jane Sherfey, The Nature and Evolution of Female Sexuality).

    “Nuestras estructuras sexuales se extienden tanto o más que las masculinas durante la excitación; la única diferencia consiste en que la erección masculina (congestión) tiene lugar fuero del cuerpo, y es por lo tanto más visible, mientras que la nuestra tiene lugar bajo la superficie –bajo los labios vaginales–. El tamaño total de nuestra congestión no es inferior al tamaño del pene erecto” (Barbara Seaman, Free and Female).

    21:07 | 9 Junio 2008

  30. Hay que matizar lo de las terminaciones nerviosas del clítoris:

    Todo depende de lo que llamemos “clítoris”. Recordemos que el clítoris es como un iceberg; sólo vemos la parte emergente. Tanto pene como clítoris están inervados por el nervio dorsal, que en ambos sexos parte del nervio pudendo. La estructura nerviosa de pene y clítoris es muy similar, solo que la parte emergente del clítoris es más pequeña y sí, en esa parte externa, al ser mucho más pequeña que un pene, la concentración de terminaciones nerviosas es mayor. Pero si comparamos el clítoris entero (con su parte interna, que es tan grande como un pene) con el pene, el número de terminaciones nerviosas es más o menos el mismo.

    Entonces, la cuestión está en qué es lo que entendemos por clítoris. ¿La parte externa o todo el órgano? Si somos anatómicamente rigurosos, diremos que el clítoris tiene aproximadamente las mismas terminaciones nerviosas que el pene.

    Por último, Ana, tengamos en cuenta que la primera cita de Masters y Johnson que has puesto está sacada de “Human Sexual Response”, un trabajo publicado en la década de los 60 si no me equivoco. Esas afirmaciones tan feministas y eufóricas habría que contextualizarlas en la época, porque a mí me suenan un poco al “Tierra a la vista” que exclamó Rodrigo de Triana al ver las costas de América en 1492. Era una época de liberación sexual, de feminismo… En fin, todo muy bonito. Pero hace medio siglo de aquello.

    22:13 | 9 Junio 2008

  31. Estimado ivan, no entiendo porqué insistes en que el número de terminaciones nerviosas del clítoris es igual a las del pene: por favor, si te es posible, podrías citar tu fuente, como ha hecho Ana en su clara y brillante exposición (sigo Ana leyéndote encantado y con gran interés :) , y si aún no lo he hecho quisiera felicitarte muy sinceramente por este blog).

    Es cierto que Human Sexual Response se editó por primera vez en 1966 pero eso no significa que no sea válido ni que contenga afirmaciones “tan feministas y eufóricas”. No entiendo como puedes comparar, a menos que estés bromeando, a Masters & Johnson con Rodrigo de Triana (a propósito, este era de Triana o de Lepe?). No creo, amigo, que en los 40 años que han pasado desde la edición del libro al que nos referimos el cuerpo femenino haya cambiado demasiado… Pero hoy sí esta muy claro que el clítoris no es un “pene atrofiado”.

    Da la impresión que antes afirmabas que la sexualidad de la mujer es mucha mas limitada que la del hombre y que ahora quieres dejarlo en un “empate”. En fin…

    Pero es innegable que ellas son capaces de multiorgasmos reales y no están condicionadas por períodos refractarios que, en el varón, pueden ser bastante largos.

    Luego, los senos en la mujer también pueden jugar un papel importante en su sexualidad (recordemos que los senos de la hembra humana no existen en ninguna otra especie (y sería una obviedad recordar que los hombres carecemos de esta riqueza natural). Porqué Freud no habló nunca de la “envidia de los senos femeninos” por parte de los hombres y sí de la “envidia del pene masculino” por parte de las mujeres?

    Además existe en la mujer un llamado “punto G” (no del todo comparable el punto prostático masculino, verdad?), y que ahora algunos parecen definir también como “punto eyaculatorio femenino”. Este último concepto resulta incluso para muchos hasta difícil de creer, pero está mas que demostrado que es posible para la mujer la eyaculación mediante el masaje en la zona adecuada.

    Y estamos hablando solo de aspectos púramente físicos cuando, en el plano de las emociones relacionadas con la riqueza de la sexualidad la mujer también supera al varón ampliamente.

    Creo que nos guste o no a los varones, la potencia sexual de la mujer es muy superior a la nuestra. Hay que rendirse ante la evidencia.

    Un saludo

    6:57 | 10 Junio 2008

  32. Con lo de Rodrigo de Triana me refiero a que, la década de los 60 fue una época de descubrimientos, no geográficos, sino sexuales. Feminismo, anticonceptivos orales, liberación sexual y la consiguiente liberación de la sexualidad femenina. Tengamos en cuenta que en una era de descubrimientos, la humanidad es proclive a dejarse llevar por euforia, entusiasmo, optimismo… En ese clima, es fácil dejarse llevar por afirmaciones triunfalistas que luego se demuestra que no eran para tanto.

    En concreto este párrafo: “y confiere a la mujer una capacidad de respuesta sexual infinitamente superior a la que ningún hombre puede soñar”. Sí, desde luego, desde la perspectiva de la domináción femenina es fantástico. Pero desde una perspectiva realista, esa afirmación no es precisametne rigurosa ni científica. Más bien parece un verso de Neruda.

    11:21 | 10 Junio 2008

  33. No Te AMo CoMo Si FueRaS RoSa De SaL…

    No te amo como si fueras rosa de sal, topacio
    O flecha de clavees que propagan el fuego,
    Te amo como se aman ciertas cosas oscuras,
    Secretamente, entre la sombra y el alma.

    Te amo como la planta que no florece y lleva
    Dentro de sí, escondida, la luz de aquellas flores,
    Y gracias a tu amor vive oscuro en mi cuerpo
    El apretado aroma que ascendió de la tierra.

    Te amo sin saber cómo, ni cuándo, ni dónde,
    Te amo directamente sin problemas ni orgullo,
    Así te amo porque no sé amar de otra manera
    Sino así de este modo en que no soy ni eres,
    Tan cerca que tu mano sobre mi pecho es mía,
    Tan cerca que se cierran tus ojos con mi sueño.

    Pablo Neruda

    Te parece, Ivan, un poema típicamente clitoriano?

    Un saludo :)

    3:13 | 11 Junio 2008

 

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