Cómo iniciar a su compañera en la dominación femenina
Elise Sutton
Hombres: ¿por qué limitarse a soñar con servir a una mujer superior y dominante, cuando podría estar ya viviendo con una? Todas las mujeres son superiores a los varones, y todas son dominadoras en potencia, aunque la mayoría no se da cuenta porque han estado sometidas en una sociedad dominada por los hombres. Cada mujer posee un poder femenino oculto que, si se libera, la convertirá en la segura, audaz y superior mujer que estaba destinada a ser.
La aletargada naturaleza dominante de la mujer debe ser seducida, y su poder femenino despertado por la naturaleza sumisa del varón. Una vez que este oculto poder femenino despierta, ella no tendrá problemas para ocupar su lugar como mujer dominante y controlar la relación.
Por tanto, si usted es un hombre sumiso, que está casado o mantiene una relación seria con una mujer, no necesita seguir buscando una dominadora. La tiene en frente. El desafío para usted consiste en despertar el lado dominante de ella, por medio de su naturaleza sumisa. No es siempre fácil, pues la mayoría de las mujeres han sido educadas desde que nacen para que se sometan a los hombres. La sociedad ha malinterpretado la delicadeza y amabilidad de las mujeres como debilidad y sumisión, mientras que la rudeza y los comportamientos machistas de los hombres han sido sinónimo de fuerza. Los hombres son más fuertes sólo en sentido físico. Las mujeres son el género que posee la autentica fuerza: la derivada del intelecto, las emociones, lo espiritual y la sexualidad. Desafortunadamente, pocas mujeres se dan cuenta de ello. Aquellas que liberan su poder dominante femenino tienen a los hombres suplicando por servirlas. Si no lo cree, compruebe cuántas dominadoras profesionales se anuncian actualmente en Internet.
Existen muchos más hombres conscientes de ser sumisos que mujeres que asuman estar al mando y ser dominantes. Así pues, muchos varones sumisos viajan hasta los confines de la Tierra y pagan grandes cantidades de dinero para ser dominados por una mujer. Ellos saben que ese es su destino. Defiendo a la dominadora profesional porque está respondiendo a una necesidad creciente; sin embargo, una profesional nunca podrá realizar completamente al hombre sumiso, del modo que puede hacerlo una relación auténtica e íntima.
Para conseguir que su mujer libere su naturaleza dominante, debe seducirla con su sumisión. No le enseñe material sobre D/s o B&D y espere que se entusiasme con ello. Probablemente, piense que esas actividades son extrañas o incluso que usted es raro. Sin embargo, si seduce a su naturaleza dominante, la despierta, y comienza a verse con normalidad, puede iniciarla en actividades de D/s o B&D. Entonces, ¿cómo seducir a la naturaleza dominante de su mujer mediante su naturaleza sumisa?
Comience por tratarla como una Reina. Empiece sirviéndola como si fuera ya la mujer dominante con quien sueña. Sea humilde y sumiso cuando estén juntos. No discuta, no le levante la voz, incluso no la contradiga. Su propósito en la relación es servirla. Lo que ella dice no admite discusión, por tanto apréstese a estar de acuerdo.
Otra cosa que puede usted hacer para seducir al lado dominante de su mujer es ofrecerse para darle masajes en el cuerpo y los pies. Cuando regrese a casa, después de un duro día de trabajo, no se siente delante de la televisión y la ignore. Un sumiso existe para atender las necesidades de su mujer. Vaya y arrodíllese cerca de ella, quítele los zapatos y frote sus pies cansados. A medida que se relaje a causa del placer, déle masaje en las piernas mientras las estira ligeramente. Hágalo habitualmente; mientras lo hace, dígale lo mucho que la ama, la adora y que sólo existe para servirla.
A continuación, puede aventurarse más mientras sigue frotando sus pies. Podría comenzar besándolos y lamiéndolos. Yo no lo haría la primera vez, pero si ella responde positivamente a los masajes, continúe añadiendo acciones. Podría lamerla y besarla desde los pies hasta las piernas y finalmente en la entrepierna. Correcto: adquiera el hábito de satisfacer oralmente a su mujer. Bese su cuerpo entero y hágale el amor con la boca y la lengua. Nunca intente la penetración, a menos que ella se lo pida. No piense en sus necesidades; en su lugar, concéntrese en las de ella. Complázcala sexualmente como a su Reina. Recuerde que ella es superior a usted. No se atreva nunca a tomarse ninguna libertad si su consentimiento.
Finalmente, podría querer comprar un vibrador o consolador para darle placer. Ella puede dudar al principio, por eso no le pregunte si quiere que lo use con ella. Primero, llévela a un estado de máxima excitación mediante besos, masajes y satisfaciéndola oralmente. Entonces, haga aparecer su nuevo juguete, y lenta y cuidadosamente empléelo con ella. Si le desagrada, se lo dirá, y usted debe siempre respetar todos sus deseos.
El objetivo es que ambos, usted y ella, compartan que la razón de ser del sexo es el placer de la mujer. Será también para el placer del hombre sólo si la mujer lo decide. Lo cual nos conduce a otro modo en que usted puede seducir a su naturaleza dominante: cada vez que ella le permita penetrarla, o cuando le este dando placer, pida siempre permiso antes de alcanzar el clímax. Probablemente, volverá a sorprenderse de que usted incluso pida permiso, pero terminará por gustarle la idea de que es ella quien controla sus orgasmos.
Otra forma de seducir el perfil dominante de su mujer es ser muy obediente cuando le pida hacer algunas tareas. Primero, empiece por hacer todas las propias que usted ya sabe que a ella le gustaría que hiciera. No espere a que se lo pida, baje la basura, corte el césped, lave los coches, o haga cualquier cosa que se suponga que debe hacer. Ella se sorprenderá si usted empieza por servirla haciendo sus tareas con tanta dedicación. El siguiente paso es preguntarle si puede usted ayudarla con sus tareas. Pídale que le deje hacer la colada o ayudarla a limpiar la casa. Dígale que usted existe para su servicio y que hará cualquier cosa que ella le pida.
Otra manera de seducir el lado dominante de su mujer es comprándole pequeños detalles: llévela flores, y escriba poesía para ella. Vayan a cenar o de compras, o quizá podría usted cocinar y servir la comida como un camarero. Puede preparar un baño de espuma, quitarle la ropa, bañarla, llevarla al dormitorio y servirla oralmente. Puede comprarle una falda o unos pantalones de cuero y halagarla diciéndole lo sexy que está, y lo sumiso que usted se siente cuando la ve llevando ropa de cuero.
Todas esas “pequeñas” cosas seducirán su naturaleza dominante y harán que vaya creciendo. En cualquier ocasión que ella pregunte por qué la trata tan bien o por qué es tan sumiso con ella, respóndale que es porque la ama y que se ha dado cuenta que las mujeres son por naturaleza superiores y, como tales, debieran ser tratadas como Reinas. Dígale que ella es su Reina y que existe para servirla. En este momento sea cuidadoso y no sobreactúe. Cuéntele de sus sentimientos acerca de cómo quiere servirla, y déjelo así. Ella podría preguntarle qué le ha hecho sentirse así; si lo hace, se le presenta a usted una auténtica oportunidad.
Dígale que ha tenido sentimientos de sumisión hacia ella desde hace algún tiempo, pero que tenía miedo de expresarlos. Entonces, cuéntele que ha estado leyendo mucho en Internet acerca de la dominación femenina y cuanto se identifica con ello. Nuevamente, permítala conocer sus sentimientos pero no caiga en la exageración. No saque a relucir el B&D en este momento.
¿Cuándo sacar a relucir la D/s y el B&D? Cuando ella comience a responder positivamente a su sumisión y le pregunte más cosas acerca de la Dominación Femenina. Entonces puede iniciarla en la dominación femenina mostrándole un sitio web no pornográfico como éste. Anímela a desarrollar “El Psicoanálisis del varón sumiso” con usted [procedimiento que se puede encontrar en inglés en la página de Elise Sutton]. No lo lea primero, pues puede empobrecer la experiencia. El que ella desarrolle este análisis provocará que usted se sincere, y que ambos se sientan incluso más estrechamente unidos. Ella comenzará a entenderle, y el porqué de su deseo de servirla.
A partir de este punto, iníciela poco a poco en el D/s y el B&D. Cómprele algunas ropas, o quizá una fusta de cuero o un látigo. Recuerde: sólo debe avanzar según el ritmo de ella. Si siente que deja de ser receptiva, abandone las actividades de D/s y vuelva a centrarse exclusivamente en servirla. No todas las mujeres reaccionaran de la misma manera, y no todas las mujeres avanzarán al mismo ritmo. Sin embargo, pienso que si usted es constante y persiste, su mujer superará realmente sus inhibiciones y permitirá que su naturaleza dominante aflore libremente. Entonces, ella gobernará completamente el reino de vuestra relación y se realizará como la mujer dominante que estaba destinada a ser. Buena suerte.


limpiabotas-fran:
Dudo del postulado inicial “Todas las mujeres son superiores a los varones, y todas son dominadoras en potencia…”, por los demás este articulo lo voy a imprimir… lo voy a poner en mi mesilla de noche… va ser mi oración nocturna pa aprender que es lo que tengo que hacer cuando tenga Ama.
Ahora solo falta reconocer a la que será mi Domina, proximamente… espero.
El devoto seguidor del blog
20:03 | 22 Abril 2008
Ana Serantes:
Mira qué casualidad, Fran, sobre esa misma frase estoy escribiendo ahora mismo algo para mañana.
Un saludo,
Ana
21:48 | 22 Abril 2008
hetario:
Me encanta este post. Ojala todas las mujeres pudieran leerlo y comprendernos.
Un sumiso.
0:23 | 23 Abril 2008
sanuk:
hola inicie paso a paso desde hace una semana las recomendaciones del articulo y los cambios notados han sido increibles.
ahora mi mujer prefiere hacerse sobre mi al hacere el amor, ayer me coloco sobre ella t me apreto y pellizco los pesones muy duro indicandome que no podia venirme, segui la recomendacion del articulo y pedi permiso en el momento que quisiera hacerlo y eso le gusto muchisimo, ahora ha comenzado a apretar mis huevas, a halarlas muy duro mientra me obliga a lamerle los senos durante sesiones de 10 o mas minutos delicioso, les seguire contando.
14:11 | 5 Junio 2008
Elena:
jajaja… “Todas las mujeres son superiores a los hombres”… frase resultante de un claro indice de inseguridad interna… La necesidad de decir ciertas cosas explicitamente es porque uno sabe que, naturalmente y en la realidad, es relativo… Por ejemplo, si en una empresa un gerente necesita decir “Aca mando yo” es porque sabe que no inspira mucha autoridad…. Bueno, eso al margen de la errónea actitud de meter a todos y todas en la misma bolsa (como lo haces en esa frase)…
y eso, a su vez, al margen de creer que la cosa es cuestión de ver “quien” es superior, como si eso fuese a resolver algo… ayayay Elise, que lamentable forma de pensar, pero bueno, allá tu!!! pero tenemos algo en común, nuestros nombres empiezan con E, por el resto y mucho más, gracias a Dios, no coincido con tu rídículamenter absurda forma de pensar… saludos…
19:49 | 9 Septiembre 2008