Concurso de ideas
Carlota Hill
Ante todo, he de decir que creo firmemente en la dominación femenina, una dominación efectiva y real que se ejerza tanto en el ámbito privado como el público. Creo en un mundo en el que la imagen primordial del ser humano sea la figura femenina, con sus virtudes, defectos y contradicciones; un mundo que piense en sí mismo en femenino, y en el que lo masculino no sea la norma dominante sino un toque de color. Y creo en ello, en primer lugar, porque soy mujer, pero también porque a través de mis contactos con los hombres he comprendido que ese mundo es posible. Más aún, es deseado por ambos sexos de forma generalizada. Por doquier se ven parejas o matrimonios en los que él adopta una postura sumisa ante las exigencias de ella, a menudo planteadas de un modo que casi se diría inconsciente. No sería aventurado suponer que los siglos de dominación masculina no han sido sino un breve lapso en la primacía secular de la hembra sobre el macho de nuestra especie. Quizás pueda verse la historia como un largo camino hacia la eclosión de una nueva mujer como guía de la misma.
Pero también creo que la dominación femenina, tal y como yo la concibo, sólo podrá materializarse si se cumplen dos condiciones: su generalización y la creación de costumbres que permitan a las personas concretas llevar a cabo su vida dentro de unos márgenes conocidos, previsibles y seguros.
En cuanto a la generalización de la dominación femenina, falta mucho por hacer. Hasta ahora es algo que algunas hemos practicado en nuestra vida íntima, ahora hay que extender estas nuevas ideas sin vergüenzas ni complejos, predicando con el ejemplo, pero también aportando razones. Y para ello considero que es muy poco conveniente la parafernalia violenta, despectiva hacia los hombres, y vulgar en sus formas, contra la que ya me manifesté en mi anterior artículo. Me parece más bien que los hombres estarán predispuestos a seguirnos siempre que les conduzcamos con mano firme, sí, pero cariñosa y respetuosa. Lo demás son juegos de alcoba, picantes y divertidos, poco más.
El segundo aspecto hacía referencia a la creación de rituales, costumbres y formas de comportamiento que permitan a las mujeres realizar sin demasiado esfuerzo su papel dominante y a los hombres adaptarse a su posición. Son cosas que la propia sociedad irá creando por sí misma en la medida en la que la dominación femenina gane adeptos, pero a la que se puede dar un empujón desde los grupos de mujeres y, por qué no, desde estas mismas páginas. Me permito proponer un pequeño concurso de ideas al respecto. El propósito de ese “concurso” sería que cada una (en este asunto considero preferible excluir a los hombres, al menos por el momento) propusiera a las demás un ejemplo sencillo y no violento de cómo hacer patente la dominación sobre su(s) hombre(s).
Tal y como yo la veo, la dominación femenina tiene una vertiente política que creo que no debe soslayarse. Una cosa es que denunciemos el igualitarismo imperante, amuermador, tedioso. Otra, bien distinta, es renunciar a los ideales humanistas, de los que creo que podríamos ser valientes defensoras sin dejar por ello de erigirnos en las auténticas reinas y señoras de nuestras relaciones íntimas, así como de cualquier círculo social en el que estén presentes los dos sexos.


j:
Idea 1 a concurso: Los hombres que conducen son siempre chóferes de las mujeres que van al lado. Así que antes que acomodarse en su asiento, deberán abrir siempre el coche por la puerta de la derecha para acomodar a la mujer.
(Yo, que no es que sea muy creyente de la superioridad femenina (así en abstracto y genérico), siempre lo hago, y lo cierto es que gusta mucho a quien lo ve. Se les pone una cara de tontos que nos da la risa.
10:26 | 18 Abril 2008
Juan:
Propongo un par de ideas. Que el hombre sumiso lleve una pulsera violeta o rosa, el color que las mujeres establezcan, para demostrar su sumision. Y otra idea es que los hombres cuando vayan a un restaurante o a u bar, digan claramente a la mujer que es lo que quieren ellas que el coma, o que digan claramente al camarero que ella va a pedir por mi. Por supuesto a la hora de pagar que sea ella la que o haga, independiente de que sea el el que finalmente aporte el dinero o a medias, segun el acuerdo entre ellos o lo que haya establecido ella.
Juan (pepa)
14:42 | 18 Abril 2008
limpiabotas-fran:
Perdonar mi insolencia al participar en este concurso siendo varon sumiso, pero somos posiblemente los que más hemos fantaseado con esta historia.
No creo en la Superioridad Femenina por si misma, Creo en el art.14 de la Constitución (en la no discriminación por razon de sexo) en su doble vertiente, pero mi deseo de llegar a una relación de Domina-sumiso es tan grande (la neurona, que esta continuamene agitada), que hace tambalear mis creencias.
Acabo de pensar que me voy a comprar una cadenita de plata con un par de zapatos de tacon alto colgando de ella (como si fuera un crucifijo) para indicar a las Mujeres que conozca cual es mi condición en mi relación con Ellas. ¿Es suficientemente patente?, al menos para las Señoras que conozcan este mundillo… ¿no?.
Si algún día tuviera un Ama, la propondría si me dejaba llevar tatuado su nombre o en una pulsera (esclava de plata)su apodo de guerra (nick, etc.) o ambos.
Evidentemente con un tratamiento protocolario adecuado (abrir la puerta del coche, como propone j:, he comprobado que acomoda la relación) el trato, que corresponde a nuestro Ser más preciado (acercar la silla en la mesa, no sentarse nunca antes que Ella, caminar a su lado o detras, anticipandose a sus necesidades como abrir la puerta, etc.) y escuchar con atención, no exenta de analisis, lo que nos dice.
Finalmente las iniciativas deberian ser realizadas por nosotros, los sumis, pues de esa forma mostrariamos a nuestra Ama, nuestra preocupación por satisfacerla. Tampoco debemos agobiar a la Domina con que tome decisiones, Ella sabe cuanto tiempo necesita, cuando le apetece hacerlo, como hacerlo e incluso, sí le parece conveniente, considerarlo.
No quiero ser pesao, pero algunas ideas más tengo…
El devoto seguidor
19:53 | 18 Abril 2008
Pedro:
Muchas de las cosas que se han mencionado no son actitudes de sumisión sino de “buena educación y modales”, por ejemplo, no sentarse antes que las mujeres es una norma de protocolo.
Por el contrario, me imaginé que la idea de manejar el coche se refería a que fuera la MUJER la que lo hiciera, y uno, el hombre, de copiloto… romper los esquemas…
7:16 | 25 Abril 2008
Juan:
supongo que cuando sea normal y hegemónico ese tipo de relaciones, este dominio se extenderá por tanto al mundo social y es probable que haya una ginecocracia o algo por el estilo.
buen blog.
17:31 | 8 Mayo 2008
Fidel:
Todo lo que podrian proponer ustedes, ya sea que fueran hombres o mujeres, no pasa de meros ritualismo…y lo que dice Ana en torno a los derechos y la igualdad y los ideales humanistas y la lucha por los mismos en el ambito social… no deja de ser una actidud hipocrita porque la vida privada y de pareja no deja de ser parte nuclear y basica de la misma sociedad.
20:56 | 3 Noviembre 2008
Escribo sin acentos:
No te rayes fidel!! Tenemos los minutos contados( ten van a borrar todos los mensajes y los de tu tipo, como a mi).
El unico legal, respetuoso y compresivo aqui es DeMarte; y luego piden compresion de la sociedad y de los particulares
Aqui si discrepas en algo te crucifican, y luego , seguro que la mayoria son de los que si ven a un hombre autoritario con la tipica mujer florero a la que le encanta que el marido la domine, le crucifican de machista, autoritario y retrogada!!!
21:55 | 3 Noviembre 2008