Blog de Ana Serantes

Diario de una dominante

Disquisiciones del traductor

Fernando de Rojas

Después de traducir el texto que me envió Ana, “Fantasía y necesidad”, me quede pensando: “Es curioso como la impresión de enfrentarnos a ciertas cosas ofusca nuestro entendimiento”. Por lo que cuenta el consultante de su vida, debería tener algo más de capacidad para ordenar sus reflexiones, por lo que imagino que sus provectas neuronas deberían estar aún bajo cierta catarsis por sus recientes descubrimientos. Él mismo lo reconoce cuando, al comienzo, dice que está intentando asimilar lo que ha leído en la web de Elise Sutton.

¿Tanto cuesta asimilar eso cómo para que un hombre con experiencia, inteligente y preparado se ponga a balbucear sandeces?

La pregunta me iba resonando por la cabeza mientras traducía y avanzaba en el texto. En los primeros párrafos de la respuesta de Elise, quien evidentemente le debió ver venir desde la primera línea, me doy cuenta de los paralelismos con la anterior traducción que he realizado, la historia de Cindy B, “La chica de pueblo ya tiene idea”. Aunque las historias son aparentemente muy distintas, comparten interesantes elementos comunes.

Para contactar con nuestra verdadera naturaleza interior es necesario achicar el ego, pero disminuir el ego y aceptar lo que realmente somos nos cuesta una barbaridad. Normalmente, somos incapaces de romper por nosotros mismos la inercia interna que nos lo impide y necesitamos que “ocurra algo” a nuestro alrededor que nos fuerce a hacerlo. A estos sucesos con especial significado para nuestras vidas, Jung los llamó sincronismos y los cambios son catalizados por las energías de la sorpresa, el dolor, el sufrimiento y el sentimiento de pérdida. De esta manera, el sufrimiento es la semilla que produce crecimiento verdadero y el dolor de deshacerse de una porción de ego deja mas espacio para que pueda fluir el espíritu y podamos conectar con nuestra verdadera naturaleza.

Y, mientras el sincronismo llega, funcionamos como ollas a presión dejando salir el vapor, mas o menos recalentado, por estrechas espitas de forma compulsiva. A su vez, la energía de este vapor irá construyendo el sincronismo que producirá la evolución verdadera. En la Naturaleza nada tiene desperdicio y todo se dedica al desarrollo y crecimiento de la vida, y la conciencia de la vida, que es más vida, que tiende a multiplicarse.

El ingeniero y empresario jubilado tuvo la suerte de que sus hermanas le ayudaran a educar su ego masculino desde su infancia, cuando es mucho más dúctil. Está claro que esto es una excepción cuando debería ser la regla, y que para un hombre es una “ventaja competitiva”, pero ello es siempre un comienzo y no un final. Es condición necesaria pero nunca suficiente y no por ello podemos pensar que todo el trabajo está hecho y que estamos completamente realizados desde el principio, como parece que hace el consultante durante toda su vida de adulto.

Él mismo reconoce que este “regalo” que le hicieron sus hermanas constituye la base de su éxito matrimonial, profesional y financiero, pero no tiene para sus hermanas ni una palabra de amor o agradecimiento. Ni tan siquiera un guiño cariñoso hacia ellas.

En este caso, el ego tuvo muchos años de éxito profesional para crecer y poder económico para alimentarse, mientras su propietario iba teniendo éxito en la vida y pensando que el trabajo interior lo tenía hecho. Está claro que lo que vio en la web de Elise le tocó profundamente el ego y le conectó con el maravilloso adolescente que debieron educar sus hermanas. Espero que se dé cuenta y supere la vida de egoísmo en la que ha vivido los últimos 40 años, basada en la fantasía de que seguía siendo un adolescente bien educado y que sabía reconocer la superioridad femenina. E insisto: educar el ego masculino juvenil es condición necesaria, pero no suficiente, para la realización completa que, al final, es la meta que compartimos todos los humanos.

Todos estos años, confiado con que el trabajo estaba hecho, vivió en la fantasía de que reconocía la superioridad femenina cuando, en realidad, se estaba sirviendo de ella. Él mismo lo dice cuando habla de cómo se aprovechaba de sus empleadas, y también cuando omite cualquier referencia a su mujer, más allá de decir que después de 43 años de matrimonio cree que están más enamorados que el primer día. Cursilerías aparte, no nos dice en absoluto qué piensa su mujer ni de sus recientes descubrimientos alrededor del BDSM, ni de nada. Yo creo que no lo hace porque no le importa en absoluto porque vive en la fantasía de ser el adorable hombre joven que sabía comportarse con sus hermanas. ¿Y con su mujer? ¿Cómo se ha comportado con ella durante todo este tiempo?

Intuyo que no muy bien, pero nunca es tarde. Tal vez todo este proceso facilite una conversación entre ambos que les lleve a un sitio parecido al que llegaron Cindy y su marido en poco mas de una tarde. Aunque no tiene por qué producir exactamente el mismo resultado, tal proceso sin duda culminará con un salto significativo en la relación entre ellos.

El caso del marido de Cindy es el opuesto: se trata de un joven abogado, cachas y muy viril que ejerce como tal con su joven mujer, que responde muy bien al papel con toda la carga de la educación rural americana. Ambos reaccionaban automáticamente a lo que suponían que su entorno demandaba de ellos. La importancia de lo externo hizo que ambos perdieran sus conexiones internas y se olvidaran de su propia naturaleza profunda. Vivían en una apariencia de felicidad de la que ella se tiene que escapar de vez en cuando sola o con amigos a machacar la tarjeta de crédito, mientras él, solo en casa, se masturba con los pantys de ella. El gradiente entre los deseos y naturaleza interna de cada miembro de la pareja y su comportamiento “automático” es grande, y el empuje de las hormonas juveniles un poderoso calentador para producir tan disparatados escapes de gas y casi enfermizos comportamientos.

Como ya sabemos que en el Universo no hay mal que por bien no venga, toda esta energía abrió la ventana de un sincronismo cuya “desgracia” es puramente imaginaria, una construcción mental. Me refiero a que estoy seguro que a ambos les dolió mucho superar pillar/ser pillado masturbándose con unas medias. Precisamente ese dolor es el que facilitó el camino a la nueva verdad interior y evolución posterior, y lo que produjo ese dolor no fue una desgracia real –abandono, enfermedad, muerte– como ocurre otras veces. El destino trató muy bien a esta pareja, permitiendo su rápida evolución sin apenas peaje. Para ser sincero, creo que el mayor peaje que ha pagado esta pareja son los toques enfermizos (aunque me cueste escribir una nota exclusivamente dedicada a ello, aquí no antepongo el casi) que tiene la relación que han construido. Me parece normal teniendo en cuenta que cristalizó en poco tiempo y después de una fuerte explosión interior a elevada temperatura hormonal, con lo que es natural que los arquetipos afloren chamuscados y con heridas. Ojalá Cindy y su marido tengan tiempo, amor y paciencia suficiente como para curarse el uno al otro y completarse.

Hasta aquí llegaron mis disquisiciones después de traducir los dos textos citados. Me subí a una moto y no he parado. En fin, espero que a alguien haya podido interesar este pequeño viaje.

2 Comentarios
  1. Me interesa bastante la teoría de la sincronicidad jungueana pero no entiendo como se aplica en este relato. Podrías explicarlo?

    Sobre la siguiente afirmación: ¨Para contactar con nuestra verdadera naturaleza interior es necesario achicar el ego, pero disminuir el ego y aceptar lo que realmente somos nos cuesta una barbaridad. Normalmente, somos incapaces de romper por nosotros mismos la inercia interna que nos lo impide y necesitamos que “ocurra algo” a nuestro alrededor que nos fuerce a hacerlo.¨

    Es válida para ambos sexos o solo se refiere al ego masculino?

    Un saludo. :)

    4:18 | 12 Julio 2008

  2. A mi me parece que este señor no hace una pregunta tan absurda, sobre todo si la miramos desde su óptica y damos una intrepretación diferente al término desaparecer. Para este señor, según su educación, en una sociedad basada en la preeminencia femenina, en la dominación femenina, el hombre desaparecería, no de una forma física, sino de una forma social. O por lo menos, eso es lo que le inspira a él el papel que la mujer ha representado en esa posición. Es más tú mismo aprecias que aunque las mujeres hayan guiado su existencia, el centro de sus referencias son él y nada más que él, no hay guiños para sus hermanas, no hay opiniones contrastadas con la que ha compartido cuarenta y tres años de existencia y para con sus empleadas admite como con sus hermanas que las mujeres somos necesarias cuando hay trabajo que realizar, pero nada más. No creo además que en su adolescencia la mujer representase algo más que lo que representa hoy su mujer propia. El hecho de que resalte la existencia de sus tres hemanas en el proceso de su educación, no es algo distinto o a resaltar, ese es el papel que la mujer tenía asignado, servir a los hombres en el hogar, si fueron sus hermanas, es sólo indicativo de que o bien se quedó huérfano o bien alguna enfermedad le impedía a la madre cumplir con sus obligaciones. Pero ni siquiera es significativo que él fuera el menor para que sus hermanas se ocuparan de él, porque aunque éstas hubieran sido las adolescentes y él el mayor, muerta la madre, cualquier niña adolescente hubiera madurado lo que la situación hubiera requerido para afrontar las obligaciones maternas como la sociedad esperaba de cualquier mujer. Lo único que hay que agradecer a cualquier mujer es que en su educación incluya el amor y el respeto en las relaciones que esos hombres a los que influyen, establecerán alguna vez con otras mujeres. Porque también es verdad que ha habido mujeres que han inclucado un “odio” en el varón por cualquier mujer que no sea ella, la idea de que la única mujer digna es la madre y todas las demás son rameras.

    12:23 | 14 Julio 2008

 

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