El blog es mío
En la discusión que ha tenido lugar en el blog a raíz de la publicación de la entrada del lunes, se introdujo un comentario en el que se escribían estas frases: “Hay muchas maneras de vivir la Dominación Femenina. No existe sólo la pretendidamente proclamada por Ana Serantes”; “no puede pretender convertirse en ejemplo del mundo”; “creando doctrina ante seguidores que no tienen mucha idea del tema y que sin embargo adulan y asienten”; “no te erijas en defensora de los puristas, porque demuestra una alta dosis de intolerancia”; “eso no significa que tu modelo sea el único válido”. Quizá sea un buen momento para algunas aclaraciones sobre este blog.

Me parece tan obvio como indiscutible que “hay muchas maneras de vivir la Dominación Femenina”. Ahora bien, ¿quiere ello decir que estoy obligada a contemplarlas todas en mi blog?, ¿quiere ello decir que no debería emitir juicios sobre ninguna de ellas porque todas son igualmente respetables? Creo que alguien no termina de entender el porqué del título de esta página web: Blog de Ana Serantes.
Empecemos, no obstante, por discutir una idea que hoy está muy extendida: todas las ideas son respetables. No respeto, por poner ejemplos extremos, las ideas de quienes piensan que hay razas mejores que otras, o las de aquellos que postulan políticas que restringen nuestra libertad y, menos aún, las de quienes matan a los que discuten sus ideas. Por supuesto, no podría catalogar a ese mismo nivel algunas maneras de vivir la dominación femenina, pero eso no significa que todas me parezcan bien. No me parecen muy respetables algunas mujeres que se aprovechan o incluso abusan de las ansias de ciertos hombres por ser dominados –y no estoy señalando a nadie–; como poco defendibles me resultan las conductas de esos hombres que se dejan avasallar por ellas. Para mí, ni todo vale, ni todo es relativo y, en consecuencia, respetable.

Sin embargo, es cierto que la mayoría de las “maneras de vivir la dominación femenina” me parecen respetables opciones de cada uno, o de cada dos. Algunas me interesan; otras, no mucho; y las hay que nada. Pero lo que tengo claro es que no me he embarcado en hacer un blog en Internet para convertirme en una aséptica recolectora de opciones o prácticas de la dominación femenina. No, este es mi blog, y publicaré lo que me parezca y criticaré lo que no me guste, por muy respetable que sea. Emitiré juicios de valor sobre todo lo que estime oportuno, porque así es como me planteo este sitio web, y porque imagino que así, pese a que no abarque todas las posibilidades, resultará más interesante para quienes lo visitan. No creo que una descripción aséptica de las distintas formas que puede adoptar una relación femenina resulte en exceso apasionante. No tengo pretensiones enciclopédicas en este terreno. Por lo tanto, el blog es reflejo de lo que soy, de lo que pienso, de lo que defiendo y de lo que me parece interesante incluso aunque no lo comparta, pero no tengo mayor interés en dedicarme a cosas que ni me parecen interesantes ni comparto. Es una elección, pero es la mía, y soy la que ha montado el chiringuito.

Por supuesto, no pretendo convertirme en ejemplo de ningún mundo, ni impartir doctrina, ni erigirme en defensora de no se sabe quiénes, ni que mi modelo sea el único válido. Simplemente doy mis opiniones y las argumento como mejor puedo, es decir, que no respondo por nadie más que por mí misma. Si alguien se toma esas opiniones mías como una doctrina que debe seguirse, como un modelo para la práctica de la dominación femenina, allá esa persona. Pero a mí que no me culpen si hay quien en lugar de opiniones prefiera ver aquí mandamientos. No pretendo tener seguidores –¡menuda carga!–, pero si a alguien le da por seguirme al pie de la letra… a mí que me registren.
Además, me da que aquí se discute bastante, que hay más librepensadores que seguidores entre los contertulios del blog. Y bien que me alegro de que así sea. No obstante, es seguro que no todos quienes han visitado está página habrán quedado satisfechos con lo que se encontraron, pero la solución es sencilla: navegar por Internet hasta dar con las páginas que mas le gusten a cada cual. No hay páginas obligatorias, ni sobre la dominación femenina ni sobre nada.

En fin, chicas y chicos, sigamos disfrutando de la travesía, con nuestras batallitas incluidas, y si alguien se marea, con apearse tiene. Pero que no me venga nadie con que sea ecuánime, modosita, que no tome partido, que no emita juicios o que muestre reverencial respeto por cualquier opinión. Que no, que insisto en recordar que el título de la página no es casual: Blog de Ana Serantes.


Amy:
Yo creo que todo tiene que ver con “el miedo” o la incomodidad que se tiene ante una discusión. Por eso se acaba diciendo que todas las ideas son respetables, para evitar confrontaciones. Incluso la palabra discusión tiene connotaciones peyorativas cuando su verdadero significado está muy cerca de la palabra debate. Las ideas son lo más relativo que hay en este mundo y por supuesto no son todas resptables. Lo curioso es que aquellos que suelen decir que todo es respetable no dudan en faltarle el respeto a las personas, como aquellos que no les interesa que alguien venga a discutirle una idea, son los primeros que disfrutan discutiendo las ideas de los demás. Y es que vivimos en un embudo y todos queremos estar en la parte ancha y mandar al vecino a la parte estrecha, hasta en blog ajeno.
8:23 | 12 Junio 2008
Juan (pepa):
Internet está muy bien, nos permite acceder a mucha información, de forma rápida, que hace años era impensable. Pero a veces yo veo los chats o los blog como si alguien entra en un bar y hay gente hablando cada uno en su grupo de amigos o conocidos, y a nadie se le ocurre unirse a ese grupo de improviso y sin conocerles previamente ni establecer un contacto inicial, ver de qué están hablando y si no me gusta lo que dicen criticarles, aunque quizá estén incluso hablando de mi porque por ejemplo ese día me haya puesto una camiseta muy hortera y se estén riendo de mi.
Pienso que aquí ha pasado algo parecido. Es muy interesante y positivo que alguien de quien se ha hablado en este blog y a quien se le ha criticado, defienda su manera de entender la dominación femenina, pero de ahí a enfadarse de la manera qué lo ha hecho creo que va una distancia. Hay que respetar conversaciones ajenas.
En el fondo creo que todo se reduce a que la visión de la dominación femenina que se plantea en este blog es más profunda y afecta a todas las facetas de una pareja, y la que se plantea Mistress Elle es más genital, por decirlo de alguna manera; con los precios que cobra no se puede plantear más que una relación puntual, por mucho que en el video salgan señores limpiando su casa. Y por ejemplo, y siguiendo la aportación de Jorge, una Mujer puede dar sesiones a sumisos y paralelamente tener una relacion de femdom con su pareja, pero estoy convencido que en su casa tendrá un rol muy distinto al que tiene con los sumisos.
9:05 | 12 Junio 2008
Leo:
Me quedo con esta frase “El blog es mío”. Punto.
Yo lo tengo muy claro, en mi blog lo expreso así ” Él que tenga algún problema con lo que escribo lo tiene muy fácil, que cierre la ventana”.
Y es que cada uno, en su casa, puede expresarse y decir lo que le parezca. Y a quien no le venga bien, puerta.
Yo no siempre estoy de acuerdo con opiniones expuestas aquí, pero no por ello voy a faltarle el respeto a nadie. Puedo expresar mi disconformidad. Puedo debatir, expresar mis opiniones contrarias, en una ocasión hasta me ofendí un tanto, jajá. Pero no por ello voy a montar un pollo. En el momento me disguste algo, cierro ventana y a otra cosa.
Si es muy fácil.
Saludos,
Leo
11:19 | 12 Junio 2008
ivan:
Lo que Mistress Elle se ha pensado es que esto era una mazmorra virtual con Ana Serantes arriba y un montón de sumisos aduladores abajo. Se nota que no ha leído el blog. Pero es normal que lo piense, al fin y al cabo, ella no tiene otra visión del FemDom que no sea la de “sumiso me paga”, “sumiso me regala zapatos”, “sumiso se arrastra ante mí.
Y su cabreo por la palabra “prostitución” viene de su pasado “turbio” en Italia y su país latinoamericano de origen. Claro, con lo que le ha costado dejar atrás aquello, ahora solo faltaba que nosotros se lo recordemos…
Pero bueno, me parece muy correcto el alegato de Ana Serantes y también la reflexión de Amy en el primer comentario.
14:29 | 12 Junio 2008
reyes:
Uf dos días sin pasar por aqui y me he tenido que tirar media hora leyendo…. Ana, la que se ha montado, chiquilla!
Creo que ya está todo más que dicho, y quienes te leemos no somos siervos de tu palabra, sino personas que rebuscando en la red, hemos dado con una página que nos gusta de veras y la guardamos en favoritos. Así de simple. Igual de simple que el hecho de que guardo el enlace a un periódico digital y no de otro, que compro ropa en una tienda y no en otra. Todos tenemos preferencias que se forjan al ir encontrando datos y cosas que te gustan…
A mí, por ejemplo, el reportaje de esta chica me gustó mucho, además tengo a Marbella muy cerquita y me encanta la sal que da a la vida el ver de cerca ciertos coches, ciertas personas, ciertos aires… no es corriente y no soy yo, pero en la tele, está claro que es interesante y entretenido verlo, y por eso muy estudiadamente lo emiten. Pero no soy yo.
Y respecto al tema de las profesiones… creo que es mejor dejar la RAE y hablar de forma que nos entendamos. Yo adoro mi profesión, mi horario es libre e incluso llevo asuntos gratuitos cuando el tema me apasiona o se plantean retos. Y digo “SOY abogada” y no que “TRABAJO como abogada”, pero que no me jodan, es gracias a esoque pago mi hipoteca, mi comida y mi vestuario así que si alguien me dice que TRABAJO de abogada ( o peor, que soy una picapleitos más, y encima de la costa del sol uuuu peligro), pues chica, me tendré que allanar porque realmente, es cierto!! Entiendo que no se deba considerar a esta mujer prostituta, porque porlos datos que veo no lo es, pero coño, trabaja en ello por mucho que le suene horroroso oirlo. Mientras parte de sus ingresos vengan de ello, es lo que hay. Hay gente que hace cosas más grandiosas y loables, como ciertos artistas. Y cuesta ver que ser “artista” sea un trabajo, y no una forma de vida, pero si ingresa dinero con ello, está trabajando y a los demás que no nos calienten la cabeza, que no se ha dicho ninguna locura. Y si a alguien le parece una locura, que cambie de canal. A mi me parece una locura nuestro estúpido sistema de seguridad social en España, y también me aguanto….
Besos a todos.
15:53 | 12 Junio 2008
reyes:
Por cierto, las fotos que expones hoy son un tesoro.
15:55 | 12 Junio 2008
roberto:
Yo quiero saber donde hay una foto de Ana Serantes
19:46 | 12 Junio 2008
Kratos:
Para recoger informacion esta wikipedia. A mi me fastidia mucho que la gente compare blogs, yo leo varios blogs de dominacion femenina y no veo que sea peor ni mejor uno que otro simplemente cada blog tiene su estilo particular y cada uno es libre de dedicar su tiempo a lo que quiera tanto escribir como leer.
Lo que mas me gusta del blog de Ana es que es suyo y le da su estilo, las fotos tambien molan jeje
20:29 | 12 Junio 2008
Ana Serantes:
Bueno, gente, volvemos a estar como en casa. Pasó la tempestad, con sus olas de mal tono y con otras mejor entonadas. Fue divertido mientras duró, pero menos mal que no duró mucho. Aunque lo suficiente, Reyes, para que te llevara media hora salir de la marejada.
No creo que haya que darle al asunto mayor importancia. No obstante, y por referirme sólo a los de casa, lo único que me ha parecido fuera de lugar, Iván, han sido tus alusiones a pasados oscuros y procedencias geográficas. Porque ¿qué más da cuál haya sido el pasado de Mistress Elle y cuál sea su lugar de procedencia? Creo que en cualquier debate o discusión se debe contestar a lo que una persona dice o hace, que no tiene sentido intentar descalificar personalmente a nadie por cuestiones que no están en discusión y que, además, ni siquiera son responsabilidad de esa persona, como es su lugar de nacimiento.
Kratos, no tengo mayor interés en comparar este blog con otros que sobre la dominación femenina existen. Sin embargo, creo que las comparaciones suelen ser inevitables, porque nos sirven en muchas ocasiones para seleccionar o para mostrar nuestras preferencias. Y no todo se limita a “su particular estilo”, hay cosas mejores y peores. Es cierto que podemos diferenciar entre el “particular estilo” de, por ejemplo, novelistas como García Márquez o Corín Tellado, pero no es sólo una cuestión de estilo, sino de que la literatura del primero es mucho que mejor que la de la segunda, lo que no quita, por supuesto, que “cada uno es libre de dedicar su tiempo a lo que quiera tanto escribir como leer”.
Roberto, fotos de Ana Serantes hay en mi casa, y en las de mis familiares y amigos; no tengo noticia de que haya ninguna foto mía en la Red. Pero no deja de tener su gracia que Mistress Elle pensara que yo era… la mismita Cameron Díaz. Se ve que la mujer va poco al cine.
Un saludo a todos.
21:04 | 12 Junio 2008
Diosa Celina:
Ana me alegra mucho que ya haya pasado la tormentita! y te felicito como tantas otras veces por este nuevo post, ya que tenes toda la razon del mundo. Esta es tu casita virtual, (como le llamo yo) y en ella podes hacer lo que mas te guste. Un besito grande para vos y para todos tus lectores.
5:16 | 13 Junio 2008
Adrian:
Es una verdadera suerte que la situación que se dio en el artículo anterior haya quedado atrás.
A muchos nos gusta tu blog, nos gusta tu estilo y por eso lo seguimos, como es mi caso. Si lo seguimos habitualmente es porque tu estilo y tu visión nos gusta.
Lógicamente esta web no es dogmática ni sectaria, al contrario, hasta nos dejas espacio al disenso y a la pregunta … ¿que mas se puede pedir? …
De seguro habrá mas de una cosa en la que no este de acuerdo y como ya lo has dicho tu y se ha dicho aquí, se puede seguir de largo.
Nuevamente te expreso mi agradecimiento por el espacio que nos das, te envio un saludo afectuoso a ti y al resto de los contertulios.
PD: Con razón la foto me resultaba familiar … ya me parecía tenerla vista de algun lado
5:19 | 13 Junio 2008
lam:
Ana, te juro que pensé que eras Bimba Bosé! Que las fotos eran tuyas. Luego, al final del comentario lo aclarás pero mientras leía…
Me gusta Bimba, su apariencia andrógina y un poco agresiva. No es que sea “mi tipo” pero la encuentro diferente, perversa y sexual, muy interesante.
Me alegra que la discusión acabe y las cosas se aclaren. Pero, si escribes un libro, si decoras tu casa, o haces cualquier cosa siempre te expones a las críticas. Hay que verlo como algo normal pero sin dejar de defender lo propio (que es lo que tu has hecho muy bien). Un saludo
5:53 | 13 Junio 2008
Mia Gianna:
jiji yo moria por ver la contra respuesta tuya Ana, porke supuse vendria y si que ha sido tanto contundente, como directa y preciosa, como dice Leo alli quedo claro todo. “es tu blog” asi ke no veo musho mas ke agregar y pasemos a lo siguiente saluditos a todos.
16:42 | 13 Junio 2008
Kratos:
jejeje estimadisima Ana sin quere entrar en polemica, no se puede comparar Corin Tellado con Gabriel Garcia Marquez porque son dos distintos estilos. Para mi Asimoc es un estupendo escritor de ciencia ficcion pero seguramente como escritor de novelas romanticas puede ser un peñazo.
El estilo, el buen gusto, el saber estar y demas definiciones de ese tipo son un convenio que establece una mayoria que se cree que tiene razon sobre los demas, pero que son simplemente puntos de vista. Cuando aparecieron los beatles la mayoria pensaban que era una musica muy mala, al cabo de los cuarenta años cuando salio linking park, los que defendian a los beatles pensaron lo mismo del recien llegado y asi pasa en todas las artes, musica, literatura, danza, etc
Cuando hable de comparacion no tenia en la cabeza ninguno de tus articulos Ana, habia sido por varios comentarios que prefiero no nombrar directamente para no provocar mas respuestas a este hilo.
17:01 | 13 Junio 2008
José Perera:
En estos días se ha hablado mucho en estas páginas acerca de Mistress Elle. Se ha dicho de ella que es una “prostituta”. Se ha comparado el reportaje sobre esta mujer con una “basura”; se ha dicho que sus prácticas son “puro teatro”, y se ha escrito que “La filosofía que va soltando la mujer [Mistress Elle] me resulta tan barata que no creo que merezca mayor comentario.” Creo que el tema no está aún agotado, y que se puede hacer alguna que otra consideración.
El problema de fondo cuando se habla de “prostitución” es el estigma que de por sí tiene esta palabra, donde su sola mención conlleva una explícita o implícita descalificación de la persona a la que se le asocia. Así que, en primer lugar, quiero mostrar todo mi respeto hacia las personas (mujeres o varones) que se ganan la vida haciendo prestaciones sexuales, ya sea de la forma tradicional o a través de prácticas ligadas al BDSM. Y como no veo nada censurable en dichas actividades, he de decir que soy partidario de su plena legalización. Quizá sea ingenuo, pero soy de los que piensan que su normalización contribuiría de alguna manera a poner en evidencia lo que de turbio (trata de blancas y proxenetismo) puede darse en esos ambientes. Porque, de hecho, hay países, como Holanda y Alemania, donde las dóminas profesionales pagan sus impuestos de igual manera a como lo hace cualquier autónomo –y también declaran menos clientes que los realmente atendidos, claro está–. ¿Es Mistress Elle una prostituta? Yo creo que sí y no. Sí porque ella obtiene beneficios económicos por actividades que tienen un componente sexual, independientemente de que exista coito o no. Pero también podríamos decir que no, en la medida que las auténticas dóminas profesionales proceden de ambientes sociales muy diferentes a aquellos donde se reclutan las prostitutas tradicionales. Las dóminas de verdad, no las prostitutas que ofrecen servicios de dominación en las páginas de contactos de la prensa local, suelen ser miembros –o ¿miembras?– de sectores acomodados de la sociedad; suelen tener títulos universitarios e, incluso, puede existir un componente vocacional en el ejercicio de su actividad. Eso sí, sus servicios no son gratuitos, porque no son hermanitas de la caridad… Además, hay ocasiones en que las dóminas, al igual que las geishas japonesas, ofrecen un tipo de servicio que va más allá de lo puramente erótico. Esto también sucede en el mundo de la dominación y sumisión que acontece dentro de una pareja estable, donde no todo tiene que ver con la excitación sexual. Pensemos, por ejemplo, en lo que supone la práctica de la dominación financiera o cualquier otra en la que hay una cesión de poder. Recuerdo que fue Carla Von Kemnitz, dómina profesional española, y psicóloga de carrera, la que me dijo que, en la práctica, lo que ella hacía era una “terapia”, donde yo añadiría que, efectivamente, es una “terapia”, pero una terapia no aceptada socialmente.
¿Era el reportaje de la sexta una “basura”? Coincido con lo ya dicho por una de las personas que ha participado en este blog, que se trataba de un enfoque hecho desde una perspectiva sensacionalista. Eso era previsible, pues no sólo vende más las imágenes de una mazmorra perfectamente equipada, sino que es mucho más fácil contactar con una dómina profesional, y no intentar seguirle el rastro a parejas normales que en su vida cotidiana introducen prácticas de dominación y sumisión.
¿Es “puro teatro” lo que hace Mistress Elle? Pues sí, si por “teatro” nos referimos a la pose, gestos, comentarios y compostura en general que una dómina profesional exterioriza durante una escena. Pero, añado yo, eso forma parte de su profesión, de igual manera que un sacerdote escenifica durante la celebración de una misa; de igual manera que un político eleva el tono de su voz cuando interviene en un mitin; de igual forma que un actor de cine representa el papel que le ha asignado el director de la película… Entonces, si un actor de cine será más y más valorado en esta sociedad en la medida que sepa asumir su papel, ¿por qué razón no vamos a valorar a una dómina por su capacidad de asumir el rol que se le supone?
Ahora quisiera remitirme al siguiente extracto de un texto que inserta la Revista de Dominación Femenina, y que se titula “El diván de cuero”, una entrevista con Elise Sutton (véase en la sección “Entrevistas” la entrada publicada el 25 de enero de 2008).
“El diván de cuero”
Entrevista con Elise Sutton
Richard H.
(Este artículo es una versión editada que apareció recientemente en una publicación. Por motivos relacionados con los derechos de publicación, se omiten el nombre completo del autor y el de la revista) [...] Contacté por correo electrónico con Elise Sutton. [...] Tuve que prometerle que no haría fotografías, que no la describiría o revelaría dónde vivía. [...] Llegué a su oficina [...]. Tenía una zona de espera y dos amplios despachos. En la sala de espera había una buena colección de libros y revistas fetichistas y sobre dominación femenina. [...] Cuando terminamos, me preguntó si quería ver la otra habitación de la oficina. Fuimos por la sala de espera hasta la otra puerta. Me quedé sorprendido de lo que vi: una enorme habitación repleta de instrumentos para bondage. Las paredes estaban acolchadas con goma negra y el suelo enmoquetado de rojo. Colgando de las paredes había muchos tipos de látigos, paletas y otros juguetes SM. Si no hubiera estado hablando con ella durante más de una hora, probablemente habría salido corriendo temiendo por mi vida. Me dio una breve descripción de para qué era cada uno de los instrumentos y cómo se utilizaban. [...]
R.H.: Pero le encantaba lo que veía en aquel grupo D/S. Quiero decir que le encantaba el cuero, los látigos y el S/M, ¿no es verdad?
E.S.: Desde luego que sí. La primera vez que vi a una mujer dar de latigazos a un hombre, algo explotó dentro de mí. Quiero decir que nunca había estado tan excitada sexualmente. Tampoco fueron sólo los latigazos; fueron todas las actividades D/S. Me encantó ver a un hombre de rodillas, humillándose y rebajándose ante una mujer. Me encantó la sensación de poder que me atravesaba el cuerpo la primera vez que me puse un equipo de cuero. Me encantó la dominación femenina como una forma de vida. Me quedé enganchada para toda la vida. [...] Mi amiga me dijo que estaba hecha para esto, y me animó a convertirme en dominatrix profesional como ella. Era tentador, porque se ganaba mucho dinero. Sin embargo, me encantaba la psicología y quería sacarle provecho a mi formación. Así que me vino la idea de que podría combinar las dos actividades. Me anunciaba en las mismas publicaciones que mi amiga dominatrix, diciendo que podía ayudar a los hombres sumisos a asumir sus deseos. Me inundó la correspondencia y comenzó mi práctica de la psicología. [...]
R.H.: ¿Domina sexualmente a sus clientes o sólo los analiza?
E.S.: Ambas cosas. Tengo que dominarles para conseguir que se abran a sus sentimientos sumisos, para que así pueda descubrir el origen y las raíces de esos sentimientos. Debo llevar al hombre a un estado de sumisión antes de poder analizarle, y esto me obliga a dominarle.
R.H.: ¿Cómo le domina? ¿Le da de latigazos, o qué?
E.S.: Práctico diferentes técnicas con distintos clientes, según sus necesidades. Juego muchos papeles con ellos, en los que actúo según sus fantasías o pasadas experiencias sexuales. He practicado todas las actividades D/S que se realizan por ahí, y algunas que he inventado yo misma.
R.H.: ¿Ha tenido relaciones sexuales con sus clientes alguna vez?
E.S.: No. Al menos de acuerdo con mi personal definición de las relaciones sexuales. Estoy segura de que si entrevistara a algunos de mis clientes, le dirían que algunas de las sesiones fueron muy sexuales, pero nunca cruzo la raya de mis creencias y mi moralidad.
R.H.: ¿Puede decirme cuantos clientes tiene, cuánto dura una sesión media y cuanto cobra por ella?
E.S. Realmente, no puedo contestar esas preguntas. El número de clientes a los que veo cambia constantemente en base a varios factores. En realidad, no estoy cogiendo nuevos clientes para sesiones personales, porque mi agenda está saturada. Además, tengo una lista de espera de hombres que quieren verme. De hecho, estoy intentando reducir mi carga de trabajo y ver menos clientes directamente. [...] La duración de una sesión varía, dependiendo de lo que el cliente necesita y sobre qué les estás asesorando. La sesión mínima es de una hora, pero algunas se prolongan hasta cerca de dos horas y otras pueden alargarse aún más. Lo que cobro no es barato, y he elevado mis honorarios varias veces como mecanismo para reducir el número de hombres que me requieren sesiones personales. Déjeme decir que cobro más que una dominatrix media, porque creo que ofrezco más que una dominatrix media.
R.H.: Yo diría que una dominatrix cualificada cobra 300 dólares por una sesión de una hora, ¿así que usted cobra más que eso?
E.S.: En realidad, una dominatrix cualificada cobra 300 dólares por una sesión de 90 minutos. Es difícil hacer una sesión que dure sólo una hora. Tiene que cobrar tanto porque una dómina profesional tiene unos gastos muy altos. Todo el equipamiento y esa vestimenta fetichista no resultan baratos. Sí, yo cobro más. Otra vez, no es sólo el dinero, es una cuestión de oferta y demanda. Me daba rabia rechazar clientes cuando cobraba sólo 100 dólares por una sesión personal, estaba saturada. Subir mis tarifas me ayudó a que mi clientela la compusiera un número más manejable. Tenga en cuenta que mi función primaria es el psicoanálisis y el asesoramiento. La dominación tiene un propósito. La mayor parte de una sesión conmigo transcurre en el diván de cuero, no en la habitación de juegos. [...]
R.H.: [...]. Usted es cristiana. [...] ¿Por qué es usted cristiana? [...]
E.S.: [...] Lo que descubrí fue que Dios tiene tanto de hembra como de varón. Y lo mismo Jesús. Él vino al mundo como un hombre, pero su naturaleza tiene tantos atributos femeninos como características masculinas. Aprendí que el primer hombre, Adán, fue varón y hembra a la vez, y que Eva fue creada por Dios extrayendo la naturaleza femenina de Adán. Después, volvieron a unirse por medio del matrimonio. Creo que Eva fue la última y más grande creación de Dios, por eso las mujeres son superiores a los hombres.”
Después de leer este texto uno se pregunta qué pasaría si utilizáramos con Elise Sutton la misma vara de medir que se ha empleado en este blog para valorar a Mistress Elle. Para empezar tendríamos que hablar de las circunstancias de la entrevista a Elise Sutton. Porque en el caso del reportaje sobre Mistress Elle, por lo menos sabemos de quién ha partido (de “la sexta”, una cadena de televisión). Pero es que en la “entrevista” a Elise Sutton no sabemos ni siquiera quién se la ha hecho. Desconocemos si la frase entre paréntesis “(Este artículo es una versión editada que apareció recientemente en una publicación. Por motivos relacionados con los derechos de publicación, se omiten el nombre completo del autor y el de la revista)” es un comentario de la Revista de Dominación Femenina o si ya estaba en el original en inglés. Porque alguien malicioso podría pensar que tal entrevista en realidad no ha existido, y que todo ha sido una autoentrevista de la misma Elise Sutton para hacerse propaganda. Sorprende que una señora como Elise Sutton no conceda otras entrevistas a revistas y cadenas de televisión, cuando estoy seguro que esos medios estarían dispuestos a dar mucho dinero por ello. Me sorprende, también, que del periodista que habló con Sutton no podamos conocer su nombre completo, cuando para él sería un motivo de prestigio; un dato que añadir a su curriculum vitae. Y, finalmente, también hay que decir que Mistress Elle da la cara, porque en el caso de Sutton, me vuelve a sorprender como una mujer tan segura de sí misma, que sería capaz de poner de rodillas ante sí a cualquier hombre, sea luego tan extremadamente tímida para salir delante de una cámara. Porque es evidente que su salida del armario contribuiría a la deseada normalización y aceptación pública de su estilo de vida. Así que si el reportaje de Mistress Elle era una “basura”, ya me dirán ustedes qué expresión debemos usar para referirnos a la entrevista de Elise Sutton…
Ya he dicho más arriba que considero a Mistress Elle una prostituta. No lo digo en un sentido peyorativo, sino porque entiendo que esta mujer realiza prácticas con contenido erótico a cambio de una gratificación económica. Pero partiendo de esa base, ¿cómo debemos considerar entonces al trabajo de Elise Sutton? ¿Es que Elise Sutton recibe a sus “pacientes” con fines puramente científicos? ¿Qué diferencia hay entre pagarle unos honorarios a Mistress Elle y pagárselos a Elise Sutton? Pues quizá que Elise Sutton, como ella misma se jacta, cobra probablemente más que otras dóminas profesionales.
Y si lo que Mistress Elle hace es “puro teatro”, me toca preguntar entonces ¿cómo debemos valorar lo que hace Elise Sutton? ¿No realiza también teatro Elise Sutton cuando dice de los varones a los que recibe que “Tengo que dominarles para conseguir que se abran a sus sentimientos sumisos, para que así pueda descubrir el origen y las raíces de esos sentimientos. Debo llevar al hombre a un estado de sumisión antes de poder analizarle, y esto me obliga a dominarle.”?
Por último, me referiré a un comentario que hace Ana Serantes sobre Mistress Elle: “La filosofía que va soltando la mujer me resulta tan barata que no creo que merezca mayor comentario.” Bien, lo que yo pregunto ahora es qué valoración puede hacerse de una filosofía como la de Elise Sutton, cuando nos dice aquello de “Lo que descubrí fue que Dios tiene tanto de hembra como de varón. Y lo mismo Jesús. Él vino al mundo como un hombre, pero su naturaleza tiene tantos atributos femeninos como características masculinas. Aprendí que el primer hombre, Adán, fue varón y hembra a la vez, y que Eva fue creada por Dios extrayendo la naturaleza femenina de Adán. Después, volvieron a unirse por medio del matrimonio. Creo que Eva fue la última y más grande creación de Dios, por eso las mujeres son superiores a los hombres.”
¿Por qué Elise Sutton no es juzgada en este blog con igual rigor que Mistress Elle? ¿Será porque los textos de Elise Sutton constituyen el grueso de los artículos contenidos en la Revista de Dominación Femenina? Porque claro, si resulta que Elise Sutton es tan prostituta como Mistress Elle, si el reportaje sobre Elise Sutton es otra muestra de “basura” periodística; si Elise Sutton es tan teatral como Mistress Elle, y, además, su filosofía de la vida es “tan barata” como la de Mistress Elle, podría ser que, al final, nos estuviéramos tirando piedras sobre nuestro propio tejado.
Y ahora vuelvo a repetir lo que ya dije el otro día, que “si quiero ser ecuánime también he de reconocer algunas cosas. Que es gracias a Ana Serantes que ahora estoy escribiendo estas líneas; que es gracias a Ana Serantes que existe la Revista de Dominación Femenina.” Creo que todos los que estamos aquí le debemos mucho a Ana Serantes, porque si no fuera por ella no podríamos contar con esta auténtica joya que es esta publicación. Al decir esto no estoy haciéndole la pelota a Ana Serantes, ni tampoco pretendo firmar un contrato de sumisión, ni un pacto feudo-vasallático a favor de Ana. Simplemente trato de decir las cosas tal y como las veo. Pero también hay que recordar que cuando se abre un blog, ello implica el que no todas las personas que van a participar en él van a limitarse a bendecir lo que pueda ser la línea editorial de este medio. Podrá haber personas que hagan uso del blog para mostrar su adhesión inquebrantable a la editora, pero también habrá personas, como es mi caso, que sin dejar de reconocer mi simpatía y mi complicidad para con Ana y su revista, no por ello dejaré de hacer notar mis puntos de vista, aunque se aparten de la tónica general aquí imperante. Y termino con más de lo mismo. Sigo pensando que este blog es de Ana Serantes, y como dueña y señora del mismo tiene todo el derecho a decir y hacer lo que le venga en gana. Pero la expresión “el blog es mío”, me hace recordar aquella tarde del 23 de febrero de 1981, cuando tomado el congreso de los diputados por las fuerzas de Antonio Tejero, una vez agotada la vía del diálogo, de la persuasión, de la pedagogía más innovadora, aquel guardia civil optó por el imperativo y más efectivo “¡se siente coño!”
Un saludo.
José Perera
19:24 | 13 Junio 2008
j:
Este blog es mío, porque yo lo vi primero.
Y el que escriba mucho no le leo.
23:41 | 13 Junio 2008
ivan:
Yo sí he leído el comentario de José Perera. Veo que Elise Sutton no es santo de su devoción… Yo leo la web de Elise Sutton desde hace dos años y sus artículos siempre me han parecido muy exagerados. Algunas cartas de lectores que publica son fantasías masturbatorias. Sus argumentos sociológicos, biológicos y hasta religiosos para apoyar el FemDom me parecen muy pillados por los pelos. Y hasta sospecho que ni siquiera es una mujer. Si algún día revela su verdadera identidad y se deja fotografiar, ese día cambiaré de opinión.
3:47 | 14 Junio 2008
Ana Serantes:
Hay ocasiones, José, en que parece que se hace necesario repetir tres o cuatro veces la misma cosa para hacerse entender, porque hay veces en las que da la impresión de algunos no hacen mucho esfuerzo por entender. Entresacaré unas pocas de cosas de tu largo comentario:
“¿Era el reportaje de la sexta una “basura”?”. Me disculpé por haber utilizado el término “basura” para calificar el reportaje. ¿Cuántas veces consideras que sería necesario que me disculpara para que tú te dieras por satisfecho?
Entras luego en el fondo de lo que yo escribí: “¿Es “puro teatro” lo que hace Mistress Elle? Pues sí, si por “teatro” nos referimos a la pose, gestos, comentarios y compostura en general que una dómina profesional exterioriza durante una escena”. Creo que va a ser la cuarta vez, alguna de ellas dirigiéndome a ti, en la que explico con toda claridad que yo no tengo nada en contra de que una mujer tenga la dominación femenina por una profesión. Pero nada, nada. Dejé claramente dicho en el primer texto que, si fuera una cuestión de trabajo, no me habría ocupado del asunto. Creo que va a ser la cuarta vez que explico que la crítica que hacía, la referencia al “teatro”, era porque Mistress Elle daba gato por liebre, que hablaba explícitamente de una relación de dominación femenina 24/7 y negaba, igual de explícitamente, que lo suyo fuera un trabajo. Además, su “no cobro” era más que teatro, era mentira. Creo que quedó claramente demostrado que yo tenía razón, que era puro teatro, que no estábamos ante una relación de dominación 24/7, sino ante una profesional que se dedica complacer los deseos de sus clientes a cambio de que estos le paguen sus servicios. Insisto: sus servicios para ellos.
Ahora le toca el torno a la otra protagonista de tu comentario: “¿Por qué Elise Sutton no es juzgada en este blog con igual rigor que Mistress Elle?”. “Y si lo que Mistress Elle hace es “puro teatro”, me toca preguntar entonces ¿cómo debemos valorar lo que hace Elise Sutton?”. Puesto que Elise Sutton protagonizó también un artículo tuyo en este blog, en el que discutías sus propuestas y planteamientos, y dos míos en los que ponía de relieve mis diferencias con ella, imagino que estaremos de acuerdo en que no me dedico a santificar a la estadounidense, y menos por lo que a sus ideas religiosas se refiere. Pero, francamente, comparar a Sutton con Mistress Elle me parece ciertamente un desatino, salvo por lo que al componente de dómina profesional que tiene su trabajo se refiere.
Y no, Elise Sutton no hace “puro teatro” en el sentido en el que utilicé esa expresión, y que está explicitado una vez más en párrafo anterior. Porque Elise Sutton no intenta hacer pasar sus sesiones con hombres sumisos por una relación de dominación femenina 24/7, porque la única que así califica es la que tiene con su marido. Así que “debemos valorar lo que hace Elise Sutton” en este aspecto de una forma completamente distinta a lo que hace Mistress Elle.
Y para terminar con Elise Sutton, diré que nada tengo contra vuestras disquisiciones sobre quién es y por qué no se muestra público. Pero también tengo que decir que a mí me importa un pimiento, que lo me importa es el trabajo de Elise Sutton, del que, pese a mis discrepancias, tanto beneficio he extraído yo y muchas otras personas, que lo que juzgo y me ocupa es lo que escribe y lo que propone, y no quién es y si se saca o no una foto. Ya dije el otro día que me gusta debatir sobre ideas y propuestas, y no sobre si fulanita se muestra o no se muestra en público o sobre si es no se cómo o no se cuántos.
Y para terminar, te pediría un poco de mesura y, a ser posible evitar ofensas tan gratuitas como inútiles, porque así considero la comparación que haces entre el título de este texto, “El blog es mío”, que sí es un poco desmadrado, con el “se sienten coño” de Antonio Tejero el 23 de febrero de 1981. ¿Podemos seguir discutiendo sin tratar de situar a la persona con la que se discute en lugares donde no está y que, sobre todo, la descalifican de forma tan radical?
Un saludo, a tí, José, y a todos.
12:38 | 14 Junio 2008
José Perera:
Ana, te pido disculpas si te has sentido ofendida por la comparación que he hecho entre el título de tu texto (“El blog es mío”) y el “¡se siente, coño!” de Antonio Tejero. No he pretendido insultar a nadie al redactar este escrito, y cuando utilicé el símil del “¡se siente, coño!” lo hice con un sentido muy metafórico y humorístico. Y precisamente, el humor, como la caricatura, juega siempre con hipertrofiar determinados caracteres. ¿Crees realmente que si yo pensara que eres como Antonio Tejero yo sería lector de tu revista? El problema, además, y si me admites la disculpa, es que cuando nos comunicamos vía internet, la imposibilidad de vernos cara a cara puede dar lugar a fáciles malentendidos, pues podemos percibir como un ataque personal lo que realmente no lo era. En cualquier caso te reitero mis disculpas por lo sucedido.
Un saludo.
José Perera
22:00 | 14 Junio 2008
Ana Serantes:
Bien, José, disculpas aceptadas. Y algo más: seguro que te entendí mal. Seguro porque tú ya has aclarado cuál era tu intención. Así que doy por resuelto lo que decía en el último párrafo de mi anterior comentario.
Un saludo,
Ana
1:04 | 15 Junio 2008
leaiafa:
A no darle demasiada trascendencia a aquellos que consumen y condenan… siempre tendrán algo que decir.
No debemos caer en eso del pluralismo fundamentalista …aunque parezca alocado asociarlo asi se refiere a quienes se dicen amplios, capaces de aceptar todo tipo de opinion y despues (según la letra pequeña de su código de valores) condenan a todo aquello que no coincida con su modo de ver las cosas…
Hay espacio para todos, opciones y variedades…tomalo o dejalo.
20:29 | 4 Julio 2008