Blog de Ana Serantes

Diario de una dominante

El diván de cuero

Entrevista con Elise Sutton

Richard H.

(Este artículo es una versión editada que apareció recientemente en una publicación. Por motivos relacionados con los derechos de publicación, se omiten el nombre completo del autor y el de la revista)

Me crucé con el sitio de web de Elise Sutton un día accidentalmente, y quedé fascinado por lo que leí. Ahora no temo admitir que en algunas ocasiones he fantaseado con la posibilidad de ser sexualmente dominado por una mujer poderosa. Creo que la mayoría de los hombres lo han hecho, y lo reconocerían si fueran honestos. Quizás haber sido capturado en una isla por una amazona y verse obligado a ser su esclavo sexual, o recordar cuando estabas en la escuela y fantaseabas con que la atractiva profesora sustituta te obligaba a quedarte después de clase para complacerla sexualmente. Si eres un varón con sangre en las venas, debes admitir algún calentón ocasional viendo Xena, la princesa guerrera, o al menos que te tentaba volver a casa para soñar con Michelle Pfeiffer como Catwoman. Afrontémoslo, siendo los varones sexualmente obsesionados que somos, tenemos muchas fantasías y ser dominados por una mujer fuerte o por un grupo de ellas es la más frecuente de ellas.

Así que cuando me crucé con el sitio web dedicado a mujeres que dominan a los hombres, al menos tenía que echarle un vistazo. Me he encontrado con un buen número de webs con las que nos asalta la industria del sexo, que provoca a los hombres y espera que paguemos gustosamente para ver más. Me han tomado el pelo una o dos veces en estos sitios, pero he aprendido a evitar esos sitios con cookies creados por las grandes compañías del porno. No me malinterpreten, no paso todo mi tiempo libre navegando por la web en busca de fantasías sexuales. Sin embargo, una vez que uno ha comprobado su correo electrónico, los valores de la bolsa, los resultados deportivos y las noticias, no hace daño aventurarse un poco antes de retirarse de Internet. Cultos, grupos de la milicia, cualquier clase de religión imaginable, cualquier tipo de clubes sociales o cívicos, y cualquier forma de vida imaginable. Todo el mundo y cada cosa tiene su sitio web, y me fascina este asunto.

Bien, una noche, mientras me aventuraba, me topé con el sitio web de Elise Sutton sobre supremacía femenina. Lo que lo distinguía del resto es que esta mujer se reclamaba como una psicóloga a la que le encanta dominar a los hombres. Estaba intrigado, y continué leyendo. Parecía que esta mujer combinaba sus dos pasiones en la vida, la psicología y la dominación femenina. Su práctica se había sustentado en el análisis de hombres con fantasías de sumisión, y ahora quería compartir sus conocimientos con las esposas del país por medio de Internet.

Cuanto más leía, más me sorprendía. Esta mujer era en realidad una Dominatrix que practicaba la psicología. Adoraba vestir de cuero, utilizar látigos y toda la parafernalia de la escena SM. Aunque proclamaba que esto le ayudaba a que los hombres sumisos reconocieran sus fantasías y deseos. Fascinante. Tenía que leer más. Llegué a la página en la que había situado su perfil personal, y me quedé aún más sorprendido: esta mujer era además religiosa. No, no; no quiero decir que era espiritual en el sentido de la New Age o Wicca. Esta mujer es una devota cristiana. Hablo en serio. Es una psicóloga que cree en la superioridad de las mujeres, práctica el SadoMaso y ama a Jesús. Exactamente la clase de mujer que cualquier hombre desearía llevar a casa para presentársela a su madre.

Incluí la página en mis favoritos para echarle un vistazo de vez en cuando, para ver que ocurría con esta mujer. La señora Sutton tenía alojado en su sitio web “El psicoanálisis del varón sumiso”. El propósito de este procedimiento era ayudar a la esposa o novia a analizar a su hombre sumiso. El objetivo era ayudar a construir una relación más íntima, que facilitara al hombre la asunción de su sumisión, e impulsara a la esposa a ser la cabeza de la relación matrimonial. La lectura resultaba fascinante; tenía que solicitar los “otros procedimientos” que anunciaba en su web. Contacté por correo electrónico con Elise Sutton y requerí esos procedimientos. Tenía que enviar un sobre franqueado con mi dirección a su apartado postal y una modesta tarifa para obtenerlos. Los procedimientos eran salvajes, y lo eran cada vez más según se avanzaba. Me gustaría poder describírselos, pero mi editor habría censurado este artículo. No obstante, debo admitir que había veces en las que me daba lástima no haber disfrutado de que una mujer dominante me los aplicara. Además del buen sexo que pudieran disfrutar las parejas que hubieran encargado estos procedimientos, las preguntas psicoanalíticas al final de los ejercicios eran realmente provocadoras. Me dio por reflexionar sobre mi infancia y mis relaciones pasadas.

Volvía a ver lo que había en su sitio web, y disfrutaba verdaderamente leyendo su foro de preguntas y respuestas. Cuanto más leía ese foro, que ella actualizaba con regularidad, empezaba a cambiar mi opinión sobre esta mujer. Y me daba cuenta de que era algo serio. Es sincera y sabe de lo que habla. No es una necia o iluminada la que lleva esa web. Quizás era realmente una psicóloga y quizás creía de verdad todo lo que escribía acerca de la supremacía femenina. Así era; tenía que conocer a esa mujer. Tenía que entrevistarla.

Le mandé un correo electrónico casi diariamente durante un mes pidiéndole una entrevista. Finalmente, mi persistencia dio fruto y me la concedió. Tuve que prometerle que no haría fotografías, que no la describiría o revelaría dónde vivía. Naturalmente, accedí.

Llegué a su oficina de las afueras, cerca de una de las grandes ciudades de la costa este, y parecía la clase de oficina que esperas que tenga una psicóloga. Tenía una zona de espera y dos amplios despachos. En la sala de espera había una buena colección de libros y revistas fetichistas y sobre dominación femenina. Me senté y observé las fotografías de mujeres vestidas de cuero dominando a hombres sumisos, mientras ella terminaba con una llamada telefónica. Cuando acabó, abrió la primera puerta y me recibió en su despacho. Me quedé atónito de lo que guapa que era esta mujer. Aunque no estoy autorizado a describirla, diré que era una mujer atractiva de cuarenta y tantos años. Se comportaba con una seguridad y un descaro que hacían que me resultara aún más atractiva. Llevaba una blusa blanca, una minifalda de cuero y encima una chaqueta de cuero bastante clásica.

Me senté en su larga mesa de roble para entrevistarla. Además de esa mesa, el despacho tenía una alfombra de felpa de color castaño, un gran diván de cuero negro y cuatro sillas de cuero negro. Sus títulos colgaban en la pared, junto a algunas fotos de mujeres muy eróticas vestidas de cuero. Algunas eran fotos de ella.

Según la entrevistaba, me impresionó lo culta e inteligente que era. Pese a que hablaba con naturalidad, como si fuera la chica de la casa vecina, parecía que emanara de ella un cierto aura. Sus creencias en la superioridad de la mujer irradiaban. Nunca me sentí como si estuviera hablando simplemente conmigo, porque nunca me sentí su igual según hablaba. Tenía una manera de mirarme que me hacía sentirme un poco inquieto, aunque debo confesar que estaba también sexualmente excitado durante la entrevista.

Cuando terminamos, me preguntó si quería ver la otra habitación de la oficina. Fuimos por la sala de espera hasta la otra puerta. Me quedé sorprendido de lo que vi: una enorme habitación repleta de instrumentos para bondage. Las paredes estaban acolchadas con goma negra y el suelo enmoquetado de rojo. Colgando de las paredes había muchos tipos de látigos, paletas y otros juguetes SM. Si no hubiera estado hablando con ella durante más de una hora, probablemente habría salido corriendo temiendo por mi vida. Me dio una breve descripción de para qué era cada uno de los instrumentos y cómo se utilizaban. Debo admitir, que comencé a estar realmente excitado, pero siendo el periodista profesional que soy, me controlé.

Después de la visita, me acompañó hasta la puerta y me dio las gracias por mi dedicación. Yo, desde luego, le agradecí el tiempo que me había consagrado, porque había sido ella la me había hecho el favor. Según caminaba hacia el coche, pensé para mí mismo: qué lastima que esté casada. No, nunca podría estar totalmente sometido a una mujer. ¿O sí podría?

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4 Comentarios
  1. [...] con Hillary por esa causa en la entrevista que he publicado en la columna de la derecha: “El diván de cuero”. Es verdad: sería inconcebible que a una mujer que mantuviera una relación de dominación [...]

    2:54 | 9 Febrero 2008

  2. Conocía la segunda parte de esta entrevista pero no la primera. Me ha hecho gracia cuando Elise Sutton se dirige al periodista preguntándole si está excitado y afirmando que es sumiso (me hubiera gustado verlo).

    Hay muchas cosas de Sutton que no entiendo y tampoco sé si existe de verad o es un poco un personaje quizas imaginario como Carlos Castaneda (salvando las distancias).

    No entiendo que se considere a sí misma una mujer cristiana cuando para mi, en muchos aspectos, demuestra no serlo.

    Creo incluso que, aunque lo niegue, Elise Sutton es una mujer sádica.

    Y no llega a convencerme en todo justamente por esto, pues yo soy un hombre que disfruta sometiéndose a una mujer pero que ni soy masoquista ni me mueven ni un pelo los tacones altos ni la ropa de cuero (y no me interesan el sadomasoquismo en general ni su parafernalia, aunque sí me fascine la sumisión a la mujer aunque implique castigos, humillaciones, servidumbre o feminización).

    Sí estoy de acuerdo en que la mujer utilice, como armas de dominación, lo que puedan ser los puntos débiles del varón (su fetichismo, caso de tenerlo o su masoquismo, caso de serlo). Pero creo que no es totalmente cierto que “todos los hombres son iguales”.

    4:17 | 27 Febrero 2008

  3. Un hombre degenerado no manda sobre una mujer, pero un hombre virtuoso la domina ( si esa mujer esta degenerada, claro, si la mujer tambien es virtuosa, pues los dos juntos dominan como rey y reina) …como el hombre se degenero, este suplica por ser dominado; y como la mujer tambien esta degenerada, lo que tiene que ofrecerle al hombre se lo da con reservas si y solo si el le da algo a cambio (su vida)…una de las motivaciones de Elise parecer ser su frustracion de haber nacido en una sociedad patriarcal, si no hubiera tenido esa frustracion, amaria sinceramente a los hombres, ella ha desvirtuado la sexualidad porque su filosofia, en parte, parte de una frustracion; indudablemente la mujer es mas eficiente en unos aspectos que en otros, asi como el hombre tiene lo suyo y sus potencialidades en otros aspectos en los que supera a la mujer…ella dice que la mujer no tiene por que estar sujeta al hombre, por que cree en el matrimonio entonces? la mujer (bajo la optica de Sutton), en realidad, de modo efectivo y objetivo pero paradojico seria esclava del hombre al estar prendida de sus deseos de ser tratada como una reina…es verdad que la sociedad avanzaria si la mujer incursiona mas en lo social, pero tambien es verdad que hallaria un estancamiento sin la fuerza masculina…Probablemente la mujer este mejor dotada que el hombre para la supervivencia, pero el hombre es una pieza que forma parte de la humanidad que expande la vision de la especie, es la parte que crea aleatoriamente mecanismos que a la larga pueden servir tambien para la supervivencia, es un camino alternativo pero complementario al camino de la mujer, los mecanismos desarrollados por los hombres son mecanismos que la mujer no podria estar tomando en cuenta, de ahi que ambos generos son complementables y donde no hay superioridad de ningun genero realmente y donde la supremacia de la mujer sobre el hombre es una ilusion, la mujer no es superior solo que por ser hembra y que su condicion de tal supone un mayor valor biologico para la especie, por razones evidentes: si se diezman las mujeres, la especie quedaria en riesgo de extinguirse, no asi si los hombres se diezman y es por eso que los hombres son mas violentos, guerreros, y toman riesgos, porque su valor biologico no es tanto como el de la mujer, PERO con los riegos que asumen, ellos abren nuevos horizontes para la especie y si no representan un valor biologico directo, representan un valor genetico indirecto para la especie, de ahi que requieren el RESPETO de las mujeres, tanto como ellas lo EXIGEN de ellos. ESTO DE LA “DOMINACION FEMENINA” Tiene puntos acetados y los acepto, pero tambien tiene puntos FLACOS. Probablemente si habria sido yo el que la hubiera entrevistado a Sutton, otro rumbo habria tomado la entrevista, modestia aparte.

    23:11 | 3 Noviembre 2008

  4. gracias fidel por recordarme que soy diferente a ti, pero como siempre algunos mezclan lo que es una variante alternativa de praticar el sexo con modelos sociales que no tiene que ver, y si, no me importa ser un degenerado que se siente a gusto bajo el liderazgo de una mujer.

    23:30 | 3 Noviembre 2008

 

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