Blog de Ana Serantes

Diario de una dominante

El regalo I

Vuelvo a escribir sobre lo que dije hace unos días: “son muchos los hombres sumisos que no son conscientes de la auténtica fuerza de sus tendencias sumisas”. Y vuelvo a traer a colación, como en la entrada “Una pareja feliz”, un ejemplo relacionado con mi amiga Ángela y, ahora, con mi chico. En realidad, voy a contar lo que ha sido el peor momento que ha pasado Miguel en su relación conmigo y con la dominación femenina.

Decidí escribir sobre el asunto a raíz de leer dos cosas en el blog. La primera, este comentario de Juanillo: “yo no estaría con una mujer dominante que no me quisiera, para eso me pago una profesional”. La segunda la escribe Antonio García Rodríguez en el post “No me atrevo”: “También pienso que me encantaría ser dominado por ella en todos los terrenos, pero fuera de esta relación no creo que ni llegara a plantearme algo así, ya que es ella y solo ella la que despierta este punto en mi”.

Esa era exactamente la opinión de Miguel, y la repetía de vez en cuando. Sostenía que él se sometía a mí porque estaba enamorado de mí, que no sería el sumiso de una mujer a la que no amara y que, probablemente, no sería el sumiso de ninguna que no fuera yo. Siempre resulta halagador escuchar que una es especial o única para su hombre. Además, nunca dudé que Miguel estaba convencido de lo que decía, y convencido con más razón porque él jamás se tuvo por hombre sumiso hasta que se relacionó conmigo.

Sin embargo, yo no estaba tan convencida de la solidez de esa idea o sentimiento. Y así pasó lo que pasó. Fue un viernes del mes de julio del año pasado. Miguel sabía que íbamos a celebrar el 55 cumpleaños de Ángela esa noche. Pero no tenía ni idea de lo que yo le conté: que Ángela y Gonzalo se acababan de separar y que, por eso, yo quería hacerle un gran regalo que la aliviara de semejante tristeza. Cuando llegamos a casa de Ángela, Miguel se sorprendió de que estuviéramos sólo los tres. Pero se quedó literalmente atónito cuando allí mismo, y con ella delante, le expliqué que el regalo era él.

Por supuesto que no sólo se quedó atónito, sino que pensó que era una broma. Tuve que explicarle con la mayor seriedad que no era una broma, que lo que me había decidido a hacerlo era el pensar que para Ángela sería mucho más difícil que para mí encontrar un nuevo hombre sumiso –cuestión de años, de físico y de experiencia–, y que, aunque me apenaba profundamente desprenderme de él, había que hacer sacrificios por las amigas cuando éstas lo están pasando tan mal. Interrumpí sus protestas diciéndole que era una decisión que ya había tomado, que ya se la había comunicado a Ángela y que, en realidad, yo había ido hasta allí tan sólo para entregarle a él. Le miré a los ojos y le dije que, obviamente, él podía negarse a aceptar mi decisión, que era libre para hacerlo, pero que si no la aceptaba significaría que él decidía no someterse mí –y no era necesario decir más, puesto que quienes me conocen bien ya saben que hace tiempo que dejé de imaginarme tener una relación con un hombre que no se sometiera a mi dominio–.

Miguel comenzó a ponerse realmente nervioso, aunque no dejaba de pensar que aquella escenificación de la historia de O, o de R más exactamente, no podía ser más que una escena teatral… a la que no le encontraba la gracia. Pero su temor no hacía más que aumentar al comprobar la seriedad con la que yo le hablaba y el hecho de que Ángela aceptara el regalo como si efectivamente estuviera ya convenido.

Su cara cambió un poco en el momento en el que creyó encontrar la explicación o la salida, y preguntó que durante cuánto tiempo tendría que quedarse con Ángela. Le expliqué que eso ya no dependía de mí, sino de ella, que sería durante el tiempo que ella quisiera y que imaginaba que le querría para mucho tiempo, por no decir para siempre.

No podía creérselo. Así que tuve que apretarle las tuercas. Le dije que estaba comenzando a decepcionarme, que tenía que tomar una decisión: la de aceptar o no el poder que yo tenía para entregarle a Ángela, que le daba quince minutos para decidir si acataba o no mi decisión. Intentó mantener el diálogo conmigo, pero yo me mostré inflexible, le mandé a otra habitación y le dije que esperaba que saliera con la decisión tomada.

No hace falta decir que aquellos quince minutos se le debieron hacer un mundo. La mujer que a la que amaba y a la que estaba sometido le estaba diciendo que le abandonaba y que le entregaba a otra mujer, además, 25 años mayor que él y que no le atraía ni física ni intelectualmente. En suma, que de una u otra forma la relación entre él y yo había terminado. Un drama, pero un drama difícil de creer.

Cuando le llamamos, salió de la habitación insistiendo, aunque con menor convicción, en que aquello no podía ser cierto. La tensión se mascaba. Y tuve echar mano de la mayor gravedad para convencerle de que aquello estaba pasando. Después de otro buen rato de forcejeo dialéctico, en el que Miguel seguía buscando algo que no encontró, algo que revelara que la cosa era una farsa, terminó por aceptar lo que yo le ordenaba que hiciera: y demudado, se arrodilló frente a Ángela, le besó los pies y le prometió que intentaría servirla y complacerla lo mejor que fuera capaz.

Yo le dije que esperaba que así lo hiciera, que no me dejara en mal lugar y se portara como un sumiso bien entrenado. Le dí un gran beso, le dejé claro cuánto le echaría de menos, y me fui. Y allí se quedó Miguel con Ángela.

Y aquí me quedo yo, que ya he escrito bastante y estoy que me caigo de sueño. A ver si mañana tengo tiempo para terminarlo.

[Fotografías de Steven Meisel para Vogue Italia]
32 Comentarios
  1. El otro día leía el artículo donde se habló de la coacción y el amor. Donde los sumisos que comentan en este blog tachaban el comportamiento de la pareja de ese sumiso con límites como el de una mujer dominante que no sabía hacer bien su papel. A mi para empezar me extrañó que una relación de poder parezca mal este tipo de comportamientos y me refiero a la coacción. Me extrañó que gente adulta considere que en una relación de pareja prime el amor sobre todo lo demás, porque si bien amor no es coacción en cualquier pareja que tenga una relación la coacción existe aunque no se de dentro del femdon, así que me imagino que dentro de una relación así donde el poder toma un especial protagonismo, la coacción existe en mayor proporción.

    La cuestión es que según voy comprobando, hay una gran diferencia entre las relaciones que se inician a petición del sumiso y entre las relaciones donde la mujer ya tiene conciencia propia de dominante.

    No estoy aventurando para nada el final de la historia de Ana Serantes, que me huele a farol para demostrarle a Miguel hasta donde está equivocado con su sumisión, lo que sí digo que la coacción es algo muy utilizado por todo el mundo, así que me imagino que las dominantes la utilizarán mucho más.

    10:21 | 16 Octubre 2008

  2. Estoy desconcertado con el inicio de la historia. Espero su continuación. No puedo valorar, ni sacar una conclusión. Salvo que efectivamente, es una situación que está, ahora, en una encrucijada narrativa…

    12:57 | 16 Octubre 2008

  3. Definición de coacción según la Real Academia de la Lengua:

    coacción.

    (Del lat. coactio, -onis).

    Uso común de la palabra:

    1. f. Fuerza (*) o violencia que se hace a alguien para obligarlo a que diga o ejecute algo.

    Ámbito jurídico:

    2. f. Der (de derecho). Poder legítimo del derecho para imponer su cumplimiento o prevalecer sobre su infracción.

    Ámbito de la bilogía:

    1. f. Biol. (de biología). Interacción ecológica entre dos o más especies que conviven en un biotopo.

    (*) Unas de las definiciones de fuerza de la RAE:
    ———————————————————————————————————-
    2. f. Aplicación del poder físico o MORAL. Apriétalo con fuerza. Se necesita mucha fuerza para soportar tantas desgracias.

    5. f. Acto de obligar a alguien a que asienta a algo, o a que lo haga.
    ———————————————————————————————————-

    Como no hablamos de un término jurídico (como sería en el caso de el deber al socorro al cuidado, del cuidado de los hijos o de que alguien no coja un coche con unas copas de más por poner algunos ejemplos), y huelga decir que tampoco de un término de la biología, por reducción al absurdo nos quedamos con el primera definición de la palabra coacción.

    Entre que se convenza a alguien de hacer algo, y la coacción hay un trecho muy grande. Y el hecho de que exista en las parejas no significa que sea bueno. Y en cualquier caso ninguna pareja sobrevive gracias a la coacción precisamente (la psicología nunca dirá que la coacción es buena para una relación de pareja).
    Un acto que no nace de un sentimiento noble y puro (como el de complacer a alguien aunque sea haciendo algo que no te gusta), sino más bien del miedo, no es un acto de amor y no es un acto de respeto. Y una relación afectiva se debe de basar en el amor y el respeto.

    Saludos.

    13:06 | 16 Octubre 2008

  4. DeMarte a mi me sobran las definiciones para encontrar una sutil igualdad entre la coacción que ejerce la dominante del sumiso con límites cuando le amenaza con dejarlo si no accede a sus deseos y la coacción que ejerce Ana sobre Miguel cuando le amenaza con el mismo motivo sino se entrega a Ángela como sumiso. Es una coacción, coacción de la que yo hago uso en mi vida diaria por ejemplo con mi hija a la hora de educarla con las amenezas de dejarla sin paga, sin salir con sus amigas, etc, etc. Coacción de la que tú te servirás también para obtener cualquier cosa que te sea útil y estimes pertinente. Porque como bien dices no hablamos de la coacción que entra a formar parte de delitos tipicados en las leyes, sino del fino arte de la negociación, del cual la coacción es parte fundamental, sin as en la manga ¿quién gana una partida de póker? pues nadie DeMarte, nadie, por mucho amor que le pongas.

    13:17 | 16 Octubre 2008

  5. Ah algo que me gustaría apuntar dices que la psicología nunca dirá que la coacción sea buena para la pareja. Para empezar yo no estoy hablando de que algo sea bueno o malo, sólo hablo de la existencia de algo. Y para mi es obvio que en una relación BDSM haya coacción, no como el pan de cada día, pero que la haya cuando más INRI, todos os habéis declarado machos alfa tras la intervención estelar de Francisco Sánchez, ya me dirás tú si no es así. Y para terminar como ejemplo te diría que la psicología no hace tanto tachaba de enfermedad a la homosexualidad….así que tú me dirás que sabrá la psicología de parejas si nunca se ha casado (entiéndase como ironía), solterita sigue la pobre.

    El problema de la coacción, es que cuando nos coacciona una persona a la que amamos y nos ama, la coacción pasa desapercibida y no nos hace daño, sin embargo si lo vemos desde afuera, nos puede parecer una barbaridad lo que le están haciendo a esa persona, persona que evidentemente tendrá una percepción completamente diferente del asunto.

    13:26 | 16 Octubre 2008

  6. Aclarar porque después de leer me ha parecido fuerte, que cuando digo qué sabrá la piscología de parejas (aunque ya puse que era pura ironía) me refería al comentario que lleva a DeMarte a tachar la coacción argumentando que la psicología nunca lo aprobaría. La ciencia, si es que incluimos la psicología dentro, está llena de retractaciones, al igual que tuvo que hacer la psicología con el tema de la homosexualidad. Así que ya si hablamos de lo bueno y lo malo, me parece que es algo tan completamente imposible de demostrar que mejor que no nos apoyemos en la ciencia para expresar lo que individualmente cada uno pueda opinar.

    13:29 | 16 Octubre 2008

  7. Por ponerte un ejemplo más DeMarte e ilustrarte el por qué no debemos nunca mezclar el bien y el mal con el tema de la ciencia, no hace tanto leía en el blog de una chica que es psicóloga una relación de parafilias entre las cuales incluía el femdon. El blog de esta chica es personal, sin embargo recalca su profesión en determinados post (http://blogs.ya.com/lablogsulta/c_243.htm#comment_1)utilizando sus conocimientos para establecer “normas morales”. No sé si explico por dónde voy, lo que quiero decir que la psicología es frecuentemente utilizada para hacer ciencia de la moral (paraciencia lo llaman algunos) y de la misma manera que esta chica utiliza a la psicología para introducir el femdon como una parafilia, tú intentas demostrarme a mi que la coacción es algo malo a través de lo mismo. Cuando lo bueno y lo malo es algo muy subjetivo, tanto como personas hay en el mundo. Sólo cuando no amas a alguien utilizarás la coacción para perjudicarlo, si lo amas, es imposible hacer daño conscientemente aunque en el juego del amor todos sabemos que podemos salir quemados, sufrir a veces es inevitable.

    13:48 | 16 Octubre 2008

  8. ey amy yo nunca me he declarado un macho alfa, es más, yo sería un calzonazos feliz, pero siempre tendría el deber de revelarme como sumiso y que la dominante me rebatiera, convenciera o impusiera su voluntad.

    14:21 | 16 Octubre 2008

  9. Amy, yo creo que si existe diferencia entre coacción y simple persuasión. Si ,por ejemplo, en una negociación (del tipo que sea), una de las partes defiende su postura argumentando que su posición proporcionará un beneficio a alguna o a las dos partes, solo tenemos persuasión, si se argumenta con amenazas, más o menos graves, estamos claramente en el terreno de la coacción. Y, aunque no sea una regla inmutable, siempre estaremos más lejos de la coacción si damos un timepo razonable a madurar a la otra persona lo que proponemos.
    Amy, aunque es verdad que todo el conocimiento humano esta en evolución y permanente evolución, pienso que algún credito podemos darle a la psicología actual ¿no?. Sobre todo cuando pienso sinceramente que hay formas mejores de obtener los mismos objetivos que persigue una coacción con otras formas de persuasión menos dañinas….
    Es mi opinión, no siempre vamos a coincidir.

    Un saludo.

    15:48 | 16 Octubre 2008

  10. Fe de erratas:

    el conocimiento humano esta en evolución y permanente REVISIÓN.

    15:50 | 16 Octubre 2008

  11. Ah, y otra cosa, yo nunca me he declarado como “macho alfa” (ni siquiera como sumiso pero bueno…)

    16:28 | 16 Octubre 2008

  12. El problema con usar como método de coacción el terminar con la relación de pareja (eso de “haz tal cosa ó terminamos”) es que se corre el riesgo de que, efectivamente la pareja termine.

    Por lo demas es cierto, todos dentro o fuera de la pareja, en cualquier instancia de la vida negociamos y si tenemos con que, coaccionamos. Pero bueno, tambien sabemos que existe el riesgo de perder.

    En este caso, creo que Ana fue afortunada y Miguel realmente es un sumiso excepcional, probablemente yo en la misma situación me hubiera negado y ante la insistencia, me habría escapado por la ventana para ira y/o decepción de mi Ama.

    16:31 | 16 Octubre 2008

  13. Estoy de acuerdo contigo Adrian, la coacción puede llevar a una ruptura, más que nada porque es lo que se arriesga en este tipo de negociaciones, el todo por el todo.

    Y DeMarte podría no discutirte que una relación de pareja de femdon se basa en una dominante que para ejercer el poder utiliza la persuasión además de tener que argumenterle a su sumiso cualquier decisión antes de llevarla a cabo a modo de obtener su permiso y bendición… pero es que ni falta hace que te lo discuta, así que no te lo discutiré. DeMarte yo sólo digo que el post de hoy es un ejemplo de coacción con la amenaza clara de que de no aceptar lo ordenado la relación acabaría. Sin que Ana le argumentase a Miguel en qué basaba su decisión, sin que Ana le diera a Miguel tiempo para que madurara la decisión. Farol o no, fue una coacción, si el fin era que Ana quería demostrar a Miguel que su sumisión superaba el alcance de los límites que Miguel le había expresado que tenía, Ana consiguió demostrarle que eso no era así con una coacción, con la amenaza de dar por finalizada su relación con el agravante de que aceptar los deseos de Ana también implicaba para Miguel la pérdida por un tiempo indeterminado, su relación con Ana. Yo aquí sólo veo coacción, otra cosa muy diferente es que me parezca bien o no, que sea bueno para su relación o no, el caso es que la hay y que no es una excepción en las parejas con este tipo de relaciones, sólo hay que leer en este blog para darse cuenta de ello.

    17:49 | 16 Octubre 2008

  14. Juanillo si no eres macho alfa, cachis, podríamos crear la denominación de macho beta o vhs o dvd, o yo qué sé, pero la de calzonazos vamos a dejarla que tiene poco atractivo.

    17:59 | 16 Octubre 2008

  15. No hace falta argumentarlo todo (hasta para ir al baño (eso te lo inventas tu, no lo he dicho yo), eso no se hace ni en una relación que no sea femdom, pero si algo produce conflicto yo creo que si se debería.
    No digo que en las relaciones en general no haya coacción, ni que no la práctiquemos nunca, digo que, deberiamos de evitar lo maximo posible usarla, porque creo que no es constructiva para una relación afectiva (especiamente en situaciones conflictivas). No se si esta situación se podría considerar como coacción, yo no estuve ahí (tiene toda la pinta de que si pero en fin), y yo no digo que Ana no sienta respeto y amor por su pareja (como ya dije en esta ocasión no pretendo juzgar a nadie), simplemente creo que para superar las situaciones especialmente difíciles hay estrategias mucho mejores que la coacción y que en el acto de la coacción no hay amor ni respeto (aunque si lo haya en el resto de la relación).

    Saludos.

    18:18 | 16 Octubre 2008

  16. Hombre DeMarte me refiero a las decisiones de la dominante que afectan a su sumiso, que es de lo que hablamos, no de las decisiones individuales de cada cual. Y ni siquiera en esas piden ellas algún permiso imagínate en las de ir al baño.

    18:22 | 16 Octubre 2008

  17. Pero claro para que vamos a discutir, si tu pones en duda que hayan cosas que esten bien y otras que no. Si todo es relativo entonces ¿para que discutir de nada?.

    18:23 | 16 Octubre 2008

  18. Bueno deMarte, yo no pongo en duda que haya cosas que estén bien y cosas que estén mal, la cuestión es que las cosas no dejan de existir porque estén mal. Lo que me parece curioso es que en los comentarios a Javier, el sumiso con límites, se le dijera poco menos que una mujer que lo amase no lo coaccionaría, y ahora que es Ana la que nos cuenta esta historia donde existe una coacción en la misma línea, no se produzca la misma reacción que contra aquella dominante. Y fíjate que a mi las cosas sólo me parecen curiosas, no soy nadie para moralizar.

    18:50 | 16 Octubre 2008

  19. Pues no se cual fue esa reacción tan terrible chica, ¿decir que el amor no es coacción?, creo que aquí también lo estoy diciendo….
    Y si no quieres moralizar no moralices, eres muy libre, es tu elección (aunque yo creo que al final todos moralizamos de una manera u otra pero bueno).

    19:16 | 16 Octubre 2008

  20. el término calzonazos es feo como despectivo de reflejar una situación anormal en la que por tradición es el hombre el que manda y la mujer se deja hacer, sirve para ridiculizar o expresar ejemplos de mujeres tiránicas y abusivas, o sea que, en el caso de las mujeres, sería un ejemplo de mujer maltratada, eso si, de hombre maltratado no se podría decir, en su caso sería un debilucho o un calzonazos, pero hay calzonazs felices que se sienten a gusto así y que poseen su propio critero, por lo que para mi no resultaría insultante, y ya por último, más que catalogarme macho alfa, beta, landa o hepsilon, me considero hombre, nada más y nada menos ;-)

    20:15 | 16 Octubre 2008

  21. por cierto, el ejemplo de ana, es una prueba de que miguel si se sometería a otras, aunque considero que si lo hubiera intentado con un método más persuasivo que coactivo (palabra prota del post) hubiese tenido más razón para demostrar que miguel cede a la primera o quizas su no hubiese sido más rotundo, pues con ese método más directo ha conseguido que titubee y hasta acepte esa situación, pero supongo que ana sabrá cuidar donde termina el límite porque puede que hasta se pueda producir una situación abusiva y que dañe la confianza de miguel, y disculpa ana, es tu relación, pero si me pusiera en la piel de miguel, ese método usado me haría perder la confianza, y puede que con otro más persuasivo aceptase la situación, no obstante, esperaré a ver como finaliza la historia….

    20:23 | 16 Octubre 2008

  22. -Yo en el caso de Miguel aceptaria la proposicion de Ana (o coaccion ) por que si no la aceptaba pondria en entredicho mi
    sumision hacia ella y posiblemente la perderia .Al aceptarlo pondria a Ana en la texitura de si realmente ella estaria dispuesta a perderme al entregarme como sumiso a Angela .Esto es un juego al que hay que jugar.

    20:49 | 16 Octubre 2008

  23. Juanillo no me seas bruto todavía no conozco a ningún calzonazos muerto a manos de su mujer, hay un gran trecho entre que alguien te maltrate con la posibilidad de matarte en un momento dado y que determinados hombres con una determinada personalidad acaben emparejados con mujeres que tienen una personalidad más fuerte y tiendan a asumir el mando. Al calzonazos no sólo le manda su mujer, sino que anteriormente lo había mangoneado su mamá, y ninguna de las dos acaba matándolo. Los malos tratos son otra cosa hombre y quien los recibe no tiene por qué tener un carácter de esos que aceptan órdenes, otra cosa es que las órdenes te las den a ritmo de palizas. Cuidadito con mezclar situaciones.

    Juanin por un momento pensé que este blog no trataba del femdon, con aquello de los dialogos y la toma de decisiones en conjunto, este juego es como tú lo has resumido. Porque los límites de cada cual no se consiguen saber cuáles son hasta que no nos ponen en situaciones difíciles, la que Ana le preparó a Miguel por ejemplo, donde Miguel descubrió que no era como pensaba que era. Creo que Juanillo se equivoca cuando dice que con un método más persuasivo hubiese conseguido lo mismo. Y en cuanto a la pérdida de confianza por parte del sumiso, creo que cuanto más descubra un sumiso hasta dónde llega su sumisión más atrapado estará con su dominante. Pero en fin es sólo mi opinión.

    9:15 | 17 Octubre 2008

  24. ah vale amy, entonces solo hay maltrato cuando te matan o hay la posibilidad de matarte, o sea que, para que un hombre sea maltratado debe ser matado, porque sino no lo es, eso es hilar fino, si señor, aunque bueno, quizás haya malinterpretado tus palabras, pero realmente quería poner un equivalente de calzonazos para con respecto a la mujer, y un maltrato no tiene por qué ser a base de hostias, también existe el sicológico, porque a ver que hombre lo denuncia, ah si, se le tildaría de mariquita, blando, o, tachán, calzonazos, que por cierto, te doy la razón en que el maltrato físico se da mucho más desde hombres sobre mujeres que viceversa, y que las muertes por violencia machista o doméstica las víctimas son siempre mujeres.

    16:40 | 17 Octubre 2008

  25. Los malos tratos hoy en día es un delito que está penado con cárcel, donde existe violencia física y repito física, independientemente de que también se ejerza violencia psicológica sobre la víctima. Así que si tú entiendes que los agresores de aquellas personas sobre las que se ejerce violencia verbal merecen ser comparados con aquellos que infringen malos tratos sobre sus parejas es un poco injusto. De todas formas no entiendo muy bien por qué entiendes que un calzonazos le aguanta a su pareja que lo insulte y lo menosprecie (violencia psicológica), de toda la vida un calzonazos es el que obedece en todo a su mujercita sin rechistar, menudo potpurrit me haces con todo juanillo.

    16:59 | 17 Octubre 2008

  26. De todas formas Juanillo si vuelves a releer mis comentarios en ninguna parte al hablar de malos tratos he hablado del sexo de las víctimas, ni del sexo de los agresores, es lo bueno de los términos jurídicos son asexuados.

    17:02 | 17 Octubre 2008

  27. Yo prefiero distinguir a las cosas por su nombre. Personalmente entiendo que el calzonazos soporta el mangoneo de su mujer porque tiene un caracter mas débil y se ve de alguna manera atrapado en esa situación.

    El sumiso aguanta el mangoneo de su Ama porque el asi lo desea, indistintamente de que haya sumisos que prefieren (por todo eso del convencimiento sobre la superioridad femenina) comportarse sumisamente con todas las mujeres.

    Por eso al menos yo, calzonazos no soy, sumiso … esta por verse.

    Saluditos.

    19:53 | 17 Octubre 2008

  28. bueno amy, violencia verbal se puede considerar maltrato sicológico si se hace de forma reiterada, y sobre el calzonazos, está claro que por alguna forma se ve intimidado por su mujer, igual que una mujer maltratada se ve intimidada por su maltratador, hasta hacerse ver ella misma como un ser débil y con sentimiento de culpa, pero a lo que quiero llegar es que, ese tipo de mujer que obedece al hombre era considerado normal, mientras que cuando era al revés surgía el término despectivo de calzonazos, lo cual ea tomado por un síntoma de debilidad por parte del hombre.

    20:56 | 17 Octubre 2008

  29. pues si escribimos es porque ana ha hecho esta pagina, y si no es por ella aquí no escribiríamos.

    11:03 | 19 Octubre 2008

  30. ue cansino o cansino, lárgate si no te gusta, que cruz!.

    2:31 | 20 Octubre 2008

  31. Juanillo sigues mezclando términos, en aquellos años todas las mujeres obedecían a sus maridos, o la que quería estar dentro de lo políticamente correcto. Y este comportamiento social no era ni similar ni comparable a los malos tratos en sí, ya que los malos tratos que evidentemente se daban con mayor asiduidad y sin punidad alguna, daban lugar a una situación claramente diferenciada de lo que la sociedad machista demandaba de la mujer. Y el término despectivo no surge porque las mujeres sometían a los hombres, sino para nombrar a aquellos hombres que no cumplían con su rol social de dominante y tenían una actitud condescendiente y obediente con sus mujeres y por ello la sociedad los tachaba despectivamente. Que aparte de estos en particular también existen otros hombres que son menospreciados por sus parejas y carecen de la fuerza suficiente para defenderse pues claro que los hay, pero siempre les queda divorciarse, denunciar o defenderse, a ellos no los van a matar en represaria como les ocurre a las mujeres maltratadas físicamente por sus parejas.

    Está claro que no estamos de acuerdo en nuestra visión de ver el tema así que yo por lo menos lo dejo aquí, más que nada porque el blog trata de femdon, no de si se puede comparar un maltrato psicológico con uno físico, y mucho menos del origen del término calzonazos.

    9:41 | 20 Octubre 2008

  32. siempre amy sabes que hablando se entiende la gente, y en lo que has escrito estoy de acuerdo que no hay que mezclar, pero querúia expresar que el término calzonazos en si es injusto y despectivo, aunque existen casos en donde la pareja se aprovecha pues realmente no la quiere.

    16:55 | 20 Octubre 2008

 

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