El regalo II
Terminé ayer contando cómo mi chico se quedó en casa de Ángela como mi regalo de cumpleaños para ella. Por supuesto, todo era un montaje. Una practica la dominación femenina, pero ni se imagina que pueda regalar a su hombre a otra mujer. ¿Se lo imaginó Miguel? Pues, por lo que después hablamos, ni sí, ni no; a ratos más y a ratos menos. Pero lo que es seguro, como escribía ayer, es que fue el peor momento que ha pasado en su relación conmigo.
Fue duro. Porque Ángela fue muy dura y exigente con él durante todo el fin de semana que pasó con ella. Habíamos quedado en que así se comportaría, en que así trataría de que hacerle ver a Miguel que había pasado a ser suyo, que era real lo que le estaba sucediendo –y él confirma que en efecto fue muy dura–. Creo que, además, Ángela disfrutó de aquel fin de semana… en el que había mandado fuera a Gonzalo. No tengo detalles de lo sucedido en su casa en esos días, porque tanto a ella como a mi chico les dejé claro que no quería conocerlos.
¿Cómo terminó la escena? Como habíamos hablado Ángela y yo: el domingo por la noche, Ángela le dijo a Miguel que tenía que ir a mi casa a recoger sus cosas para instalarse definitivamente con ella, y que lo tenía que hacer entonces, porque el lunes había que ir a trabajar y empezar la cotidianidad de la nueva vida.
Cuando mi chico llegó a casa, estaba demudado. Yo le abracé con fuerza y le aclaré que había sido una sesión de dominación. Miguel lloró durante un buen rato en mi regazo… hasta que pudo relajarse un poco. La tensión había sido de importancia.
Como es de suponer, hablamos bastante de la experiencia en los días siguientes. Mi chico insistía en que nunca terminó de creérselo del todo, aunque aceptaba que hubo momentos en los que tuvo sus dudas. Y yo le contestaba que llegó a la casa dispuesto a recoger sus cosas para trasladarse con Ángela. Él respondía que sí, pero que seguía esperando que aquello fuera una prueba temporal.

¿Hubiera sido temporal si la cosa hubiera sido en serio? ¿Hubiera sido temporal si Ángela hubiera continuado dominándole con la dureza y la exigencia con la que lo hizo aquel fin de semana? ¿Se hubiera resistido Miguel a ese dominio en poco tiempo?
No creo que resulte obligado responder a esas preguntas; basta con hacerlas. Tampoco pienso que el hecho de que no hubiera sido mucho el tiempo durante el cual se hubiera prolongado aquella situación –que imagino lo más probable– invalide la moraleja de la historia: la sumisión de mi chico se demostró bastante más fuerte de lo que él pensaba. Esa fue la lección que pretendí darle con aquella escena (de la que tampoco estoy especialmente orgullosa). Y él reconocé que había lección que aprender.
Ahora sabe que su sumisión ha crecido tanto en estos años conmigo que ya no se circunscribe a mí, que ya no se limita exclusivamente a la mujer que ama, que es sumiso por sí mismo, o sea, que sus defensas frente a las armas de una mujer dominante resultan ciertamente limitadas. Ahora sabe algo que desconocía: que pese a su temor, casi a su pánico, también sintió excitación durante aquel fin de semana: la excitación del sumiso que se ve sometido sin remedio por una mujer que no es quien él desearía que le dominara. Por supuesto que esa excitación tiene siempre el componente de la fantasía morbosa, que la realidad luego puede ser muy dura, pero esa excitación no es más que una de las formas en las que se manifiesta la fortaleza de su tendencia sumisa.

No he vuelto a escuchar a Miguel eso de que para él la dominación femenina está exclusivamente ceñida a su relación conmigo. Y aunque su relación con Ángela se fue normalizando con el paso del tiempo, lo cierto es yo continuo percibiendo las consecuencias de aquel fin de semana: un punto de sumisión hacia ella mayor que el que delata con otras mujeres. Es lógico, porque la mujer que domina deja una huella duradera en el hombre al que ha dominado, y mayor la huella si domina con fuerza.
El caso es que Miguel lo pasó fatal, pero terminó por aceptar que la lección le sirvió para conocerse mejor a sí mismo y, de paso, para reforzar su sumisión hacia mí. Y yo la escribo para que alguna duda les entre a los hombres sumisos que se muestran tan seguros como estaba mi chico de que ellos no se someterían a una mujer si no es la que aman o no es la que les ame. Y a lo mejor en su caso tienen razón, pero a lo mejor se llevaban una sorpresa como la que se llevó mi chico.


Amy:
Lo que me suponía, querías demostrarle que sus límites no estaban donde él suponía que estaban.
9:23 | 17 Octubre 2008
deMarte:
A mi no me cabe ninguna duda de que la práctica de la dominación puede ejercer un efecto muy poderoso sobre la parte sumisa y que ese poder existe y es fuerte (de hecho creo recordar que en algún comentario dije algo al respecto). Aunque diría que no es necesario que la dominación sea muy cañera, en realidad creo que si es muy cañera en muy poco tiempo podría tener un efecto contrario…. (al menos para alguien que la haya experimentado poco o nada antes la dominación femenina).
).
Y claro, el resto de las mujeres tampoco es que desaparezcan, un sumiso puede encontrar atractivas o interesantes a otras mujeres (como cualquier mortal), pero eso no quiere decir ni de coña que se quiera tener algo con otras, porque puede causar en el sumiso un conflicto interno grande y, sobre todo si no es con la aprobación del Ama, poner en peligro la relación que sin duda valora mucho.
Compadezco al pobrecito que pretenda complacer a dos Amas a la vez, más aún si no es con el beneplácito de las dos (ya una puede acabar contigo
Aunque “de todo hay en la viña del señor”, en muchas personas que fantaseamos con la dominación femenina (como yo o como Miguel por ejemplo), tenemos una componente fuerte de adorador “monoteísta” que no “panteísta” por así decirlo. Nos gusta pensar que podemos hacer sentir especial (porque además consideramos especial a esa persona) a una sola y no al conjunto de las mujeres, ni siquiera a las sexualmente dominantes (cosa harto difícil por otra parte). Y uno ni cambia de “religión” ni se hace “panteísta” como el que cambia de camisa, máxime considerando que cuanto más tiempo prácticas una “religión” más devoto te haces, y cuando más se adora el ídolo más adorable es. Romper eso puede crear una “crisis religiosa” nada menos!. Como mucho, en un caso especial como este que se relata en el post, un cierto efecto de dominación.
De hecho, (y esto, como casi todo, es solo es una creencia mía que no puedo apoyar estadísticamente), pienso que es más improbable que se de infidelidad masculina en una relación femdom que en otra de otro tipo.
Saludos.
12:31 | 17 Octubre 2008
Amy:
DeMarte con la de barbaridades que ha hecho el hombre en nombre de la religión, todas ellas contrarias a los dogmas que suelen regirlas, tendrías bastante para no extrañarte que lo lógico y lo razonable es lo que nos cuenta Ana y no lo que el sumiso afirma de sus límites.
12:46 | 17 Octubre 2008
deMarte:
Parece claro que uso la religión como metáfora…
13:22 | 17 Octubre 2008
Amy:
Y mi comentario un simil deducido de tu metáfora.
13:24 | 17 Octubre 2008
deMarte:
Y como metáfora que es no pretendo que la religión sea exactamente como la dominación femenina….
13:27 | 17 Octubre 2008
Amy:
Jajajaj…pero las metáforas son lo que son, yo he seguido con la metáfora más allá de donde tú llegaste, porque como metáfora se adapta a la situación que ni pintada.
13:48 | 17 Octubre 2008
deMarte:
Ok, ahora ya es tu metáfora ;-).
13:52 | 17 Octubre 2008
Juanin:
-Ana a mi me queda la duda de cuales fueron tus sentimientos cuando entregabas a Miguel a Angela , no te preguntastes en ningun momento si Miguel podria preferir despues de probarla a Angela como ama , o es que quizas no asumistes el riesgo de
hacer esta practica de dominacion con otra persona quizas mas atractiva para Miguel? . siempre puede ocurrir que el cazador sea cazado.
14:17 | 17 Octubre 2008
Adrian:
A mi en cambio me gustaría saber que habría pasado, a que conclusión habría llegado Ana si Miguel se hubiera negado desde el primer momento, o si habiendo aceptado se hubiera regresado esa misma noche a su casa.
Supongo que era el otro riesgo de la prueba.
Saluditos
15:10 | 17 Octubre 2008
Zorro del desierto:
Esto es una parte de una técnica psicológica coloquialmente llamada: ”Lavado de Certebro”. ¿Pues sabeis una cosa?
Otros lo han hecho antes y mejor, claro que para manipular a un sólo tío empanao no debe necesitarse mucho más.
1:21 | 18 Octubre 2008
Carlos:
Realmente no estoy de acuerdo con esta historia, ni con la conclusión que se pretende demostrar acerca de que un hombre sumiso, será sumiso con todas los mujeres. No es que valga mucho mi opinión, porque tampoco comulgo con la idea de la dominación femenina para mi persona. Mi atención se centra más en general sobre el BDSM, y la dominación femenina me atrae como una fuente de inspiración entre personas que desarrollan un relación de intercambio de poder.
Pero la idea de que el fetiche, gusto y/o necesidad, por sentirse sometido, sobre pase el amor y/o compromiso, que pueda existir en una pareja, para abandonarse de esa forma en nombre de reafirmar la sumisión o poder de una de las partes, me parece del todo aberrante.
No comparto, mas acepto y entiendo ciertas dinámicas (si se quieren ver promiscuas, aunque no tienen porque serlo) de involucrar a terceros en una relación, en busca a acentuar o incrementar la excitación y más importante aún, la intimidad entre una pareja. Pero de ahí, a que una persona esté dispuesta a cambiar de Ama o de pareja, solo para cumplir la voluntad de esta, me parece rídicula.
Habría que preguntarno entonces, que prima más, el deseo y necesidad por estar con estar con la persona que se ama, o la satisfacción producida por someter tu volunta a los designios de otra persona.
Si una Ama quiere demostrar su poder haciendo que su sumiso se humille y sirva a otras personas o a todas las mujeres en general, me parece aceptable y hasta erótico. Pero de ahí, a que la idea que prevalezca, sea la de enseñarle al sumiso, que su naturaleza y necesidad por someterse, sea superior, a su intensión y deseo por compartir su tiempo y energía con la persona que ama y a la que quiere entregarle parte del control de su vida. Eso me parece insano.
Somos personas, no objetos, ni animales, debemos ser responsables y juiciosos de nuestros actos. Y no ser solamente utilizados o seguir instintos sin razonar. La sumisión solo es erótica cuando se acepta que el sumiso o sumisa hace ejercicio libre y prudente de su razon y voluntad. Y no cuando se piensa que el sumiso o sumisa solo obedece por seguir su instinto (fetiche) o necesidad por verse subyugado.
5:03 | 18 Octubre 2008
frankie:
De acuerdo en principio con Carlos, de todas maneras a Miguel no se le puso una pistola ni mucho menos. En cualquier momento pudo echarse a reir, decir “que pasa” ” de que vais”, bajaos de la moto”, etc.
Pero no lo hizo. Y quizá sea por motivos diferentes a los que le supone Ana.Los hombres suelen ser por naturaleza promiscuos, sobre el macho de casi todas las especies se ha demostrado que le guía el afán de frecuentar cuantas más hembras mejor. Sin pretender entrar en biologismos, el atractivo de poder frecuentar otra hembra, con las bendiciones de la pareja “oficial”, no es algo a desdeñar.
En esta teoría no cuadra, aparentemente, la falta de atractivo físico de la otra mujer. Pero ya se ha señalado por aquí, que una cosa es este tipo de atracción y otra, muy distinta aunque a veces se confunda, la sexual, incrementada, en esta caso, por el hecho de la dominación, cosa que a un varón sumiso le hará percibir un sexappeal triplicado y dificil de ignorar, aunque la fémina, aparentemente, no destaque.
Además, seguramente existió un cálculo de ganancias. De alguna manera Miguel tiene la esperanza de que, al haberse “portado bien”, el asunto se repita con mujeres más atractivas, con todo lo que supone de morbo y variedad. ¿Se atreverá Ana a probar? ¿Tendrá entonces tanta pena Miguel?.
Además, que narices ¿Y el encanto narcisista de saberse objeto erótico, de verse como un regalo para el sexo y el juego, de ser usado para el placer?.
Esta condición, la de objeto erótico pasivo, puede ser muy placentera y había estado reservada, hasta no hace mucho y en su mayoría, para el sexo femenino. Por lo tanto, supone, para un hombre, adentrarse en vivencias hasta ahora destinadas en su mayoría a las mujeres, para las que todavía no hay experiencia ni coartada cultural.
Decir que la historia tiene un extraño encanto erótico/onírico/onanista, al menos desde un punto de vista masculino, este blog es una mina, je, je, je, con esa ansiedad suprimida al contar con las bendiciones del Ama y esa posterior vuelta a sus brazos ¿De verdad que volvió llorando?…
19:46 | 19 Octubre 2008
frankie:
Bueno, no llevaba mucho tiempo leyendo este blog, pero veo que ya cuenta con su troll y todo. Por cierto martita, ya que, según tu, trabajas, no se como sacas tanto tiempo para intervenir repitiendo los mensajes dos veces…
14:46 | 20 Octubre 2008
quiero:
Yo nunca le haría algo así a alguien a quien quiero, esto es poner por delante el ideal a la persona. Si cumples con el objetivo de la humillación a tu sumiso, humillación que viene de verse regalado, me das a otra persona, ¿y ahora qué pasa con ntra relación pensaría Miguel? pero al menos en una relación de pareja donde hay amor de verdad, en el sumiso no ves solo a un sumiso, ves a tu pareja, a quien amas, le amas y habéis elegido la dominación femenina como modo de expresar ese amor, uno sintiéndose sometido y otra sometiendo, pero siempre viendo a tu marido y a tu mujer, la persona a la que más quieres y a la que nunca harías daño. Pensaréis pegar con un látigo hace daño, puede, pero es una acción en un contexto que resulta satisfactoria porque el hombre siénte de ello su sometimiento a su ama y en ello siente el amor de su ama, su dedicación e incluso la libertad de recibir el premio o el castigo del azote, pero aquí yo solo veo un daño innecesario, una denigración de la personalidad de Miguel… no sé si lo llegaría a creer o no, pero si él lo hubiera creído… esto le habría anulado como persona…, haces un daño irreparable en tu pareja por reafirmar un ideal tuyo, me suena extremista.
16:42 | 20 Octubre 2008
Zorro del desierto:
Frankie basicamente se tarda lo mismo en postear una o dos veces un comentario, sólo hay que darle dos veces al botón… En cualquier caso esta discusión ya no tiene ningún sentido.
No creo que las formas de Marta fueran las más adecuadas; pero pensaba que aquí no se cesuraba a nadie.
21:56 | 20 Octubre 2008
Adrian:
¿Eliminar una seguidilla de posteos con insultos que se repiten en uno y otro y otro artículo, sin mostrar el mínimo respeto por los que participamos en ellos es “censurar”?
4:00 | 21 Octubre 2008
Carlos:
Mi respuesta a la última pregunta de Adrian, sobre ¿si eso es censurar?, mi respuesta es que Nó.
Para cualquier diálogo, debate o discusión, deben haber formas y conductos adecuados para rebatir, y creo que los de esta persona no son adecuados y están fuera de lugar.
Además si para no censurar hay que permitir que se le falte al respeto y/o se le agreda a alguién. Bueno eso es todavía peor.
Creo que el tema y propósito de este blog, está bastante bien definido y delimitado, y es para gente interesada de alguna manera en la dominación femenina o en el menor de los casos en el intercambio de poder en una pareja o el bdsm.
Y lo único que se busca es discutir unicamente, como pudiera ser el desarrallo esta práctica.
Ni siquiera la mayoría de los lectores del tema estamos interesados en discutir, si la dominación femenina es un tema apropiado. Pero si se quisiera discutir eso, hay formas mas apropiadas que las utilizadas por el este desagradable personaje.
El internet es universo tan inmenso, y la dominación femenina solo ocupa una muy minúscula parte de este universo. Si no le gusta el tema o incluso le es bastante repulsivo como dice, debería utilizar su energía de forma mas positiva y constructiva en otros temas en los que si le interesen. Hay que estar bastante acomplejado y traumatizado, para gastar tanta energía tratando de abrir una discusión, con gente a la que no le interesa discutir con él. Además de que él le presta mucha importancia a la opinión de estas personas, al punto de sentirse tan agredido por gente que lo único que hace es no prestarle atención, que tiene que recurrir al recurso del insulto para tratar de llamar la atención más fuerte hacia su persona.
8:25 | 21 Octubre 2008
Su gusano patético:
Al igual que en Historia de O, tu sumiso también te demostró que estaría dispuesto a someterse a otra mujer si esa fuera tu voluntad. Es decir, sería capaz de acatar una última orden tuya, por mucho daño que esta le provocase. Eso no quita que antes de acatarla mostrase te todo su temor a que vuestra relación tuviera ese punto final. Pienso, que mas allá de la posible excitación morbosa que la situación podría provocar, has de pensar que tu sumiso ha cumplido con tu voluntad, y que ha dado una muestra de amor y respeto hacia ti.
Por otra parte, ¿ me gustaría saber que hubieras pensado si en lugar de acatar tu voluntad, se hubiera mostrado rebelde a ella ?
Saludos
21:05 | 23 Octubre 2008