Blog de Ana Serantes

Diario de una dominante

En busca de la gran humillación

Estimada Sra. Elise, tenia la curiosidad de saber si usted ha conocido alguna pareja que haya utilizado la humillación extrema como forma de dominación femenina. En particular, recuerdo haber leído una vez un relato acerca de una mujer que llevó a su marido donde un Ama travesti que lo estuvo dominando severamente durante una noche. Más concretamente, me despierta el interés saber cuál fue el efecto que esto tuvo en él. Evidentemente, aquello le mantuvo humillado semanas después de la sesión, su esposa publicó lo ocurrido y el marido acabó impregnado con un tipo de sentimiento sugestivo post-hipnótico que le obligó a obedecer.

Tengo curiosidad sobre esto porque, mientras me someto a mi esposa, ella me puede pedir hacer tareas para las que no estoy preparado. Pensaba que si ella me llevara donde un Ama travesti quizás eso tendría un efecto profundo en mí y le daría a mi esposa un enorme poder sobre mí.

Elise Sutton:

Necesitas aprender del ejemplo del marido arriba mencionado [referencia de la página web original], que sirve a su esposa además de amarla y sentir devoción hacia ella. Él ve a su mujer como digna de su obediencia. Si no haces las tareas que ella quiere que hagas es porque eres demasiado egocéntrico y no estás lo suficientemente centrado en tu esposa, o porque eres un hombre perezoso.

Las actividades D/s quizás te den esa motivación extra que necesitas o quizás te transfieran mentalmente al “espacio de la sumisión” donde estés más ansioso por servir. La D/s se puede utilizar para entrenar apropiadamente al hombre perezoso ó egocéntrico, pero sólo si está dispuesto a ser entrenado. Debes tomar la decisión de servir a tu esposa; la obediencia no se puede forzar, debe salir del corazón. La obediencia es una decisión que se toma libremente, es un acto voluntario y, aunque puede ser entrenada y motivada, no se puede imponer.

Verdaderamente, tu voluntad se puede quebrar de una forma en la que carezcas de la fuerza mental o emocional para resistir, pero esa es una forma de entrenamiento extremo. ¿Es eso lo que quieres? ¿No obedecerías a tu esposa si la adoras y quieres rendirte a su autoridad? ¿La única manera de que la puedas obedecer es a través de medidas extremas?

El juego de la humillación puede ser un instrumento efectivo de la instrucción sin ser extremo. Tu esposa podría utilizar la humillación para estimular tus instintos sumisos de forma que te motive para servirla de una manera divertida y satisfactoria. Tu naturaleza sumisa desea obviamente el juego de la humillación y así tendría un efecto positivo en tu deseo de servir. Podría ser una poderosa instrucción e instrumento motivador para cumplir las órdenes desagradables. Pero eso es bastante diferente del de la humillación extrema, donde tu voluntad se quiebra y obedeces debido a un temor poco sano. El relato que leíste pudiera haber sido real, y te emocionó porque estimuló tu naturaleza sumisa. Pero eso no significa que llegaras a gozar si tu fantasía se hiciera realidad.

Así que mi consejo es que debes cambiar la forma de servir a tu esposa. Necesitas verla como merecedora de tu obediencia y si ella nunca accede a practicar el juego de la humillación contigo, la debes obedecer porque ella es tu Reina y la adoras. Haz de tu obediencia un obsequio para ella. Y al mismo tiempo, comparte con ella tu deseo de explorar el juego de la humillación y quizás ella lo incorpore en su instrucción para darte ese motivo extra para servirla. La humillación puede incluir una sesión con un Ama (quizás travesti, si tu esposa quiere), pero el propósito de la sesión será explorar tu naturaleza sumisa para que tu esposa pueda utilizar mejor su conocimiento para instruirte y aumentar su control sobre ti. La sesión con el Ama sería su obsequio para ti, pero tu obediencia debe ser siempre tu obsequio para ella.

[Traducción: Jabier Laso]

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