Blog de Ana Serantes

Diario de una dominante

La mujer fatal es fumadora

Hoy voy a escribir sobre la salud y la dominación femenina. Por supuesto que no se puede establecer una relación directa entre ambas cosas, pero si la mujer dominante se preocupa de la salud de su hombre… entonces la dominación sí puede convertirse en una ayuda. No obstante, sólo escribo de una pequeña experiencia personal, y sólo porque mi chico lleva seis meses sin fumar. Ya sé que la cuestión no parece nada del otro jueves, pero para mí ha tenido su aquel.

Miguel había perdido el hábito de hacer ejercicio cuando le conocí: una carrera universitaria exigente y la dosis normal de pereza. Un hábito que yo nunca he perdido (como ya he contado en alguna ocasión, sigo nadando tres o cuatro veces a la semana), así que, cuando nuestra relación se convirtió en una realidad, me encargué de ponerle en marcha de nuevo.

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Hasta este año, esa había sido la única acción que podría esgrimir para relacionar siquiera levemente la salud y la dominación femenina. Pero ahora tengo otra: mi chico y yo somos fumadores, y como la mayoría de los fumadores, cuando llega el nuevo año… propósito de enmienda. Pero este año tomé la decisión de que él iba a dejar de fumar, y esperé a la noche de fin de año para comunicársela. Mientras celebrábamos, le dije: “Disfruta de los cigarrillos de esta noche… porque son los últimos que te vas a fumar”. En el fragor de la fiesta, no terminó de estar seguro de si el asunto iba o no en serio. Con la mañana de Año Nuevo le llegó la confirmación. “Y tú también vas a dejar de fumar”, me preguntó. Le contesté que era sólo él quien iba a dejar de fumar.

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¿Tiene el asunto relación con la dominación femenina? Sí, porque de ese modo se lo plantee, y la dominación le ha ayudado a sobrellevar la abstinencia. Por lo tanto, cuando las ganas le aprietan, piensa en términos de sumisión, en que no le queda más remedio que acatar mi decisión. Así me lo ha dicho en estos meses, que el verse obligado por mí le ayuda a pasar los momentos en los que más desea fumar, que de algún modo le excita saberse sometido también en esta cuestión.

El tabaco se ha convertido entre nosotros en una nueva forma de explicitar su sumisión y mi dominación. De vez en cuando, pero especialmente después de cada comida con él, en casa o fuera, yo me fumo mi cigarrito: siempre de forma provocadora, siempre recordándole que el placer que yo disfruto en ese momento le está prohibido a él. Además, me divierte adoptar las poses de esa mujer fatal y, casi siempre, fumadora que sólo he visto en el cine en blanco y negro. En alguna ocasión, incluso me acerco a él y exhalo el humo sobre su rostro; en otras, le hago ponerse a mis pies y observarme mientras fumo. Y él se muere de ganas… de fumar y de más cosas. Y son esas otras cosas, sus deseos de sumisión, las que le han hecho más llevaderos estos seis meses sin fumar.

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Aunque fume provocativamente cuando estoy con él, fumo mucho menos, porque tampoco es cuestión de estar todo el día provocándole, y de resultas fumo menos también cuando no estoy con él. En consecuencia, también a mí me ha servido el juego para disminuir mi dosis tabaco: ya no consumo ni la mitad del paquete diario que me fumaba hasta hace poco.

¿Se puede relacionar la salud con la dominación femenina? Pues si una se lo monta bien, se puede, y además resulta hasta divertido. Claro que quizá el día que deje de fumar, mi chico perderá el icono que ha ganado en estos meses: la mujer fumadora y dominante.

55 Comentarios
  1. Todo lo que resulta positivo no daña, dejar de fumar es un beneficio en cualquier circunstancia. Como gran fumador se lo que cuesta tratar de dejar el vicio, fue hace diez años que intenté dejarlo por primera vez y comprobé que no es nada sencillo. Aunque tuve algunos éxitos temporales.

    Realmente lo que dices acerca de que tu chico tiene como incentivo el combatir el deseo por su instinto de sumisión es novedoso, aunque no es la primera vez que leo cosas del estilo (Dominantes que usan su poder para que el sumiso cambie un hábito insalubre o se ponga en forma).

    De cualquier manera no le quito mérito alguno, si lo ha hecho por la convicción de su sumisión hacia ti, su devoción es mayúscula, solo un fumador sabe lo que cuesta tratar de dejarlo.

    Como yo me conozco y se que haría trampa, mejor intento dejarlo antes de que a mi Reina se le ocurra algo similar … es poco sumiso de mi parte admitir que le haría trampa.

    Un saludo y felicitaciones a tu chico por el logro.

    6:55 | 2 Julio 2008

  2. Hola a todas y todos. Creo que está muy bien que hayas “ayudado” a Miguel a dejar de fumar, aunque sea dentro de un contexto de femdom. Lo que no me parece tan bien es que le provoques echándole el humo, y que te escudes en que fumas porque eres la dominante. Pienso que efectivamente la dominante puede hacer lo que quiera, pero no dejas de ser una Mujer, por muy dominante que seas, y hombres y mujeres nos buscamos a veces excusas para no afrontar cambios de nuestros hábitos que nos son perjudiciales, pero que nos tienen muy enganchados, como puede ser el fumar. Además el que provoques a Miguel puede hacer que recaiga, por muy sumiso que sea, el tabaco es una droga, y por tanto con una fuerza superior a ls sumisión en un momento dado.
    Y a raíz de esto se me ocurre que quiza cuando un sumiso empieza una relación de femdom, debería confesar sus limitaciones o esos hábitos que todos tenemos y que sabemos que no son buenos, pero que nos cuesta dejar para que su MUJER le “ayude” a dejarlo como tú con Miguel, a un servidor por ejemplo le sobran unos kilitos, debería comer menos o hacer más deporte, también me dedico al placer solitario quizá más de lo debido. Es cierto que un sumiso no debe dejar esa reponsabilidad en la espalda de su MUJER, pero ella puede hacer que él se comprometa y lo cumpla, sabiendo que ella se disgustaría si no cumple sus propios compromisos o los que ella le imponga.

    9:47 | 2 Julio 2008

  3. Yo tengo unos amigos que cuando eran pareja decidieron dejar de fumar, o más bien ella le exigió a él que dejara de fumar. La cuestión es que ambos abandonaron el vicio del tabaco. El problema fue que al poco tiempo la relación terminó, y ambos volvieron a fumar. Lo que quiero decir es que la única razón para dejar esos kilitos que te sobran, hacer más o menos deporte o dejar algún que otro vicio, debería ser algo más consciente por parte de quien se decide a hacerlo. Porque como juego dentro de la dominación lo que hace Ana me parece fantástico, pero seguramente si la razón por la que Miguel ha dejado el tabaco, la dominación de Ana, desapareciera, Miguel volvería a fumar, por mucho que estuviera desenganchado ya. Así creo, al contrario de Juan, que el juego en sí, con humo incluido, es el detonante de que Miguel deje de fumar, aunque sea cruel, con crueldades como esta además hemos crecido todas, una en su adolescencia acaba hartita de que los niños te echen el humo en la cara…jajaja.

    10:32 | 2 Julio 2008

  4. Lo que es curioso es que fumar cigarrillos siga siendo un símbolo de poder cuando toda la sociedad lo está combatiendo mediante leyes antitabaco. No cambiaremos nunca.

    20:29 | 2 Julio 2008

  5. Menudo incentivo mas bueno le has buscado a tu marido para que deje de fumar. Estoy seguro que aunque le cueste lo suyo, lo conseguirá, puesto que tu se lo has ordenado. Ahora bien, el problema es que tu misma no encontrarás un incentivo tan bueno como este para dejar de fumar. Espero que tengas la suficiente fuerza de voluntad para conseguirlo, cuando te lo vuelvas a proponer.

    En cuanto a la relación acerca de la mujer fumadora, con la Femme Fatal, no es mas que una relación completamente artificial creada por la industria cinematográfica. No digo que esa imagen no haya sido seguida por miles de mujeres, a lo largo de las últimas décadas, pero no le veo la relación. Para mí, una Femme Fatal puede ser una mujer cualquiera, fume o no, y tenga los hábitos que tenga.

    Saludos

    20:53 | 2 Julio 2008

  6. No hay nada más anti-erótico que el sabor y el olor del tabaco en la boca.

    23:02 | 2 Julio 2008

  7. ¿Se han adentrado ustedes alguna vez en esos bares sólo para hombres? Sí, me refiero a esos establecimientos donde el sábado por la tarde se reúnen todos los varones del barrio para concentrar sus miradas en el partido de fútbol que se ve en la pantalla de televisión. De cuando en cuanto se oirá el consabido “¡gooooooooooool!, al tiempo que nuestros hombres levantan las manos, una sosteniendo la botella de cerveza, la otra con el cigarrillo de turno. Es el mismo día, a la misma hora y en la misma ciudad, pero estamos en otro territorio. Ahora entramos en un bar de la zona céntrica, donde se respira paridad de género, porque allí tanto hay chicas como chicos. Una mirada a las mesas nos permite adivinar las pertenencias de los usuarios. Y como por sesgo masculino tengo la costumbre de fijarme más en lo que llevan ellas que ellos, pues me doy cuenta que algunas de las chicas que allí están sólo han llevado consigo dos cosas: el móvil y el paquete de cigarrillos. Ambas herramientas de trabajo están sobre la mesa, como quien no quiere la cosa, como si todo fuera una casualidad. Pero no, algo me dice que la cajetilla de tabaco ha sido depositada en la mesa, a los ojos de todos, cumpliendo una función social o, mejor dicho, relacional. Porque, ¿pondrían sobre la mesa nuestras mujeres el DNI, los útiles para la higiene íntima o el paquete de píldoras anticonceptivas? El militar se pone las medallas, el cura la sotana, el juez la toga, el médico la bata blanca, y la dominatrix el traje de cuero. Pero es evidente que para matar gente, rezar, dictar sentencias, recetar medicinas, y dar latigazos toda aquella parafernalia no es necesaria. O quizá, no siéndolo, sí es verdad que refuerza la escena; que le da legitimidad; que le confiere autoridad; que se convierte en lenguaje de signos, de código no verbal que nos da a entender muchas cosas. La cajetilla de tabaco sobre la mesa del bar no es una excepción a lo dicho; está allí por algo y para algo.
    Y no es sólo el tabaco en sí mismo, sino, más importante aún: la marca. Sí, porque si volviéramos al bar del barrio y observáramos qué fuman nuestros miembros masculinos de la clase obrera, veríamos que abunda entre ellos el tabaco negro, y las típicas marcas de cigarrillos para currantes. En cambio, en el bar de alterne, nuestras chicas parecen estar abonadas a las marcas de tabaco rubio, y entre ellas destacan los LM lights y Marlboro lights. Las más sofisticadas, con aspecto de intelectuales o progres, optan por el Camel o bien por liarse ellas mismas el bio-cigarrillo en plan artesanal, y por aquello del comercio justo. Porque al igual que hay revistas para mujeres, y revistas que, de hecho, van destinadas al público masculino, también es verdad que hay marcas de tabaco “femeninas” y cigarrillos para hombres. Consciente o inconscientemente, nuestras féminas saben que no es lo mismo ir al bar con tacones que con pantuflas, y que de la misma manera no es lo mismo fumar unos LM lights que un puro. Sí, está en juego el éxito en la vida, y también la reputación, el qué dirán…
    Pero sigamos observando. Ahora nos fijamos en la manipulación del fetiche. No me consta la existencia de academias particulares donde se impartan cursos de cómo sostener un cigarrillo. Pero lo cierto es que todas parecen ser alumnas muy aventajadas. Codo flexionado, palma de la mano extendida hacia afuera, y entre los dedos corazón e índice el cigarrillo número veintitantos del día. Cada cierto tiempo, con velocidad pausada, nuestra toxicómana –sí, hablemos con propiedad– lleva el cigarrillo a sus labios, y entonces, poco tiempo después, alza la cabeza hacia arriba, no para invocar a Dios, sino para expulsar a modo de exhalación de cetáceo una pequeña nube tóxica. Luego, su mano se acerca al cenicero, y con unos ligeros golpecitos del pulgar nuestra dama hace que se desprendan las cenizas del ya circuncidado cigarrillo. Finalmente, y de igual manera que la viuda negra se come al macho después de haber copulado con él, cuando el cigarrillo ya es demasiado pequeño para lo que fue diseñado; cuando su erección se ha quedado reducida a una simple colilla, sus servicios son recompensados siendo aplastado sin piedad, ya sea en el cenicero, o pisándolo sobre la acera, aunque al ser cemento todo lo que le rodea no hubiese peligro alguno de incendio. ¡Oh! ¿¡Es posible mayor ejercicio de elegancia escénica!? Porque digo yo que nadie se limpia los dientes en público, y que no existe la misma consideración social cuando la expulsión de gases acaece involuntariamente y por vía diferente a la bucal. De lo que concluyo suponiendo que hemos estado presenciando un espectáculo que poco tiene que ver con un simple entretenimiento, sino que está más próximo a la función que cumple la danza de vientre o una mirada seductora. Porque, además, cuando nuestra fumadora manipula el cigarrillo parece que está haciendo algo, que está en continua actividad. ¡Ay, que sosa! ¡Qué ñoña! ¡Qué mojigata! dirían algunos si en lugar de ver a esa chica con el cigarrillo entre los dedos la viésemos con las manos sobre los muslos.
    ¿Y han ido ustedes alguna vez a la reunión de algún colectivo feminista? Yo lo he hecho, y les digo que si se atreven, háganlo entonces a su propio riesgo, porque allí, y salvo excepciones, todas son fumadoras. Ya, es comprensible, porque se trata de mujeres “liberadas”, mujeres de nuestro tiempo, mujeres del siglo XXI. Mujeres que saben lo que es el clítoris. Mujeres que, emancipadas del patriarcado, se dieron cuenta que era discriminatorio el que sólo los varones tuvieran derecho a morirse de cáncer de pulmón. Y al igual que, hoy en día, en las sociedades más desarrolladas hay más mujeres en la universidad que varones, en el grupo de edad de las mujeres jóvenes son también más las fumadoras que los varones adictos al mismo vicio.
    Y lo que es más triste, cuando los políticos y feministas se rasgan las vestiduras por las mujeres que mueren a manos de sus maridos, no escuchamos el mismo clamor por las mujeres que mueren y morirán en el futuro a consecuencia del tabaco –hasta en eso nos van a superar a los varones–. Porque la realidad es que por cada mujer que es asesinada por su pareja, habrá decenas, centenares o miles de mujeres que morirán a causa del tabaco. ¿Por qué se magnifica una cosa y se calla la otra? Está claro que si decimos en la campaña electoral que vamos a ser “implacables con el machismo”, como hizo el muy feminista Zapatero, el resultado no será el mismo que si decimos que vamos a ser “implacables con el tabaquismo”… Lo uno nos da votos, lo segundo nos los quita, así de claro, de hipócrita y de sangrante.
    Nuestras abuelas, tan beatas ellas; tan enganchadas a rezar el ángelus; tan proclives a escandalizarse ante lo obsceno, no fumaban. Pero los tiempos cambian, y al igual que la sociedad industrial ha generado tanta riqueza material como nunca la hubo en la historia, también el crecimiento económico ha traído la degradación del medio ambiente. Y de la misma forma que muchas mujeres han descubierto el poder erótico del arnés consolador, otras han hecho lo propio con su versión sublimada en forma de cigarrillo. Un paso para adelante, dos pasos para atrás…
    Sí, ya sé que la escena del “cenicero humano” es práctica habitual en el mundo del FemDom. Pero uno tiene sus límites, porque a los que nos gusta la ecodominación femenina no podemos dejar de pensar en aquello de que besar a una fumadora es como lamer un cenicero… Así que dominantes sí, pero fumadoras no gracias… Y por si alguien me lo pregunta: no fumo, no bebo, nunca me he fumado un porro, y no me interesan las otras drogas. Pero cambiar cigarrillos por besos, todos los que quieras…

    Un saludo.
    José Perera

    15:51 | 3 Julio 2008

  8. Hombre no sabía yo que la tan famosa ley antitabaco que tantas ampollas ha causado entre los fumadores (me parece tan infantil que se haga distinción de sexos en esto del tabaco, a ver si te crees que las mujeres machistas no fuman…jajaj) se había aprobado y promulgado en el gobierno de Aznar. Pero bueno si tú lo dices ahí queda dicho, uno más de tus tan estudiados argumentos. La cuestión es que me has causado una duda existencial muy grande, porque ni he fumado nunca, ni bebo alcohol (que beber, bebo) y por no tomar drogas no tomo ni café, la cuestión es qué situación me deja esto o mejor dicho en qué situación se queda tu pleno convencimiento sobre mi feminismo, leñe ahora tendrás que pensar que soy otro tipo de mujer…..jajjajaaj.

    17:01 | 3 Julio 2008

  9. Señora o señorita Amy.

    En su última intervención en este blog hace usted unas consideraciones donde en ningún momento menciona a persona alguna a la que va dirigida su argumentación. No obstante, intuyo que es a quien ahora escribe al que usted se refiere, lo que me lleva a la obligación moral de hacer las siguientes puntualizaciones.

    Mire usted, la legislación antitabaco en la España reciente arranca ya desde los tiempos de Adolfo Suárez, aquel cuyo partido, la UCD, acabó disolviéndose, y cuyos militantes pasaron a engrosar las filas del PP o del PSOE. Posteriormente las leyes antitabaco han ido progresivamente endureciéndose, tanto bajo los gobiernos socialistas como los del PP. Además, la política antitabaco es una constante en los países desarrollados, con gobiernos de derecha o con gobiernos de izquierda, siendo de poca relevancia la orientación ideológica del gobierno de turno. Fíjese usted que en los EE.UU., que no es el paraíso de la extrema izquierda, es un país con leyes antitabaco muy duras en relación a lo que sucede en otros países de similar grado de desarrollo. En el caso español, la ley antitabaco del gobierno Zapatero no parte de la nada, pues ya existían leyes de ese tipo. Por tanto, habría que hablar de una profundización de la legislación antitabaco, pero no de algo que sea totalmente novedoso.

    Aunque pocas simpatías siento por el gobierno de Zapatero, he de reconocer que dos de sus leyes aprobadas en su anterior legislatura han contado con mi total adhesión. Una de esas leyes es la relativa a los matrimonios homosexuales, y la otra es la ley antitabaco. No tengo inconveniente, por eso, en felicitar a los autores de la ley sobre los matrimonios homosexuales, especialmente porque creo que lo importante no es que gays y lesbianas firmen un contrato, sino, sobre todo, porque a efectos sociales, se ha conseguido avanzar mucho a la hora del reconocimiento de las conductas homosexuales por parte de amplios sectores de la sociedad. Prueba de ello es que en los últimos meses he podido ver por la calle hasta 4 parejas de chicos varones cogidos de la mano o dándose muestras de afecto, una realidad que antes era muy difícil observar. En cuanto a la nueva ley antitabaco del gobierno Zapatero, pienso que su éxito ha sido muy relativo. Se ha avanzado algo, pero queda mucho por hacer. Es cierto que se ha expulsado a los fumadores de las oficinas. ¿Pero qué pasa si en lugar de funcionario eres un camarero? Porque es evidente que en la mayor parte de los bares y restaurantes se sigue fumando. Y sí, los clientes del bar son libres de entrar o no a un bar para fumadores. Pero los camareros si no acuden al trabajo simplemente van a ser despedidos. En este punto no debemos olvidar algo que considero importante, que el PSOE tiene su base social fundamentalmente en el funcionariado, de igual manera que el PP es el partido de las grandes empresas privadas. Así que es comprensible que el gobierno socialista proteja la salud de los suyos. ¿Al resto? Pues como se dice en la calle: “que les den…”

    Me dice usted, señora o señorita Amy, que tiene “una duda existencial muy grande, porque ni he fumado nunca, ni bebo alcohol (que beber, bebo) y por no tomar drogas no tomo ni café”. Lamento no poder ayudarle, pues no es mi especialidad el asesoramiento sobre trastornos de la personalidad. No obstante, me voy a permitir recomendarle una persona cuyos conocimientos estoy seguro que le resultarán del máximo provecho. Esta persona se llama Ana Serantes, y su dirección la puede encontrar usted misma en este blog.

    No dudo que pueda existir alguna mujer feminista que no sea también toxicómana, pues es sabido que en las ciencias sociales y de la naturaleza siempre hay excepciones que confirman la regla. Incluso cabe la posibilidad de pensar en la reinserción social de la persona adicta a sustancias estupefacientes. Note usted, sin ir más lejos, que un nieto ya fallecido de Alfonso XII, tuvo serios problemas con el alcohol, lo que no le impidió dejar descendencia, y que un hijo suyo llegase a ser doctor “honoris causa” por alguna universidad, sin ni siquiera ser capaz de redactar un discurso. Historias como esa, que constituyen todo un ejemplo de superación ante la adversidad, son dignas de figurar en las páginas de la revista Selecciones del Reader’s Digest, y deben servirnos a nosotros para ayudar y conducir por buen camino a las personas que por su debilidad de carácter han caído en la drogadicción.

    Dios guarde a usted muchos años.
    José Perera

    18:58 | 3 Julio 2008

  10. Verá usted señor Perera no me voy a leer su comentario sobre la procedencia de legislación antitabaco porque no viene al caso. El caso es que usted afirmó que el feministo de Zapatero no se ha atrevido a poner a los que fuman en su sitio y lugar. Y mire usted por donde Zapatero los ha puesto en la calle (iba a ponerle un epíteto a la palabra calle, pero me contendré). Así ese miedo que usted intuye en él por la pérdida de votos no sé de donde lo sacará.

    Me asombra su insistencia en convertir todos los artículos de Ana en problemas políticos (guerras de partidos más bien) y en problemas de sexo (toda esa malicia que echa usted por su boca contra las feministas, encima las llama drogadictas). Creo que el que tendría que acudir a un especialista para canalizar todo ese odio sexista tendría que ser usted. Porque mire usted, una cosa es la divergencia y el expresar aquello con lo que no estamos de acuerdo y sus porqués y otra muy diferente es soltar parrafadas políticas y sexistas en un blog de sexo, de dominación femenina para ser exactos. Luego vendrán a apoyarlo diciendo aquello de que lo que parece increible es que tal y como estamos las mujeres no existan más misóginos en el mundo. Lo que parece mentira es que siga estando mal visto determinados vicios, hasta llegar usted de califacar de drogadictas a mujeres que fuman y siga pareciéndole anecdótico la escena rancia del bar lleno de humo de la clase obrera y mísera que golea con euforia un partido de fútbol.

    Yo no tengo crisis de identidad, pero creo que tiene usted serios problemas con las ironías de los demás y se jacta en demasía de las de su propia cosecha.

    19:30 | 3 Julio 2008

  11. La feminidad envuelta en nicotina para mí si llega a ser una visión sensual y seductora, el jugueteo natural que surge al fumar un cigarrillo puede ser aplastante, además que adoro mirar como cualquier bocanada crea figurillas caprichosas en el aire, como fluye y desaparece disolviéndose. Para mi eso es fascinante, ahora agregando mas feminidad a la cuestión es algo lógicamente subyugador, pero si creo que es un hábito fatal, y exactamente en esa línea, te mata, y la verdad me gustaría que quien yo quiero no fumara, por eso me parece genial que Ana le imponga a su pareja ese detalle de mejora que ayuda mucho a su salud, y es muy bueno sacar provecho a las relaciones FemDom y en ese sentido este post es una representación genial del caso, pero Ana también deberías intentar dejarlo porque tarde o temprano te pasara factura. Obvio ya lo sabes jijiji, pero espero no moleste el eco lógico dirigido a un consejo ecológico jijiji.

    20:59 | 3 Julio 2008

  12. La nicotina es un veneno extraordinariamente potente. Soy ex fumador y besar a una mujer fumadora es ahora para mi como hacerlo con un cenicero.

    Creo además que quien fuma muchas veces lo hace mas que nada por tener algo en la mano:

    http://galleries.adult-empire.com/56/5669/02/pics/07.jpg

    6:24 | 4 Julio 2008

  13. Estoy enganchado a este blog, por su temática que me atrae desde hace años, por la manera de abordarla por su autora, y por sus “contertulios” con aportaciones todas ellas muy interesantes.
    Aún así me sorprende que algunos comentarios son mucho más extensos que la aportación inicial de Ana que los provoca. Y antes de que digas nada, sí, me refiero a los tuyos José Perera. No acabo de entender tanta ironia y sarcasmo con personas que no conoces, y que en principio aportan aqui sus opiniones, tan buenas o tan malas como las tuyas. Y tampoco entiendo que si tienes tantas críticas a las feministas digas a la vez que crees en esto de la dominación femenina.
    Pienso que esto de la domfem es algo que se sale de lo corriente. Me explico, en principio todos somos iguales ante la ley, y todos tenemos iguales derechos, pero que haya hombres que creamos que la mujer es superior y mejor a nosotros, que la tenemos que adorar y respetar por encima de nuestras ideas o gustos, y que haya mujeres que lo acepten, libremente por supuesto unos y otras, es una decisión libre y que no se le obliga a nadie. Ya dije una vez algo similar a que no entendería que un hincha del Barcelona entrara continuamente en un blog de madridistas para convencerles de que se hagan del Barcelona porque el Madrid es muy mal equipo. La dominación femenina y ser hincha de un equipo de futbol no creo que sean opiniones cerebrales y objetivas, y muy al contrario, creo que son decisiones muy subjetivas y pasionales, pero libres y respetables. Por eso me parece muy bien que sigas participando y siendo el pepito grillo, das emocion a este blog. Pero en lugar de mear a veces fuera del tiesto que decías una vez, que estaría bien, pienso que meas siempre fuera del tiesto, con lo que no acabo de entender por qué te gusta este tiesto.
    Me recuerdas a algún conocido y a algún familiar, les gusta hablar mucho, digas lo que digas siempre encuentran algún resquicio para discutir contigo interminablemente, y para de paso hablar ellos mucho y enseñar a todos lo mucho que saben.
    Y para evitar dudas repito, no critico que tu hagas las aportaciones que quieras, eres libre de hacerlo y además provocan que la gente participe, solo que no entiendo que critiques tanto opiniones ajenas, y que no acabo de ver que creas en esto de la dominación de las MUJERES, sean feministas o no.

    9:45 | 4 Julio 2008

  14. Pues Juan tu comentario expresa la duda que siempre suscitó en mi las afirmaciones que José Perera hace sobre su condición de sumiso y que él se tomó tan mal hasta el punto de ponerme siempre en el punto de mira de su sarcasmo. Porque no se puede ligar bien la baja consideración que este hombre tiene de la mujer (porque entendámonos bien la mujer actual niega y niega su condición de feminista, por la mala consideración que tiene, pero creo que pocas mujeres occidentales y de nuestros días estarían dispuestas a renunciar a sus derechos legales, esos que no tenían las que luchaban sin saber que luego las llamarían feministas y sin saber que sus luchas beneficiarían a todas las mujeres y no sólo a ellas mismas) con la adoración que supone ser sumiso. Esto me hace pensar que su tendencia a adorar a la mujer de la que se enamora le provoca algún resentimiento que muestra al resto del colectivo femenino, que ve como aquellos curas de la edad media, como engendro del diablo y causa primera y última de todos los males del hombre. Y por supuesto cuanto más leo comentarios de él más dudas me surgen sobre cómo vive el hombre la sumisión. Pero bueno todo será cuestión de seguir leyendo panfletos políticos y antifeministas para llegar a entender su sumisión.

    10:37 | 4 Julio 2008

  15. Yo estoy totalmente de acuerdo con las reflexiones de José Perera y también tengo tendencias sumisas. Lo que él expone no tiene nada que ver con que te excite la dominación femenina o no. A mi entender, él denuncia la hipocresía de la política, los dudosos logros del feminismo, la estupidez inherente a la humanidad. Que uno tenga tendencias sumisas no significa que deba ser ciego a las falacias con las que nos bombardean a través de los medios de comunicación.

    Otra cuestión diferente es si éste es el púlpito correcto desde el que lanzar tales diatribas. Tal vez no, pero hay duda de que es un privilegio para este blog tener a un comentarista que se toma la molestia de escribir unas ponencias tan elaboradas.

    12:54 | 4 Julio 2008

  16. Vamos a ver iban una cosa es que no estés de acuerdo con los logros del feminismo y eso sólo te convierte en una cosa que también decís que no estáis de acuerdo con ella y otra muy diferente pensar que la sociedad actual y los derechos adquiridos para las mujeres son logros de otros “agentes”. En definitiva a mi me da exactamente igual que haya hombres que no estén de acuerdo con los “dudosos logros”, la cuestión es que llamar drogadictas a estas mujeres no es síntoma de desacuerdo o de tener ideas diferentes, es síntoma de asco, repugnancia y o de odio, más que nada porque el que no te guste algo no es sinómino de drogadicción, también es verdad que es más fácil demostrar al mundo que tienes motivos para odiar a las feministas afirmando que tienen “vidas de dudosa moralidad” que simplemente aceptando que no te gustan “esos dudosos logros” de los que hablas tú.

    Pero que aquí no pasa nada, el mundo está lleno de fobias, desde que se abolió la esclavitud, los blancos hemos hecho sudar a los negros bajo la vara del racismo, a los árabes nos los tragamos porque tienen el petróleo, los chinos porque son la vanguardia de la tecnología y el único de los pocos rincones del mundo donde el trabajo es igual a esclavitud, los sudamericanos desprecian a los españoles porque dicen que somos los antepasados de aquellos que los sometieron a ellos y que por casualidad son más antepasados de ellos que nuestros, los españoles disfrazamos de un miedo a perder el puesto de trabajo lo que sólo es xenofobia e ignorancia y por supuesto a la mujer se la aguanta porque la naturaleza nos dotó de la capacidad de parir. Y posiblemente todo cambie cuando los científicos avancen y consigan hacer que un feto se desarrolle fuera del útero materno, ya que esto es completamente imposible hoy por hoy. Pero como poco podríamos ser sinceros y o cuidar la lengua y no tachar de drogadictas a las mujeres sólo por el hecho de ser feministas y seguir pensando lo que te de la gana, porque si lo expresas estás calumniando y eso no es expresar un desacuerdo.

    13:18 | 4 Julio 2008

  17. Tu lo has dicho muy bien ivan,”lo que él expone no tiene nada que ver con que te excite la dominacion femenina”. Es cierto que habrá injusticias e hipocresias, pero tambien las hay en otras facetas de la vida y aqui no se tratan, solo se tratan curiosamente las que afectan a la MUJER y al feminismo, dentro de un blog de femdom, curioso.
    Y en eso si que no comparto lo que dice Jose Perera, es cierto que habrá muchas hipocresias, pero creo que no hay dudas de que la MUJER ha estado en una posición inferior muchos años, y que muchas MUJERES han luchado para que eso no sea así y al menos haya igualdad hombre-mujer. Además de eso, hay hombres, entre los que dice Jose Perera encontrarse que aceptarian o aceptariamos una relacion de sumision a la MUJER.

    13:20 | 4 Julio 2008

  18. ¿Quién ha dicho que yo no esté de acuerdo con los logros del feminismo? Sólo digo que si uno de los logros del feminismo es que las mujeres sean fumadoras, pues menudo logro. Que es lo que entiendo que José Perera ha venido a decir con su intervención.

    16:10 | 4 Julio 2008

  19. Claro y porque José Perera diga que eso es logro del feminismo tú dices amén…jajajaj, esto es corporativismo está claro. Uno de los logros del feminismo y creo que el más importante es la libertad, la libertad para fumar o no fumar en este caso. Y paralela a esa libertad está el prestigio o la consideración social que se obtiene por hacerlo, que debe ser la misma que tienen los hombres que fuman, evidentemente a nadie se le ocurre llamar drogadictos a los fumadores.

    17:11 | 4 Julio 2008

  20. “Amy: Verá usted señor Perera [...]. Creo que el que tendría que acudir a un especialista para canalizar todo ese odio sexista tendría que ser usted. Porque mire usted, una cosa es la divergencia y el expresar aquello con lo que no estamos de acuerdo [...] y otra muy diferente es soltar parrafadas políticas y sexistas en un blog de sexo [...].”

    Sí, se supone que este no es el sitio para hacer consideraciones de tipo político. En eso estamos de acuerdo. Pero entonces pregunto yo: cuando Ana Serantes introduce dos ponencias que se titulan “Voto por Hillary” (véase entrada del 14 de febrero de 2008) y “Rosa fuerte” (véase entrada del 7 de marzo de 2008), ¿no es eso también hablar de política? Y no sé si alguien se atreverá a decir si la siguiente aportación de Amy no es de tipo político:

    “Amy [...]. El problema José es que cualquier postura ultra, ya sea de la derecha (y el PP está lleno de ellos) o de izquierdas se dan la mano, aunque claro los ultra derechas dirán que los anarquistas son peores y los anarquistas dirán que los fascistas son lo peor. Ambas posturas rechazan la democracia aunque no dudan de aprovecharse de ella para seguir manteniendo el estatus que da lo políticamente correcto en occidente. A mi un anarquista no me parece diferente de un fascista. Así que sigo sintiendo un enorme pesar.” (véase “¿Matrimonio fracasado?”, 4 de julio de 2008).

    En cuanto a lo de mi “odio sexista” ¿dónde habré oído yo alguna expresión similar? ¿Dónde habré oído yo eso de “sexista”, “misógino” y “machista”? ¡Ah, sí, claro! Cuando alguien no comulga con lo que ha dicho alguna militante feminista siempre se resuelve el tema acudiendo a aquellas expresiones. Viene a ser algo similar a cuando en la edad media se acusaba de ser una “bruja” a una mujer que se apartase de la norma social; lo mismo que cuando se tildaba de “hereje” a quien no comulgase con lo dicho por la Iglesia; lo mismo que “contrarrevolucionario” en la Rusia Soviética para todo aquel que no dijera que sí al gobierno; lo mismo que “comunista” en la España de Franco para todos los que no aclamasen al Caudillo; o “agente de la CIA”, en fin, para el que no esté con Hugo Chávez en Venezuela… Así que el recurso no es nada nuevo.

    “Amy: Pues Juan tu comentario expresa la duda que siempre suscitó en mi las afirmaciones que José Perera hace sobre su condición de sumiso y que él se tomó tan mal hasta el punto de ponerme siempre en el punto de mira de su sarcasmo.”

    No es esta la primera vez que Amy pone en duda mi condición de sumiso. Por mi parte no hay problema alguno en que mi compañera de blog tenga las opiniones que quiera sobre mi orientación sexual. Lo que sí me gustaría señalar es que me resulta sorprendente lo que Amy se atreve a decir, porque habría que recordar que en su momento Amy ha dicho que ella no es sumisa ni dominante, sino “vainilla”. Además, Amy es de las personas que más participan en este blog, y llega muchas veces a sentar cátedra sobre cuestiones relativas al mundo de las relaciones de dominación y sumisión. Y claro, eso me lleva a pensar qué pasaría si yo, que soy más ateo que el Diablo, me metiese en el blog de una iglesia evangélica, y me dedicase a decirles a los que allí participan cómo tienen que ser buenos cristianos, e incluso me permitiese el lujo de decir que fulanito o menganito no es un auténtico creyente.

    “Juan (Pepa) [...]. Y tampoco entiendo que si tienes tantas críticas a las feministas digas a la vez que crees en esto de la dominación femenina.”

    Mira, Juan (Pepa), creo que estás mezclando dos cosas que son muy diferentes. Porque el feminismo es una opción política, mientras que la dominación femenina es una modalidad de vida sexual. El casar con el primero de esos conceptos no conlleva que asumas el segundo, y viceversa. Podrá haber hombres y mujeres que se sientan en mayor o menor medida afines a los postulados de las distintas corrientes del feminismo, pero eso no significa que necesariamente tengan que practicar el FemDom. Incluso es perfectamente posible que una mujer feminista tenga fantasías sexuales con el rol de sumisa.

    “Juan (Pepa) [...]. Me recuerdas a algún conocido y a algún familiar, les gusta hablar mucho, digas lo que digas siempre encuentran algún resquicio para discutir contigo interminablemente, y para de paso hablar ellos mucho y enseñar a todos lo mucho que saben.”

    Cierto, Juan (Pepa), mucha razón llevas en lo que dices. Pero ahora matizo yo –confirmándote lo que has dicho (ja, ja, ja)– que ya el otro día dije que mi participación en este blog tiene mucho de exhibicionista. Y también dije que me parecía que no era yo la única persona que hacía exhibicionismo en este medio. Porque si te tomases la molestia de contar el número de intervenciones en este blog, presumo que no sería yo la persona que más correos ha mandado. Así, a priori, sospecho que es Amy una de las personas que más participa. Lo que pasa es que las intervenciones de Amy lo son normalmente para mostrar su inquebrantable adhesión a lo que ha dicho Ana Serantes, y claro, eso no resulta chocante. Y en cuanto a aquello del narcisismo que pueda haber en “enseñar a todos lo mucho que saben” pues pienso que tampoco soy el único, y si alguien duda de ello, no tiene más que ir a lo aportado por Ana Serantes cuando habla del clítoris (véase “Cerebro cavernícola II”, 9 de junio de 2008). Y que conste que no me parece mal lo dicho por Ana en ese sentido, al contrario, la felicito por ello.

    “Juan (Pepa) [...]. Pero en lugar de mear a veces fuera del tiesto que decías una vez”.

    Parece que tanto Juan (Pepa) como Ana Serantes le han cogido gusto a la expresión por mí utilizada. Bueno, se supone que la “lluvia dorada” es práctica habitual en el mundo de la dominación femenina. Así que no veo a qué viene ahora tanto comentario remilgado por aquella frase que utilicé…

    “Amy [...], la duda que siempre suscitó en mi las afirmaciones que José Perera hace [...] y que él se tomó tan mal hasta el punto de ponerme siempre en el punto de mira de su sarcasmo.”

    Seamos sinceros, Amy. Nuestras peleas comenzaron cuando tú, con la bendición expresa de Ana Serantes, fuiste a por mí en un artículo que se titulaba “La dominación económica” (véase entrada del 16 de mayo de 2008). A partir de entonces hemos mantenido polémicas de forma reiterada. Unas veces he sido yo quien te ha chinchado (como en el caso de mi comentario sobre la cita de Isabel Allende), y en otras ocasiones has sido tú la que has iniciado la pelea sin yo haberte provocado previamente (como ha sucedido en lo relativo a “La mujer fatal es fumadora”). Así que los dos “estamos buenos”…

    “Amy: Verá usted señor Perera [...], toda esa malicia que echa usted por su boca contra las feministas, encima las llama drogadictas [...], hasta llegar usted de calificar de drogadictas a mujeres que fuman”.

    Pues sí, Amy, no me retracto de lo que he dicho. Porque en los países más avanzados va siendo norma ya que el médico tenga la obligación de informar al paciente de la exacta naturaleza de su dolencia. Y el tabaco es una droga, y una droga dura, porque engancha más que muchas de las drogas ilegales, y porque mata más que todas esas otras drogas juntas, ya sea tanto a fumadores activos como pasivos. Otra cosa es que la adicción al tabaco tenga un muy considerable grado de aceptación social, y que por tal razón no engendre el rechazo que existe hacia la heroína o la cocaína. Así que llamar “drogadicta” a una fumadora no es una muestra de “malicia”, sino una forma de llamar a las cosas por su nombre. Ahora bien, si tú quieres hablar de “síndrome de acusada dependencia a sustancias estupefacientes”, pongamos por caso, y porque suena más políticamente correcto, pues me parece muy bien por tu parte. Pero yo seguiré prefiriendo hablar de toxicómanas, o de “drogatas”, para hablar más coloquialmente y coger al toro por los cuernos.

    La primera vez que contemplé las fotos del Che Guevara y Fidel Castro practicando a diario la garganta profunda con un puro ya sospeché que aquello no tenía nada de revolucionario. No me equivoqué…

    Un saludo.
    José Perera

    17:21 | 4 Julio 2008

  21. Verá usted, usted puede hacer alegatos políticos y antefeministas donde quiera, que está claro que la dueña del blog se lo permite. Lo que yo he querido decir es que hay que ser muy José Perera para terminar hablando de política y de sexismo y antifeminismo cuando el post habla de lo erótico que puede ser fumar dentro de la dominación.

    En cuanto a que yo me he referido a usted sin venir a cuento como usted hizo conmigo con el su comentario de Allende, o en ese otro donde establece la hipótesis de lo que pasaría si conociera a Ana y a mi, le puedo asegurar sin posibilidad de equivocarme que es mentira. Yo sólo me he dedicado a comentar ideas que usted expone, jamás me he referido a usted gratuitamente, de forma personal y sin ideas que contraponer. Busque y si encuentra alguna cita mia de usted que no se refiera a un comentario previo suyo pues desmientame, pero no encontrará. Sin embargo esas dos menciones con las que usted me ha obsequiado no son contestación a un comentario mio así que no compare cosas que no se pueden comparar. Usted tiene una guerra conmigo por el simple hecho de que asimila mis ideas a las de las mujeres que tanto le disgustan y quiere tocarme las narices cuanto más mejor, pues siga, siga.

    17:31 | 4 Julio 2008

  22. Ah se me olvidaba, la muestra de malicia en cuanto a lo de llamar drogadictas a las feministas está en que primero usted asegura que toda feminista fuma y segundo no ha llamado drogadictos en su comentario a los hombres que señaló como fumadores, aquellos que veían el partido de fútbol y fumaban negro. Ahí está la malicia, en la diferenciación que hace usted, en el paternalismo barato que se respira cuando describe a esos hombres que ven fútbol y el desprecio de llamar drogadictas a las mujeres que hacen lo mismo que los otros.

    17:35 | 4 Julio 2008

  23. Me ha dejado un poco estupefacto lo de que Amy es vainilla. Yo creía que era dominante. Por eso le disculpaba esa tendencia que tiene a malinterpretar lo que uno dice y a inferir cosas que no son, porque creía que era parte de su rol de mujer castigadora. Pero veo que el problema va a ser que no lee con atención. Y prueba de ello es esta afirmación: “Verá usted señor Perera no me voy a leer su comentario sobre la procedencia de legislación antitabaco porque no viene al caso.”. Pues muy bien Amy, no leas, es lo único que hay que hacer en un blog, leer, y tampoco, pues no sé qué pintas aquí, porque ni te va el FemDom, ni lees lo que los demás escribimos. Lo digo porque ya van varias veces que me atribuyes ideologías que no tengo y que pones en mi boca palabras que no he dicho.

    Yo, en serio lo digo, no veo alegatos antifeministas por ninguna parte. Lo que veo es una crítica al feminismo mal entendido y a la utilización que hace de él la clase política.

    18:22 | 4 Julio 2008

  24. “Amy [...]. Usted tiene una guerra conmigo por el simple hecho de que asimila mis ideas a las de las mujeres que tanto le disgustan y quiere tocarme las narices cuanto más mejor, pues siga, siga.”

    Pues la verdad, Amy, es que hasta la fecha no me atrevería a decir cuáles son tus ideas, pues creo que eres una auténtica experta en aquello de nadar y guardar la ropa. Lo digo porque yo sí me de definido ideológicamente, entre otras cosas para evitar la errónea adscripción que me habías adjudicado al señalarme como afín al Partido Popular, y que de poco me valió, porque luego ya has dicho aquello de “A mi un anarquista no me parece diferente de un fascista”. Así las cosas todo lo que podría hacer son simples conjeturas sobre las auténticas ideas y posición social de Amy: ¿Será Amy “miembra” de cierta familia real? No lo creo, porque Amy nunca comienza sus escritos con aquello de “La reina y yo…” ¿Será Amy el sobrenombre de alguna ministra de Zapatero? Eso entraría dentro de lo imaginable, pero si así fuera, ¿por qué no usa Amy reiteradamente el –os/–as en sus escritos (niños/niñas, compañeros/compañeras…)? Creo que lo prudente, por tanto, es aguardar a que Amy tenga la amabilidad de expresar cuáles son sus ideas ante la vida, para luego actuar en consecuencia.

    Amy, no eres tú la única mujer que participa en este blog, y me atrevo a decir que tampoco eres la única que tienes ideas feministas. Pero ya ves, parece que la tengo cogida contigo. Y eso a mí me recuerda aquel argumento del colegial que decía aquello de “es que el profe me tiene manía…” En mi caso supongo que será por aquello de que probablemente pertenezco a ese grupo de varones que añora aquel pasado glorioso en el que ellos eran los amos y tenían a sus esclavas a tu total disposición… ¡Ah, qué tiempos aquellos!
    Amy, deja de ver fantasmas donde no los hay; deja de imaginarte que los varones son “malos”; deja de buscar con lupa supuestas “discriminaciones” (porque yo hablo de “drogadictas” y no de “drogadictos”).

    Amy, para un fumador pasivo el humo del tabaco es tan cancerígeno independientemente de que el fumador activo sea mujer o varón. Así que yo no voy a mostrar mayor permisividad hacia los fumadores masculinos que hacia los femeninos.
    ¿“Paternalismo barato” cuando me refiero a la escena del bar de varones? Pues no lo sé. Yo creo que se podría hablar de “paternalismo” si en algún momento mi intención hubiese sido legitimar o “comprender” o “entender” aquel hecho sociológico. Pero sin querer caer en posturas elitistas, sí he de comentar que no me siento identificado para nada con la imagen que he descrito como propia de ese bar para hombres. Además, no me interesa para nada el fútbol. Y en cuanto a los bares de alterne, te diré que yo personalmente prefiero levantarme temprano para hacer senderismo durante el día, y no pasarme la noche en uno de esos antros tragando humo.

    ¿Que los hombres fumadores son también toxicómanos? Pues claro que sí. ¿Qué voy a ganar negándolo? Es verdad que he llamado “drogadictas” a las mujeres que fuman, mientras que no he denominado “drogadictos” a los que haciendo lo mismo son varones. Eso es cierto, pero es que el tema de la ponencia se titula “La mujer fatal es fumadora”. De todas maneras, y para que nadie me malinterprete, aclaro ahora que para mí los varones fumadores son tan toxicómanos como las mujeres que hacen lo mismo.

    Lo más triste es que seguro que alguno de los lectores de este blog se está fumando algún pitillo mientras lee estas líneas ¿A que sí?

    Un saludo.
    José Perera

    18:57 | 4 Julio 2008

  25. En verdad que a veces si te desmadras al escribir José Perara jijiji, a mi si me gustan tus aportaciones, que se nota te tomas tu tiempo en escribirlas porque tienden a tener una extensión que lo comprueba, pero verdaderamente que parecería como dicen varios compañeros internautas de este blog, que tiendes a buscar cualquier paja para comenzar incendio, porque de la Femme Fatal con cigarrillo o de esto y aquello siempre terminas dando de mazazos al feminismo, o a meter politica para hacer mas grande el caos jajajaja, y yo si creo que eres un sumiso pero verdaderamente uno muy peculiar. Creo que lo que quiza tienes Jose es que eres demasiado impulsivo y te dejas llevar jijiji, te lo digo en buena onda y sin malos rollos. Para que al rato no estés apuntando tus misiles a Mia. y ahora a ver a donde termina este post.

    19:03 | 4 Julio 2008

  26. Lo más triste es que ya a esta altura no queda claro si se están defendiendo las ideas ó se está atacando a quienes las exponen.

    Lo más triste es que incurramos en juzgar unos a otros quien es lo suficientemente dominante ó sumiso como para ver que rayos hace aportando en el blog.

    Lo más triste es que se pierdan las ideas en filosofías de izquierdas y derechas, feminismos y machismos con los cuales el artículo que dio pie a los comentarios no tenía ni remotamente nada que ver y que, como para empeorar, de lugar a controversias de las que queda claro poco y nada.

    Saludines, me voy a terminar el cigarro.

    9:34 | 5 Julio 2008

  27. Sí, Adrián, no nos perdamos en peleas estériles. Así que ahora que ya te habrás terminado el cigarro, volvamos al tema inicial del artículo, que se resume en su título: “La mujer fatal es fumadora”.

    Efectivamente, la mujer fumadora desprende erotismo a los ojos de muchas personas, tanto mujeres como varones. Pero sería conveniente hacer varias matizaciones. La primera es que estamos ante una más de aquellas facetas de la sexualidad humana que tiene un componente cultural; que no está en los genes. Porque los cigarrillos, como los tacones de aguja, como la ropa de cuero o como el látigo no han existido desde siempre, sino que se trata de creaciones humanas, algunas de ellas increíblemente recientes hablando en términos relativos. La mujer fumadora, como hábito de masas, es un hecho que sólo tiene pocas décadas de antigüedad en el mundo desarrollado, y es aún mucho más novedoso e incluso inexistente en los países pobres. Y ya ves, nadie medianamente sensato supondría que con anterioridad a que las mujeres occidentales adoptaran el cigarrillo como recurso erótico, aquellas no disponían de otras herramientas que les sirvieran para incrementar su capacidad de atracción sexual. Y como elemento cultural que es, el tabaquismo está sujeto a los cambios que devienen de la propia temporalidad de las modas. Porque las modas humanas nacen, evolucionan y desaparecen; duran más o menos tiempo; afectan a mayores o menores grupos humanos; son aceptadas o condenadas… Pero, al final, todo se queda en lo que realmente fue, en una moda pasajera. Y lo que en un momento era “in” luego pasa a ser “out”. Lo que en una época resultaba elegante pasa a ser cursi con el transcurrir del tiempo. Hacia el siglo XVII muchos varones llevaban pendientes en sus orejas; luego se convirtió en símbolo de masculinidad el no llevarlos; ahora se invierte la tendencia de nuevo. Porque lo que en un período histórico era visto como erótico se convierte en todo lo contrario al paso de los años. Y si bien es verdad que durante buena parte del siglo XX y lo que ya llevamos del siglo XXI se ha considerado que una mujer con un canuto de papel relleno de hojarasca humeante entre sus labios era algo erótico, no sabemos cuál será la visión que de la misma escena se tendrá en el futuro.

    La gran diferencia que existe entre el alcoholismo, las drogas ilegales (como la cocaína y la heroína) y el tabaquismo es que las primeras están condenadas socialmente, cosa que no sucede con el tabaco. Ser alcohólico es una afrenta que se procura ocultar. El “yonqui” intenta buscar un sitio donde nadie lo vea “chutarse”. Pero la persona adicta al tabaco hace todo lo contrario, cuanta más gente la vea fumando mejor. Porque de eso se trata, de una práctica exhibicionista con claro e implícito contenido sexual. Y precisamente por eso, por el elevado grado de aceptación y consideración social que existe del tabaquismo, el adicto a esta droga cree ingenuamente que está practicando un ejercicio de libertad individual, como si el calmar el síndrome de abstinencia fuera un acto responsablemente elegido. Y mientras el alcohólico baja la cabeza y con sentimiento de culpa busca la ayuda de los “alcohólicos anónimos”, el fumador se jacta de su adicción, que disfraza, engañándose a si mismo, con un chulesco “fumo porque me da la gana”.

    Nunca dejaré de decir que en cuestiones de sexualidad todo me parece válido siempre y cuando no se vaya contra la libertad de otra persona. Podrá haber ciertas fantasías por las que no me sienta atraído, pero eso no supone que las vaya a condenar. Porque nada tengo contra las personas que disfrutan con la coprofilia (juego erótico con los excrementos), con la necrofilia (las que hacen el amor con los muertos) o con la zoofilia (sexo con animales). Pero sorprende mucho, muchísimo, que la sociedad ponga el grito en el cielo cuando se habla de estas prácticas sexuales a las que me he referido. ¿Cuántas personas mueren o son dañadas psicológicamente por aquellas? Pues no creo que haya muchas. En cambio, el tabaquismo es la más peligrosa de todas las fantasías sexuales. Porque se trata de una fantasía que ni es sana, ni segura, ni muchas veces consensuada. Porque fumar causa más muertes que las derivadas de accidentes por juegos sexuales en los que se hacen ataduras mal hechas o en los que derivan en la asfixia. Porque el tabaco mata más mujeres que la violencia de género. Porque el tabaco mata más mujeres que la anorexia. Porque el tabaquismo sí convierte a las mujeres en auténticas esclavas del sexo; porque mata más que la trata de blancas y la prostitución forzada.

    Sí, muchas feministas condenan la explotación de las mujeres, la conversión de las mujeres en objetos al servicio de los hombres. Pero de igual manera que hay un feminismo de la miseria, también existe una miseria del feminismo. Porque esas mismas feministas que luchan por la liberación de la mujer son las primeras que se autodestruyen convirtiéndose en adictas al tabaco; son las primeras que subordinan su salud a los gustos estéticos de los varones; porque con tal de añadir un recurso erótico que las haga más atractivas a los ojos del macho, no dudarán en meterse en sus pulmones lo que haga falta. Pero como en este mundo, y cuando interesa, todo es legitimable, no faltarán luego quienes hagan malabarismos dialécticos y formulen “teorías del consuelo” que conviertan a lo blanco en negro, y a la toxicómana en sublime y sofisticada dama. Tampoco faltará quien, en su candidez intelectual, perciba el fumar como un símbolo de supuesta “rebeldía” y “liberación”, cuando en el fondo es todo lo contrario. Y lo que es peor, nuestras fumadoras no sólo se liquidan a ellas mismas y a los que respiran sus humos, sino que hacen proselitismo y propaganda de su adicción. Para buscar ejemplos de lo anterior no hay que ir muy lejos, porque en buena medida el contenido de la ponencia titulada “La mujer fatal es fumadora” no deja de ser en muchos de sus pasajes un auténtico caso de enaltecimiento del tabaquismo. En este tema algunas feministas no hacen sino seguir los pasos de sus compañeros masculinos “progres” de los años 70, que pensaban que fumando estaban haciendo un acto de rebelión frente al Estado, frente al “sistema”. Y mientras tanto las multinacionales del tabaco, con la complicidad de los gobiernos, seguirán forrándose a costa de matar impunemente a millones de personas…

    Ya ven, no tengo remedio, porque empiezo hablando de erotismo, pero siempre acabo hablando de política y metiéndome con las feministas… En eso le doy la razón a Amy. Claro, que bien pensado, todas esas cosas no dejan de ser varias de las caras de una misma moneda. Porque la sexualidad y la búsqueda de la riqueza material son las auténticas locomotoras que mueven al mundo. Poder económico, poder político, poder sexual…, poder económico, poder político, poder sexual…, poder económico, poder político, poder sexual…, todos ellos son segmentos de una misma rueda que, a modo de pez que se muerde la cola, imprimen a la rueda de la vida mayor y mayor velocidad, porque todos son conscientes que lo uno da lo otro, y que sin lo otro no hay lo uno. Cuando en el siglo XIX Marx escribió El Capital, el puritanismo de la época le impidió ver que detrás de todos los modos de producción que en la Tierra han existido, no había, en el fondo, otra cosa que libido, que todo, incluso la economía, descansaba en la sexualidad. Porque como cualquier otra especie animal o vegetal, toda la actividad humana, todo el acopio de energías y recursos que hacemos está destinado en última instancia a la reproducción sexual de la especie.

    Un saludo, y recuerden que “fumar mata”.
    José Perera

    19:02 | 6 Julio 2008

  28. He estado pensando sobre lo que hizo Ama Ana con su esclavo al obligarle a dejar de fumar. Pero reconociendo que le provoca eróticamente echándole su humo a la cara. Y mi conclusión es la siguiente:

    Prohibir fumar a un hombre es como castrarle (psicológicamente). Y echarle el humo a la cara es, en el caso de Ama Ana, recordarle a su esclavo que es un castrado, y que ella es la dueña tanto del fuego (con todo lo que esto simboliza) como del falo (mejor sería aún si ella fumase puros de 15 centímetros).

    Aparte del sadismo de su juego erótico, Ama Ana se muestra como una mujer fogosa y “falocrática”.

    Felicitaciones a José Perera y a Juan (pepa) por sus opiniones (mas allá de sus discrepancias). Seguid así.

    5:15 | 7 Julio 2008

  29. No pensé que hiciera falta insistir en algo tan sabido como que el consumo continuado de tabaco resulta perjudicial para la salud. No podía imaginar que un artículo en el que se cuenta cómo una persona ha dejado de fumar y otra ha reducido su consumo a menos de la mitad se entendería como apología del tabaquismo.

    Pues parece que sí, que el no hacer acto público de fe, y bien explícito, contra el tabaco provoca no pocas indignaciones entre la parroquia, que la histeria contra las drogas que caracteriza el momento actual y su corrección política exigen acto de contrición y propósito de enmienda.

    Por supuesto que el consumo excesivo de cualquier droga perjudica la salud. Pero alguna ventaja le han debido ver los humanos a las drogas para que su consumo caracterice prácticamente a todas las sociedades humanas.

    Me parece bien que se limite la publicidad del tabaco, que se dispongan lugares públicos libres de humo, pero creo que con eso vale, que cada uno haga con su cuerpo lo que le parezca, sin siquiera verse obligado a escuchar los sermones del nuevo puritanismo sanitario. Es decir, que soy partidaria de la legalización del consumo de cualquier droga. Entre otras cosas, por que la “lucha contra las drogas” se ha demostrado completamente inútil, si exceptuamos su inestimable contribución al crecimiento del crimen organizado.

    12:32 | 7 Julio 2008

  30. Me parece que es bastante evidente que la prohibición de fumar en lugares públicos es una forma de control social intensa y de infantilizar al ciudadano, pero así están las cosas y debemos someternos.

    Por otra parte, no estoy de acuerdo con Ama Ana en que haya que legalizar la heroína o la cocaína. Pero respeto a los que siguen las ideas de intelectuales como Escohotado, pues tienen sus argumentos.

    En cuanto al tabaco, hay que temer al cáncer de pulmón pero mas al enfisema pulmonar.

    22:28 | 7 Julio 2008

  31. Mira Ivan si yo necesito ser dominante para hablar de la dominación o la sumisión, creo que más de uno necesitáis ser políticos para hablar de política, o sexólogos para hablar de sexo, o sociólogos para hablar de comportamientos humanos y sus consecuencias, espero que hayas entendido la cuestión con sólo este párrafo y por supuesto que José también lo haya entendido. De todas formas dado mi carácter comprenderéis que no soy muy obediente y que cuando creo que tengo razón no es que imponga mi voluntad como parte de un rol que no necesito sino que sé defenderla simplemente. En cuanto a lo de no leer la historia que nos trae José Perera (a ver si vas a ser tú el que no lee con atención y no sabe de dónde vienen las conversaciones y el por qué le he dicho eso) es simplemente porque el que los demás gobiernos de nuestra historia hayan hecho y deshecho con respecto al tabaco no tenía nada que ver con lo que José Perera decía, que no era otra cosa que decir que el gobierno de Zapatero se había centrado en temas feministas porque eso atraía votos mientras que con los fumadores no se había atrevido porque esto se los restaba. Por eso le dije que esa afirmación era falsa independientemente de que los demás gobiernos hubieran contribuido a leyes antitabaco, aunque está claro que las leyes antitabaco de gobiernos anteriores comparada con las de este gobierno se quedan en pañales y eso hasta uno del pp es capaz de verlo y reconocerlo. Así que Ivan si tienes problemas con las interpretaciones de lo que escribo lo siento mucho, porque jamás de te he endilgado ideologías, que ni con José Perera no lo he hecho, porque yo jamás he dicho que él sea machista, fue él el que se sentía incómodo, expresándolo así, en sus debates conmigo, porque afirmaba que yo pensaba que era machista. Pero busca una frase mia donde yo le acuse de machista te repito como a él y entonces seguiremos hablando. A ti lo único que te he dicho es que no es logro del feminismo que la mujer fume, la mujer ya fumaba hombre, al igual que trabajaba, al igual que respiraba, al igual que vivía y mandaba. El logro del feminismo es sacar a la luz lo que siempre se hizo en la intimidad de un hogar, conseguir que la mujer cobrase por su trabajo, hacer que el liderazgo de la mujer fuese tan aceptado como el masculino, así que el feminismo no ha hecho fumadoras a las mujeres, simplemente lo que ha hecho es que éstas lo hagan en público y sin ningún tipo de pudor. Y sobre todo crear leyes que nos garanticen la defensa ante la ley de las injusticias en que cualquier grupo humano se encuentra en situaciones donde socialmente se considera inferior a ese otro grupo humano que domina la situación.

    9:30 | 8 Julio 2008

  32. Ah Ivan se me olvidaba, sólo decirte que mujeres como yo, de esas que te podrías llevar la impresión de ser dominantes, está el mundo lleno, así que tu teoría y la de muchos sumisos, sobre que no hay mujeres que dominen, no es del todo correcta. El problema creo yo, que está más bien, en que cuando veis a alguien que realmente tiene capacidad de tener un situación predominante en una relación de pareja simplemente no os cae bien, unas veces diréis porque no se autodenomina así misma como tal o cualquier otra excusa. Pero el mundo está lleno a partes iguales de mujeres que mandan y de mujeres que obedecen. Pero las que tenemos esa seguridad solemos transmitir cierta repelencia.

    9:39 | 8 Julio 2008

  33. Estoy de acuerdo con Ama Amy en casi todo lo que dice (aunque creo que ha sido un poco dura con ivan) pero no acuerdo con lo siguiente:

    ¨Pero el mundo está lleno a partes iguales de mujeres que mandan y de mujeres que obedecen¨.

    Pienso que es muy evidente que esto no es verdad ya que suele mandar el hombre en el 90 o 95% de los casos y me extraña que una mujer que se dice dominante afirme algo así pues si eso fuese cierto no tendría sentido la lucha de la mujer por la igualdad.

    Luego Ama Amy también dice:

    ¨Pero las que tenemos esa seguridad solemos transmitir cierta repelencia¨.

    Tampoco puedo estar de acuerdo, pues muchos hombres se sienten fuertemente atraídos por las mujeres seguras e incluso agresivas.

    A mi, personalmente, no me atraen tanto las mujeres sadofeministas. Ni me gusta que quieran imponerse por la fuerza o los gritos. Como tampoco me agrada que pretendan que presupongamos su superioridad intelectual.

    La mujer que puede subyugarme totalmente es la que siendo totalmente dueña de su voluntad no deja por ello de ser femenina y de defender la femineidad, con todo lo que esto implica. Para someterme feliz a una mujer no me es necesario que ella sea “mas fuerte” (ni física ni intelectualmente) que yo.

    Y en cuanto al buen sumiso, creo que es el que ayuda e incluso enseña, desde su superioridad intelectual (si la tiene) a la mujer para que esta le domine y someta mejor. El buen sumiso da armas a la mujer (y se inhibe de usar las que él tiene).

    El problema, creo, es que en este Blog no esta claro si participan mujeres dominantes y hombre sumisos. O si se defiende, mas bien, una ideología propia de lesbianas sadofemnistas que los hombres generalmente rechazan.

    19:38 | 8 Julio 2008

  34. Ahora que parecía que las cenizas del último cigarrillo se habían apagado… Ahora que parecía que ya estaba todo dicho… Ahora resulta que me encuentro a una parejita de féminas que se han liado un porro, y, entre las risitas inherentes a las cataditas y a las dosis inhaladas, han dicho lo que, por otra parte, cabía esperar de personas en tal estado anímico: “oyeee, coleguitaaaa, páshaaaame el canuuuto, cuando acabeeee de escribiiiir para el blog…” Y aunque es verdad que nuestras autoras no se han arrepentido públicamente de su confeso alegato a favor del tabaco –caso de Ana– o de su tolerancia disfrazada de libertad de elegir –caso de Amy–, sí se podría alegar como atenuante de su conducta el lamentable estado psíquico que va asociado al consumo de sustancias estupefacientes. Es así como piadosamente debemos leer los siguientes párrafos:

    “Amy: Verá usted señor Perera [...]. Porque mire usted, una cosa es la divergencia y el expresar aquello con lo que no estamos de acuerdo [...] y otra muy diferente es soltar parrafadas políticas y sexistas en un blog de sexo [...].”

    Hablando de “parrafadas políticas”, ¿se han fijado ustedes en el siguiente comentario de la señora Amy?

    “Amy [...], los sudamericanos desprecian a los españoles porque dicen que somos los antepasados de aquellos que los sometieron a ellos y que por casualidad son más antepasados de ellos que nuestros,”

    Sí, se ve que Amy debe tener nostalgia del glorioso imperio español. Así que por aquello de la vergüenza ajena y las connotaciones que pueda haber detrás de aquel texto, quisiera pedirles disculpas a los lectores latinoamericanos de este blog por lo que Amy ha dicho, así como precisarles que no todos los que tenemos el pasaporte del “Reino de España” nos identificamos con lo que ha dicho esa persona.

    “Amy [...]. Uno de los logros del feminismo y creo que el más importante es la libertad, la libertad para fumar o no fumar en este caso.”

    Lo anterior es una buena muestra de eso que se llama “ser más papista que el Papa”. Porque nunca podré admitir que se pregone la “libertad” para cosas que desembocan en sufrimiento, enfermedad y muerte. Porque de igual manera que para Amy “libertad” es “libertad para fumar”, alguien podría pregonar también la “libertad” para que cualquier persona tenga armas de fuego. Si para Amy es un logro el que las mujeres fumen ahora como nunca lo hicieron, tengo que decir que yo no tengo nada en común con ese tipo de feminismo ni con esa señora, que paradójicamente ¡es no fumadora! Pero, cosas de la política, y por aquello de “ser compañeras de viaje”, Amy cierra filas ahora con las feministas fumadoras, y no le importa ir de la mano con éstas con tal de defender lo que ella percibe como intereses de género, aunque sea a costa de la salud pública.

    “Amy [...]. El logro del feminismo es sacar a la luz lo que siempre se hizo en la intimidad de un hogar, conseguir que la mujer cobrase por su trabajo, [...] así que el feminismo no ha hecho fumadoras a las mujeres, simplemente lo que ha hecho es que éstas lo hagan en público y sin ningún tipo de pudor.”

    ¡Así se escribe la historia! Pues no, señora Amy. Si en los países industrializados se ha dado una progresiva incorporación de la mujer al ámbito del trabajo asalariado no es por lo que hayan hecho o dejado de hacer las feministas. Simplemente estamos ante una necesidad del sistema productivo, el cual, ante la mayor y creciente demanda de mano de obra ha debido sacar a las mujeres del hogar para incorporarlas al mercado laboral. Es el encarecimiento de la mano de obra lo que lleva a los gobiernos a practicar políticas de fomento del empleo femenino, de igual manera que se recurre a la contratación de inmigrantes del tercer mundo, porque de lo contrario los costes laborales se dispararían. Otra cosa son las versiones oficiales con las que los poderes públicos intentan hacer ver como “políticas sociales” lo que en el fondo son “políticas económicas”, cuando no simple compra de votos.
    El apuntarse tantos, como si fueran “logros” de la “lucha feminista”, de lo que ya venía dado por la propia dinámica de la sociedad es una constante en ciertos sectores del feminismo, especialmente en los vinculados con los partidos políticos. El que las mujeres fumen en público es, simplemente, un modelo cultural que va asociado a las modas en uso. Sucede de igual manera con los peinados, con la forma de hablar, con la forma de vestirse. Y en eso las feministas no pintan nada, ni para bien ni para mal, pues ellas mismas son esclavas de aquellas modas. Por eso resultan totalmente ridículas esas políticas gubernamentales que buscan cosas tales como redefinir las tallas de la ropa femenina, por aquello de luchar contra la anorexia, pues son los fabricantes de ropa los que se adaptan a la demanda, y no al revés. Son las modas al uso las que definen las tallas, y no lo que quisieran algunas feministas del gobierno de Zapatero.

    “Amy [...]. Así que Iván si tienes problemas con las interpretaciones de lo que he escrito lo siento mucho, porque jamás te he endilgado ideologías, que ni con José Perera no lo he hecho, porque yo jamás he dicho que él sea machista,”

    Bueno, Amy me asoció en su momento con el Partido Popular. Cuando le hice ver que eso no era cierto recurrió a decir de mí que “A mi un anarquista no me parece diferente de un fascista” (véase entrada de Amy en “¿Matrimonio fracasado?” el 2 de julio de 2008). En cuanto a que yo sea “machista” es verdad lo que Amy dice. Claro que aquello no ha impedido que Amy me llamase “misógino” y que dijera de mí que echo por mi boca “todo ese odio sexista” (véase “La mujer fatal es fumadora”, 3 de julio de 2008). Llegados a este punto hemos de concluir proponiendo dos hipótesis: o Amy sufre un acelerado proceso de pérdida de memoria o bien ella adopta los hábitos de los políticos profesionales cuando dicen aquello de “yo nunca he dicho tal cosa…” Y mientras tanto la nariz que les crece como la de Pinocho…

    “Ana Serantes [...]. Pero alguna ventaja le han debido ver los humanos a las drogas para que su consumo caracterice prácticamente a todas las sociedades humanas.”

    ¡Ya, claro! Y por el mismo criterio podríamos pensar que Dios tiene que haber, porque de lo contrario sería inconcebible que “prácticamente todas las sociedades humanas” practiquen algún culto a la divinidad. Y alguna ventaja tiene que haber cuando tantas millones de personas se dedican a coger sol en la playa durante el verano… ¿Qué así se cogen un cáncer de piel? ¡Ah…! Eso son cosas del “puritanismo sanitario” como diría Ana.

    “Ana Serantes [...]. Es decir, que soy partidaria de la legalización del consumo de cualquier droga. Entre otras cosas, porque la ‘lucha contra las drogas’ se ha demostrado completamente inútil, si exceptuamos su inestimable contribución al crecimiento del crimen organizado.”

    Bueno, el anterior es el único párrafo del texto de Ana con el que estoy de acuerdo. De todas maneras creo que Ana, como buena fumadora, se está saliendo por la tangente, y que, siguiendo la política del avestruz, está viendo sólo lo que a ella le interesa ver. Porque es cierto que existe una gran criminalidad asociada al mundo de las drogas ilegales. Pero el sufrimiento inútil y las muertes que a las que da lugar esa criminalidad son inmensamente pequeñas en comparación con los daños que provoca en los consumidores tanto las drogas legales como las ilegales. Pero vamos, ¡que el que no se consuela es porque no quiere!

    Un saludo.
    José Perera

    20:02 | 8 Julio 2008

  35. Estoy de acuerdo con el sumiso José Perera en su crítica anti feminista, pero pienso que se impone ante Ama Any debido a su superioridad cultural e intelectual (y también deja mal parada a Ama Ana por no renegar de sus vicios) y creo que lo hace deliberadamente con el fin de dominarles psicológicamente.

    Pero se equivoca el sumiso José cuando afirma: ¨siguiendo la política del avestruz, está viendo sólo lo que a ella le interesa ver¨.

    Pues no, porque el avestruz no es que vea lo que quiere ver sino que esconde su cabeza para no ver nada. Saludos

    0:40 | 9 Julio 2008

  36. jajaja que graciosisisimo a estado esto. y huele a contra respuesta fuerte, muero por ver como viene el contra ataque y si es que viene, o dejan morir la discusión allí donde José la ha colocado, yo por cierto si estoy a favor de legalizar las drogas, estaría mejor controlada la cosa o así me pinta el paisaje,(siempre positiva, jajaja) además que los hijos de puta (perdón la expresión) capos del narco no se rellenarían de ganancias vendiendo vicios, enganchando a tanto tonto inocente y jodiendo vidas.(nuevamente perdón por la expresión) y exducados Amy no es Ama es vainilla por lo que he leido, aunque verdaderamente da la impresión de ser Ama, además, si José Perera es inteligente y culto y un bélico formidable jajaja, pero yo no aseguraría quien es mas culto o inteligente por una respuestas mas larga, aunque me encanta como vivisecciona comentarios ajenos y los usa como balas de cañón, no podría asegurar quien es mas inteligente por lo poco que se muestra aquí, ademas ser mas inteligente no te da razón, muchas veces ser inteligente mas que bien es un mal, aunque otras veces ayuda a convencer.

    Saluditos y buen dia

    6:00 | 9 Julio 2008

  37. No voy a entrar en discusiones estériles, más que nada porque no me apetece.
    Tampoco voy a comentar la entrada de Ana, porque a estas alturas está más que desvirtualizada.
    Pero si quiero dejar muy claro una cosa, el hábito de fumar ni es feminista ni machista. Yo fumo y lo hago porque me da la real gana. Ni por que sea sexy ni porque me parezca morboso, lo hago porque me gusta, sin más. Y no tengo ninguna intención de dejarlo, por lo menos de momento.
    Y, a quien no le parezca bien, chico, mala suerte.

    Y otra cosa… “Ahora resulta que me encuentro a una parejita de féminas que se han liado un porro, y, entre las risitas inherentes a las cataditas”
    Perdona José Perea… ¿También en contra del hachís o la maría?
    Pues mira, yo, personalmente, también fumo porros, es más, cuando se tercia hasta consumo sustancias más fuertes. ¿Vas a juzgarme a mí también? ¿En base a que seudomoralidad? ¿A la tuya?
    Y si, yo también estoy a favor de la legalidad de las drogas y que cada uno elija lo que quiera hacer con su cuerpo.

    A veces me da la impresión que en realidad todos estos discursos moralistas lo único que pretenden es coartar libertades…
    ¿Tanto miedo les da la libertad del individuo?

    Saludos,
    Leo

    8:12 | 9 Julio 2008

  38. Caramba de lo que se entera uno, que existe una práctica llamada ecodominación. Que supongo que alguien más culto y versado que yo sabrá explicarme amablemente ¿no?. Así haciendo un primer intento de definirlo, se me ocurre que esa práctica no incluirá ningún material, o sea que Am@s y sumis@s a pelo sin ropa ni nada, ni material a no ser que sea de madera claro, u otro material reciclable claro. Dfícil la cosa para encontrar ese material, pero claro seguro que con un par de horas de bricomanías todos podemos hacerlo.

    Lo dicho, que si alguien se digna a explicarme lo de la ecodominación. Y siento salirme del tema pero es que no lo he podido evitar.

    Atentamente,
    mio

    8:35 | 9 Julio 2008

  39. Y por cierto, puestos a buscar cosas que matan, todos sabemos que los accidentes de tráfico matan a muchas personas y nadie se echa las manos a la cabeza y les dice a los fabricantes de automóviles que pongan en sus carrocerías “conducir puede matar”. Ni a los de bebidas alcoholicas, ni ya puestos a los que venden macetas. Por si no se nota soy fumador, y para más inri, respetuoso con los que no lo son, cosa rara de ver en éstos últimos.

    8:39 | 9 Julio 2008

  40. Estimada Ama Mia Gianna: Si Amy es vainilla que hace aquí? Porque no prueba una relación Ama-sumiso y compara? Cómo puede opinar seriamente si carece totalmente de experiencia?

    Luego, Ama Mia G., parece que das a antender que yo he dicho algo que no dije: ¨además, si José Perera es inteligente y culto y un bélico formidable jajaja, pero yo no aseguraría quien es mas culto o inteligente por una respuestas mas larga¨.

    Pues yo jamás he afirmado que el sumiso José P. sea mas inteligente ni culto que Amy por dar una respuesta mas larga.
    Solo he querido hacer notar que el sumiso José intenta someter psicológicamente a Amy y que para ello utiliza sus armas dialécticas: su mayor cultura e inteligencia.

    Pero ahora que ha quedado aclarado que Amy solo es una vainilla todo puede entenderse mucho mejor.

    Tampoco me parece que el sumiso José sea bélico o belicista pero creo que a ti, Ama Mia, te excita un poco su agresividad: ¨un bélico formidable jajaja¨.

    18:39 | 9 Julio 2008

  41. Y otra cosa… como puede ser que se llame ¨Amy¨ si no es Ama?
    Es que no es evidente que solo hay una letra de diferencia? O acaso está jugando a la ceremonia de la confusión?

    18:42 | 9 Julio 2008

  42. No, Amy no es Ama, ella misma ya lo ha explicado, así como en su momento también explicó de donde viene el nombre “Amy”. No entiendo, compañero exducados, por que parece horrorizarte tanto una letra de diferencia. No hay confusión.

    Confusión es a la que tu incitas diciendo que al ser Amy “solo una vainilla” queda todo aclarado. ¿Serías tan gentil de profundizar ese punto? Porque entre eso y tu pregunta respecto a que hace aquí pareciera que por algún motivo no le reconocieses el derecho de comentar.

    Muy por el contrario de tu pensamiento, a mi me parece fenomenal que una persona no vinculada a la D/s participe activamente, despues de todo no somos bichos raros, como muchos “vainillas” nos perciben. Un ánimo exclusionista de nuestra parte no haría mas que darles la razón a quienes así piensan.

    6:44 | 10 Julio 2008

  43. “Leo [...]. Yo fumo y lo hago porque me da la real gana. Ni porque sea sexy ni porque me parezca morboso, lo hago porque me gusta, sin más. Y no tengo ninguna intención de dejarlo, por lo menos de momento.
    Perdona [...] José Perera… ¿También en contra del hachís o la maría? Pues mira, yo, personalmente, también fumo porros, es más, cuando se tercia hasta consumo sustancias más fuertes. ¿Vas a juzgarme a mí también? ¿En base a qué pseudomoralidad? ¿A la tuya? [...]. A veces me da la impresión que en realidad todos estos discursos moralistas lo único que pretenden es coartar libertades…
    ¿Tanto miedo les da la libertad del individuo?”

    No Leo, perdona que no te crea. No fumas porque te de “la real gana”, pues no lo haces porque seas monárquica, pero sí lo haces porque te dan ganas. Ganas de calmar el “mono”; ganas de aliviar el síndrome de abstinencia. Pero como no eres capaz de reconocer la verdad te refugias, entonces, en un supuesto libre albedrío. Es el autoengaño del fumador. Como tú millones…

    “Leo [...] ¿También en contra del hachís o la maría?”

    Perdona, Leo: ¿por qué me haces esa pregunta? ¿Pensabas que porque soy “progre”, y la “maría” es una droga hippie o friki, sería yo más condescendiente con ella? ¿Creías que yo haría la vista gorda por eso? Pues no, Leo. Dejando al margen los efectos terapéuticos que pueda tener el cannabis, y que no creo que sea tu caso, la realidad es que el hachís y la “maría” son sustancias que tienen efectos perjudiciales para la salud (como cáncer de pulmón y daños cerebrales), al igual que el tabaco y cualquier otra de las drogas ilegales. Así que si quiero ser coherente con lo que hasta aquí he manifestado, tendré que concluir que sí, que también estoy contra el hachís y la “maría”. Y de igual manera, tendré que llamar toxicómanas o “drogatas” a las personas que habitualmente las consumen, sean hombres o mujeres, y sin que con ello pretenda darle un matiz peyorativo a aquellas palabras, sino simplemente para llamar a las cosas por su nombre. Y como ni caso con el aparato judicial ni con el del crimen organizado, que son mundos que a veces se confunden, pues también diré que no tengo intención alguna de reforzar esos ambientes convirtiéndome en cliente de camellos, por muy “buen rollo” que tú y los que piensan como tú quieran ver en el modelo de vida del que presumes.

    “Leo [...]. Pues mira, yo, personalmente, también fumo porros, es más, cuando se tercia hasta consumo sustancias más fuertes.”

    Tengo que felicitar a Leo por ese estupendo curriculum vitae que tiene. Es francamente envidiable tener esas habilidades y conocimientos a los que no todos podemos aspirar. Es más, teniendo en cuenta que a Fernando Alonso le dieron el premio Príncipe de Asturias por pisar el acelerador, no sería muy difícil que a Leo le concedieran en un futuro algún galardón por sus contribuciones al conocimiento del mundo de las drogas. Si no te lo dan no te preocupes, porque, a falta de voluntarios para ser conejillos de Indias, algún día la ciencia te lo agradecerá.

    “Leo [...] ¿Vas a juzgarme a mí también? ¿En base a qué pseudomoralidad? ¿A la tuya?”

    No Leo. No existen pseudomoralidades. Hay, eso sí, distintas morales: la mía, la tuya, la del otro, y así sucesivamente, porque como en el mundo de la ética, toda moral es subjetiva. Así que lo que para alguien es inmoral, para otra persona no constituye un atentado a su moral, y viceversa.
    ¿Juzgarte a ti, Leo? Si por “juzgar” se entiende meterte en la cárcel, pues no, porque yo al toxicómano no lo condeno, lo compadezco. Pero si por “juzgar” se supone hacer las mismas consideraciones que he hecho en este blog sobre el tema de las drogas, pues sí, porque entonces me remitiré a todo lo ya dicho sobre ello, y con todas sus consecuencias.

    “Leo [...]. A veces me da la impresión que en realidad todos estos discursos moralistas lo único que pretenden es coartar libertades… ¿Tanto miedo les da la libertad del individuo?”

    Pues mira, Leo, yo ni gano ni pierdo nada impidiendo que tú fumes, bebas, inhales o te chutes las sustancias que a ti te vengan en gana. Así que tendrías que explicarme cuáles son esos intereses ocultos, esa logia masónica que está tan interesada en “coartar libertades”. Y como el que se va a meter en su cuerpo todas aquellas cosas no voy a ser yo, pues aunque sea una cierta indiferencia egoísta por mi parte, comprenderás que poco me va a importar lo que les pueda pasar a esas personas. Miedo sí me da a que seres inocentes tengan que sufrir los costes de lo que otros han provocado. Miedo sí me da a sufrir la criminalidad en la calle como consecuencia del tráfico de drogas. Miedo sí me da al infarto o al cáncer de pulmón por ser fumador pasivo. Miedo sí me da a que una persona querida pueda ser víctima de todo aquello.
    Leo, eres libre de llamar “libertad del individuo” a lo que yo llamaría adicción a las drogas; eres libre, si eso te consuela, de pensar que estás haciendo un ejercicio de libertad individual. Luego, cuando te aparezca una mancha en el pulmón, le echarás la culpa a las listas de espera del sistema sanitario, o yo qué sé, a cualquier cosa, incluso, y por aquello de morir con las botas puestas, dirás hasta el último momento que “fumo porque me da la gana”. Todo antes que reconocer que nunca fuiste libre; que nunca tuviste el valor de enfrentarte a la vida; que siempre fuiste esclava de lo que ingenuamente pensabas que te liberaba.

    “miodeLeo: Y por cierto, puestos a buscar cosas que matan, todos sabemos que los accidentes de tráfico matan a muchas personas y nadie se echa las manos a la cabeza y les dice a los fabricantes de automóviles que pongan en sus carrocerías ‘conducir puede matar’ [...]. Por si no se nota soy fumador.”

    Sí, miodeLeo, ya he notado que eres fumador. Dices, miodeLeo, que “nadie se echa las manos a la cabeza” por el tema de los accidentes de tráfico. ¿Estás seguro? Puede ser que a ti ese tema te parezca indiferente, porque lo ves como algo normal, y que lo resuelvas comentando que “así es la vida”. Y mira que ahora que tú lo dices, se me había olvidado traer ese asunto al blog, porque hubiese cabido, ya que hay mucho en común entre el mundo del automóvil y el del tabaco. Porque tanto el empezar a fumar como el sacar el carné de conducir constituyen en nuestra sociedad auténticos ritos de transición, a través de los cuales se pasa de la edad juvenil a la edad adulta. Porque la psicología de una persona cambia radicalmente con cigarros o sin ellos, al volante o como peatones. Porque la sexualidad impregna totalmente al mundo del tabaco y al del automovilismo. Porque el varón motero lleva entre sus piernas –me refiero a la motocicleta– lo mismo que la mujer fatal en sus labios. Porque no se liga igual con un 600 que con un coche de última generación. Porque las muertes que se derivan del tabaco y de la conducción se admiten como un mal necesario. Y, sobre todo, porque tanto el tabaco como el automóvil mueven cientos de miles de millones de euros, los suficientes como para que ningún gobierno esté realmente interesado en cambiar las cosas. Sí, es verdad que por una parte introducen el carné por puntos, o que promueven tal o cual campaña de seguridad vial, pero por otro lado hacen lo imposible porque todo el mundo tenga carné de conducir, porque todo el mundo compre coches y motos. Son los intereses contrapuestos que se llaman… Bueno, miodeLeo, sigue fumando…

    Ayer, al subir a un transporte colectivo, me he encontrado con dos chicas jovencitas que se estaban acariciando y besando en la boca. La gente parecía indiferente a la escena. Yo he disfrutado con el espectáculo. Incluso me daban ganas de guiñarles el ojo en señal de simpatía. Ya ven, ventajas de no tener coche…

    Un saludo.
    José Perera

    17:25 | 10 Julio 2008

  44. […]No fumas porque te de “la real gana”, pues no lo haces porque seas monárquica, pero sí lo haces porque te dan ganas. […]

    A ver, “real” de realidad no de realeza.

    […]Pero como no eres capaz de reconocer la verdad te refugias, entonces, en un supuesto libre albedrío. Es el autoengaño del fumador. Como tú millones…[…]

    No sé qué harán millones, si sé lo que hago yo, que es fumar porque quiero. Cuando deje de querer, dejaré de fumar. Claro ejemplo, desde que me quedé en estado hasta que el niño dejó de tomar el pecho no fume ni un cigarro. Después volví a fumar. El que otros no tengan voluntad no es mi problema, es el de otros.

    […]¿Pensabas que porque soy “progre” […]

    No pienso que seas progre, yo te veo más bien retrógrado.

    […]y la “maría” es una droga hippie o friki, sería yo más condescendiente con ella?[…]

    La maría y el cannabis no son drogas ni hippies ni friki. Son sustancias estupefacientes sin más.
    Antes de que el primer hippie hubiera estado siquiera concebido en el vientre materno ambos llevaban miles de años siendo consumidos por personas.

    […]Y de igual manera, tendré que llamar toxicómanas o “drogatas” a las personas que habitualmente las consumen, sean hombres o mujeres, y sin que con ello pretenda darle un matiz peyorativo a aquellas palabras, sino simplemente para llamar a las cosas por su nombre. […]

    De la R.A.E.

    Toxicomanía: Hábito patológico de intoxicarse con sustancias que procuran sensaciones agradables o que suprimen el dolor.

    Patológico: 2. adj. Que se convierte en enfermedad.

    Enfermedad: 1. f. Alteración más o menos grave de la salud.

    Las palabras son palabras sin más, es la intención del que las dice el que las convierte en peyorativas.
    Si quieres llamar a las cosas por su nombre primero tendrás que informarte. Ya te digo yo que ni el hachís ni la marihuana crean adicción física, solo psicológica, es decir fuma quien quiere y lo deja cuando quiere, a no ser que tenga un problema psicológico. La adicción a estas sustancias es equivalente a la adicción al móvil, a las consolas, al juego. Las consultas de los psicólogos están llenas de gente así. ¿Culpa de las sustancias u objetos o de personas sin voluntad?

    […]Leo, eres libre de llamar “libertad del individuo” a lo que yo llamaría adicción a las drogas[…]

    El que tú lo llames así no significa que sea así.

    […] convirtiéndome en cliente de camellos por muy “buen rollo” que tú y los que piensan como tú quieran ver en el modelo de vida del que presumes.[…]

    La marihuana la cultivo en una macetita muy mona que tengo en el balcón de casa.
    No sé lo que piensan los demás, se me ha estropeado el lector de mentes. Si sé que mi vida la vivo como quiero vivirla, si tú consideras que eso es presumir, es tú problema.

    […]Tengo que felicitar a Leo por ese estupendo curriculum vitae que tiene[…]

    No puedes felicitarme porque no tienes ni idea de mi curriculum. Solo conoces de mí las pocas líneas que aquí o en mi blog escribo.
    A mi mis padres me educaron para que yo libremente y con toda la información en mi mano, eligiera lo que quería para mí misma. Es lo que hago. Primero me informo después consumo si me parece conveniente para mí. Nadie mejor que yo sabe lo que me viene bien o mal.

    […]No Leo. No existen pseudomoralidades[…]

    Si José Perea, si existen pseudomoralidades. Desde mi moral, que para mí es la cierta, la moral de los demás, siempre para mí, es pseudomoral.
    Pero vamos, igual que para ti la única válida es la tuya.

    […]Leo, eres libre de llamar “libertad del individuo” a lo que yo llamaría adicción a las drogas[…]

    Esta es la segunda vez que escribes la misma frase en el mismo comentario, podría contestarte lo mismo, pero para qué. A mí no me gusta repetirme.

    […]Luego, cuando te aparezca una mancha en el pulmón, le echarás la culpa a las listas de espera[…]

    Cuando me aparezca una mancha en el pulmón lo achacaré al tabaco, a la mierda que sale del tubo de escape de los coches, a las chimeneas de las fábricas o a cualquier cosa que sea contaminante, pero no a las listas de espera.
    Se los riesgos que corro cuando fumo y los asumo.
    Es más como me muera porque me atropelle un coche o por cualquier otra causa que no sea el tabaco, juro por ese dios en el que no creo que mi espíritu vagará sin rumbo para vengar mi alma.

    […]Todo antes que reconocer que nunca fuiste libre; que nunca tuviste el valor de enfrentarte a la vida; que siempre fuiste esclava de lo que ingenuamente pensabas que te liberaba.[…]

    Querido, lo que me hace libre es el poder de decisión.

    Soy libre de tomar la decisión de fumar o no.
    Soy libre de tomar la decisión de alterar mi consciencia con las sustancias que crea adecuadas.
    Soy libre de tomar la decisión de contestarte o no.
    Soy libre de vivir mi vida como quiera y por lo tanto,
    Soy libre de joderme la vida como quiera. Porque es mi decisión. Ni tú ni nadie tiene el derecho a criticar ni una sola de mis decisiones.

    Un saludo,
    Leo

    23:13 | 10 Julio 2008

  45. Esta vez quisiera levantar mis pulgares y decir que me ha encantado la respuesta de Leo, totalmente de acuerdo con lo dicho sobre la libertad. Saluditos y un gusto haber leído tus palabras.

    23:24 | 10 Julio 2008

  46. Adrián, no sé de donde deduces tu que me “horroriza una letra de diferencia”. Es evidente que estoy bromeando. Como es indudablemente evidente que el nick “Amy”, en un sitio de dominación femenina, induce a confusión (me da igual si antes lo explicó, pues va entrando gente nueva, como es lógico, y no se pueden estar explicando estas cosas cada dia).

    Por otra parte, das a entender que yo critico que participe ella aquí por ser vainilla y jamás hice tal cosa. lo que dices es simplemente ridículo.

    En fin, Adrián que estás hablando solo y en tu mundo o no has leído bien o comprendido lo que escribí. O lo has interpretado según tu libre albedrío…

    Por otra parte, Adrián, creo que Vainilla Amy podría, si fuese necesario (que no es el caso), defenderse ella solita. O le consideras una pobre mujercilla desvalida?

    En cuanto a lo que escribe José Perera sobre moral, cáncer, y drogas y la respuesta de Leo me parece todo muy interesante.

    Pero al leer a José pensé que él estaba de cachondeo

    0:42 | 11 Julio 2008

  47. Camarada Exducados, trataré de responderte con la misma cortesía que me has dispensado.

    En primer lugar la idea de que alguien pudiese confundirse por el uso del nick “Amy” … por favor!… No es “indudablemente evidente” ya sea en este sitio sobre Dominación Femenina ni si lo fuera sobre herboristería tradicional china … y después el ridículo soy yo …

    En segundo lugar, yo no doy a entender nada, quien escribió en el post #40 textualmente, y cito:

    “Si Amy es vainilla que hace aquí? Porque no prueba una relación Ama-sumiso y compara? Cómo puede opinar seriamente si carece totalmente de experiencia?”

    Fuiste tú, no yo. Solo dije que tal frase, junto a otras que vertiste en el mismo comentario podrían dar lugar a la idea de una crítica de parte tuya hacia la participación de una persona ajena a la DF. Nada mas.

    Te alcanzaba con decirme que no era esa la intención ó la idea que tratabas de transmitir, no te hacía falta tildarme de “ridículo” máxime cuando te lo pregunté con el mayor de los respetos.

    No obstante te doy la razón en un punto, Amy no requiere defensa alguna, ni mía ni de nadie. Sus comentarios hablan por si solos de una mujer totalmente opuesta a la pobrecilla desvalida, concepto que tu extraño razonamiento me atribuye equivocadamente. Lo que yo considere sobre ella (nada, no la conozco), es irrelevante. Fue nada mas un comentario, no esperaba que te sintieses agredido como para entrarme de patada voladora.

    Doy por zanjada la cuestión amiguito, continúe en su mundo el que, a todas luces, dista bastante del mío.

    Saludos.

    5:35 | 11 Julio 2008

  48. Sumiso Adrián, aquí está tu comentario sobre lo que escribí:

    ¨No entiendo, compañero exducados, por que parece HORRORIZARTE tanto una letra de diferencia. No hay confusión.

    CONFUSION ES LA QUE TU INCITAS diciendo que al ser Amy “solo una vainilla” queda todo aclarado. ¿Serías TAN GENTIL de profundizar ese punto? Porque entre eso y tu pregunta respecto a que hace aquí pareciera que por algún motivo NO LE RECONOCIESES EL DERECHO DE COMENTAR.

    MUY POR EL CONTRARIO DE TU PENSAMIENTO, a mi me parece fenomenal que una persona no vinculada a la D/s participe activamente, despues de todo no somos bichos raros, como muchos “vainillas” nos perciben. UN ANIMO EXLUSIONISTA de nuestra parte no haría mas que darles la razón a quienes así piensan.¨

    1) Jámas dije ni sugerí en ningún sentido que me horrorice el nick de Amy ni use la palabra que tu utilizas. Tú usas la palabra ¨horrorizarte¨ con intenciones que tu bien conoces.

    2) Yo no incito ninguna confusión aunque tu lo digas. Pero tu sí incitas confusión al tergiversar sin ninguna vergüenza lo que yo he dicho. Es obvio que si yo entro aquí con el nick ¨sumy¨ y luego digo que no soy sumiso mas de uno pensará que resulta raro. Un nick como ese incitaría claramente a la confusión como el nick ¨Amy¨. Otra cosa es que a ti pueda gustarte mas o menos uno u otro (el ¨por favor¨ por tanto guárdatelo donde puedas).

    3) Repito mi pregunta, ya que me citas: ¨Si Amy es vainilla que hace aquí? Porque no prueba una relación Ama-sumiso y compara? Cómo puede opinar seriamente si carece totalmente de experiencia?¨ Se trata de una pregunta y me hubiera gustado que fuese ella quien la respondiese y no tu, sumiso Adrián.
    En esa pregunta ni hay insulto ni descalificación. E incluso puede bien tomarse como sugerencia pues yo he sugerido a muchas amigas que probasen una relación de dominación. Y, las que lo han hecho no se han arrepentido.

    Lo que tu has hecho puede entenderse desde el machismo del tio que sale en defensa de la ¨pobre mujer ofendida¨ (en tu imaginación). Le he hecho una pregunta sin ofenderle y que incluye una sugerencia: creo en la dominación femenina y me gusta fomentarla.

    Por otra parte, creo que, aunque no tengo derecho de excluir ni censurar a nadie en este Blog, si tengo todo el derecho del mundo a pensar y opinar si es o no enriquecedor que personas ajenas al mundo del femdom participen en foros Femdom.

    Tu, sumiso Adrián crees que si, pero esa no es la verdad sino solo tu verdad. Como bien sabes, hay bares, pubs o discotecas para gays o lesbianas, en los que se permite o no entrar a héteros, etc. (en nuestro caso le llamaríamos ¨vainillas¨).

    Lo que pretendo decir es que es un tema opinable pues a algunos practicantes del D&S puede parecerles que los vainilla que vienen aquí (o a cualquier sitio de D&S), lo hacen en el fondo, con el fin de observar a ¨esos raros¨ o incluso a esos ¨monos de feria¨ pues en ocasiones descubres que los vainilla que parecen ser muy abiertos con el D&S no lo son tanto en realidad y consideran que se trata cuando no de gentes enfermas, pervertidos, etc.

    Luego dices: ¨…no te hacía falta tildarme de “ridículo” máxime cuando te lo pregunté con el mayor de los respetos.¨

    Y lo que yo escribí es esto:¨Por otra parte, das a entender que yo critico que participe ella aquí por ser vainilla y jamás hice tal cosa. Lo que dices es simplemente ridículo.¨

    Obviamente no es verdad que te haya tildado de ¨ridículo¨ a ti sino que tu has dicho algo en verdad absurdo, ridículo al dar a entender, ¿maliciosamente? (es una pregunta) que yo no quiero que participe aquí Amy por ser vainilla. Tu descontextualizas mi afirmación en la que pongo en evidencia que dices algo incierto y por ¨arte de magia¨ lo pretendes convertir en un insulto personal hacia ti que no existe.

    Luego, tenemos otra vez tu costumbre de intentar meterla doblada:

    ¨No obstante te doy la razón en un punto, Amy no requiere defensa alguna, ni mía ni de nadie. Sus comentarios hablan por si solos de una mujer totalmente opuesta a la pobrecilla desvalida, concepto QUE TU EXTRAÑO RAZONAMIENTO me atribuye equivocadamente.¨

    Pues sumiso Adrián, el razonamiento extraño es el tuyo al negarte a reconocer que actuaste con Amy en plan ¨príncipe azul¨ que viene a rescatar a la dama desvalida (y eso por decirlo de una manera suave). Es evidente aunque lo niegues.

    Luego me cito a mi mismo: ¨En fin, Adrián que estás hablando solo y en tu mundo o no has leído bien o comprendido lo que escribí. O lo has interpretado según tu libre albedrío…¨

    Y tu terminas tu mensaje copiándome de mala manera:
    ¨continúe en su mundo el que, a todas luces, dista bastante del mío.¨

    Saludos sumiso Adrián.

    4:56 | 12 Julio 2008

  49. Y una gota en el tintero: lo de ¨amiguito¨ evítalo pues yo también podría usar contigo los diminutivos para dar la sensación de estar por encima de ti. No lo he hecho pues intento pasar de ese tipo de tonterías infantiles. pero podría referirme a ti como ¨sumisito adriancito¨.

    Otro saludito.

    5:00 | 12 Julio 2008

  50. No, amigo exducados, no conozco mis intenciones de la que tanto hablas.

    Lo del ridículo, si, es insultante, aquí somos lo que escribimos, estamos representados por nuestras palabras, si calificas a esta de ridiculez, lo estás haciendo conmigo.

    El resto de tus explicaciones, son deducciones subjetivas que haces sin base alguna, no me conoces, no sabes cual es la intención que me mueve.

    Debo pensar que escribes según tu humor, o peor, movido por un interés sexista, Mia Gianna te hizo la misma aclaración y no la acusas de nada, en otro artículo, vas contra Kratos por hablarme, acusándolo de camarillero.

    Como ves, argumentos me sobran, usando tus propias palabras, ni una mas, ni una menos. Claro, en un rato, esta circunstancia habrá cambiado ya que alterarás el pasado acorde a tu nueva realidad.

    5:21 | 12 Julio 2008

  51. Curioso, Jose Perera se ha cogido unas vacaciones, desconocemos el motivo, pero hay sustitutos suyos para dimes y diretes.
    Y la Dominacion Femenina, ¿donde quedó?

    13:41 | 12 Julio 2008

  52. jajaja, si verdad ahora me has hecho reir Juan(pepa), nuestro querido Anarquista en el otro post ha avisado que se retira de aqui, nose si lo viste, a mi me incomoda bastante la verdad, me encantan sus comentarios, si a veces se pasa y la verdad no apoyo los ataques desmedidos que a veces pueden ofender,pero para mi ha sido la persona que mas me robo la atencion con un solo comentario(ademas que valla que son largos) y espero seguir platicando con el. pero si al parecer como tu mismo dices seguira habiendo dimes y diretes jiji. saluditos y buen fin para todos

    16:53 | 12 Julio 2008

  53. Leo: pásale el canuto a Ana Serantes…

    Ya ven, dicen que rectificar es de sabios. Dije que me marchaba, pero he regresado. Fue una amiga mía del blog (Mia Gianna) la que me pidió que lo hiciera. Ella tenía mi correo personal, y lo utilizó para decirme que me había “pasado” en mi última intervención en este blog (“Incredulidad y testosterona”), pero también me animó para que me comportara como el hijo pródigo; que me lo pensara; que reflexionara. Así que he vuelto, cabizbajo, con sentimiento de culpa, como un sumiso que asume el castigo impuesto por su ama. Vale, de acuerdo, heme aquí de nuevo, pero sólo para comentar algunas cosas que el otro día, con las prisas, se me quedaron pendientes.

    Ana Serantes: pásale el canuto a miodeLeo…

    La conversación empieza a estar animada. Las risitas de costumbre han aflorado. Ana tiene los ojos rojos, y Leo le comenta muy segura de sí misma, con la seguridad que confiere el decir “yo fumo y lo hago porque me da la real gana”, que ello se debe a “a cualquier cosa que sea contaminante”. Ana lleva también un rato tosiendo. Leo se escandaliza, y con rabia vuelve a insistir en que toda la culpa de la tos de Ana la tiene “la mierda que sale del tubo de escape de los coches”, que hace irrespirable el aire de la habitación donde nuestras drogatas se han reunido.

    miodeLeo: pásale el canuto a Leo…

    Sí, los miembros de la peña son muy ecologistas, a todos ellos les preocupa mucho la contaminación ambiental, pues es lo que se lleva. Además practican la agricultura biológica. Fíjate que Leo tiene una plantita de “maría” en el balcón de su casa, y sólo le aplica cuidados naturales. No le pone plaguicidas, ni abonos químicos. Es una mata de “maría” 100% ecológica, con denominación de origen inclusive. Así, que el cáncer de pulmón que se pueda coger fumando sus hojitas será siempre un biocáncer, natural como la vida misma.

    Leo: pásale el canuto a Ana SerantesR