Preocupado por el comienzo
Hola, primero que nada quiero dar las gracias por la página, pues es de mucha utilidad para las personas a las que nos agrada la Dominación Femenina.
No se si me recuerden, anteriormente les escribí un correo electrónico contando una historia, que inmediatamente ustedes supieron que sólo era una fantasía. Pero hoy lo que les escribo si es real, no es ninguna historia, simplemente es para pedir un consejo, tan solo quiero que me den algunas ideas, para poder mantener una relación de Dominación Femenina con mi actual novia, la cuál hace apenas unos días que tengo. Como ya les había comentado, desde niño he tenido siempre tendencias de sumisión, y realmente deseo ser un sumiso y que mi novia me domine; pero hay un problema: ella no conoce nada de esto, al menos que yo sepa, acerca de esta forma de vida que ustedes promueven. Además somos muy jóvenes, ella solo tiene 18 años y yo 22 años, y creo que la única ventaja que encuentro es que ella es muy feminista, y por ese lado tal vez pudiera lograr involucrarla en esta forma de vida.
Así pues, lo único que les pido es que me digan de qué forma, sin ningún antecedente de dominación, puedo ir introduciendo a mi novia a la Dominación Femenina.
Muchas gracias por todo, por otro lado, y si no es mucha molestia, quisiera saber a quién le estoy escribiendo, es decir, quién se encarga de la pagina, si son mujeres u hombres, cuántos son y de qué edad; bueno, es solo curiosidad. Ojalá puedan ayudarme dándome algunos consejos acerca de lo que les comento, creo que me serian de mucha utilidad. Gracias, y espero su respuesta, Edmundo Robles.
DominacionFemenina.net (Ana Serantes):
Lo primero que tiene que hacer, Edmundo, es preguntarse a sí mismo si es un auténtico sumiso, dispuesto a servir a su compañera y a poner sus necesidades y deseos por delante de los suyos, o si tan sólo busca una forma de hacer realidad sus fantasías sexuales. Dice que siempre a tenido tendencias sumisas y que desea ser un sumiso sometido por su novia. Así que lo primero es que esté seguro de que esa afirmación es real, que su principal objetivo es, efectivamente, someterse a ella.
Una vez despejada esa incógnita, ya puede comenzar a pensar en cómo hacer partícipe a su novia del deseo por convertir su relación en una de dominación femenina. Y en ese momento hay que pensar que, normalmente, las cosas suelen producirse con más lentitud de la que normalmente esperan los varones. El tiempo y la paciencia serán dos aspectos que debe tener en cuenta. Especialmente, si consideramos, como nos dice, que su relación de pareja acaba de comenzar apenas hace días. La dominación no es más que una forma de relacionarse, y usted todavía está empezando a relacionarse; preocúpese, además de por sus tendencias sumisas, por profundizar en esa relación para estar seguro de que puede tener continuidad. Efectivamente, son ustedes muy jóvenes, tienen todo un abanico de posibilidades por delante, no se obsesiones por construir una relación en parámetros estrictamente limitados, deje fluir las cosas. Pese a todo, trataremos de proporcionarle algunos de los criterios que nos pide. Aunque, en la sección “Comenzar” de la revista encontrará unos cuantos más que le serán de utilidad.
Es cierto que el hecho de que su novia sea muy feminista puede constituir una ventaja importante. Creemos que, hoy en día, una chica muy feminista de tan sólo 18 años es una clara candidata a asumir las ventajas que le proporcionará la dominación femenina. Entre otras cosas, porque parece más que probable que no esté dispuesta a aguantar demasiadas tonterías al hombre con el que se relaciona, y porque procurará poner sus necesidades y deseos en el lugar que les corresponden. Si estuviera usted muy seguro de su convencimiento feminista, y considerara que su seguridad en sí misma es notable, quizá la manera más rápida y directa de introducirla en la dominación femenina sería, simplemente, darle a conocer esta revista. Podría hablar con ella y decirle que ha descubierto un sitio en Internet que le ha hecho y pensar, y que le gustaría que ella le echara un vistazo. En el caso de que no se atreva a hacerlo directamente, podría buscar la manera de que le llegara anónimamente a su correo electrónico la dirección web de la revista con un pequeño mensaje explicativo. Después, tendría que esperar a que ella le comentara su parecer.
No obstante, todavía hoy la mayoría de las mujeres no responderán como usted espera a un repentino y frontal planteamiento del asunto. Como dice el título de uno de los artículos que hemos traducido, la contestación bien puede ser: “¡Que quieres que haga qué!”. Es decir, que puede encontrarse con la incomprensión absoluta de su pareja, que reciba sus palabras como si se hubieran expresado en un idioma desconocido. Así que si no está muy seguro de que ella vaya a recibir su propuesta con naturalidad, la vía para introducir la dominación femenina en su relación tiene que ser distinta, tiene que ser la que habitualmente resulta más apropiada: dedicarse a profundizar en su propia sumisión como el mecanismo más conveniente para conseguir el florecimiento de la personalidad dominante de su novia.
Tiene usted que construir sus hábitos en la relación en la dirección que lo debe hacer un sumiso. Comience a tratarla cotidianamente como la reina que es, y a demostrarle (con hechos, no con palabras) que su principal objetivo es contribuir a que su vida sea mejor. Demuéstrele día a día que su placer estriba, fundamentalmente, en servirla, en atender y complacer sus necesidades y sus deseos. Si convivieran juntos, bien podría empezar por liberarla paulatinamente de las tareas domésticas; como imaginamos que no es así, por lo muy reciente de su relación, piense en recados o tareas que puede realizar para hacer su vida más fácil (se sorprenderá de la cantidad de pequeñas cosas que puede hacer por ella en las que nunca había pensado).
A la vez, aborde su relación sexual. En una dirección que debe estar clara: el sexo debe estar dirigido primordialmente a satisfacer los deseos y el placer de su novia. Nunca se corra si ella no lo ha hecho antes; y si se extraña, dígale claramente que para usted lo primero es su placer, y que no le gusta llegar si no lo ha hecho ella. Aprenda, y pregúntele si le hace falta, lo que más le hace disfrutar cuando hacen el amor, conviértase en un experto en la estimulación oral de la vagina de su reina, adore su cuerpo entero y aprenda a acariciarlo de la mejor manera posible. En suma, concéntrese en ella y deje a un lado las urgencias típicamente masculinas en la relación sexual, piense que el éxito de esa relación debe medirse por el placer y el bienestar de ella, y que será de ahí de donde usted extraerá el suyo.
No tenga prisa, aprenda a servirla en la vida cotidiana y en la sexualidad, y disfrute de ese aprendizaje; no piense en él como un estadio que debe ser lo más corto posible, como una obligación a cambio de la que espera obtener algo para usted lo más pronto que pueda. Sea sumiso, aprenda a extraer su placer del que le proporciona a ella sirviéndola. Y dígale a su novia (de vez en cuando, pero sin convertirse en un pesado) lo mucho que disfruta dedicándose a ella. Hágale saber el gran placer que le produce dedicarse al de ella. Dígale que le encanta tratarla como una reina, porque para usted eso es ella, su reina. Utilice su vocabulario, pero no se corte; ahora bien, nada de “ama”, “esclavo”, “castigos” o cosas parecidas.
Al poco tiempo puede contarle que se ha dado cuenta de que su amor y su dedicación a ella se resienten un poquito tras sus eyaculaciones, y que eso no le gusta, que se encuentra maravillosamente cuando su deseo por ella y por complacerla está más alto. Puede proponerle entonces que le gustaría que su orgasmo le perteneciera, que le gustaría no desperdiciar ninguna de sus eyaculaciones, y que le gustaría llegar sólo cuando fuera en beneficio de ella. Es decir, que su orgasmo pase a estar controlado por ella. Si le extraña, dígale que para usted es una prueba de amor y de fidelidad, que le encantaría pensar que ni siquiera puede masturbarse sin su permiso, que así se sentiría aún más suyo, que es como realmente le gusta sentirse.
No podemos decirle lo que debe durar este proceso, dependerá de ustedes dos, de cómo lo haga, y de cómo se lo vaya tomando ella, pero piense que puede medirse en semanas o en meses; en ningún caso en días. De cualquier forma, insistimos, disfrute del proceso de aprendizaje, aprenda a gozar de la sumisión. Y una cosa debe tener clara, bajo ningún concepto se dedique a presionar a su novia con sus urgencias. Recuerde: la auténtica sumisión consiste en que usted sirva y complazca las necesidades y deseos de su novia, y no en que ella se ponga a su servicio para complacer sus fantasías eróticas. La finalidad del proceso es que ella descubra el placer y las ventajas de tener un sumiso, no que el sumiso exija a cambio de su dedicación la obligación de su dueña de atender sus exigencias.
Será usted el que averiguará el momento más apropiado para dar el segundo paso, que no es otro que el de abordar la comunicación con su pareja de la forma más abierta posible. El momento de plantear la existencia de la forma de vida que se resume bajo la etiqueta de dominación femenina. También en ese estadio puede resultarle de utilidad darle a conocer a su novia la existencia de esta revista, donde puede hallar información suficiente para hacerse una idea cabal de en qué consiste ese modo de vida. Y si entonces tuviera alguna duda o aclaración que quisiera realizar, podría dirigirse a estas páginas en busca de algunas respuestas. Pero ese momento ya sería otro, no el inicial por el que usted nos pregunta.
Esperamos haberle sido de alguna utilidad, y le deseamos lo mejor tanto a usted como a su novia.
Posdata: No es el primer lector que muestra su curiosidad por la personalidad de quienes hacemos esta revista. Pero consideramos que lo importante de una revista son sus contenidos, los artículos, y en este caso experiencias y preguntas, que se publican. Un texto debe defenderse por sí mismo, y no mediante la biografía personal de quien lo ha escrito. Así que no consideramos que añada nada a esta revista publicar los datos personales de quienes la hacen.


limpiabotas-fran:
Edmundo no se si te servira la historia de un fracaso: el mio.
Mi ex-mujer tambien era feminista y por eso crei que plantearselo claramente era lo mejor, sin embargo, lo que la transmiti eran mis deseos de sumisión de servirla su reacción inmediata fue de sorpresa y rechazo. Mejor continuar, despues de que hayas profundizado en la relación personal, mostrandola los enormes beneficios que tendra manteniendote a su servicio, como te dicen “Comience a tratarla cotidianamente como la reina que es, y a demostrarle (con hechos, no con palabras) que su principal objetivo es contribuir a que su vida sea mejor. Demuéstrele día a día que su placer estriba, fundamentalmente, en servirla, en atender y complacer sus necesidades y sus deseos”.
En el sexo yo buscaba mi satisfación personal: correrme. Ella en algún momento accedio a actuar como Ama, sin embargo era una actuación ficticia para provocar mi orgasmo y que la dejara en paz. Sí el fin es tu satisfación no estamos en una relación Ds, el sumi debe estar orgulloso de provocar el orgasmo de su Ama y se debe esforzar en su aprendizaje y conocimiento. Estoy seguro que si me hubiera parado a pensar como generar el placer de mi ex-esposa, Ella hubiera querido practicar habitualmente sexo conmigo y me habria buscado de forma exigente para que se lo proporcionara.
El control del orgasmo, no es una tonteria, es evidente que si quieres ser proactivo con tu novia (estar pendiente de su necesidades) no debes abandonarte a tu satisfación. Yo nunca lo consegui en mi matrimonio porque era extremadamente complicado hacerme entender y en vez de mostrarla paginas de internet serias, como esta, hacia 2 cosas mal una le interpretaba cosas que habia leido en vez de dejarselas leer a Ella y me basaba en relatos más o menos eroticos de dominación que a quien excitaban era a mi. ¿que sentia ella ante tales muestras de egoismo?.
Bueno, no soy quien para enseñar a nadie, pero de verdad Edmundo lee, asimila y aplica lo que te han dicho porque ya me gustaria a mi haber tenido esta orientación.
Su devoto seguidor Lady Ana Serrantes
2:00 | 5 Abril 2008
Sobre el sexo de los ángeles | Blog de Ana Serantes:
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7:01 | 1 Mayo 2008