Blog de Ana Serantes

Diario de una dominante

Relájate y sé tú misma

Querida Elise, he leído tus artículos, y me gusta lo que escribes. El único problema que tengo con la dominación femenina soy yo. Por primera vez, estoy con un tío que es completamente sumiso, y es una sensación estupenda. Tener a alguien que me deja tomar todas las decisiones y desea complacerme en lugar de preocuparse por sí mismo es una maravilla. Pero descubro que mi propia autonomía e independencia crean problemas. Nunca he estado con un hombre al que quisiera tanto y que me tratara tan bien.

He tenido malas experiencias con las relaciones en el pasado. Y como he permanecido soltera durante tiempo, aprendí a hacer todo yo misma. Ahora, al tener a alguien que quiere servirme, y que le haga cosas sobre las que sólo fantaseaba, creo que simplemente me siento rara, ¿es normal?

Aunque soy novata en este tipo de relación, he disfrutado las veces en que asumí completamente su control, especialmente cuando oigo sus gemidos con esa mezcla de placer y dolor. Él parece tener la impresión de que me sale de una forma natural el SM, excepto por el hecho de que me preocupa demasiado si le estoy complaciendo a él en vez de a mí. Creo que tengo el potencial para ser un Ama poderosa. Sólo necesito consejo de alguien con más experiencia. ¿Qué puedo hacer para liberara a la mujer dominante que llevo dentro?

Elise Sutton:

Da la impresión de que estás abrumada con una presión innecesaria. Al margen de que estés haciendo esto o tu sumiso haga lo otro. Independientemente de eso, necesitas simplemente relajarte y disfrutar del crecimiento y florecimiento de tu naturaleza dominante. Estás experimentando algunas cosas estupendas en esa relación, de acuerdo con tus palabras, te encantan, ¿entonces, cuál es el problema?

El problema es que intentas ser alguien que no eres. Tienes la imagen de lo que debe ser una mujer dominante, y te estas comparando a ti misma con esa imagen. Quizás tu sumiso ha implantado esa imagen en tu mente, puesto que los hombres tienden a intentar convertir a la mujer de su vida en la de sus fantasías. O quizás te comparas con las imágenes de la mujer dominante que has visto o leído en Internet. Lo que tienes que hacer es ser tú misma, y demandar a tu sumiso que te sirva como tú quieres ser servida. Estás colocando esta presión sobre ti misma, porque estás demasiado centrada en lo que crees que él quiere, en lugar de disfrutar de que te sirva.

Quizás también sea que no te sientes merecedora de tanta atención por parte de un hombre, a causa de tus malas experiencias del pasado. Tu autoestima puede estar baja, y eso hace que no te consideres digna de tal amor y devoción de un hombre. De nuevo, tienes que relajarte y disfrutar del viaje según vaya creciendo tu dominio. Roma no se construyó en un día, y tu no te vas a convertir en un Ama hábil y experimentada en una noche. Hace falta práctica para convertirse en experta, y se requiere combinar el conocimiento y la experiencia para llegar a ser sabia. Tómatelo día a día, permite que tu dominación se alimente de su sumisión, asume que todos tenemos días buenos y malos y, por encima de todo, diviértete.

No hay blanco y negro en este asunto. Comunica a tu hombre lo que necesitas y lo que esperas de él, y no temas ser un poco egoísta. Recuerda, el quiere que seas egoísta; aunque en realidad eso significa no ser egoísta cuando estás siendo egoísta con un varón sumiso. La naturaleza sumisa del hombre necesita una mujer que sea egoísta, porque así se realiza. Por lo tanto, le estás dando cuando recibes de él. Piensa en términos de protones y electrones, positivo y negativo, Ying y Yang, dar y recibir. Así es como la naturaleza trabaja para equilibrar las balanzas, y esa es la razón por la que a la gente le atrae la vida de dominación femenina.

Una cuestión final, si disfrutas de tu independencia y hay actividades que prefieres hacer sola, díselo a tu hombre, e infórmale de que parte de su acto de sumisión es concederte tu propio espacio cuando lo necesitas. No le permitas que te asfixie con su sumisión. Comunícale tus sentimientos y pensamientos y encuentra el equilibrio que te funcione. El puede estar tan excitado por servirte que te está ahogando. Y no es buena cosa, especialmente, si tu estás acostumbrada a disfrutar de tu independencia.

En esta relación, tú eres la que diriges, así que no abandones tu posición y tu autoridad. Recibe su amor y su servidumbre, asume que eres merecedora de atenciones y de que te traten como un Reina, y dile cómo puede complacerte y servirte mejor. Luego, relájate y diviértete con este modo de vida según vayas construyendo tu relación con este hombre. Vete día a día, y no te preocupes por compararte con otras mujeres dominantes. Necesitas ser tú misma, y el tiene que amarte y aceptarte por lo que eres hoy, mientras ambos os convertís en las personas que seréis mañana. Cuídate.

1 Comentario
  1. ¡Joder! que suerte tienen algunos.
    Ya me gustaria a mi que alguien hiciera esta pregunta pensando en mi.
    La respuesta de Elise Sutton es pa enmarcar,desde mi punto de vista.
    Su devoto seguidor

    19:28 | 31 Marzo 2008

 

Su comentario



Close