Rihanna tras los pasos de Madonna
Tengo que reconocer que no tenía ni idea de quién era esta cantante cuyas fotos en atuendo de dominatrix me ofrece mi chico. Claro que hoy es sencillo salir de dudas: tiro de la Wikipedia, y me entero de que Rihanna es una joven de Barbados de veinte años que ha vendido ya la friolera de diez millones de discos. Y que el último de ellos, el que la ha llevado a la cumbre del éxito, lleva un título clarificador: Good Girl Gone Bad (La buena chica se volvió mala). Y que la cánción más conocida de ese álbum es Umbrella.
Entiendo el interés de mi chico: la chica es de las que quita el hipo. También a mí me gusta; aunque todo resulte demasiado evidente, aunque poco espacio quede para el misterio. Pero él, modoso, me dice que es también por lo que canta. Y ahí ya no estamos de acuerdo, porque la música, la verdad, me dice poco: una melodía que me resulta simple en exceso y bastante artificial. Ahora bien, si el vídeo ya me hacía entender, no les cuento la selección de fotos de las actuaciones de la chica en su actual gira por Europa.
Aquí se las pongo, para que otros hombres sumisos se derritan como mi chico, que estaba a punto de caramelo. Y empiezo por las más recientes, las de su concierto del 8 de marzo en Londres:

Ligeros cambios sobre los atuendos que lució durante su actuación en Sheffield:

En Glasgow mostraba otro modelo, pero no muy distinto (a la izquierda). Y la primera variante de la indumentaria la exhibió en su último concierto en Nueva York en octubre del pasado año (a la derecha):

Sí parece que La buena chica se volvió mala, y que no se retrae a la hora de hablar del atuendo: “Estoy vistiendo como me siento”. ¿Se sentirá tan dominante como las que la precedieron en la utilización de similar iconografía? Porque está claro que transita por el camino que popularizó y que no ha abandonado Madonna y por el que también la siguieron cantantes como Christina Aguilera, Britney Spears o Janet Jackson, por citar a algunas de las más conocidas.
Tenían razón, desde luego, quienes hasta hace unas pocas décadas daban la voz de alarma al anunciar que la liberación de las mujeres podría traer un buen caudal de nuevas pasiones. Tenían razón estos puritanos en su temor a la liberación sexual de las mujeres. Y les hubiera dado un pasmo, y quién sabe si un orgasmo, de haber visto a mujeres que se visten y se comportan como éstas, que gritan a los cuatro vientos su sexualidad con descaro, y que no tienen empacho en utilizarla para conquistar un nuevo terreno: el de la música popular. Y lo han conquistado hasta tal punto que la posición de las mujeres en este campo comienza a parecer de predominio. Y no es el único.
Son pasos. Hay quien los considera tan solo pasitos. No es mi caso, que pienso que, pese a lo queda por hacer en la lucha por la emancipación de las mujeres, y si al tiempo histórico nos atenemos, el cambio en las sociedades más avanzadas se ha producido y continúa haciéndolo a una velocidad vertiginosa.


zeta:
Tiene usted toda la razón en que “la chica es de las que quita el hipo”, a mí me gusta todo, incluso la música, pero me gustaría todo aunque cantara igual de mal que yo. La única duda que tengo es si una mujer como esa y vestida así existe o es un invento para que no perdamos la esperanza.
12:04 | 28 Marzo 2008
Severino:
A mi la chica me quitaría el hipo, pero vestida así me dejaría también sin respiración. Buen post Ana, es un placer pasar por el blog.
19:51 | 28 Marzo 2008
andres:
Tiene un cuerpo espectacular!!!!
3:52 | 28 Abril 2008