Sobre la superioridad femenina II
Para seguir con el asunto, comienzo en el mismo punto en el que terminaba ayer: “que yo no comparta la idea de que las mujeres sean superiores a los hombres, no significa que no entienda a quienes así lo creen e incluso a quienes imaginan un futuro social de supremacía femenina”. Básicamente, y por no extenderme demasiado, son tres las razones que me hacen comprender esa postura.
La primera es que muchos de los argumentos que daba mi chico en su artículo, “Notas sobre la superioridad de las mujeres”, son de peso y explican que haya personas que así lo vean (dejando aparte que Miguel escribió ese texto hace cerca de cuatro años y que, como él dijo en un comentario, su postura no es hoy exactamente la misma). Cierto que hay otros argumentos que se podrían esgrimir en sentido contrario, como también se ha dicho aquí, pero igualmente lo es, en mi opinión, que son algunos menos y que probablemente no tengan la misma fuerza.
Son esos argumentos, y algunos otros, los que creo que también permiten que pueda defenderse, como ha escrito Helen Fisher, que “estamos en el umbral de lo que podría ser la era de la mujer” o, como sostiene Victoria Camps, que “el siglo XXI es el siglo de las mujeres”. Y lo pienso porque en este momento de la historia y del desarrollo económico, y al contrario que hasta hace no mucho tiempo, las capacidades de las mujeres comienzan a percibirse como más funcionales para todos que las de los hombres.
Durante miles de años, la mayor masa muscular de los varones y su mejor capacidad para orientarse en el espacio les proporcionó una ventaja sobre las mujeres que les permitió dominarlas. Sin embargo, las capacidades más características del cazador y del guerrero han perdido gran parte de su funcionalidad en la sociedad postheroica y del hiperespacio. Por el contrario, y por resumirlo mucho, resulta lógico pensar que en la llamada sociedad de la comunicación acabe teniendo mayores posibilidades de éxito el sexo cuya capacidad para la comunicación es claramente superior. El cerebro femenino es una máquina mucho más elaborada para la comunicación que el masculino: para el lenguaje, para el reconocimiento de las expresiones no verbales, para la gramática de los sentimientos, en suma, para la empatía con los demás, que es la que nos permite la mejor comunicación con ellos.

La segunda razón que me hace comprender a quienes piensan que las mujeres son superiores está relacionada con la auténtica explosión de la sexualidad femenina que distingue el momento en que vivimos y, seguro, el futuro próximo. Durante siglos, y así sigue siendo en muchas sociedades del planeta –entre las que destacan las de religión islámica–, los hombres se han preocupado de esconder los cuerpos de las mujeres… conscientes, claro está, del poder que estos cuerpos tienen sobre ellos. En cuanto han tenido su oportunidad, lo primero que han hecho las mujeres es exhibir sus cuerpos: empezaron enseñando tímidamente las piernas, después se levantaron la falda por encima de la rodilla, y hoy la exhibición es casi integral: hombros, piernas, vientres, espaldas… La sexualidad de las mujeres está a la intemperie, desatada, libre, cada vez más autónoma.
Y como es lógico, la liberación sexual de las mujeres está afectando, y de qué manera, a los hombres. En algunos casos, para bien. Pero en otros muchos, el atrevimiento erótico de las mujeres está atenazando a los varones. Ese es el motivo de tantas conversaciones y tantos chistes entre mujeres sobre lo rodeadas que están de hombres limitados, poco atractivos para ellas, y la causa que explica que haya tantas mujeres que prefieren vivir solas antes que acompañadas por esos hombres. Las mujeres están que se salen… y algunos hombres no saben dónde meterse: hombres pueriles, hombres que huyen, hombres a la busca de una mujer-madre que les cobije, hombres que no entienden, hombres que, en fin, no saben cómo ser hombres en el mundo actual. Resulta obvio que no todos los hombres están asustados por la “marea rosa”, pero son unos cuantos. Y en esa situación, no podemos extrañarnos de que haya quien piense que las mujeres son en general superiores a los hombres.
La tercera razón, la que yo creo que impulsó a mi chico a escribir su artículo, puede resumirse en que son muchos los hombres sumisos a los que les encanta ver a sus dominantes como mujeres superiores. Es una forma de concretar su fantasía: la sumisión sin remedio. Porque si alguien es superior, parece que el sometimiento fuera inevitable. El sueño del sumiso que se ve sometido a la fuerza: la amazona, la mujer luchadora, la vamp, la mujer despiadada… La fantasía del “esclavo”, del que abdica de sus responsabilidades y se coloca en las manos de un ser superior. Y por infantil que sea, que lo es, no podemos ignorar el poder evocador que tiene la fantasía.

En suma, que seguiremos viendo como se fantasea sobre la superioridad de las mujeres, por medio de la ficción o del ensayo. No creo que haya preocuparse por ello… mientras seamos conscientes de que nos limitamos a nuestro ámbito privado o a nuestras fantasías, que no debe haber proyecto social anexo. Porque no debe considerarse que unos seres humanos son superiores a otros a causa de sus mayores habilidades en determinados terrenos o de la funcionalidad social de esas habilidades. ¿Serían superiores las personas que, por ejemplo, tengan un coeficiente de inteligencia por encima de la media, e inferiores las que lo tengan por debajo? Porque resulta sencillo pronosticar el mayor éxito de las primeras en la sociedad, pero resulta inmoral calificar de inferiores a las segundas, a las que el azar genético ha privado de una inteligencia destacable.
Ahora bien, pese a lo dicho, pienso que si por algo se distinguen las sociedades más avanzadas del mundo actual de las más atrasadas y de las anteriores es, estoy segura, por la cantidad de mujeres superiores. Conozco a muchas. Y al margen de si es con acierto o sin él, me gusta considerarme entre ellas. Pero utilizo aquí el término “superior” con una acepción muy concreta, que también recoge el diccionario: “5. adj. Excelente, muy bueno”. En efecto, creo que hay muchas mujeres, y cada vez más, que bien pueden ser calificadas por su excelencia, por su capacidad o por su valentía a la hora de encarar problemas y encontrar soluciones para ellos, tanto en en el aspecto personal como en el profesional. Y también entiendo que el buen hacer y la determinación de estas mujeres lleve a a algunos a calificarlas como superiores. Lo son. Pero, insisto, sólo en el sentido mencionado: ¿superiores?, sí; ¿superiores a los hombres?, no.
Ya sé que se podría escribir y matizar mucho más sobre esta cuestión, pero no quiero convertir esto en un testamento, así que me limito esbozar estas pocas ideas, y aquí lo dejo: abierto a quien quiera seguir tirando del hilo.


j:
En castellano no se usa mucho, pero creo que el adjetivo sería entonces “supremas”: The Supremes, como se llamaban aquellas tres magníficas cantantes que acompañaban a Areta Franklin, una de ellas, creo, madre de Whitney Houston.
“Hembras supremas”, mmm, qué bien suena…
10:17 | 31 Marzo 2008
zeta:
El artículo si que es superior y seguro que usted también. Mis felicitaciones.
Lo que falta es que defiendan su posición los que piensan que las mujeres son superiores a los hombres para que se cree un debate interesante.
12:26 | 31 Marzo 2008
limpiabotas-fran:
Considerar que la MUJER tiene una capacidad para la comunicación claramente superior, en base a las mayores capacidades mentales, es obviar la autoestima necesaria para mostrar esas capacidades.
Un hombre seguro y una MUJER segura de si mismos son superiores al resto en el numero e intensidad-empatia de sus relaciones sociales.
La diferencia para mi, es que vivimos en una sociedad donde nos tenemos que ralcionar y mientras que el hombre las ve como un medio para obtener otra cosa (poder, dinero, prestigio, etc) la Mujer se mueve en su medio natural y como consecuencia obtiene esas otras cosas.
La relación D.F.Amorosa aporta al sumiso un apoyo para relacionarse en un entorno cambiante y a la Domina la seguridad de tener alguien que la obedece, la sigue y la admira en su entorno mas cercano.
No se si me he explicado, por lo demas acepto a quien creen en la Superioridad Femenina y comparto las razones que lo podrian sustentar.
Su devoto seguidor
19:09 | 31 Marzo 2008
Gloria:
Ayer me limité a ponerte que chapeau por el post, pero hoy que has terminado el tema te digo que es un gusto leerte, porque ahora me quedo mejor conmigo al no tener que sentirme superior a los hombres como me dicen algunas veces. Nunca me sentí, pero pensaba que a lo mejor era un poco antigua y no veía bien el tema.
Un abrazo fuerte y mi agradecimiento por el blog.
Gloria
20:37 | 31 Marzo 2008
Su gusano patético:
Coincido con los demás en los elogios a los dos posts. Ayer expresé lo que considero que es común a muchos de los hombres que vivimos la Dominación Femenina. Por un lado, la lógica de la sociedad en que vivimos, hacia una igualdad de géneros al menos en la sociedad occidental, y las fantasías que muchos tenemos, con respecto a la Dominación Femenina. Este último aspecto tan solo es posible vivirlo con aquellas personas afines. Ni el hombre, ni la mujer son superiores, son iguales en derechos y obligaciones. Es posible que un género pueda destacar en alguna facultad, pero queda igualado por la facultad en que destaca el otro. Es posible también que caminemos hacia un sociedad mas femenina, y eso será positivo siempre y cuando el feminismo no caiga en los mismos errores que el machismo.
En cuanto a la superioridad de la mujer en el plano de la Dominación Femenina, viene simple y llanamente del deseo del sumiso/esclavo de elevar a la Ama a un plano superior. Al igual que la inferioridad del hombre viene del deseo de la mujer de rebajar al plano de la sumisión al hombre. Existe consenso entre ambos en representar ambos papeles, y por tanto, no hay nada malo en ello. Y ahí se queda. Como mucho, solo transciende a la gente que entiende este tipo de relación. Por muy estricta y seria que sea la Dominación Femenina, se queda entre los practicantes de la misma, y no sale al exterior. Con ello quiero decir, que la sociedad en ningún momento va a ser contaminada con la idea de la superioridad de la mujer, y que por tanto, el modelo de sociedad que triunfará será en de la igualdad total.
Saludos
21:49 | 31 Marzo 2008
j:
Uy, o esta mañana estaba dormido o me empieza a ir muy mal la memoria. El caso es que después del café me he acordado que las tres cantantes que acompañaban a Areta Franklin no eran las Supremes sino The Sweet Inspiration. Pero en fin, documentación al margen, sigo pensando, Ana, que estás suprema… ¿o debería decir eres?
22:14 | 31 Marzo 2008
Ana Serantes:
Efectivamente, Zeta, si quienes piensan que las mujeres son superiores a los hombres dieran su opinión, más entretenido estaría esto.
A ver, Fran: “Considerar que la MUJER tiene una capacidad para la comunicación claramente superior, en base a las mayores capacidades mentales”, es simplemente un hecho. Por supuesto que no todo es biología en los humanos, y que también la vida de cada persona tiene su importancia, y mucha. Es la vieja polémica, que se ha hecho conocida por sus términos ingleses, entre “nature” y “nurture”, entre biología y educación. Pero insisto en que es un hecho, conocido científicamente, que el cerebro femenino está bastante mejor preparado para la comunicación que el masculino.
Gloria, me alegro de que, además de la cuestión general, te sirva también la entrada personalmente.
Me cuesta poner tu nick… pero lo pondré, Gusano: puede que “la sociedad en ningún momento va a ser contaminada con la idea de la superioridad de la mujer”, pero ese es el planteamiento de unas cuantas mujeres dominantes, entre las que destaca Elise Sutton, tratar de “contaminar” a la sociedad con “la idea de la superioridad de la mujer”.
Pues sí, J, en general, soy más amiga de utilizar el verbo estar que el ser para las definiciones personales. Menos esencialismo. Aunque cueste, casi prefería, por hablar de una polémica que no nos abandona en este país, estar española o madrileña, o catalana o vasca en otros casos, que serlo. Menos dramático; más mudable. Y The Supremes era el grupo, el trío, de Diana Ross. Creo que terminó por llamarse Diana Ross & The Supremes.
Un saludo para todos, y gracias por vuestros ánimos,
Ana
22:47 | 31 Marzo 2008
Carlos C:
Totalmente de acuerdo con los dos artículos, sobretodo con el concepto de que después de que el mundo ha llegado a donde está, hacen faltan las habilidades femeninas para reconducirlo y/o seguir adelante.
Al que le interese la literatura empresarial y laboral le recomiendo “El encanto de Hamelín” de Mercè Sala Schnorkowski.
23:46 | 31 Marzo 2008
juan (pepa):
Hay un libro que he visto que me parece interesante. Se llama “Dominacion sensual” de Claudia Verrin, Ediciones Bellaterra.
juan
23:11 | 16 Mayo 2008
José Perera:
Me encuentro en este texto las siguientes líneas:
“Las mujeres están que se salen… y algunos hombres no saben dónde meterse: hombres pueriles, hombres que huyen, hombres a la busca de una mujer-madre que les cobije”
Cuando uno lee párrafos como el anterior inmediatamente piensa qué pasaría si en lugar de donde pone “hombres” pusiera “mujeres”. Porque puede pasar dos cosas. La primera sería que entre las mujeres no haya sujetos “pueriles”, “que huyen” o que buscan “una mujer-madre que les cobije”. La segunda es que sí los haya, pero que, siendo mujeres, tales comportamientos fueran socialmente admitidos y disculpables. Y uno se pregunta: ¿son aquellas conductas algo “malo”, algo recriminable o censurable? ¿Y si lo fuera, sería igual de recriminable si es un varón o una mujer quien las manifiesta? ¿Me puede decir alguien qué es ser “pueril”? ¿Hay algún test de inteligencia que permita identificar a un hombre “infantil”? ¿Hay algún aparato cuya luz verde se enciende cuando un varón es “maduro”, al tiempo que si es “pueril” se enciende la luz roja? Yo más bien pienso que no, que cuando alguien cataloga a otra persona de “infantil” lo hace desde su propia subjetividad; desde el punto de vista del sistema de valores en el que se ha criado; desde la idea de lo “bueno” y lo “malo” que ha mamado. Y por supuesto, el “pueril” y el que busca “una mujer-madre” es siempre el otro, ya que el que juzga, persona “madura” como nadie, se entiende que no participa de tales defectos. El que el texto entrecomillado se refiera a los varones no parece ser casualidad, pues me atrevo a decir que es a ellos, a los varones, a los que por regla general se les suele echar en cara aquellas imperfecciones, y donde las reprochadoras, como sucede en este caso, suelen ser mujeres.
Yo les diría a las mujeres que piensan de tal manera, a las que no admiten en un hombre lo que les parecería “normal” y disculpable en una mujer, que los varones son humanos, y que como tales tienen los mismos temores, las mismas ansiedades, los mismos complejos, los mismos traumas, las mismas necesidades de llorar, de recibir afecto y de encontrar amor que puede demandar cualquier otro ser humano, sea varón o mujer. Porque los otros, los héroes que no conocen el miedo, sólo existen en las películas americanas y en la imaginación de aquellas que siguen soñando con su macho dominante, ya sea a la vieja usanza o domesticado por la dominación femenina…
José Perera
20:53 | 23 Mayo 2008
jose:
Gracias Ana Serantes por permitir que me exprese en tu foro. En google hay el doble de entradas para la expresion “superioridad masculina” (unas 6.000) que para la homologa “superioridad femenina” (unas 3.000) no se muy bien que significado puede tener esto, lei hace poco segun una mujer feminista (osea que cree en la igualdad) que la expresion “superioridad femenina” era algo inventado por el hombre. Es cierto, porque la mente masculina funciona en estos terminos, no existe la igualdad ni existira nunca, desde la clasificacion de limneo las especies (segun el hombre) han seguido un orden evolutivo ascendente hasta llegar a “Homo” Sapiens Sapiens, pero esta clasificacion la ha creado la mente masculina, no tiene mayor credibilidad que la que hubiera podido tener cualquier otro tipo de clasificacion atendiendo a cualquier criterio (se me ocurre que una clasificacion evolutiva hecha por la mujer hubiera podido ser muy diferente y actualmente no pensariamos que los peces son inferiores a los reptiles y estos a los mamiferos), lo que intento decir es que el termino superior e inferior forman parte de la mente masculina, durante (por lo menos) los ultimos 2.000 años el hombre se ha sentido superior a la mujer , ahora ya no se siente superior, por tanto solo cabe lo contrario, asi funciona nuestra maniquea mente masculina, si ya no somos superiores entonces las mujeres son superiores. La mujer vive en un universo distinto del hombre, a ella creo que no le preocupa nada de todo esto.
18:35 | 26 Junio 2008
jose:
Ademas me gustaria añadir que el futuro de la especie no siempre sera el mismo, cualquier biologo sabe que los caracteres que no se seleccionan tienden a desaparecer con rapidez para dejar paso a otros mejor adaptados, la fuerza masculina ya no tiene ninguna ventaja por lo que esta destinada a desaparecer y por recombinacion genetica los sexos seran cada vez mas similares fisicamente, en la mayoria de especies la hembra es el doble de grande que el macho, en un caso extremo el hombre podria ir perdiendo tamaño, el hecho de que la naturaleza haya elegido a la mujer para dar a luz (lo que para mi la hace superior) obliga a que ella siga teniendo debido al aparato reproductor una constitucion mucho mas voluminosa. Quien sabe si dentro de algunos miles de años las mujeres nos llevaran en sus bolsillos, aunque esto es solo una fantasia mia. Gracias Ana Serantes por dejar que exprese mi punto de vista.
21:46 | 26 Junio 2008
Mia Gianna:
Ginarquia, cielos yo creo que es una dulce fantasía, y como tal alli la dejo por el momento en la fantasía, la verdad considero que lo que se esta alineando es sin lugar a dudas por lo menos en los países con mejor nivel de vida es una igualdad donde la mujer esta conquistando los puestos que merece. Que la mujer tiene un cerebro mejor interconectado para comunicación o que su eficiencia para hacer mas de una cosa a la ves es superior a la del hombre pues por lo menos después de leer los ensayos científicos que por el momento le tengo confianza a esas cositas, y por lo menos a las serias jiji. Pues creo eso ya esta dicho. Si en eso son superiores y en muchas cosas más, la estética cielos. La feminidad es sinónimo de una sutileza fina y elegante en todo sentido que conlleva un poder mas estilizado. Pero no porque yo crea esto o halla entregado mi vida a servir en todo lo que pueda a los mandatos de mi Ama, quiera decir que vea como lo mejor una Ginarquia en este momento, en primera porque obio un cambio asi a nivel mundial es en este momento imposible, y además creo existen prioridades mas grandes que atender y son bastantes, la contaminación, los nuevos tipos de combustibles, las enfermedades y todo aquello que creo tiene mas importancia que ver que genero es el que debe regir la tierra. Además hacer conjeturas verdaderamente serias hacia ese fin pues creo ahorita todo esta muy difícil aun para poder ser profetas, aunque como dije anteriormente nose en que parte del blog de Ana; a las hormigas les ha ido de maravilla tener a una hembra a la cabeza. Y pues creo que lo que podemos y debemos hacer es nuestra lucha por que la mujer tenga el lugar que merece. Y que lo demás fluya.
22:40 | 26 Junio 2008
Adrian:
Me parece excelente luchar porque la mujer tenga el lugar que merece. Un lugar de igualdad de oportunidades en el que no se vea discriminada ni rechazada ni enviada a un segundo plano por el solo hecho de ser mujer.
Ahora …¿ver que género debe regir la tierra? me parece un pensamiento muy extremo. Ponderar la superioridad de unos por sobre otros por el simple hecho de haber nacido de un género, raza, color o lo que venga es un pensamiento peligroso. Es el primer paso hacia un modelo netamente discriminatorio y la humanidad ya ha cometido atroces errores (y lo sigue haciendo) cuando pondera la superioridad de unos por sobre otros.
En una sociedad ideal quien debiera regir, debería ser el ó la mas capaz de hacerlo con eficiencia, justicia y equidad.
Si en cientos de millones de años el hombre va en el bolsillo de la mujer, bueno, no lo se y me parece fútil siquiera debatirlo, ninguno de nosotros estaremos posteando en el blog para ver que ha seleccionado la naturaleza.
Saludos a todos!.
0:51 | 27 Junio 2008
lam:
Creo que la cuestión es, cuando menos en parte, que el dominio del varón es el de la fuerza bruta: el hombre manda solo porque es mas fuerte, mas agresivo, mas violento.
Si mandase la mujer sería evidente que no es la fuerza bruta la que se impone entre los humanos.
Además, la mujer tiene una serie de virtudes frente al varón que serían quizás muy útiles en el tipo de mundo que ahora tenemos, y que no es el de hace 200 ni 1000 ni 2000 años.
La mujer tiende a destruir menos y a conservar y proteger mas (es mas ecológica por naturaleza). Además de ser también mas cooperativa. Y, posiblemente, sus ansias personales de “expansión egoica” sean bastante menores que en el varón.
No quiero decir con esto que esté de acuerdo, en términos políticos, con el tipo de mujer sádica que odia al hombre y quiere destruirle completamente (sadofeminismo militante). Ni tampoco con el tipo de mujer que reivindica sus caprichos anárquicos o irracionales como modus vivendi. Y en donde el hombre queda reducido a un mero servidor de estos caprichos sin voz ni voto.
A propósito, me viene a la mente una antigua novela de Bulwer Lytton: The Coming Race (traducido como “La raza que viene” o “La Raza que nos suplantará”). Pero, fantasías aparte, el dominio y poder de la mujer podría, bien conducido, erotizar completamente las relaciones políticas hasta el punto de que se crease una mística efectiva del poder de la mujer.
2:57 | 27 Junio 2008
Adrian:
No es tan así Iam, he visto muchos ambientes laborales y la mujer puede ser ferozmente competitiva y muchas veces hasta desleal, tanto como lo puede hacer el hombre.
Lo del tema de destruir menos, tambien es discutible, pero es demasiado subjetivo, coincido en que la mujer, dado el mismo espacio que el hombre e identica oportunidad no solo puede aportar mucho al liderazgo, puede ejercerlo si tiene la inteligencia y la capacidad de mando.
Lo que no le reconozco al género es esa suerte de don divino que se le suele atribuir, en muchos aspectos puede tener ventajas, en otros no. Y asi como no tendría reparos en aceptar el liderazgo femenino, tambien opino, que son tan pasibles de caer en los mismos vicios y errores que un líder masculino. Despues de todo, todos somos humanos.
Saludos.
6:20 | 27 Junio 2008
jose:
Tambien me gustaria decir y le doy las gracias a Ana Serantes por permitirmelo que creo que las relaciones Ama y sumiso son superiores a las de amo y sumisa, ya se que casi nadie estara de acuerdo pero creo que las Mujeres estan mas y mejor capacitadas para entender a sus sumisos que al reves, el hombre ya ha demostrado durante milenios que es totalmente inservible para entender como funciona y las necesidades de la mente Femenina, pero ella en cambio conoce al hombre mejor que el mismo, la sutil naturaleza de la Mujer le impulsa a creer que el hombre la entendera sin necesidad de un lenguaje directo porque ella es capaz de entender en cualquier momento al hombre simplemente observandolo (como ha reaccionado su chico ante tal o cual situacion,etc…) pero el amo por ser hombre no puede darse cuente de nada, cuando castiga a su sumisa no puede saber nunca si le ha gustado o no a no ser que ella se lo haga saber, los hombres somos ineptos en comprender las expresiones del lenguaje, gestos…en este sentido pienso que una Mujer como Ama se sentira mucho mas segura que un hombre como amo…osea, me gustaria que mas Mujeres se animaran para descubrir su superioridad sobre los hombres.
14:05 | 27 Junio 2008