¿Sólo cuando los hombres lo desean?
Tengo una pregunta o comentario. Parece que la mayoría de las preguntas y de las historias que se formulan tratan de mujeres que dominan a hombres que desean ser dominados por ellas. Para mí esto es como si alguien te pidiera que intentaras robar algo de su tienda para comprobar el sistema de seguridad. ¿Si lo consigues eres un ladrón? Yo diría que no. ¿Cuándo los hombres impulsan a las mujeres a dominarles no son realmente ellos los que imponen lo que desean?
Creo que deberías tener otra sección en tu estupendo sitio web dedicada a las mujeres que dominan a los hombres que no quieren ser dominados. Mi marido es un poco mayor que yo, llevamos casados 5 años. Sin embargo, mi situación parece muy diferente de la de las mujeres cuyos maridos están suplicando ser dominados, puesto que el mío combate cada paso del camino. Dominarle ha sido para mí una batalla de ocho años (el tiempo transcurrido desde que nos conocimos), y el combate no ha terminado, aunque estoy en ello. Llevarle al punto en el que está ha requerido mucho trabajo, como azotarle sus testículos o su culo con cucharas de madera, con la suela de un zapato, fusta de montar o cualquier otro aparato. Se entrega, pero todo esto ha sido idea mía, no suya. Apreciaría tus comentarios.
Elise Sutton:
Abogo por la dominación femenina como una forma de vida basada en el acuerdo mutuo entre parejas que se quieren para la realización de ambos, la mujer y el hombre. Para que una relación de dominación funcione se necesita de la negociación y del enriquecimiento. El propósito de mi procedimiento psicoanalítico es que la mujer pueda aprender de los fetiches de su hombre y de sus deseos de sumisión, para que pueda utilizar ese conocimiento en su propio beneficio. De esta manera se produce una situación ventajosa para ambos. El hombre realiza su naturaleza sumisa y la mujer obtiene un obediente y adorador hombre que vive para servirla y en función de sus necesidades.
El hombre sólo domina en el dormitorio si el centro está en lo que el quiere y desea. Esto no es de lo que trata la auténtica dominación femenina. La mujer utilizará lo que sabe que provoca la sumisión del hombre para motivarle para que la complazca sexualmente. Es más, al dominarle en el dormitorio puede motivarle para servirla fuera de él. Una mujer inteligente puede conducir a su hombre hacia las aguas de su realización, dominándole de una manera que conmueva su sexualidad y su naturaleza sumisa, y entonces puede tenerle bebiendo de esas aguas y canalizar su sexualidad masculina y su energía sumisa en la dirección que escoja.
¿Manipulan algunos hombres a las mujeres? Desde luego; pero cuando la mujer progresa en esta forma de vida comienza a descubrir sus propios deseos y querencias y se le revela el poder que tiene sobre su hombre. En un principio puede ser que le domine para realizar sus deseos, pero una vez que prueba los frutos de su liberado poder y dominio, el centro de atención girará rápidamente hacia sus necesidades y deseos. Este es el intercambio de poder y la danza de la D/s de la relación de dominación femenina. Correctamente ejecutada, es una situación ganadora para ambas partes.
Así que debes ser sabia para descubrir cuáles son los deseos de tu marido en una relación de dominación femenina, y entonces utilizar sus fetiches y deseos de sumisión en tu beneficio. Si no responde a los azotes en los genitales con una cuchara de madera, estás realmente entorpeciendo el surgimiento de su naturaleza sumisa, y retrasando el proceso de la obediencia a tu autoridad. Mejor, deberías descubrir qué es lo que le excita y qué es lo que provoca sus sentimientos de sumisión hacia ti, para poder aprovecharte de ellos. En este momento, lo que haces es castigarle por su desobediente conducta. Puede ser una técnica productiva, pero no debe constituir el centro de la cuestión, o su obediencia nunca alcanzará el nivel de anhelo y de pasión que tú te mereces. Cuídate.


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