Blog de Ana Serantes

Diario de una dominante

Una pareja feliz

Escribía en la última entrada que “son muchos los hombres sumisos que no son conscientes de la auténtica fuerza de sus tendencias sumisas”. Y que esa es también una explicación de que a veces sean tan incrédulos sobre determinadas experiencias de dominación femenina. Piensan que se conocen bien, que han fantaseado sobradamente con el BDSM y que, por lo tanto, saben cuáles son las condiciones y las circunstancias en las que una mujer podría dominarles. O qué tipo de mujer podría dominarles. ¿Solamente una mujer joven y atractiva? Así podría entenderse de lo que decía Iván en un comentario hace un par de semanas:

La idea de que la superioridad femenina queda avalada por la amabilidad o servilismo de los chicos frente a una chica atractiva de 22 años. Risible. Que espere a envejecer y entonces se dará cuenta de que, lo que a priori parecía superioridad femenina y estupidez masculina, no era más que concupiscencia y rijosidad frente al cuerpo de la hembra en pleno apogeo reproductivo. Cuando sea vieja y pase a ser una mujer sexualmente invisible, se dará cuenta de la gran estafa biológica a la que están sometidas las mujeres.

Dejo a un lado “la idea de la superioridad femenina”, que ya se sabe que no comparto. Por supuesto que una mujer joven y guapa atraerá a más hombres sumisos –y no sumisos– y con mayor intensidad que una mujer mayor. Pero voy a contar algo de una mujer madura, no muy atractiva y con varios kilos de más, de mi amiga Ángela.

La primera noticia que tuve de ella fue en el verano de 2004, cuando envió su correo a DominacionFemenina.net: “Prefiero uno joven”. Tenía entonces 52 años; llevaba dos divorciada después de 24 años de matrimonio; se definía: “no soy una mujer de esas que los hombres se quedan mirando, no soy fea, pero tampoco muy guapa”; jamás había tenido ninguna experiencia sexual con otro hombre que no fuera su marido; se había interesado muy recientemente por la dominación femenina y le gustaría someter a un hombre joven, pero… no se atrevía a intentarlo.

Después de publicada mi contestación, seguimos con los correos electrónicos, en los que yo la animaba a intentarlo y la aconsejaba cómo hacerlo. Tras varios meses de correspondencia, terminamos quedando para conocernos. Yo la ayudé con todo el proceso de búsqueda de un joven sumiso en Internet y fui con ella a varias citas (siempre situada a distancia). Al final, comenzó a relacionarse poco a poco con un hombre mucho más joven que ella: no funcionó. Fue culpa suya: estaba demasiado nerviosa e insegura. Pero de los errores se aprende.

En aquel momento, todo mi empeño se centraba en convencerla de que no tenía nada que perder, que lo iba a intentar con un hombre que no tenía ninguna relación con sus conocidos y que, en consecuencia, lo peor que le podía pasar es que no le funcionara, que ése era todo el riesgo: quedarse como estaba. Ángela aprendió deprisa. Pese a no tener experiencia, porque su vida había sido de lo más tradicional, era lista.

El segundo intento, con otro de los jóvenes de la primera selección, acabó funcionando. Han pasado algo más de tres años desde entonces, y Ángela y Gonzalo viven juntos y mantienen una potente relación de dominación femenina. Gonzalo tiene ahora 35 años, es un hombre guapo y con un buen trabajo. ¿Podría relacionarse con una mujer más atractiva y que no tuviera 21 años más que él? Sin ninguna duda. Y, por lo que cuenta, así lo creyó él: pensó que su historia con Ángela sería breve, y que la iniciaba porque al menos le permitiría disfrutar un tiempo de lo que no conseguía y tanto ansiaba: ser dominado por una mujer. Pensó que no tenía nada que perder por estar una temporada con aquella mujer madura, que quizá disfrutara de la experiencia que preveía corta.

¿Qué ocurrió? Según ellos, que se terminaron enamorando. Yo no lo veo exactamente igual. Para mí ocurrieron dos cosas: la primera, que Gonzalo ignoraba, al menos en parte, la fuerza de su condición sumisa, que pensaba que la podía controlar bastante más de lo que en realidad podía. Y la segunda, que Ángela, con mi persistente apoyo, se convirtió en una mujer realmente dominante.

Y por supuesto que se enamoraron. Ahora bien, Gonzalo se fue enamorando de una mujer que se convirtió en lo suficientemente dominante como para que le fuera ciertamente difícil resistirse a ese dominio suyo. Es decir, que su sumisión, alimentada por el dominio de Ángela, terminó por rendirle a ella; y sí, se terminó enamorando de ella. Y Ángela acabó por enamorarse de dos personas: de la nueva Ángela y de un hombre joven y guapo al que sometía cada vez con mayor determinación. Parece bastante lógico que una mujer de 56 años haya terminado enamorándose de un hombre agraciado que tiene, además, 21 años menos que ella y que la sirve con adoración.

¿Se dará cuenta Ángela de lo que anunciaba Iván?: “Cuando sea vieja y pase a ser una mujer sexualmente invisible, se dará cuenta de la gran estafa biológica a la que están sometidas las mujeres”. ¿O se dará cuenta Iván de lo que ya sabe Gonzalo?: que no conviene subestimar la fuerza que el deseo de sumisión puede alcanzar en un hombre, y que una mujer dominante puede llevar ese deseo hasta límites que en muchas ocasiones no entraban en los cálculos del hombre sumiso.

No pretendo sostener, ni mucho menos, que la relación entre Ángela y Gonzalo resulte moneda corriente, ni siquiera en el mundo de la dominación femenina o del BDSM, pero… ¿resulta tan excepcional? ¿Resulta imprescindible la “rijosidad frente al cuerpo de la hembra en pleno apogeo reproductivo” para que un hombre se someta a una mujer? ¿No podría Ángela haber logrado su propósito también con algunos de los hombres sumisos más jóvenes que ella que por aquí andan y que, en principio, no se imaginan construyendo una relación estable con una mujer no muy atractiva y tantos años mayor que ellos? ¿No habrá ninguno por aquí que sienta sana envidia de Gonzalo? Porque, aunque a mí parezca mucha la diferencia de edad, una cosa si les digo: es verdad que son una pareja feliz y enamorada.

PD: No es que este texto le haya encantado, pero Ángela no se ha opuesto a que lo publique en blog.

19 Comentarios
  1. Os parecerá mentira, pero hoy venía yo precisamente en el coche camino de la oficina, pensando en este tema.
    Pensaba que me gustaría preguntarle a la Sra. Serantes como y que siente una mujer como ella, una mujer dominante, que practica la dominación con su pareja, y que además dispone de un magnifico escaparate en internet donde un montón de hombres la siguen y adoran, tan sólo por esa imagen de dominación y seguridad que transmite sobre nosotros. Pensaba que se debe sentir cuando una sabe que sólo le bastaría hacer una mínima petición en su blog, del estilo de “busco esclavo para servirme sin contraprestación de ningún tipo” y que al día siguiente tendría docenas de hombres llamando a su puerta y en disposición de humillarse ante ella, sin importar como sea la Sra. Serantes (sabemos que no tiene 22 años), guapa, fea, con sobrepeso, escuálida … eso es lo de menos, para nosotros es un ser superior, que tiene el derecho y poder para humillarnos y exigirnos vivir a sus pies. También me gustaría conocer el punto de vista de su pareja, ¿Cómo se siente, sabiendo las pasiones que puede levantar su AMA-pareja y que está expuesta ante un ejército de sumisos que se lanzarían a sus pies? Celos tal vez, orgullo (seguro)…?

    ¿Qué tipo de hombre atendería una petición de este tipo?, seguro que tullidos, incultos, tarados y en definitiva pobres gentes… pensaría cualquier persona en su sano juicio y que sea ajeno a nuestra subcultura, es más eso mismo pensarían nuestras mujeres, nuestros padres, amigos…
    Pero nosotros sabemos que no es así. No entro a valorar si nuestras tendencias son normales o fruto de algún tipo de desviación, eso es otro debate, pero en cualquier caso nos conocemos a nosotros mismos, algunos somos buenos padres de familia, casados, universitarios, empresarios o directivos de éxito, incluso físicamente atractivos con vidas completamente normales, y en muchos casos lo que para muchas mujeres sería un buen partido, en definitiva somos gente normal, habrá de todo, pero esto es como los seguidores de futbol, los hay buenos, malos, feos… no somos catalogables excepto por nuestros gustos sexuales, por lo demás somos corrientes.

    Es cierto que a todos nos gustaría tener un AMA de 22 años físicamente impresionante y cruel con nosotros, pero no es menos cierto, al menos en mi caso que también fantaseamos con otro tipo de AMAS más “imperfectas”, mujeres maduras o gordas o incluso esa compañera tan fea pero que tiene ese punto dominante que nos hace adorarla…

    Yo creo que efectivamente lo nuestro no se ajusta a las reglas tradicionales de pareja, y tampoco lo hace en el resto de de ámbitos, como la elección de esa pareja, que no tiene que cumplir los canones habituales de belleza y presencia… otra cosa es que por imposiciones sociales, o por el qué dirán que tanto nos importa… no fuésemos lo suficientemente valientes como para unir nuestras vidas a la de una mujer 21 años mayor que nosotros pero que nos hace completamente felices.
    El ser humano, no siempre elige el camino que le hace feliz, pq desafortunadamente nos encorsetamos en las reglas sociales, pero es lo que tiene vivir en sociedad… también ocurre fuera de nuestro submundo.

    Sra. Serantes, le agradezco que ponga a nuestra disposición su blog, para poder discernir sobre estas cuestiones. Es el paradigma de la elegancia, presentación bonita y cuidada, las fotos inmejorables, son sublimes y el nivel tanto de los que lo hacen (usted y su afortunada pareja) como de los visitantes bastante alto, se agradece poder hablar de “nuestro secreto” con gente de este tipo.

    Gracias a todos

    11:55 | 2 Octubre 2008

  2. Bastante de acuerdo con el post y con slavebutler.

    Si bien es verdad que normalmente la belleza física y la juventud son importantes puntos a favor a priori (como parecemos estar de acuerdo todos hasta el momento), por experiencia propia puedes engancharte fuerte de alguien que en principio no reune las características que uno espera para hacerlo (y nadie más escéptico que yo antes de experimentarlo).

    Este caso puede parecer bastante escepcional no solo porque es una persona que, por lo visto, no cumple con el estándar tradicional de belleza (nada más subjetivo que la belleza), además es bastante mayor que su pareja, y probablemente eso sean handicaps, pero es que hay que tener en cuenta que el compartir fantasías sexuales une mucho, máxime cuando no son faciles de llevar a la práctica….
    Además hay que considerar otro hecho: seamos honestos, las personas se suelen sentir atraidas por personas deseadas o potencialmente deseables por otras, y una mujer que tiene fantasias de dominación puede ser deseada o potencialmente deseables por otras por el simple hecho de que no hay muchas…es la ley de la oferta y la demanda…

    También cuenta el hecho de que si una mujer ha experimentado la dominación, aunque sea una vez antes, gana mucho en autoestima y seguridad, porque sabe que ese “poder” existe, y las personas con autoestima y seguridad (cuando es real y no una pose exagerada), también resultan más atractivas.

    Dicho esto, que nadie se lleve a engaño, el que no posee ni belleza ni juventud, normalmente lo tiene más difícil y se lo tiene que currar más, y sobre todo tomarlo con más filosofía y paciencia (esto también vale para los hombres, que la mayoría cuando envejecen ni son Sean Connery ni están forrados). Al menos yo lo creo así.

    Saludos.

    13:38 | 2 Octubre 2008

  3. No todos quisieramos un Ama de 22 años fisicamente impresionante, al menos no yo -que lo admito, soy un bicho raro- que preferiría (en caso de ser soltero) buscar una dominante de mi edad o algo mayor, pese a las “imperfecciones” fisicas que ello pudiera acarrear. Despues de todo yo ni soy joven ni mucho menos modelo de pasarela.

    Con una escultural mujer joven tendría sexo “con condimento” nada mas, pero nunca me haría sentir verdaderamente dominado.

    Estando mas cerca de la “invisibilidad” sexual que de ser joven y apuesto y estando mi mujer mas cerca de la imperfección que de su pleno apogeo me da un poco de risa la gente que descree de la existencia de la sensualidad y la sexualidad pasados los 30, pasados muchos excesos en postres, y cuando uno no ha nacido en la vereda de los lindos.

    En cualquier momento de la vida te puede surgir la chispa que te haga intentar algo nuevo y si a la sociedad y sus cánones no le parece bien, pues me importa un sublime carajo, despues de todo lo que hago con mi intimidad es mi problema y no una cuestión social.

    Si este muchacho del que Ana habla es feliz a los 35 sirviendo a una mujer dos décadas mayor que el, pues bienvenido sea, es su vida y su decisión y al que no le guste, que mire para otro lado.

    Saludos a todos.

    17:27 | 2 Octubre 2008

  4. Lo que Ivan olvidaba en su comentario es que el sexo se basa en la atración física, no en la belleza física. Lo que a cada cual le resulta atractivo es completamente diferente, independientemente de que haya un prototipo físico de belleza. Prototipo que da la casualidad que no es la norma general y sería absurdo pensar que la sexualidad es sólo privilegio de los guapos. La dominación tiene un componente adicional para llegar a encontrar atractiva a la pareja según se sea dominante o sumiso y tampaco es la belleza sino la capacidad de ser servicial y la capacidad de hacerte obedecer y respetar respectivamente.

    Supongo que Ivan pensaba en el sexo fuera del ámbito de la pareja, que supongo que será el único sitio donde realmente importa lo que estamos viendo y lo que nos vamos a aportar en la vida diaria.

    17:30 | 2 Octubre 2008

  5. Error en el útlimo párrafo: “….lo que estamos viendo y no lo que nos vamos a aportar en la vida diaria.”

    17:32 | 2 Octubre 2008

  6. Mi SEÑORA quería pedirle permiso para poder pegar en el mi blog el comentario realizado por usted respecto de la experiencia de Ángela y Gonzalo. Me siento muy identificado en muchas cosas a las que hizo referencia.
    Desde ya muchas gracias por su tiempo.
    Hernán {YOB}

    21:32 | 2 Octubre 2008

  7. Quizá muchos sumisos piensen equivocadamente que una Ama debe ser una mujer joven y atractiva. Pero estoy seguro que caerían a los pies de una Ama adulta y poco agraciada (al menos en los términos de belleza que rigen la sociedad actual). Y es que por encima de la belleza, hay un aspecto que está muy por encima de ella, que es la dominación.

    Cualquier mujer dominante ejerce una atracción sobre los sumisos. No importa su belleza. Eso es secundario. Y os pondré un ejemplo acerca de ello.

    Apuesto a que cualquier sumiso se sentiría incompleto al estar con una mujer joven y bella, la cual no se muestra o no es dominante. No nos vamos a engañar, seguramente todos tendríamos sexo con ella, pero poco mas. En cambio, los verdaderos sumisos nos sentiríamos completos al estar con una mujer, independientemente de su belleza, que se siente y ejerce de Ama, aunque no tuviéramos sexo con ella.

    Saludos

    22:14 | 2 Octubre 2008

  8. Amy, esta vez estamos completamente de acuerdo :-).

    Saludos.

    22:14 | 2 Octubre 2008

  9. Te preguntas, slavebutler: “Pensaba qué se debe sentir cuando una sabe que sólo le bastaría hacer una mínima petición en su blog, del estilo de “busco esclavo para servirme sin contraprestación de ningún tipo” y que al día siguiente tendría docenas de hombres llamando a su puerta”.

    Pues lo primero que se me ocurre es… que si te pareces mucho al Rhett Butler de la película, pues que casi que me ahorro la petición en el blog y te busco directamente a ti. Bromas aparte, y aunque parezca pecar de soberbia o presunción en mi caso, yo también pienso que “tendría docenas de hombres llamando a su puerta”. Lo que sucede es que no tengo mayor interés en tener docenas de hombres a los que no conozco llamando a mi puerta. Pero es verdad que los años de dominación femenina ayudan a tener mucha seguridad cuando de hombres se trata. ¿Qué siento en esta situación? Pues quizá sea un asunto sobre el que escribir más adelante. Así que me parece inteligente tu reflexión.

    Lo que digo no deja de ser lo mismo que escribe deMarte, con lo que estoy de acuerdo, salvo por lo de “aunque sea una vez”: “si una mujer ha experimentado la dominación, aunque sea una vez antes, gana mucho en autoestima y seguridad, porque sabe que ese “poder” existe, y las personas con autoestima y seguridad (cuando es real y no una pose exagerada), también resultan más atractivas”. Creo que hace falta experimentar la dominación más de una vez y más de dos para conseguir esa autoestima y seguridad. Pero cuando se ha experimentado, en efecto, una sabe que “ese poder existe” y que, por lo tanto, está en disposición de usarlo.

    No creo que seas un “bicho raro”, Adrián, por no preferir un “un Ama de 22 años fisicamente impresionante”, sino “una dominante de mi edad”. Parece bastante razonable, y no creo que tener los pies en la tierra constituya un problema, especialmente en este mundillo en el que hay tantos deambulando por las nubes. Por otra parte, estoy completamente con Amy cuando distingue entre atracción y belleza, en que no es siempre el “prototipo físico de belleza” lo que atrae a todo el mundo en primer lugar. Y en estos casos es completamente cierto lo que dice Gusano –vaya nombrecito– de que “Cualquier mujer dominante ejerce una atracción sobre los sumisos”. En realidad, eso es lo que pretendido ejemplificar al contar la experiencia de Ángela y Gonzalo.

    Por supuesto que puedes publicar este texto en tu blog, Hernán, como se indica el pie de este blog: “Se autoriza la reproducción de los textos publicados citando la fuente”. Así que ésa es la única condición, citar de dónde se extrae el texto. Y quien no cumpla esa condición, que son bastantes, pues yo no voy a perseguir a nadie, pero me parece justo citar a quien ha hecho el trabajo.

    Y un comentario último sobre otro que hacías, alospiesdeunaMujer, hace dos días: tampoco hay que pasarse de sumiso, y no discutir nada de lo que escribamos las mujeres, que entonces se va a convertir esto en un aburrimiento. De hecho, si hay que pasarse, casi que te prefiero pasándote de suspicaz que convertido en un vegetal intelectual que dice a todo que sí. Porque, la verdad, esa pasividad no creo que atraiga a muchas mujeres, por dominantes que sean. Al menos es mi caso.

    Un saludo a todos.

    0:40 | 3 Octubre 2008

  10. Ana, no te voy a discutir ese punto, que seguro que en ese aspecto tienes mucha más experiencia que yo (discutir por discutir tampoco). Posiblemente algunos de “este lado” nos creemos que las cosas son más fáciles en “el otro” de lo que son. Observación provechosa, tomo nota.
    Que en todo en la vida cuando se empieza es lo más normal del mundo tener inseguridades y dudas , y requiere su tiempo y su evolución no exento de sus tropezones . De hecho creo que a lo largo de la vida por muy seguros que seamos y mucha autoestima que atesoremos, es humano tener nuestros miedos e inseguridades (unos momentos más otros menos), no pretendamos ser supermanes o superwomans que ya sabemos que son personajes de ficción ( al final todos estamos en el mismo lado).

    Un saludo.

    11:47 | 3 Octubre 2008

  11. No está mal la esperiencia relatada, dejando de lado la, imagino que eterna, polémica veracidad/incredulidad (je, je, es broma). Me interesaba el detalle, para mí muy revelador, del despliegue necesario para formar esta pareja feliz que, como sea indicativo de lo que hace falta para que las mujeres saquen su lado dominante, apañados vamos.

    Ya me direis, Ana haciendo de cicerone a distancia, asistiendo a la cita a escondidas como una moderna Celestina de la Femdom, por supuesto con la mejor de las intenciones y, la candidata a Ama, al borde del infarto por nervios, cosa muy humana.

    Es un esfuerzo equivalente, quizá, al desplegado en la “revolución” silenciosa de los sumisos. La que animada por la enorme líbido de los tíos les lleva a un despliegue de confesiones progresivas. Y mira que tienen que sublimar esa líbido algunos, según decía Freud, para entrar en esquemas de dominación donde apenas copulan. Pero en fin, para gustos los colores.

    Y desde luego, ya que la entrada iba de lo que no se puede subestimar, apuntemos la tremenda fuerza de las inhibiciones en las mujeres normalitas.

    15:09 | 3 Octubre 2008

  12. DeMarte es que yo no soy DeVenus, más bien me crié en Plutón y ante la decepción de que no fuera un planeta me exilié a la Tierra.

    Frankie pero esa fuerza que apuntas para qué sirve o en qué sentido la apuntas¿?.

    16:44 | 3 Octubre 2008

  13. DeMarte las explicaciones anteriores vienen por aquello de que mujeres y hombres no se entienden por ser de Marte unos y de Venus otras, y ante tu excepción señalada de que en esto estás de acuerdo conmigo, me ha venido a la cabeza eso.

    16:46 | 3 Octubre 2008

  14. Amy, en ese caso aunque no seas de Marte eres marciana como yo :-). Espero que los terricolas sean buenos anfitriones…

    Saludos marcianos.

    20:45 | 3 Octubre 2008

  15. Hola Ana. Me ha gustado mucho tu blog, de verdad. Un blog directo, con buen diseño, temas interesantes, bien escrito y con un buen público que participa en los comentarios. Felicidades.

    Yo no he probado la sumisión. COn mi novia siempre probamos cosas diferentes y, la verdad, es que me gusta dominar yo. Además de porque disfruto mucho y a ella le guste que domine, también es poruqe me pone algo nervioso que me domine ella. Me siento tan indefenso… no sé explicarme bien. Es una sensación extraña, me gusta pero me pone algo nervioso.

    21:09 | 5 Octubre 2008

  16. Hola Ana…te escribe Roberto de Argentina. Me ha gustado mucho el sitio. Con mi esposa estamos dando los primeros pasos en el tema…pese a que a ella le ha parecido un poco extraño mi iniciativa. Por cierto, estamos con una experiencia que desaba hacerla conocer a traves del blog. ¿Las experiencias tambien se envian aqui? o hay que enviarlo a un mail?
    gracias por la respuesta

    2:28 | 6 Octubre 2008

  17. Roberto, si te refieres a una experiencia que quieras publicar en el blog, y a la que quieras que yo conteste, entonces me la tienes que enviar por correo electrónico (en la barra gris de arriba tienes el enlace).

    Un saludo,
    Ana

    22:28 | 6 Octubre 2008

  18. Ana no encontre el enlace en la barra….de todas maneras quiero plantearte aqui mi consulta. Tu si quieres, luego la subes como una mas de las que recibes por correo. Mi nombre es Roberto, tengo 37 años y mi esposa es Mariola, de 29. Llevamos casi cinco años juntos y tres de casados. Debo decirte que me llama la atencion estar escribiendote, podria decirse que recientemente empece a familiarizarme con el tema de la dominacion femenina. Soy profesional, un hombre seguro de mi mismo, pero desde siempre he sentido creo una inclinacion o fetiche por los pies de una mujer, y un deseo oculto por el voyeurismo. Alguna vez lo manifeste con una ex novia, con la que jugamos con alguna cosa pero no paso mas alla de eso. Mi actual mujer no tiene creo, demasiado que ver con el perfil que se supone para una mujer dominante. De todas maneras me ha ocurrido que mis deseos ocultos han continuado, (los de voyeaurismo y de ver a mi esposa con otro por ejemplo) . Yo al comienzo pense que podria tratarse de un deseo vago como casi muchos hombres pueden tener en oculto. Pero ahora “un poco mas preocupado” he encontrado a traves d evarios textos en internet o sitios como el tuyo curiosas familiaridades con otros hombres que dicen ser mantener una relacion de sumision con una mujer. Muchos de esos relatos me han excitado secretamente. Mi pregunta es clara: eso significa que estoy dentro de este “perfil”? o Simplmente tiene que ver con un deseo momentaneo que puede tener cualquiera, aunque no tenga ese perfil sumiso?
    Espero que se entienda mi pregunta. Acudo a ti ana, porque hemos charlado del tema, (aunque no en forma abierta con mi mujer) y cuando hemos hablado mas que nada incurrimos en juegos inocentes como por ejemplo, que ella se citara en un bar con otro hombre y que yo la viera desde otra mesa sin que ese hombre lo supiera. Un juego que nunca prospero mas alla.
    Otra cosa mas: hace un tiempo conocimos via internet a un hombre de 58 años, mucho mayor que nosotros y con una experiencia en el tema. Primero le propuse un juego via msn que hicieramos una cita similar. Pero ese juego avanzo y ahora este hombre quiere conocer a mi mujer. La ùltima vez me dijo “que tal si le pregunto a ella si quiere tener un amante?”, me preocupè por esa postura agresiva de èl, tuve un poco de bronca y celos…y desde luego un poco de excitacion oculta que no manifeste. Le dije que frenaramos un poco el juego pero el parece “embalado”. Es alguien muy perpicaz, muy culto que parece adivinar mucho mas de lo que esta debajo, pese a que yo trato de disimular. A todo esto te preguntaras que dice mi esposa al respecto. La realidad es que ella solo sabe superficialmente este “juego” secreto con este hombre. Se lo comente y me dijo que estaba dispuesta a salir..como antes habiamos hecho. Pero ahora tengo temor de abrir la caja de pandora. La pregunta es….que opinas tu de esta situacion?
    hablar con este hombre por momentos me excita y en alguna ocasion como que el dejo en claro que tiene experiencia en la cuestion de los roles, (a ella la llama reina, por una historia de herodoto con el rey candaules…conoceras la historia, el tipo que exhibió a la mujer ante otro) pero no se si debo llevar la situacion a algo mas. Siento algo de temor de abrir una puerta con lo que no sepa que mas encontrar

    Muchas gracias ana y espero para la proxima poder escribirte al mail correcto. A proposito Cual es la direccion?

    16:38 | 7 Octubre 2008

  19. Roberto, no publicaré tu experiencia porque ya la has publicado tú aquí. En todas las páginas del blog después del título y un gráfico hay una barra gris con una serie de enlaces, que empiezan por “INICIO” y terminan con “CORREO” y el gráfico naranja de los feeds. Ése es el enlace con la dirección del correo electrónico del blog.

    Un saludo,
    Ana

    19:51 | 7 Octubre 2008

 

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