Blog de Ana Serantes

Diario de una dominante

Una pregunta sin respuesta posible

Primero, quería felicitarla por su página, porque existan publicaciones como ésta en español que nos ayuden a entender más a las mujeres y a adorarlas. Mi nombre es Fabio, y estoy comenzando una relación de dominación con mi mujer, con la que vivo desde hace un año.

Ella es una excelente profesional, trabaja bastante y, en este momento, yo hago la gran mayoría de los quehaceres domésticos como cocinar, lavar los platos y la ropa, limpiar la casa y cuidar de su ropa. Ella ocupa su día, además de trabajando, saliendo ya sea al gimnasio o a otros eventos, a los cuales a veces la acompaño, si ella quiere claro. Tiene un carácter bastante autoritario, sin ser maleducada, cosa que me gusta, y cumplo sus órdenes con todo gusto. Ella todavía me agradece lo que hago (no hace falta que lo haga), a lo que contesto que lo hago para servirla.

Ya le he expresado deseos de sumisión mediante escritos o e-mails, a los cuales contesta con mucha alegría. Aunque creo que no demuestra todavía toda su naturaleza dominante por miedo a mi reacción; bueno, por lo menos eso pienso. Sexualmente, le gusta mucho que acaricie su vulva y la masturbe, con mi manos y lengua, y es así como llega al orgasmo casi siempre. La penetro solo cuando me lo pide.

Mi pregunta es cómo dar más pasos adelante en este tipo de relación, ya que desearía, siempre que ella quiera, ser más y más comandado por ella, tanto sexualmente como en la vida normal. Desde ya muchas gracias, y sigan con esta página. Fabio.

DominacionFemenina.net (Ana Serantes):

Su pregunta, Fabio, está clara: ¿cómo dar más pasos adelante para construir una relación de dominación femenina? Porque usted quiere más, más intensidad, más explicitación tanto del dominio de ella como de su sumisión. ¿Cómo contestar a esa pregunta con los escasos datos que nos proporciona en su brevísima carta? Creemos, Fabio, que entenderá que no podemos responderle a tan amplia y general pregunta con la información, o la ausencia de información, de la que disponemos. En realidad, la única respuesta posible es recomendarle que lea con atención los artículos publicados en la revista en la sección “Comenzar” y procure extraer de ellos todas las enseñanzas que pueda.

Su pregunta es, por otra parte, muy representativa, son muchos los hombres que hacen este tipo de preguntas: ¿cómo empiezo, cómo consigo más de ella?; pero en muchos casos proporcionando una información mínima sobre su relación y sobre la mujer que quieren que les domine. Y son muchas las veces, y las que vendrán, en que nuestra contestación se parece tanto a una paráfrasis de la conocida frase de John F. Kennedy: la pregunta correcta no es qué puede hacer ella por ti, sino qué puedes hacer tú por ella.

Podríamos responder algo a cuestiones más concretas, a aspectos de una relación, o incluso sobre el conjunto de la propia relación y sus posibilidades de profundizar en la dominación femenina, pero para esto último sería necesario que el hombre sumiso se hubiera tomado la molestia de escribir unas cuantas páginas contándonos cómo es y cómo ha sido la relación que pretende impulsar. Pera así, de la nada, no podemos sacar conejos de la chistera, no podemos opinar ni reflexionar sobre lo que no se nos cuenta. Nuestra capacidad ya es de por sí limitada, pero sin información, es nula.

No se moleste, Fabio, en realidad, no es sólo a usted a quien contestamos, sino al conjunto de cartas de este tipo de hombres sumisos que hemos recibido, y las que vendrán. En su caso, aunque la pregunta es también absolutamente general, puede decirse que tiene usted ya un trecho andado. De hecho, por muy tibia que le resulte, parece que está ya inmerso una relación de dominación femenina. Hay que dar tiempo a las cosas y, sobre todo, ir abriendo los canales de comunicación con su compañera. Explíquele poco a poco y con claridad lo que pasa por su cabeza, cuáles son sus anhelos y deseos, pero déjele meridianamente claro que el centro de la relación que usted quiere construir radica en ella, y téngalo usted tan claro como se lo cuenta. En resumen, usted le cuenta o le suplica, como prefiera, pero acepta las decisiones que ella tome sobre cómo va a ser su relación en el futuro próximo, lo que no impide que pueda cambiar con el tiempo, pero no se dedique usted todo el día a recordarse y a recordarla los pasos que les faltan aún por dar, mejor dedíquese a valorar lo que tiene en lugar de añorar lo que no tiene.

Bueno, Fabio, seguro que nuestra respuesta no es la que esperaba y que no le va a ayudar mucho, pero no podemos ofrecerle más ayuda con los datos que barajamos. Le deseamos lo mejor y que la relación con su mujer vaya cada día mejor.

1 Comentario
  1. [...] a todos, muy agradecido por publicar mi pregunta [“Una pregunta sin respuesta posible”] y lamento no haber escrito con más detalles, pero lo haré ahora. Mi nombre es Fabio, tengo 39 [...]

    7:04 | 13 Junio 2008

 

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