Ventajas e inconvenientes II
Escribía en la entrada anterior que “la conjunción de la inseguridad y el impulso sexual convierte a la mayoría de los hombres sumisos en cierto modo en insaciables”, que siempre parecen querer más y que éste es “el mayor inconveniente que la dominación femenina puede tener para nosotras”. Sin embargo, ese fuerte impulso sexual y la insaciabilidad de la mayoría de los hombres sumisos es también la causa de las dos grandes ventajas que para las mujeres tiene la dominación femenina.
La primera es la más obvia: estamos atendidas por nuestros hombres de una forma que casi desconoce cualquier mujer que no practique la dominación femenina. Y, teniendo en cuenta la renuencia de la mayoría de los hombres a colaborar en el trabajo doméstico y en las labores de reproducción (en las del cuidado integral de los seres próximos), no es logro a minusvalorar. Además, no es sólo que los hombres sumisos puedan encargarse de esas tareas, sino que lo hacen de buen grado en las relaciones de dominación femenina que funcionan razonablemente bien. Y esa devoción de nuestros hombres para atendernos en el terreno doméstico añade una mayor satisfacción para nosotras (poco estimulante el sumiso que hace su trabajo sin devoción). Por supuesto, no creo que ninguna mujer se introdujera en la dominación femenina con el solo objetivo de conseguir que su pareja le haga el trabajo de la casa, pero no es posible despreciar esta ventaja cuando a menudo escuchamos a tantas mujeres quejarse por la falta de colaboración de sus compañeros.

Claro que la mayoría de esas mujeres que se protestan por la falta de apoyo de sus parejas suelen haber entrado en un estadio en el que ya ni se quejan por la ausencia de lo que para ellas resulta más importante: la explicitación del cariño y el amor de sus hombres por ellas. Recuerdan con nostalgia los primeros momentos de su relación, aquellos en los que el hombre era zalamero y querindón, en los que sus muestras de amor y de deseo hacia ellas eran continuas. Ahora, por el contrario, tienen que conformarse con la sociología: se considera que el enamoramiento viene a durar sobre dieciocho meses, dos años lo más, y que después hay que conformarse con menos.
Pues bien, aquí reside la segunda gran ventaja, en realidad, la gran ventaja de la dominación femenina para las mujeres dominantes: no tenemos que conformarnos con menos. La inseguridad y el fuerte impulso sexual de los hombres sumisos de los que hablába constituyen un impagable combustible amoroso. Cuando una relación de dominación femenina funciona razonablemente bien, y aunque se haya traspasado la frontera de los dos años, la mujer suele recibir unas muestras de amor y de deseo por parte de su hombre que, si se conocieran, serían la envidia de muchas mujeres. No digo que no pueda ocurrir en otro tipo de relaciones, pero la devoción por su mujer que expresan los hombres sumisos inmersos en la práctica de la dominación femenina, aunque los altibajos sean inevitables, no resulta desde luego habitual en la inmensa mayoría de las parejas una vez que transcurren los años.

No escribo pensando sólo en mi experiencia personal, porque la relación de dominación femenina más larga que he tenido es la que mantengo con mi chico desde hace seis años. Lo digo también por otras que conozco personalmente y por aquellas de las que tengo noticias de oídas o leídas. El caso es que, en un mundo en el que el desarrollo de la libertad individual ha devenido en relaciones de pareja cada vez más cortas y en el que se multiplican las separaciones, creo que la dominación femenina constituye una bendición para las mujeres dominantes, porque es una bendición percatarse de que el paso del tiempo no hace desaparecer el amor, la devoción y la dedicación que tu hombre siente por ti. ¿Ocurre siempre? Por supuesto que no, que la dominación femenina no garantiza una relación feliz y duradera, pero sí constituye una herramienta muy importante para obtener lo que las mujeres más apreciamos en una relación de pareja: ese amor, devoción y dedicación en tu hombre. Como decía, la gran ventaja.

Quizá algunos se extrañarán de que no hayan sido tres las grandes ventajas en lugar de dos, de que no haya incluido la relación sexual. Aunque quizá a algunas les sorprenda menos. No es que para nosotras el sexo no sea importante, pero lo es un punto menos que para ellos. No obstante, sí pienso que la dominación femenina permite enriquecer la relación sexual, pero si no incluyo este aspecto es porque no lo considero característico de esta forma de relacionarse, porque hay otras formas de añadirle “picante” al sexo que se pueden poner en práctica pese a que no exista una relación de dominación femenina.
Las mujeres dominantes podemos disfrutar de una buena relación sexual, del hecho de que nuestros sumisos se dediquen a satisfacernos también sexualmente, de que se centren más en nuestro placer que directamente en el suyo (porque sabemos que indirectamente nuestro placer alimenta el suyo). Y así es en muchas ocasiones. Pero buen sexo podríamos tener también con otros hombres aunque no les domináramos. Podría ser distinto, pero podría resultar igual de bueno. De hecho, son bastantes las parejas que disfrutan de una estupenda relación sexual y que la construyen o la mantienen con otros instrumentos.

Sin embargo, lo que parece más difícil, si no hay dominación femenina, es disfrutar de un hombre que se desviva por complacerte también después de que el climax ha pasado (y al que si es conveniente se le deja sin climax para que no disminuya su atención… y él, tan contento). Por ello me parece que las dos grandes ventajas de las que he hablado sí son bastante más propias, más características de la dominación femenina que la pequeña ventaja que podamos obtener las mujeres dominantes en las relaciones sexuales con nuestros hombres.
Por supuesto, que lo dicho no contradice la importancia de la sexualidad en nuestras relaciones. El sexo, en efecto, es muy importante en la dominación femenina, pero nuestras grandes ventajas son las otras dos: el disfrutar de un hombre que se dedica a cuidar de nosotras y de nuestro entorno y, sobre todo, que nos ama y nos desea con esa devoción que distingue a los sumisos enamorados de la mujer que les domina. Una devoción que, de ahí la gran ventaja, nosotras podemos estimular y mantener en el tiempo con relativa facilidad en cuanto adquirimos una cierta experiencia como dominantes. Vamos, que en en poco tiempo baila tu hombre al son que tu marcas y… te lo baila con una pasión que… enamora.


Amy:
Desde que empecé a leerte Ana empecé a establecer una extraña relación, pero que sin embargo me aclaraba o daba una razón para la actuación precisamente de la mujer en este mundo de hombres. Más que nada, porque pienso que las personas hacemos las cosas para obtener ventajas de la situación y no de manera arbitraria, otra cosa es que luego con el tiempo quede solamente la costumbre y a simple vista parezca sin sentido. Para mi las dos ventajas que señalas son obvias e interesantes para nosotras y sobre todo me lleva a la relación inicial que empecé a establecer. Se me vino a la cabeza que el hecho de mantener la virginidad hasta el matrimonio para generaciones anteriores debía tener un componente más realista que el religioso detrás para que dicho acto se extendiese como la pólvora. Y es que está claro que mantener la excitación sexual del hombre sin que éste consiga su “objetivo final” se traduce en ventajas, ventajas reales para la mujer. El control de la eyaculación llevado a su máximo exponente es sin duda la inexistencia de relaciones sexuales y eso hacía que la atención amorosa afectiva que estas mujeres recibían además de pasar por todos los caprichos que ellas le requiriesen hasta el hecho de casarse y formar una familia con ellas se hacía realidad, cuando el único medio de subsitencia para ellas era sin duda, el matrimonio. Por eso me sigue pareciendo tan extraño que se diga que hay tan poquitas mujeres dominantes en este mundo, eso no quita para que haya habido un montón de mujeres que no han sabido manejar las armas que sus antepasadas les ponían en las manos, posiblemente, pero ha habido tantas que las han manejado como auténticas diosas que me extraña que de repente ahora nos hayamos vuelto tan correctas. Posiblemente será cuestión de utilizar otras, el fem don por ejemplo.
11:23 | 29 Julio 2008
ivan:
Amy, me parece que estás confundiendo “dominación” con “poder”. Todas las mujeres, sean dominantes o no, tienen un enorme poder sexual sobre los hombres heterosexuales. Por el simple hecho de ser mujeres. Por el simple hecho de tener tetas y coño. Porque son mujeres y las mujeres son el eje de la humanidad, dada su importante función reproductiva. Un macho es prescindible. Una hembra, no. Además, los hombres, por tener más testosterona y mayor líbido, siempre seremos proclives a vender nuestra alma al diablo para conseguir cohabitar con una mujer. Y eso, como es obvio, significa un enorme poder para ellas. Pero que te guste notar tu poder no significa que tengas que ser dominante sexualmente. De hecho, la mayoría de mujeres son sumisas sexualmente, pero a la vez pueden hacer tremendas demostraciones de poder cada vez que salen a la calle maquilladas y enseñando carne para subyugar a los machos que las contemplan. Ya digo, me parece importante notar la diferencia entre el poder en bruto y la dominación sexual de estilo BDSM de la que hablamos aquí. A ti te puede encantar tener el poder de que un hombre te vaya detrás, te regale flores y te ponga un piso en Móstoles, y sin embargo seguir siendo una sumisita en la cama a la espera de un hombre que te domine y que te inicie en los placeres de la carne.
En cuanto a la castidad prematrimonial y la necesidad de llegar virgen al matrimonio. Sí, es cierto que nuestros abuelos eran mucho más zalameros y románticos durante la etapa de cortejo, pero recordemos que la necesidad de llegar virgen al matrimonio tenía que ver con la falta de medios anticonceptivos y el miedo a un embarazo prematuro, y no con la dominación femenina. De hecho, las mujeres de entonces eran sexualmente hiperpasivas e hipersumisas.
En fin, que me parece que siempre estamos mezclando churras con merinas. Confundimos “poder” con “FemDom”, “feminismo” con “FemDom”, sociología con sexología, marimandonas domésticas con dóminas con látigo, y siempre estamos igual.
15:04 | 29 Julio 2008
Adrian:
Es bastante fácil considerar ahora al hombre de antaño como mas zalamero que el del siglo XXI, época en la cual el romanticismo está en vias de extinción, suplantado por sexo express luego del cual si te queda el nombre o el msn de tu contraparte, date por afortunado.
Los chicos de ahora se ríen cuando les cuentas como había que “trabajar” hace unos años para poder “concretar”. Había que soportar largos y tediosos noviazgos, conocer a los padres (todo un hito en la relación) y en el medio atender a tu novia como una diosa, llevarla de aquí a allá, cine, teatro, espectáculos, cenas, baile, todo con un común denominador, hacer lo que ella quisiera, después de todo el calentón era uno.
En ese contexto he conocido a mas de una aprovechada, que sabiendose una mujer deseable se aprovechaba de sus incautos compañeros y los exprimía como naranjas antes de dejarles siquiera tocar una teta. Hoy en día pienso en esos tiempos y me rio solo.
Finalmente a veces, con suerte, el noviazgo no se caía antes de tener sexo amargo y aburrido con una inexperta que no hacía nada de nada por no parecer “una cualquiera”.
La otra alternativa, era ahorrarse todo ese suplicio e irse de putas. Despues de todo, si tu novia preguntaba podías seguir “siendo virgen”.
Saluditos a todos, me voy a buscar el documento que se me ha caido muy abajo.
PD: Ivan, ¿de verdad te parece prescindible el macho? ¿Sin el como haría la hembra para reproducirse?
15:51 | 29 Julio 2008
ivan:
El 90% de los hombres somos prescindibles. En una sociedad ginecocrática y poliándrica, las mujeres sólo necesitarían al 10% de los hombres para procrear (los que tuvieran mejor genética). Al resto, los usarían de esclavos o directamente los abortarían antes de nacer.
(Sí, me encanta la ciencia ficción…)
16:30 | 29 Julio 2008
Amy:
Bueno Ivan biológimente ni mujer ni hombres son prescindibles a la hora de la procreación o la supervivencia de la espcie, ya que lo señalas tú, luego no digas que la que viene hablar de merinas ha sido otro que no tú. Es curioso pero ningún embrión puede salir adelante fuera del útero materno porque la placenta no se desarrolla fuera de éste. Y en la parte que es imprescindible el hombre en esto de la concepción es que la placenta se desarrolla gracias a un gen que existe en el espermatozoide, así que se hace imposible que la especie humana prosiga adelante hoy por hoy sin cualquiera de los dos, hombres y mujeres.
En cuanto a si procede o no procede mi comentario, estoy en un artículo que habla de las ventajas para la mujer del femdon y que en él se dice que las ventajas no son las relaciones sexuales propias del BDSM, que no lo digo yo, sino esos dos puntos que señala Ana y que sí que tienen que ver con poder. Y vuelvo a repetir, los seres humanos actuamos por las ventajas que nos reportan las situaciones. Sin ir más lejos Ana fue introducida en el BDSM cuando una amiga homosexual (creo recordar) le hizo ver precisamente las ventajas que suponía el tener ese poder sexual sobre los hombres. No hay nada como descubrir ventajas para que te empiecen a interesar cosas que antes no te interesaban. De todas formas si mezclo churras con merinas o confundo el culo con las témporas, podríamos decir que estoy en el mismo caso de Ama-Darca que confunde homosexualidad con estimulación anal, ahhh perdona!! ella es una ama y sus sentencias son sagradas!!, cachis.
En cuanto a los motivos de la virginidad a los que aludes, éstos tienen un origen religioso, a la humanidad nunca le ha frenado el no disponer de metodos anticonceptivos para disfrutar del sexo, de todas formas la mujer que no quería quedarse embarazada ya encontraba los medios, ya fuera antes o ya fuera después de la concepción, no me vengas con la creencia de que es ahora cuando se ha inventado el sexo que la humanidad no ha surgido por obra y gracia de ningún espíritu santo. Y no confundas la pose sexual de la mujer frente a la sociedad con lo que cada una fuera capaz independientemente de la época histórica en la que se encuadre.
Y el poder está muy, muy relacionado con la dominación sexual. Tanto es así que tú afirmas que todas las mujeres son sumisas excepto aquellas a las que sus parejas les entregan el poder. O eso has afirmado en varias ocasiones con aquello de que una mujer una verdadera mujer dominante cuando entregue el poder a su sumiso y se intercambien los poderes. La situación predominante del hombre frente a la mujer y el sexo tiene que ver con el poder, cuando el poder está en tus manos dominas y la sexualidad cambia, porque como consecuencia de tener ese poder te centras en tu propio disfrute y no en el de tu pareja.
17:06 | 29 Julio 2008
ivan:
No estoy para nada de acuerdo con ese planteamiento utilitarista que haces del FemDom. Es que yo no entiendo el FemDom así, lo siento. Para mí el BDSM es algo innato. Una inclinación sexual que se forja durante la infancia. O lo sientes o no lo sientes. Ese planteamiento utilitarista de decir: “A ver qué ventajas puedo sacar yo como mujer de la necesidad que tienen los hombres de ser dominados por una mujer”, que es el mismo planteamiento que llevó a Ana Serantes a interesarse por la dominación femenina ya pasados los 30 (y que parece que te podría llevar a ti por el mismo camino), me parece propio de dominantes postizas que se amoldan a la sexualidad masculina para sacar partido. Sí, al final estas dominantes advenedizas acaban aprendiendo a excitarse con lo que a él le excita, pero a ellas el FemDom no les viene “de fábrica”. Pues bien, a mí el FemDom sí me viene de fábrica. Yo ya tenía fantasías sexuales de dominación femenina incluso antes de la pubertad. Por eso tú y yo no nos vamos a entender nunca, porque yo hablo de una inclinación sexual innata, y tú hablas de feminismo, historia, sociología, utilitarismo y un montón de historias que no, que no son eso. Al menos para mí y para los sumisos y dominantes que siempre hemos tenido clara nuestra inclinación.
Aunque me imagino que Ana Serantes lo verá igual que tú, porque su biografía es la típica de una mujer que llega al FemDom más por pragmatismo que por instinto. A eso me refiero siempre cuando digo que la inmensa mayoría de mujeres no sois dominantes. ¿Mujeres dominantes de verdad que ya tengan claro desde la adolescencia que les excita dominar y poseer a un hombre? Muy pocas. Poquísimas. La mayoría sois criaturas pragmáticas con una sexualidad moldeable como la plastilina.
17:45 | 29 Julio 2008
Amy:
Hombre claro y como tú has sido bendecido por la sabiduría suprema y contienes en tu ser la verdad absoluta pues has sido llamado para honra de la humanidad para afirmar qué es y qué no es lo genuino en esto del BDSM. Y por supuesto cómo no voy a estar de acuerdo contigo en esta ocasión, el BDSM no es que sea innato, es que es una orientación sexual más, si tenía alguna duda ya por supuesto no tengo ninguna. Ivan lo único innato es que los niños descubren su sexualidad, no en la adolescencia, sino en la infancia, donde se producen las primeras masturbaciones. Yo no me acuerdo con qué fantaseaba con tres añitos cuando me estaba masturbando, pero me da a mi que no lo hacía con la sumisión y posiblemente tú tampoco. Pero como ya te dije una vez me gustaría ver ese informe Kinsey sobre con qué fantaseamos las mujeres en la adolescencia, porque a mi me produce curiosidad el cómo sabe nadie qué es lo que le excita al otro en la más pura soledad de su intimidad. Porque Ivan aunque la sociedad nos pueda hacer sumisas, nosotras no podemos engañar a nuestros cuerpo en cuanto a qué y qué no nos excita. Y es curioso ya que si tú afirmas que la mujer es sumisa por condición, la época más feliz y en la que más tendríamos que haber disfrutado de nuestra sexualidad es precisamente de la que estamos saliendo ya que era eso lo que teníamos en la cama. Por el contrario ha sido la época en donde la mujer ha perdido todo interés por el sexo, donde dicha pasividad ha sido evitada con excusas constantes de dolores de cabeza, donde los maridos han tenido que salir buscando fuera lo que no encontraban dentro. Y si ser sumisas fuera lo que nosotros queremos, lo que nos hace disfrutar y excitarnos hubieramos, por puro pragmatismos, eternizado la situación y esto no ha sido así.
18:03 | 29 Julio 2008
Adrian:
Las ventajas que pueda tener una relación de dominación femenina en la pareja, por obvias razones no puedo discutirlas, nadie mejor que las mujeres para saber que es lo que mas les conviene.
Para el hombre también tiene ventajas mas allá de lo sexual, al enfocarte mas en tu pareja, aprendes a conocerla mejor, conoces detalles sobre su persona que antes quizás pasabas por alto, aprendes a interpretar mejor sus estados de ánimo, a ser mas compañero, empiezas a conocer ese lenguaje no hablado, gestos, guiños, expresiones. Si logras la falta de egoismo, su humor mejora (aunque todos tenemos malos días).
El mayor inconveniente que se me puede ocurrir por el momento es que la mujer no haga un uso racional de ese poder que le ha sido cedido y se aproveche insanamente de el. Quizás un buen ejemplo sea el caso que contaba Joan en otro artículo, por citar un caso real del que se habla en el blog en estos días, cuando su mujer empleó la dominación como forma de venganza.
Si se pueden aprovechar las ventajas y minimizar los inconvenientes, agregándole a ello el condimento sexual, ¿que pareja no saldría ganando?
Ah por cierto, Iván … jeje, buena respuesta la que me diste … tal vez sería menos problemático para esa supuesta sociedad directamente erradicar al hombre y reproducirse clonándose indefinidamente suprimiendo el cromosoma “Y” … (a mi también me gusta la ciencia ficción, sobre todo la de los setentas)
Saluditos.
18:20 | 29 Julio 2008
Juanillo:
Una mujer dominante no tiene por qué ser dominante en la cama y una sumisa no tiene por qué ser sumisa en la cama, es más, he conocido mujeres de carácter fuerte que precisan de los típicos hombres cerebrales que lo tienen todo controlado, como chicas de no tan fuerte carácter, pero que si son bastante caprichosas y mandonas, de incluso ellas mismas pensar que hay actividades que son del hombre y otras que son de la mujer, es decir, la típica mujer tradicional.
Yo creo que el femdom puede ofrecer el tipo de mujer dominante más sexual y más feminista que haya podido haber en la actualidad, frente al típico de la mujer matriarcal o caprichosa, pues pienso que hay distintas tipos de mujeres dominantes, pero que en el femdom hay un determinado prototipo que establecemos como el concepto cuasi absoluto de la mujer dominante, autoritaria y cariñosa.
Siempre los tios hemos asociado a las mujeres bordes como mujeres dominantes, y en ciertos casos acertamos, pero sería un error que los sumisos, ya por ello, las tengamos que englobar como una mujer femdom, y creo que me daría igual si esa mujer femdom ha llegado a serlo por motivos pragmáticos o innatos en ella.
Del artículo yo creo sacar a conclusión que la mujer femdom es un tipo de mujer dominante que si sabe sacar partido de esas dos ventajas, nada más y nada menos.
18:22 | 29 Julio 2008
Amy:
Adrian no puede haber reproducción humana con la clonación y suprimiendo el cromosoma Y, la formación de la placenta es imprescindible para el desarrollo embrionario y la placenta no se desarrolla si no hay espermatozoide. Igual que la placenta no puede desarrollarse fuera del útero materno, es imposible. Y hay muchos científicos que estudian cómo hacer para que esto no sea así, pero todavía no lo han conseguido.
18:25 | 29 Julio 2008
Adrian:
Ya se que es imposible Amy, era mi forma de decir que ese modelo social tardaría tanto en ocurrir que los científicos ya habrían hace rato solucionado tal problema (un cromosoma Y sintético por ejemplo
). De cualquier manera a esa altura ambos estábamos hablando en términos de ciencia ficción.
18:42 | 29 Julio 2008
Ana Serantes:
esencialismo.
1. m. Fil. Teoría filosófica que afirma la prioridad de la esencia sobre la existencia.
(Diccionario de la lengua de la Real Academia Española)
19:28 | 29 Julio 2008
Mia Gianna:
Apoyo a Juanillo en que decir “esto es una mujer Dominante y esto No” como que no va, porque cada mujer será diferente Dominante, ahora bien, eso de que una persona trae el Bdsm en la sangre por así decirlo, jijiji noción aprobada jiji, yo al igual que Iván, no pienso; siento, respiro y vivo mi esclavitud, el que sea algo innato es digamos un plus, te ayuda a que fluyas con este mundito con mas facilidad, pero que sea la única forma de entrar es completamente ilógico, sino allí esta Demóstenes que con todo lo contrario a virtudes innatas de orador brillante haber bájenlo, por eso el camino de cada personita que entra en el FemDOm puede ser diferente, pero si eres buen Dominante o buen sumiso, importa si lo traías o lo conquistaste en el camino?
22:14 | 29 Julio 2008
Kratos:
Otra vez andamos hablando de la antiguedad jejeje como os mola a algunos remontaros a los ancestros, de todas formas me ha encantado tu apunte Amy es muy buena forma de interpretar el tema de la castidad en la historia.
Genial el articulo Ana, la verdad que me quede un poco choff viendo la problematica del articulo anterior y con este nos has dado un poco mas de aire y de motivos para seguir con nuestra tendencia a servir a nuestra ama. Realmente me preocupa el tema de agobiarla constantemente con mis inquietudes y veo que soy muy propenso a que se me pase por la cabeza, poco a poco intento no tocar el tema mas que cuando ella empieza pero la tendencia es muy mala y por lo que comentas no desaparece ni en seis años. ;o)
0:01 | 30 Julio 2008
OtroChatin:
Leyendo el artículo de Ana Serantes he disfrutado. Creo que ella representa el tipo de Ama “interesada” (dicho en el mejor sentido). Es decir, esa clase de mujer que, sin ser dominante del todo, descubre que hay hombres que padecen esa “debilidad” (el ser sumisos) y deciden aprovecharse de ellos. El precio a pagar, como bien da a entender Ana en su escrito, es la constante insatisfacción sexual de la mujer “aprovechada”, pues realmente no es una dominante y no puede gozar demasiado del sexo con un sumiso. Pero tampoco hay que olvidar que muchas mujeres son anorgásmmicas. Y que también existe la posibilidad de tener un amante vainilla.
En relación con el primer comentario de ivan he de decir que me ha parecido un jovencito pretencioso y del tipo empollón “sabelotodo” (espero ivan no me tomes a mal). Pero me he divertido cuando afirma que los hombres son todos prescindibles. Es que ivan parece saber incluso mas que Dios mismo cuando ha creado dos sexos por alguna razón… pues no solo hay machos en la especie humana sino en todas las especies. Entonces, para quien son prescindibles los machos de las especies? Si no lo son para Dios si lo son para ivan…Pero luego, él dice que le gusta la ciencia ficción.
Pero mas adelante, en su comentario siguiente, el 6, ivan me sorprende por su objetividad cuando escribe:
“No estoy para nada de acuerdo con ese planteamiento utilitarista que haces del FemDom. Es que yo no entiendo el FemDom así, lo siento. Para mí el BDSM es algo innato. Una inclinación sexual que se forja durante la infancia. O lo sientes o no lo sientes. Ese planteamiento utilitarista de decir: “A ver qué ventajas puedo sacar yo como mujer de la necesidad que tienen los hombres de ser dominados por una mujer”, que es el mismo planteamiento que llevó a Ana Serantes a interesarse por la dominación femenina ya pasados los 30…”
En esto último si estoy totalmente de acuerdo con ivan. Y este comentario suyo me parece el de un hombre maduro.
También me han interesado bastante los comentarios de Adrian, Juanillo y Kratos por su credibilidad. Parecen ser el tipo de personas no pretenciosas que hablan de lo que conocen y desde la experiencia. Y que da gusto leer pues te sientes cómodo y segura e incentivado para comentar con ellos experiencias.
Sobre el esencialismo decir que no hay que confundir lo que significa el esencialismo en biología con el esencialismo filosófico (que se opone al existencialismo).
2:12 | 30 Julio 2008
Adrian:
Gracias por tus conceptos OtroChatín, a mi me pasa igual con las experiencias de los demás, aparte de aprender, no me siento tan solo.
De hecho en una de esas experiencias, o en este caso fantasías, vengo a dar la razón a Iván cuando dice que el BDSM puede venir innato. No puedo estar seguro de si lo traía encima ó no, pero si recuerdo que de muy chico tenía una fantasía recurrente con dos hermanas gemelas (si, eran originalísimas mis fantasías) en las que ellas me dominaban entre ambas y terminaba yo en el piso con una de ellas sentada practicamente sobre mi cara y la otra atándome de pies y manos. Apenas yo comenzaba mis primeras experiencias en el fructífero campo de la masturbación y recuerdo aparte de como me excitaba solo pensando en ello, que luego sobrevenía un sentimiento de culpa, probablemente de origen cultural y religioso, además de pensar que si mi padre de repente supiera cual era exactamente la imagen fantasiosa me reprobaría diciendo que eso no era “cosa de hombres”.
Hoy en día seguramente estas chicas tendrían un flog y me ahorraría bastante en imaginación. Pero bueno, la cosa es que volviendo a mi fantasía adolescente, no tenía en ese momento ni la menor idea de BDSM, bondage, facessitting, dominación, de hecho creo que no sabía exactamente como era una vagina.
No puedo ni suponer que me habrá hecho tener esa primigenia fantasía, no se si de fabrica, pero si desde muy pequeño he tenido ya alguna relación con la D/s.
Que lo parió! que habrá sido de ellas … Iván el recuerdo que me has hecho venir del baúl de trastos viejos que tengo en el cerebro.
Saludos a todos, viejos y nuevos …
6:21 | 30 Julio 2008
Amy:
!Mujeres anorgásmicas! sin comentarios. Lo que sí voy a comentar es el tema del utilitarismo frente al altruismo que se ve que mueve a otros en la vida ya que así lo planteais. Que alguien tenga la suficiente inteligencia y capacidad deductiva para extraer de un contexto y situación que vive, cuáles son las ventajas que tiene esta nueva forma de vida y de sexualidad frente a la otra que dejó atrás, no tiene nada que ver con las verdaderas razones que hacen que las personas opten por el BDSM o por cualquier otra forma de disfrutar la sexualidad humana. Afirmar que alguien y en particular Ana Serantes no le satisface su sexualidad vivida dentro del BDSM, es arriesgado y supongo que tan subjetivo como erróneo. Creo que afirmar que el BDSM es innato en uno no tiene por qué llevarnos a tachar de falsos a aquellos que llegaron por otras vías, más aún cuando siempre estamos con las quejas de que faltan mujeres dominantes. Puede también que dado que la condición de sumiso requiere de un altruismo especial, éste deba ser innato, no lo sé, pero lo curioso es que se critique al dominante porque es consciente de las ventajas que ello conlleva.
11:26 | 30 Julio 2008
ivan:
Pero es que a mí me parece fundamental distinguir entre la dominante innata y la dominante pragmática. No es lo mismo que una mujer te diga: “Yo ya tenía fantasías sexuales de dominación femenina a los 15 años”, que que te diga: “Yo empecé en esto de la dominación femenina después de mi divorcio, cuando tenía a tres hijos a mi cargo y me costaba llegar a fin de mes”. Porque lo segundo me huele a chamusquina. Y ojo, no me estoy refiriendo a Ana Serantes, sino a casi todas las mujeres dominantes de más de 40 que he conocido a través de internet.
Alguien ha comentado que le da igual que sean dominantes innatas o pragmáticas. Pues a mí no me da igual. Porque una dominante del segundo tipo siempre considerará la dominación femenina como un medio y no como un fin en si mismo. Es una actriz representando un papel para retener al varón. Sí, puede ser una buena actriz que hasta se emocione y se excite representando su papel, pero es una actriz al fin y al cabo. Y para ella, la dominación femenina sólo tiene sentido mientras sirve para sustentar la relación con el hombre que le interesa. Porque cuando esa relación se acaba, lo más probable es que le deje de interesar la FemDom. Por ejemplo, pongamos el caso de Ana Serantes: Lleva 6 años, según recuerdo, con su actual pareja. Es decir, todos los proyectos que ella ha liderado en internet sobre la dominación femenina (la revista, el blog) se han desarrollado mientras estaba con su actual pareja. ¿Vosotros creéis que este blog existiría si ella no hubiese conocido a su pareja actual? La respuesta obvia es no. Este blog sólo es posible gracias al marido de Ana Serantes, y no sólo por razones técnicas, sino básicamente porque ella es dominante en la medida en que ese rol le sirve para afianzar su relación con él. Me hace mucha gracia cuando veo a sumisos novatos llegar al blog y decir: “Ama Ana, muy buen artículo”, y yo siempre pienso: “Ay, almas de cántaro, ella es dominante SÓLO con su pareja y sólo MIENTRAS la relación con su pareja dure.” Si esta relación terminase algún día (y esperemos que eso no suceda por la cuenta que nos trae a los lectores), este blog se terminaría. Sería el fin del blog y de la revista, así de claro, pues para Ana Serantes la dominación femenina tiene sentido mientras sirve para potenciar su relación de pareja actual. La FemDom para ella está íntimamente ligada a su marido. Si a Ana Serantes le dices “dominación femenina”, es su relación de pareja lo que le viene a la mente, no sus vivencias de la infancia ni sus inclinaciones más esenciales.
Y ahora me diréis: “¿Y qué? Faltan mujeres dominantes, y si tienen que llegar a la dominación femenina por la vía pragmática, pues bienvenidas sean”. Claro, bienvenido sea todo el mundo. Pero yo no me fío de una mujer que se amolda a la sexualidad masculina para obtener ventajas. No me fío. Porque alguien que se amolda a ti para gustarte, alguien que te pregunta “¿qué quieres, látigo o bofetada?”, alguien a quien un sumiso tiene que estar dirigiendo “desde abajo”, es alguien que te acabará traicionando a la mínima que las cosas se tuerzan un poco. Porque para ella la dominación es un medio para conseguir algo, y si no consigue ese “algo”, se sentirá estafada y te odiará por someterte a ella.
Y bueno Ana, perdona que te haya utilizado como ejemplo; a lo mejor contigo me equivoco, pero no me equivoco con un gran porcentaje de mujeres que llegan a la FemDom a partir de los 35 por pura necesidad económica y sentimental.
Para mí lo ideal sería una mujer dominante innata (dominante sexualmente, se entiende). Una que no desee satisfacerte ni amoldarse a ti, sino que tú te tengas que amoldar a ella. Y que se excite sexualmente dominándote y poseyéndote, no que haga la pantomima una vez al día para tenerte contento y excitado.
15:18 | 30 Julio 2008
Amy:
Ivan dices “Ana es dominante sólo con su pareja”. Me llama la atención que digas eso cuando en muchas ocasiones has dicho que si yo me pienso que tú has de ser sumiso con todas las mujeres. Creo que cada cual es dominante y sumiso dentro de una relación de pareja, ni tú puedes ser sumiso con las demás mujeres, ni Ana va a enseñar el látigo a los demás mortales. De todas formas creo que te has saltado muchos capítulos del diario de Ana Serantes, porque hasta llegar a Miguel, Ana ya había tenido otras relaciones dentro del BDSM.
Yo sigo alucinando con esa visión de las mujeres donde se cree que la mujer establece relaciones de pareja por necesidad, ya sea económica o ya sea sentimental. También puede que sea porque en mi círculo más cercano no hay de ese tipo de mujeres y posiblemente tu visión viene de que en tu círculo más próximo las mujeres tienen esas carencias. Lo que está claro es que en esta vida la familia nos viene añadida, no la elegimos, pero a los amigos los elegimos nosotros, quienes nos rodean dicen mucho de nuestro carácter y de nuestras preferencias, los amigos no se imponen, se escogen y en ese sentido me rodeo de mujeres tan independientes como yo.
De todas formas espero que Ana haga un post sobre las desventajas, toda moneda tiene dos caras, y las desventajas de ser dominante suelen ser las ventajas de ser sumiso. Y supongo que ninguno de los que disfrutáis del hecho de ser sumiso pasáis por alto las ventajas que ello os reporta.
Pero bueno que si tú lo dices Ivan, que si tú dices que el mundo en el que te mueves la mayoría de la gente finge, pues bonito mundo.
16:54 | 30 Julio 2008
Mia Gianna:
Hoy si que he tenido que leer para ponerme al tanto de lo que ha pasado, y ahora también muero por escribir, pero como a mi se me agolpa todo en la boca, o en el teclado, jeje, a ver como le doy sentido. Esta vez y mira que raro, voy a alinearme parcialmente con Iván; a mi parecer una persona que finge es la muerte, en eso estoy totalmente de acuerdo con el, yo he dicho que si una mujer u hombre entra en este mundito sin haber traído en su vida vestigios del bdsm, o mas especifico el Femdom, pero aun a falta de antecedentes, le gusta y se vuelve bueno en su rol, creo es indiferente la falta de haber sido un infante sumiso o dominante, Pero si Eres dominante por como dice Iván, un interés, donde es una pantomima tu forma de ser, que horror! aunque esto aplica a todo tipo de relación, una persona que no es quien es, sino una caricatura mal dibujada de alguien mas, es mortal. Y el hecho de querer a fuerza un dominante Natural de origen pura sangre jijiji, a mi me suena parecido a lo de querer una esposa virgen, mas que nada como una garantía con forme a las expectativas personales, y eso creo es mas que nada por reticencia a confiar en la capacidad Dominante de una Ama, que ciertamente a veces ni con antecedentes son buenas. En mi caso particular no tengo problemas, yo lo traía en la sangre y el adn y a quien pertenezco igual. y me va de maravilla.
Saluditos a todos
17:40 | 30 Julio 2008
Juanillo:
es lo malo de ser idealista que se idealiza demasiado, pero no solo se nac dominante o sumiso sino que también uno se hace dominante y sumiso.
lo que dice iván en parte es verdad, de que sirve llevar un rollo femdom sino crees del todo en el mismo, pero en este caso los caminos hacia el femdom son misteriosos, jejejejejejeje.
17:52 | 30 Julio 2008
Sonia:
Un saludo, me presento dado que ésta es la primera vez que escribo en este blog y estoy encantada de hacerlo. Soy Sonia, dómina de Valencia (España)y deseo que ésta sea la primera de una larga serie de escritos.
En mi opinión, el Ser Dominante no nace, se hace, y hay una multitud de factores que confluyen en ese Ser. Está claro que algo hay que llevar en las venas, porque el especial gusto (por asi llamarlo), por las prácticas sadomasoquistas, no se inventa, pero la mayoría de esos factores, se adquieren a lo largo de la vida y acordes a las confluencias de la misma.
Que una mujer sea Dominante, no es solo fruto de su especial gusto, sea ésta sádica o no, sino mas bien fruto de concordancias, momentos marcados en la infancia y a lo largo de su vida. He de decir (especialmente a Iván) que yo empecé a practicar BDSM a los 30, cuando conocí a un sumiso magnífico que consiguió que me libere de todos esos miedos y sobre todo culpa, que me impedían expresarme libremente. No conocía internet, solo sabía que yo era “rarita” y eso lo vivía con culpa. No suele ser bueno generalizar las cosas. Aunque también he de decir, que ataba a mis muñecas con un cordel en el borde de mi cama a los 5 años, y eso era ser “rarita” entre otras cosas.
Un saludo,
Sonia.
19:30 | 30 Julio 2008
Ana Serantes:
Bienvenida, Sonia. Como seguro que serán bienvenidos tus escritos.
Me puse a escribir un comentario sobre las aportaciones de Iván, pero la cosa se alargó. Así que lo corregiré y lo colgaré como entrada del blog para mañana.
20:28 | 30 Julio 2008
P.:
Pues para quien diga que no se nace, en mi caso es así, de hecho, todas las Dóminas que se hacen, me parecen algo artificiales, pues empiezan a amoldar sus gustos al gusto de los hombres sumisos… Lo cual, me hace dudar, de quien domina y quien obedece, porque quizá dominar según los gustos de tu hombre sumisito sea obedecer…
21:12 | 30 Julio 2008
Adrian:
Sonia, estoy totalmente de acuerdo contigo. Uno se hace, indudablemente, pero algo nativo con nosotros tenemos que al descubrir este mundo nos permite entrar.
Yo tuve fantasías raritas en mi preadolescencia, que aun hoy no se de donde me surgieron, y también las viví con culpas, pero se que si no las hubiera tenido probablemente jamás habría siquiera intentado convertirme en sumiso.
Diferente pues, es el caso que plantea Iván sobre la gente que eventualmente pueda “meterse a” por otros motivos. Que las habrá, las habrá, al menos yo no podría vivir fingiendo ser lo que no soy.
Saludos a todos.
5:41 | 31 Julio 2008
OtroChatin:
Me ha resultado muy interesante lo que comenta Adrián pues define la sumisón masculina, en su caso, como algo casi innato. O que le viene claramente desde su infancia. Aunque no es exactamente mi caso se que para muchos es asi. No sería también deseable que la mujer dominante surgiese también en la etapa infantil o adolescente para luego desarrollarse?
El comentario de ivan, en ese sentido, me parece que no puede ser mas clarificador: la mujer dominante que se inicia en épocas tardías de su vida, con mas de 30 y varias relaciones
vividas es siempre “sospechosa”. Tengamos presente que la sexualidad de la mujer es en nuestra sociedad, para bien o para mal, moneda de cambio.
La mujer, utiliza su sexualidad para obtener privilegios y bienes materiales de una manera mucho mas evidente de lo que lo llega a hacer jamás el hombre. Y si es anorgásmica puede manejar esta sexualidad mucho mejor que si no lo es pues no se encuentra implicada por satisfacer su deseo ya que carece de este. Y mientras mas fría y mejor actriz mas efectiva será.
Amy parece que no gusta de que se hable de anorgasmia femenina, como si esta no existiese. Y es cierto que es un tema algo delicado. Pero una mujer anorgásmica tiene ciertas posibilidades de convertirse en una mujer que se presenta como dominante, pues puede fingir fácilmente, como se finge un orgasmo (algo que hacen las mujeres y no los hombres) que disfruta sometiendo a un hombre cuando en realidad solo busca obtener de este atenciones, comodidad, o bienes materiales. De ahí el sentido profundo de las palabras de ivan, quien manifiesta una desconfianza muy comprensible por parte de los sumisos ante la dominante que reconoce no ser “innata”. Pues ese tipo de mujer podría despreciar en realidad al hombre sumiso y le utilizaría para su provecho.
Por otra parte, si una mujer es dominante de verdad, la dominación sexual del hombre le producirá un gran placer. Mientras que si no lo es, pero ejerce de dominante, aquello se convertirá para ella en un trabajo que puede serle incluso tedioso, pesado y llegar a convertirse en algo insoportable.
Luego, esta frase de Mia me ha dejado pensando: “Y el hecho de querer a fuerza un dominante Natural de origen pura sangre jijiji, a mi me suena parecido a lo de querer una esposa virgen, mas que nada como una garantía conforme a las expectativas personales, y eso creo es mas que nada por reticencia a confiar en la capacidad Dominante de una Ama, que ciertamente a veces ni con antecedentes son buenas.”
No estoy tan de acuerdo con que la búsqueda de una Ama que sea “innata” tenga que ver con la búsqueda por parte del sumiso de una “pura sangre”, sino solo con la razonable pretensión de estar compartiendo algo importante con una mujer que realmente difrute de ese tipo de relación. Y no con una mujer que finja ser Ama por un mero interés.
Sobre lo que dice Sonia: “Aunque también he de decir, que ataba a mis muñecas con un cordel en el borde de mi cama a los 5 años, y eso era ser “rarita” entre otras cosas.”
Leyendo esto daría la sensación de que Sonia es mas bien sumisa o masoquista (o una amante del bondage) mas que Ama, pero es posible que sea switch como es mi caso, aunque quizás solo haya explorado su parte dominante debido a lo que ella llama “concordancias”. Quien no ha tenido fantasías raritas?
Por último decir que P expone un miedo legítimo en todo sumiso real, que está en parte relacionado con lo expuesto por ivan, que el Ama sea “artificial”. Y, lo peor, que amolde sus gustos a los del sumiso convirtiéndose en realidad en una suerte de esclava de los deseos de este.
Pero juanillo también lleva razón cuando dice que los caminos hacia el femdom son misteriosos…
6:17 | 31 Julio 2008
Juanillo:
hay que tener en cuenta, otrochatín e iván, que a las mujeres están empezando a liberarse de sus complejos y a ser coscientes de sus fantasías y nhelos sexuales que a los hombres, con sus matices, nos es facil asumir, porque la cuestión es que si te sale el lado dominante a los 30 supongo que será porque lo habrá tenido aletargado en lo más hondo de su personalidad, porque hasta que yo asumí que me gustaría que las mujeres llevasen los pantalones tuvo que pasar un tiempo, y es que no con todas las mujeres voy a ser sumiso, aún así es cierto que puede haber alguna aprovechada, pero por eso colegas sumisos hay que saber a quien entregarse y enseñar nuestro lado más dócil a la mujer que cremos que merece la pena hacerlo.
12:58 | 31 Julio 2008
Adrian:
OtroChatín, efectivamente en mi caso fue así, tuve cierta inclinación muy temprana, en forma de fantasías claro está y sin conocimiento alguno. Evidentemente no será así para todos.
De hecho mas adelante esas fantasías cayeron en el letargo, como diría juanillo, y quedaron ahí durante años para re emerger ahora que a veces ya me siento viejo para esto je je je. Ya me surgió de casado, con hijos y mañoso.
Lo que importa es la actitud y sentirlo realmente, no tanto a que edad te surge.
Saludos.
17:16 | 31 Julio 2008
Sonia:
Vaya por dios, atar muñecas es ser sumisa o switch? o la gente rstá muy mal o aqui estan pasando cosas raras jajajaem fin, no merece mas comentario.
Bueno, comentario al margen, me gustaría que alguno de los que defendeis la idea de que se nace siendo Dominante, me expliqueis un poco eso, ¿Hay un gen de la dominacion? ¿O que significa que sea innatato esto? El ser humano se hace, sea lo que sea, si una persona que hoy en dia es Dominante se hubiese criado y crecido en otro contexto social, familar y cultural diferente, sería lo mismo que es ahora?…
Gracias.
2:39 | 1 Agosto 2008