Verosimilitud
El lunes escribía sobre la verosimilitud de algunas historias personales de dominación femenina en “El primer correo”. Ponía en duda que lo que contaba Andrés en su correo reflejara una relación real en lugar de una de esas fantasías tan frecuentes entre los hombres sumisos. Esta es la contestación de Andrés:
ANDRES…….
Como es obvio, puedo haber errado al juzgar la historia que relata Andrés. Aunque continúo pensando que no es verosímil, lo cierto es que no hay forma de pueda estar completamente segura de que así sea. Me guío por mi “olfato”, por el que me han proporcionado mi experiencia, los estudios de psicología y mis lecturas sobre las relaciones de dominación femenina, pero puedo equivocarme, claro está.
Trato de evitar que en este sitio web aparezcan historias que yo no considere verosímiles. Y lo mismo intenta hacer Elise Sutton en el suyo, del que traduje la experiencia que titulé “Una pareja tradicional”, de la que J decía en su comentario que era “demasiado bonito para ser cierto”. Y argumentaba en este sentido:
Por supuesto, J, no puedo asegurar que esa historia sea cierta, pero para mí, como para José, resulta verosímil (creo que en ocasiones nos cuesta percibir el trecho de ventaja que la sociedad estadounidense lleva a las latinas en este terreno). Además, confío en el “olfato” de Elise Sutton, mujer más experta que yo en estas lides (aspecto religioso y el tono “a lo Dale Carnegie” al margen, J, que nada tienen que ver conmigo, aunque reconozca que el segundo puede dar sus frutos, como parecen demostrar los millones de ejemplares vendidos de sus libros), que también intenta evitar que le den gato por liebre. Ahora bien, que lo intente no quiere decir que siempre lo consiga.
Así que me reafirmo en lo que me recuerdas, J, en que mi “blog iba a huir de las fantasías para centrarse en historias reales”. Y creo que en general conseguiré que así sea. No obstante, no hay garantía de que ese “olfato” al que recurro no me falle en alguna de esas ocasiones en las que un hombre sumiso trate colarme fantasía por realidad. Asumo el riesgo; pero no cejo en el empeño.


j:
Muchas Gracias Ana por la atención hacia mis objeciones a veces rayanas en la impertinencia (creo que ayer me pasé de risas…). Por mucho menos me han echado de otros blogs, pues dudar o contradecir no parece estar muy bien visto en esto de la blogosfera (y fuera de ella, ni te cuento).
El límite entre lo real y lo imaginario, la diferencia entre lo existente y lo ficticio, lo verosímil y lo falso, etc. es un tema tan vasto y hermoso que no cabe en un post, y menos en un comentario. Desde las honduras filosóficas entre el ser y no ser o la garcia-calviana demostración de la existencia de Dios, hasta las sorpresas por el atentado de las Torres Gemelas (creíamos estar viendo una película…) o la influencia del porno en el sexo doméstico, podríamos entretenernos un buen rato.
Por ello sólo te daré un mínimo apunte de lo que opino sobre la cuestión, y es que la diferencia entre uno y otro territorio no está tanto en el viejo concepto de verdad o en el más literario o cinematográfico de lo verosímil, sino en la diferencia de complejidad entre lo uno y lo otro. Todo relato es una interpretación, invención o simplificación de la realidad que a su vez crea una nueva realidad que o bien sustituye a la primera, o la enriquece. Para el simple, la sustituye. Para el inteligente, la enriquece.
Todavía yo no sé cuánto eres de real, Ana, pero tu blog ya es para mí un tesoro.
11:22 | 6 Marzo 2008
Jose:
En esto coincido con J, su blog es un tesoro de clase, elegancia y buen gusto en este mundo a veces tan mal tratado y tan prosaíco. Ana cuente Ud conmigo para todo lo que necesite. Y una vez mas GRACIAS por ahcer un blog tan bueno.
17:03 | 6 Marzo 2008
Gloria:
Yo también coincido con la que decís del blog, pero además coincido con Ana en que una historia me parece creible y la otra no, porque por la experiencia con mi pareja no me parece nada extraña la historia de Amber.
19:40 | 6 Marzo 2008
Ana Serantes:
Siguiendo con el hilo, J, te diré que, si de algo estoy segura, es de que soy real. Y no viene a cuento el “cuánto” (es broma, y además te digo que impertinencias no he visto por aquí), porque es un hecho, como te puedes figurar, para mí incontestable. Otra cosa es que entienda que tú te lo preguntes, y te hagas cuentas o cuentos, porque no tienes constancia del hecho.
Y hablo de hechos para dejar clara mi distancia con respecto a unos cuantos relativistas que los niegan. Es cierto que los hechos pueden interpretarse, pero no inventarse. Y de hechos, y de sus interpretaciones, deberían tratar el periodismo o la historia, aunque a veces tenga una la impresión de que hay quien los fabrica a base de cuentos. Me refiero a quienes han defendido que la historia no es más que un relato, pura ficción, y que cualquier relato sirve. Posmodernismo y pensamiento débil; para mí tan débil que carece de interés.
Entiendo que con la literatura se construyen realidades bien distintas de la realidad, pero a la hora de analizar la realidad “realmente existente”, prefiero guiarme por la ciencia antes que por la literatura. Prosaica que es una, y no sólo por educación, sino también por un hecho: cuestión de genes.
Un saludo a todos, y gracias por vuestros piropos,
Ana
1:49 | 7 Marzo 2008
Antes persona que sumiso | Blog de Ana Serantes:
[...] femenina que cuenta es real, para pedir el consejo que no le di. Pese a mis dudas sobre la “Verosimilitud” de “El primer correo”, su insistencia hace que me decida a dar una opinión sobre lo que nos [...]
7:10 | 12 Marzo 2008