Blog de Ana Serantes

Diario de una dominante

Volvamos a la dominación femenina

Tomé nota de una idea que Adrián vertía en un comentario el martes: “A mi juicio en cualquier actividad de Dominación el consenso del sumiso es fundamental, de hecho el éxito de una buena Ama es lograr en su sumiso un estado tal en que acepte de buen grado todo lo que ella le ordene y hasta incluso, lo desee”. Y lo hice porque me parece que en esa afirmación hay materia para reflexionar, pero lo haré no sobre “cualquier actividad”, sino desde la perspectiva de quien mantiene una relación de dominación femenina estable.

Por supuesto, parto de la base de que una relación de dominación femenina es, como cualquier otra, un acuerdo entre dos personas, es decir, que se inicia y se plantean sus términos desde el consenso entre ambas acerca del proyecto de vida que se pretende construir –dure lo que dure la vida juntos, y sea como sea la vida que se anhela–.

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Sin embargo, creo que en una relación de dominación femenina se produce algo que la diferencia de otras relaciones y que, en mi opinión, pone en cuestión la afirmación de Adrián. Y ese algo, ese acuerdo diferente, es lo que solemos denominar el intercambio de poder. La cesión del poder que realiza el hombre sumiso en favor de la mujer a la que se entrega explica, precisamente, por qué algunas o muchas de las actividades de la pareja no requerirán de la aprobación –o del consenso– del sumiso. El intercambio de poder que distingue a la relación de dominación femenina significa que el varón se somete –porque quiere someterse– a la voluntad de la mujer en muchos aspectos, o sea, que deja en sus manos unas cuantas decisiones. Por lo tanto, serán muchas las ocasiones en las que las decisiones de la dominante le serán impuestas al sumiso, sin que éste pueda esgrimir su aprobación o desaprobación más que después de acatarlas y más como súplicas que como negativas a cumplir lo dispuesto por ella.

El hombre sumiso se obliga a “rendirse” a esas decisiones de la mujer que le domina por el pacto que establecía el intercambio de poder. Pero además es una imposición “relativa”, porque, aunque no le satisfaga una decisión concreta, el sumiso ansía que se produzca la imposición, que se explicite su sumisión por medio del ejercicio del poder que él entregó a su dominante. Y esto sólo se produce de verdad cuando la mujer decide en ocasiones sin contar con la voluntad de su hombre o incluso contra ella.

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¿Puede la mujer dominante hacer todo lo que le venga en gana con el sumiso? ¿Cuál es límite? Al margen de realidades concretas, y pese al riesgo de la generalización, podríamos decir que la mujer debería escuchar las sugerencias del sumiso y tenerlas en cuenta, pero no renunciar a imponer su voluntad después de analizar la cuestión. Y el sumiso tendría a su disposición, además de la argumentación y la súplica, una herramienta última que de verdad limita el poder de la dominante: la posibilidad de poner fin a la relación. Esa herramienta constituye un freno a la capacidad de dominación que la mujer no obviará porque pone coto a su poder.

Ahora bien, ese poder producto del intercambio pactado existe. Y está para ser ejercido, es decir, para que “el consenso del sumiso” no sea fundamental en “cualquier actividad de Dominación”. Es más, pienso que si la aprobación del varón sumiso resultara fundamental para cualquier actividad no estaríamos hablando de una relación de dominación femenina.

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Algo parecido ocurre con la segunda parte de la afirmación de Adrián: “el éxito de una buena Ama es lograr en su sumiso un estado tal en que acepte de buen grado todo lo que ella le ordene y hasta incluso lo desee”. No creo que la aceptación de buen grado por parte del sumiso deba constituir la vara que mide el éxito de la dominante, porque eso sería supeditar completamente su éxito a la conveniencia o al deseo del sumiso. Por supuesto que, salvo raras excepciones, cualquier mujer contemplará la forma en la que su pareja acepta sus mandatos, pero no parece que vayamos por buen camino si su éxito se mide más por la satisfacción del sumiso que por la suya propia. Por otra parte, si de esa forma midiéramos, estaríamos cargando sobre los hombros de la mujer la mayor parte del trabajo de construir la relación, porque si ya es trabajo tener que tomar tantas decisiones –y lo es–, estaríamos añadiéndole el esfuerzo que requeriría conseguir que cada una de esas decisiones fuera aceptada de buen grado o incluso deseada por el sumiso.

Soy de la opinión de que la formulación que hace Adrián pone en cuestión la base de la dominación femenina: es el sumiso el que se compromete a realizar los esfuerzos necesarios para hacerle la vida más fácil a su dominante. Dicho de otra forma, el hombre propone, y la mujer dispone. Pero poca dominación habrá si la mujer sólo pudiera disponer lo que el hombre acepte de buen grado o incluso desee.

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Tengo claro que lo dicho hasta aquí es tan sólo un esquema, y que las relaciones se construyen después con sus circunstancias y con sus peculiaridades, que no es la pareja la que se tiene que amoldar a la teoría, sino que la teoría sólo tiene sentido si resulta de ayuda para la pareja, y que una relación entre una mujer y un hombre no puede ser sólo dominación femenina. Precisamente por ello, para no liarnos más de lo que lo solemos hacer en nuestras relaciones de pareja, creo que conviene tener claro y diferenciar lo que es producto de la relación amorosa y lo que obedece al intercambio de poder que caracteriza a la dominación femenina.

Dicho en plata, y dentro de los límites razonables, en mi casa se hace lo que yo mande o desee, lo acepte mi chico de buen o de mal grado. Porque así me lo permite el intercambio de poder que pactamos. Porque así lo quiero yo y… así lo quiere mi chico. Pero además –y digo además porque no es lo mismo–, como estoy enamorada de él, pues procuro obsequiarle con regalos que arde en deseos de aceptar, porque me encanta que mi chico esté contento y piense que estar conmigo es un regalo. Vamos, que soy su “dueña”, pero también su enamorada.

[Fotografías de A. J. Kahn]
28 Comentarios
  1. Lo que faltaba, hoy amanezco con el siguiente artículo en el Pais, donde la SGAE entra en juicio con un blogger por un post (y por los comentarios de la gente!!). Se acabará la libertad de expresión también aquí? Tendremos que reunirnos como en el siglo IX, en un oscuro café con libro, para hablar de la vida con naturalidad? Vaya ruina. Un beso. Te mando el enlace.
    http://www.elpais.com/articulo/internet/SGAE/pone/cuerdas/blogger/elpeputec/20080612elpepunet_4/Tes

    7:51 | 13 Junio 2008

  2. Con leer lo que escribe Ana hoy es bastante para comprobar que esta es la mejor página de dominación femenina, por si se dudaba. Gracias por tus escritos Ana, porque al menos para mi son una gran ayuda. No quise decir nada en lo de Misters Elle porque me daban nauseas, pero lo respondiste con toda la elegancia.

    12:58 | 13 Junio 2008

  3. Yo También me encuentro a favor de ke el éxito de una relación D/s en cualkier sentido no puede estar supeditado por la cantidad de felicidad del sumiso. Aunque si creo ke si es una buena Ama y es un buen sumiso ambos encontraran una verdadera felicidad en la relación, pero siempre tomando como primaria la felicidad del Ama y siendo secundaria y mas bien nacida de esta felicidad primaria la felicidad del sumiso. También kreo ke el intercambio de poder es la primer llave para la creación de una relación D/s y de este punto crecerá de mil formas esta relación, y considero que existen diferencias como el hecho de que en una relación de Dominante/sumiso el consenso con el sumiso posee un valor de un grado bastante alto. Pero cuando la relación se vuelve superior (a mis ojos ) y el sumiso deja de ser un sumiso para ser esclavo entonces el saber de ke la relación ha cambiado y la aceptación de esta como Ama-esclavo hace ke la opinión del esclavo pierda la fuerza que poseía en un principio a niveles mínimos. y hace ke la opinión del Ama se vuelva una ley de oro ke felizmente se ve como absoluta por parte del esclavo.
    Estas relaciones kreo son las mas dulcineas de todas jiji, puesto ke la entrega es muy superior a las demás. Ahora bien, no cualquiera desea un esclavo y no cualquiera es un esclavo, quien krea que ser y poseer es algo facil se equivoca, es algo que cuesta y a veces cuesta bastante jijiji pero al final es una decisión personal. La entrega de esta forma para muchas personas puede parecer un abuso o algo malo pero creo ke si ambas partes son felices, ke si ambos son personas pensantes no tiene ningun tipo de problema. Y verdaderamente es bien bonito jijijiji. En estas relaciones creo existen vínculos verdaderamente fuertes, poderosos y como en toda forma de vida alternativa respetables, uno de estos ke considero de una gran importancia es el sentimiento de pertenencia Siendo uno de los más hermosos ke fortalecen la relación. Al sentirse uno propiedad del Ama y el Ama saber a su esclavo como pertenencia suya. Es obvio ke cada Ama y esclavo miran las cosas a su modo, y desde kada punto de vista creo ambos buscan la felicidad del Ama y el éxito de la relacion. para muchas personas podria parecer un abuso, para mi la entrega de una forma tan grande, tan pura y la aceptación de esa entrega es algo hermoso. También creo ke no por entregarte totalmente dejas de pensar jijiji, sino ke tu ahora también y mas bien debes canalizar el pensamiento hacia la felicidad del Ama. Porke como dice Ana ser Ama no es un juego. Es una responsabilidad y tomar las decisiones si se es una buena Ama no es cosa de juego, aunke a veces se juega con las decisiones jijiji. No es tampoco de manera intempestiva, bueno a veces si pero kreo se entiende que todo es bajo rangos donde la seguridad y salud no se pongan en peligro. Y por consiguiente debido a ke ser Ama no es cosa de juego, se debe ayudar, proponer soluciones y consejos de manera que busquen el aligerar y solucionar los problemas del Ama y la mejora de la relación. Kada kual aceptando su rol, sus obligaciones y sus derechos en la medida ke han sido pactados, y creo los pactos aunke no sean de carácter legal, si se hace sobre el valor y la palabra de ambas personas en ese microcosmos ke es la relacion poseen una importancia a mi parecer igual o mayor a un contrato legal. Bueno jiji esta es mi opinión personal, humildemente expuesta y buscando compartir y dar pie de crítica y ayuda de enriquecimiento aunke sea una pizca. y pido disculpas por no poder tomarme el tiempo necesario para pulimentarla como debiera. y termino repitiendo ke esto es mi opinión natural y personal. Besos a todos, saluditos a Ana y recuerdos y cariños especiales a mi Amita. Jiji

    Atte: mia

    Pd. Disculpas por la ortografia fatal y la puntuación no menos fatal, son mis escapadas de 5 min en la oficina y aunke lo intento no puedo rectificarla como quisiera.

    17:57 | 13 Junio 2008

  4. Justamente hacía un rato venía pensando que de este tema podía salir algo interesante y había quedado opacado por el “combate” de los últimos días.

    He de comenzar aclarando que el comentario que Ana cita lo introduje en el marco de una escueta duda de una Mujer Dominante respecto al uso del aparato de castidad por parte de su marido y en base a una frase que, sinceramente, mucho no me gustó. Fue en el artículo “Problemas con el cinturón”.

    No obstante lo interesante que puede surgir de la cuestión es un poco el tema de los límites, es decir, hasta donde cede el sumiso, hasta donde llega la voluntad del Ama. No es mi intención atentar contra las bases de la Dominación Femenina sino dejar en claro que la relación es consensual -al menos en su inicio-. Estoy perfectamente de acuerdo con Ana en que el sumiso cede su poder, hace la famosa “transferencia de poder” hacia su Ama, Reina, Dueña ó como mas le guste a Ella ser llamada (yo utilizo mas los últimos dos). Mediante un acuerdo tácito en el seno de la pareja el sumiso acepta someterse a la voluntad de su Ama, voluntariamente, sin que nadie le obligue -esta característica debería ser vital-.

    Ahora bien, pregunto ¿No puede haber ciertos límites a esa transferencia por parte del sumiso? ¿No puede darse esa transferencia en forma gradual e ir corriendo esos límites a medida que la relación avanza? Por ejemplo, yo no tengo problemas con las tareas domesticas, ni con la castidad, ni con los castigos ni con otras cosas, pero, no me aguantaria el tema de los cuernos, es algo que no acepto. Mi Esposa eso ya lo sabe y yo confío en que será algo que no tendrá lugar, pero .. si quisiera hacerlo y desoyera mis argumentos en oposición ¿deberia aguantarmelos sin mas? Quizas el caso sea un tanto extremo si, pero me sirve para ejemplificar mi planteamiento.

    Y un poco ese tema de ir transfiriendo el poder gradualmente venía aquello del éxito de la Ama, en el sentido de que generar ese convencimiento, ese estado en el que aceptará lo que ella diga quizás esta motivado en mi propia experiencia, en la cual tal vez por estar empezando y tener esa necesidad de “ser convencido”. Un saludo a todos.

    20:28 | 13 Junio 2008

  5. La frase es de Jenna Jameson pero la cito de memoria porque no la encuentro. Más o menos la recuerdo así: “toda relación con hombres es un juego de dominación; si quieres sexo tranquilo y dulce, lo mejor es hacértelo con otra chica”.
    Y que conste que la sociología no me interesa.

    0:03 | 14 Junio 2008

  6. Estoy totalmente de acuerdo con la frase de Adrián cunado dice:
    “el éxito de una buena Ama es lograr en su sumiso un estado tal en que acepte de buen grado todo lo que ella le ordene y hasta incluso, lo desee.”. Pero es trabajo de ambos conseguir esto.

    Y no estoy de acuerdo con esto: “el consenso del sumiso es fundamental”. Creo que el sumiso debe intentar obedecer, aunque no este en principio de acuerdo. Pero si ella va mas allá de ciertos límites él debe acabar con la relación. Sinembargo, si hay verdadera compenetración, esto no ocurrirá. (y perdón si me lio pero estoy con varias cosas a la vez).

    4:12 | 14 Junio 2008

  7. Jenna Jameson, una gran eminencia.

    Sobre el tema, no os engañéis: Una relación de dominación femenina verdadera sería aquella en la que la mujer dominante le pudiera decir a su sumiso: “Levántate y toma las riendas. Ah, y no vuelvas a llamarme Ama ni Señora nunca más. A partir de ahora, tú eres el líder.”.

    (Quien quiera entenderlo, que lo entienda…)

    4:22 | 14 Junio 2008

  8. Iam esta compenetración en dos personas que se conocen a fondo seguramente existirá, no hay necesidad de establecer límites porque cada uno sabe donde llegará el otro. Hay una confianza que la da ese mutuo conocimiento.

    Coincido en que el sumiso debe intentar obedecer, mas te digo, debe obedecer, en tanto le sea posible. Es cierto, al sumiso le queda la alternativa de terminar la relación, pero ¿para que llegar a ese extremo si la cosa se podía arreglar de otra manera consensuando? Obviamente no planteo un consenso cotidiano en el que un Ama deba estar pidiendole permiso a su sumiso para ordenarle algo.

    Y en cuanto al éxito de la Ama, bien, comenzaré por hacer un mea culpa, que un sumiso califique a una “buena” Ama ahora que lo releo, suena a contradicción. No obstante y quitando el calificativo, mantengo la idea y la amplío un poco.

    El sumiso debe comprender cuando se da esa transferencia de poder hacia su Ama, que la Dominación va a ser en los términos de Ella y no de el. Suena a verdad básica, pero para el inexperto es todo un problema. Ahí es cuando el Ama debe ayudar al sumiso a desprenderse de sus fantasías previas e ir transformándolas, modelándolas de manera tal que ese sumiso sea “su” sumiso. Una suerte de entrenamiento, si se lo quiere ver de esa manera.

    Otra alternativa es imponer de cero la voluntad y que el sumiso se estrelle contra la realidad, con resultados impredecibles.

    Y por eso en el anterior comentario hice referencia a mi vivencia personal, en mis primeros intentos yo era una especie de ingeniero en sumisión y en mi arrogancia era mi inexperta Esposa quien me “dominaba mal” (si lo lee lavo platos en tacos altos hasta el año que viene). Hasta ahi el error mas común de todos.

    Si, has pensado bien, fracasamos. Y por mi culpa. Pero no fue suficiente el salir de mi error y aceptar que si Ella me regalaba el obsequio de convertirse en mi Reina debía ser en sus terminos y no en los míos sino que tuvo que tenerme paciencia y enseñarme a ser su sumiso. Y a la vez Ella tuvo que aprender mucho también, sobre si misma y sobre cuanto le gustó esta forma de vida, tuvo que aprender a ser un poco mas egoista y no sentir culpa al anteponer sus deseos a los míos.

    ¿Que saqué en limpio? Darme cuenta de que no sabía nada y que el que tiene que aprender, soy yo. No estoy queriendo atentar contra la base de la Dominación Femenina, soy un tipo tratando de aprender y como todo aprendiz hago macanas en el camino. Un saludo a todos y disculpen la extensión del post.

    8:00 | 14 Junio 2008

  9. ¿Y no puede ser que la mujer dominante se canse de liderar la relación y le pida al sumiso que tome las riendas y mande él?

    El día que vuestras dóminas os hagan eso, será el momento de “cortar la relación”. Por eso no os lo hacen, por eso ellas siguen dándoos con el látigo, porque el día que os digan: “Ahora mando yo, levántate y manda tú”, ese día pierden vuestro sueldo de ingenieros.

    8:48 | 14 Junio 2008

  10. Ivan, eso sería cuestión de poner en el buscador de Internet “ex mujeres dominantes, amas ó dóminas” y si encuentras alguna, preguntarle como le fue cuando puso a su sumiso al mando.

    Como ser posible, si, lo considero posible, si algo me enseñó la vida es que en el mundo hay de todo y nada debe sorprender.

    Incluso hasta hay personas que no están unidas por un sueldo.

    Saludos a todos.

    9:58 | 14 Junio 2008

  11. En cuanto a esta frase:“el éxito de una buena Ama es lograr en su sumiso un estado tal en que acepte de buen grado todo lo que ella le ordene y hasta incluso, lo desee.”. ¿No pensáis que esto es lo que han hecho nuestras abuelas y madres toda la vida?. Encontrar la forma de que ellos hicieran lo que ellas querían sin que se notara que el mando lo llevaban ellas. Pero realmente a una mujer dominante se va a esforzar para encontrar el buen grado de su compañero. Yo sin ser dominante encuentro esto una esfuerzo inútil y estéril para lo que son mis intereses y no tengo ninguna intención de que un hombre viva para hacerme la vida más feliz, así que si tengo que pensar en una mujer que su modo de vida sea el que su compañero esté para acomodar su vida, creo realmente que no buscará las vueltas a sus deseos, que no intentará convencer o encontrar el modo de que sus deseos sean del gusto y del agrado de aquel que convive con ella, porque como dice Ana eso es simplemente agotador y eso lo sabemos todas que hemos tenido muchísimas mujeres que tenían esa forma de hacer las cosas, hacer que los hombres se apropiaran de lo que ellas deseaban sigilosamente para hacer que sus vidas mejoraran. Si los sumisos queréis eso es porque más que sumisos, lo que os pasa es que echáis en falta a vuestra mamá, esa que sí que tenía ese comportamiento y va a resultar que Ivan no anda tan desencaminado, no porque la dominación femenina sea algo que haya surgido para satisfacer el deseo del hombre (ya que mujeres dominantes exsiten porque ellas son así sin más) sino porque realmente los sumisos no sois tan sumisos como queréis dar a entender y lo que queréis es tener a esas madres y abuelas que todos conocemos y que sibilinamente conseguían de los hombres cosas que directamente y a las claras las mujeres de nuestra generación no vamos a conseguir nunca.

    21:52 | 14 Junio 2008

  12. Algo hay de lo que dices, Amy, aunque no en todos los hombres sumisos se produce. No son las cosas tan negras en este mundillo como las pinta el radical pesimismo que muestra Iván, aunque de todo hay como en cada mundillo. En cualquier caso, creo que este tipo de discusiones, con las provocaciones de Iván incluidas, cumplen un papel importante a la hora de que todos nos aclaremos sobre los que nos ocurre y sobre lo que nos gustaría que nos ocurriera. Mucho más interesante y productivo andar debatiendo sobre estas cuestiones que estar todos de acuerdo en pintar de rosa las relaciones de dominación femenina, porque, como cualquier tipo de relaciones, no son de color de rosa en muchas ocasiones.

    1:11 | 15 Junio 2008

  13. Rosa negra, Ana, Rosa negra…

    Amy, te aseguro que en una relación de D&S no busco a mi abuela. :)

    Por otra parte, creo que habría que acabar con el mito ¿freudiano? de que los sumisos han tenido una madre dominante pues no es cierto (aunque pueda haber casos).

    Adrián: Me parece muy madura tu exposición. Y creo que, además, lanzas un tema de fondo que a mi me interesa mucho; el sentimiento de culpa que puede producirse en la mujer dominante debido a su “egoísmo”. Creo que se habla muy poco de esto pero que, en ocasiones, puede incluso acabar con una buena relación.

    Iván: A mi me ocurrió eso hace años. Tuve una relación con una ex sumisa, luego switch y finalmente Ama conmigo… después de unos cinco meses de relación me dijo que quería que le dominase yo… pero obedeciéndole y haciendo todo lo que ella quería… Lo intentamos y fue un desastre (pero terminamos bastante amigos y muertos de risa).

    J: Porqué no te interesa la sociología? No es el femdom un fenómeno digno de studio sociológico?

    3:01 | 15 Junio 2008

  14. [...] ello, para ayudarnos unos a otros, debería servir este blog. Veamos lo que Adrián plantea en su comentario: Ahora bien, pregunto ¿No puede haber ciertos límites a esa transferencia por parte del sumiso? [...]

    7:12 | 15 Junio 2008

  15. ivan, muy bueno lo del sueldo de ingenieros :)

    16:03 | 15 Junio 2008

  16. Roberto, “lo del sueldo de ingenieros” de Iván es una de esas provocaciones a las que me he referido en un par de ocasiones. Una provocación que en este caso, si yo no la interpreto mal, podría ser considerada como una ofensa hacia a mí. Que yo sepa, los únicos ingenieros que han salido a colación en este blog son mi chico, y los dos compañeros suyos de trabajo de los que hablaba en el post “Cuestión de chupar“. Por lo tanto, resulta lógico suponer que es a mí a quien se refiere en su comentario:

    El día que vuestras dóminas os hagan eso, será el momento de “cortar la relación”. Por eso no os lo hacen, por eso ellas siguen dándoos con el látigo, porque el día que os digan: “Ahora mando yo, levántate y manda tú”, ese día pierden vuestro sueldo de ingenieros.

    Así que, si no lo malinterpreto, yo estaría dominando a mi chico para no perder su sueldo de ingeniero. Por supuesto que no ofende el que quiere, sino el que puede. Y en este caso Iván no puede, entre otras cosas, porque no tiene ni idea de cuál es mi situación económica y el montante de lo que me pagan en mi trabajo, que por cierto es bastante.

    19:55 | 15 Junio 2008

  17. Pienso que la Dominación Femenina, con su intercambio de poderes, tiene éxito siempre y cuando ambos son capaces de equilibrar la balanza entre la dominación y la sumisión. Ese equilibrio no es sencillo de conseguir, pero con el tiempo y la experiencia se consigue.

    21:00 | 15 Junio 2008

  18. Lo del sueldo de ingenieros no lo decía pensando en ti en particular, Ana, sino en general. Podría haber dicho otra profesión, pero lo de ingenieros viene bien tratándose de este blog, que es el tuyo. Tu caso no es único, Ana. De hecho, la mayoría de matrimonios FemDom que conozco donde el hombre se ha salido con la suya y ha iniciado a su mujer en la dominación femenina, son matrimonios donde él tiene un poder ENORME dentro de la relación. ¿De qué manera si no un hombre podría instaurar con éxito un regimen de dominación femenina dentro del matrimonio? Si tú eres un hombre con tendencias sumisas y quieres que tu mujer tome las riendas, más te vale tener un enorme poder sobre ella, más te vale tener una personalidad influyente y carismática, más te vale percibir un sueldo de campeonato, más te vale que ella crea que una ruptura de la relación sería un desastre, de lo contrario, intentar persuadirla de que ella tome el control os va a conducir a un deterioro inevitable de la relación.

    Porque desengañémonos, la dominación femenina es una necesidad masculina a la que la mujer se amolda en la mayoría de los casos. Sí, ellas al final aprenden a disfrutar dominando al hombre, pero es eso, que deben aprender a disfrutar, deben aprender a descubrir su “lado dominante”. Si preguntamos a los hombres sumisos que aquí participan, seguro que todos nos dirán que ellos ya tenían fantasías sexuales de dominación femenina a los 13 ó 14 años. Si, en cambio, preguntamos a las mujeres dominantes, apenas ninguna te dirá que ella ya se excitaba a los 13 años fantaseando con dominar a un hombre.

    Pero Ana, ya digo, lamento que te lo tomes como una invectiva personal, no era mi intención ni mucho menos, en realidad, tu caso me parece paradigmático, la mayoría de matrimonios FemDom están compuestos por hombre y mujer de clase media-alta, el marido con un buen sueldo y la mujer muy dependiente de su marido. De lo contrario, es difícil que el FemDom pueda llegar a instaurarse en un hogar.

    4:27 | 16 Junio 2008

  19. Primero decir que el ultimo párrafo de este texto de Ana es maravilloso y muy clarificador.. Empieza por “en mi casa se hace lo que yo mande” y acaba “soy su dueña, pero también su enamorada”. Una relación de este tipo no es tner a alguien al lado de quien abusará la mujer, sino con quien compartirá su vida y a la vez con quien en caso de distinta oponión se hará lo que la Mujer diga. Es verdad que no se debe tener como base la opinión del sumiso, hay un intercambio de poder previo del sumiso a la Mujer, pero pienso que en la realidad las cosas no se hacen de repente y más aquellas que sean más sensibles, como el que por ejemplo la Mujer mantenga relaciones sexuales con otra persona distinta de su sumiso, creo que esto se va hablando poco a poco en la pareja para que el sumiso lo vaya aceptando y pierda sus miedos si los tiene, y en esto estoy seguro que la mujer sabrá marcar los tiempos bien para que ella haga lo que le apetezca, que el sumiso hará todo lo posible para ceder, y sin romper la relación. Como ejemplo distinto a un servidor le penetró analmente una Ama profesional, pero no de repente fue con un gran consolador, sino que fue poco a poco, aumentando de tamaño progresivamente, y ella misma iba diciendo “este culito pide más”, al final ella me penetró con uno gordo, pero dando tiempo a que mi cuerpo estuviera preparado.

    12:13 | 16 Junio 2008

  20. Iam no creo haber hablado de ningún mito al decir que las generaciones de nuestras madres y abuelas eran mujeres que sabían manipular la voluntad de su esposo, que sí que eran dominantes, para hacerles creer que hacían su voluntad mientras que ellas conseguían que su desoída voluntad estuviera presente. No hablo de mujeres dominantes (lo fueran o no que eso sería otro cantar) sino de una habilidad real que tuvieron que desarrollar mujeres sometidas y que por supuesto convirtieron en casi una virtud que distinguía precisamente el trato más sutil con el que obsequiaban a sus hijos mientras que a nosotras, sus hijas, nos trataban de una forma más directa, más dominante en cuanto a educación y órdenes. Nosotras, las mujeres, sí que hemos tenido madres dominantes que nos han impuesto de una forma absoluta su voluntad, sin embargo esas mujeres sin perder un ápice de autoridad frente a sus hijos hombres sí que dulcificaban sus maneras para caer precisamente en la manipulación. Aquí no sé si freud tuvo algo que decir, pero sí que ha sido nuestra realidad, la de la mayor parte de la generación de personas que vamos de los cuarenta a los cincuenta.

    12:18 | 16 Junio 2008

  21. Vale, Iván, habrá sido que estaba yo demasiado suspicaz. Aunque no sería por nada, porque dices que “lo de ingenieros viene bien tratándose de este blog”. Tú sabrás entonces por qué. Pero da igual, puesto que me dices que no era una “invectiva personal”, asunto arreglado.

    Lo que ya me parece más difícil de arreglar es cómo me convierto yo y mi relación de pareja en algo tan distinto de lo que soy y de lo que es para que mi caso se aproximara al ejemplo o paradigma que dices que es. Porque, francamente, no me veo retratada ni por aproximación.

    De todas formas, tu comentario vuelve a ser estimulante, me dan ganas de escribir algo sobre esa radical imposibilidad de la dominación femenina que traslucen casi siempre tus intervenciones y, en este caso, sobre tu opinión de que las mujeres no fantasean con dominar a un hombre.

    Bueno, Iván, un saludo.

    20:06 | 16 Junio 2008

  22. Joer, esto va tan rápido que a la voy a dejar mi opinión no sé por dónde empezar…

    Lo primero (que sí, que ya sé que soy una narcisista) agradecer a Ana sus palabras sobre mi blog… que más que de Dominación Femenina es un cajón de sastre donde escribo de cualquier cosa que me preocupe.

    Aclarar que el camino no es fácil. De hecho, hasta llegar al punto en el que estamos en la relación, he pasado por momentos duros. Momentos de tirar la toalla y de decir hasta aquí.
    Nosotros empezamos como Ama y sumiso, sin más. Sin amor, sin convivencia, sin compromisos.
    No fue hasta cierto tiempo después que comenzamos una relación de pareja, paralela a la relación de Dominación.
    Conozco varias parejas que empezaron igual, así que el comentario de Ivan no es del todo acertado. Depende de personas. Si descubres la Dominación cuando ya tienes pareja, puede que se dé el caso. Si buscas sumiso después de descubrirlo… pues lo mismo no.
    Antes de que me lo diga, aclaro, yo no buscaba una pareja, buscaba un sumiso, nada más. Tenía mi casa, mi trabajo, tenía hasta al niño ya criado. Y fíjate si lo tenía claro que ni siquiera lo busque de mi ciudad, jajá.

    ¿Cómo se convina una relación de pareja con una de D/s?
    Como buenamente se pueda. No hay recetas ni formulas mágicas.

    ¿Es la satisfacción del sumiso lo que marca si la relación va bien o no?
    Pues ni sí ni no, yo creo que es la satisfacción de ambos. Dudo mucho que un sumiso insatisfecho aguante mucho tiempo una relación. Pero de igual modo una Dómina insatisfecha de su sumiso no tardará en buscar otro. Al fin y al cabo, esto es un “juego” de dos, o los dos disfrutan o no tiene futuro.

    En cuanto a la infidelidad dentro de la Dominación Femenina… Pues como todo. A mí personalmente me da muchísima pereza el plantearme siquiera lo de tener otro sumiso… Así que un amante ya ni te cuento. Pero me parece correcto que, siempre que sea consensuado, otras Dóminas si se lo planteen.
    Evidentemente, si en un momento dado y puesto que todo evoluciona, me apeteciera, si tendría muy en cuenta la opinión de mi sumiso.

    Ah! que me olvidaba, jajá.
    Me ha hecho mucha gracia la pregunta de Ivan:
    “¿Y no puede ser que la mujer dominante se canse de liderar la relación y le pida al sumiso que tome las riendas y mande él?”
    Sis, claro que puedes cansarte, pero no por ello le vas a dar las riendas a tu sumiso.
    Yo tengo muy claro que, en el hipotético caso de que me cansara, nunca podría adoptar una posición sumisa en una relación de pareja. Como mucho una relación igualitaria… Y creo ni eso, jajá.

    Un saludo,
    Leo

    22:13 | 16 Junio 2008

  23. Estimada Amy, me gustaría aclarar que al decir que “en una relación D&S no busco a mi abuela” solo intentaba bromear con el fin de denunciar lo que creo que es otro tópico.

    Pienso que durante siglos las mujeres, subyugadas por una cultura machista negadora tanto de sus identidades como de su sexualidad, se han contentado con aquello de que, en el fondo…, las que mandan son las mujeres…”manipulando la voluntad de los hombres”… Y la verdad es que la mujer ha sido para el varón, culturalmente hablando, un objeto de placer sin voz ni voto además de “la madre de sus hijos”. Por supuesto, siempre está aquello de que “la mano que mece la cuna es la mano que domina el mundo”.

    Por otra parte, me parece que en este espacio de discusión iván juega un poco el papel de abogado del diablo. Y que, en este rol, utiliza todos los tópicos habidos y por haber (y lo hace muy bien). Pero todos tenemos nuestros tópicos.

    Fíjate hasta que punto el varón ha “hecho el coco” a la mujer que las mismas madres han preparado a sus hijas para ser obedientes y sumisas ante el sexo masculino. Mientras que han siempre “dulcificado” su relación, como tu dices, cuando se ha tratado de educar a sus hijos varones. Se ha educado durante milenios al varón para mandar y a la mujer para ser su sierva.

    Lo que seguramente sí es cierto es que la mujer ha utilizado su mayor capacidad emocional y afectiva para influir sobre el varón consiguiendo así, en muchos casos, el amor de este y con ello, cierto poder. Pero esto, creo, debería enorgullecer a las mujeres y no ser considerado por ellas mismas como una mera argucia o artimaña femenina.

    A la mujer se le ha enseñado su “inferioridad” y su “incompletud” (creo que ya me he referido a los prejuicios de Freud en este sentido) hasta el punto de que en nuestra cultura Dios, el Creador, es masculino… Así como toda la estructura es patriarcal en la religión en la que nos hemos educado… Es incluso paradójico cuando no absurdo del todo.

    Quizás la mujer deba poner en su sitio al varón comenzando por ponerse a si misma en su propio sitio. :)

    2:31 | 17 Junio 2008

  24. En realidad, las mujeres ni siquiera necesitan recurrir a artimañas para manipular a los hombres. Nosotros solitos caemos en sus redes, bebemos los mares por ellas, realizamos las mil y una hazañas para tenerlas a nuestro lado. Esto se debe a que la mujer es el eje vertebrador de la familia y de la humanidad. Lo peor que le puede pasar a un hombre es verse desterrado (temporal o definitivamente) del mundo femenino. Un hombre sin relación con féminas se marchita mucho más rápidamente que una mujer sin relación con varones.

    6:54 | 17 Junio 2008

  25. Iam la mujer está claro que no se ha contentado con eso, imagínate si la situación hubiera podido cambiar tanto de ser así, nuestro descontento ha hecho que las cosas cambien y por supuesto seguirán cambiando.

    10:40 | 17 Junio 2008

  26. Me agradaría, Amy, pensar que tienes razón y que ha sido la misma mujer la que ha hecho cambiar las cosas. Hay quienes explican el cambio como resultado de la incorporación de la mujer al mercado laboral con todas sus consecuencias.

    ivan, perdona, pero creo que otra vez podemos caer en el tópico, en este caso, el de la “mujer araña” que envuelve al hombre… y donde resulta que, al final, el varón es víctima de las malvadas y perversas féminas.
    Saludos.

    19:28 | 17 Junio 2008

  27. Ana, ¿como puedo hacer para que me publiques un artículo?, me gustaría explicar mis sentimientos sobre la dominación femenina y sobre mi condición sumisa.que no se por qué, siempre subyace en mi.

    Gracias.

    0:32 | 18 Junio 2008

  28. Juan, no tienes más que mandármelo al correo electrónico que aparece en la barra gris de arriba. Y si me parece que tiene interés, lo publicaré en el blog.

    Un saludo,
    Ana

    0:51 | 18 Junio 2008

 

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