Zapatos de tacón
Los zapatos de tacón alto no formaban parte de mi vestimenta habitual, me parecía estúpido utilizar un calzado que cansaba mis pies y, además, suponía un riesgo para ellos. Así fue hasta hace once años, hasta que “floreció la dominación”. Desde entonces, abonados por un fetichismo tan corriente entre los hombres como provechoso para mí, los zapatos de tacón fueron creciendo en mi armario. Y para mi sorpresa, leo ahora que “Los tacones de aguja mejoran la sexualidad”, y que hay estudio científico por medio:
No son los míos tan de vértigo como los que calza Jessica Alba en la foto que ilustra la información del diario ADN. Que se acerquen a esa altura, sólo tengo un par y unas botas altas, y únicamente los llevo en casa en algunos de los momentos que se distinguen por su alto contenido erótico.

Recuerdo la gracia que siempre me hizo la gracia de Jack Lemon en la película de Billy Wilder Con faldas y a lo loco, cuando, viendo el contoneo de Marilyn en el andén de la estación de ferrocarril, se preguntaba si las mujeres tenían un motorcillo que las impulsaba en tan sugerentes movimientos. Pues bien, la uróloga nos dice que con Aquel ritmillo (quien no viera el fantástico cortometraje de Javier Fesser, ahí lo tiene), que era producido no por el “motorcillo” sino por el manejo de los zapatos de tacón alto, “estas mujeres se fortalecen y poseen una mayor contracción en la musculatura de la pelvis, lo cual repercute en una notable mejora de la actividad sexual”.
Pues también me hace gracia el estudio. Y pese a lo bien que me vendría creerme su conclusión y a que algo de cierto pueda haber en ella, pues, la verdad, casi me resulta más “científica” la que extrae uno de los lectores del periódico que comenta la noticia:
No me extraña, por lo tanto, que “algunos de sus colegas hayan criticado con dureza el estudio de Maria Cerruto”. Y es una lástima, porque “la doctora Cerruto va más allá en su estudio: propone el uso de tacones altos como alternativa al ejercicio físico abdominal”. Y si fuera cierto lo que asegura, con un mayor uso de los zapatos de tacón podría ahorrarme la hora y media que paso nadando en la piscina tres o cuatro días a la semana. Creía yo que ese ejercicio era el que mantenía mi vientre plano y evitaba que lo fuera mi trasero, pero a lo mejor estaba equivocada.

Un comentario sobre la natación para terminar, sobre el deporte que practiqué con una cierta continuidad en mi infancia y parte de mi adolescencia, y sobre el ejercicio que he seguido haciendo desde entonces: me parece increíble que los nadadores españoles hayan conseguido doce medallas en los campeonatos europeos que terminaron el lunes en Eindhoven. Estoy encantada, sobre todo por las chicas, que han logrado casi todas las medallas, y por la fulgurante aparición de Mireia Belmonte, ¡qué nadadora a sus diecisiete años!
Y dejo para otra ocasión el a veces discutido asunto del fetichismo masculino, es decir, la opinión de algunas mujeres dominantes que sostienen que el hecho de complacerlo en nuestras actividades sexuales o en nuestra vestimenta cuestiona nuestro dominio sobre el sumiso; aunque para mí, como insinuaba al comienzo, ¡bendito fetichismo!


Severino:
Estoy de acuerdo en que es una lástima que no te creas que los tacones de aguja sean buenísimos para las mujeres, porque yo uno de los fetichistas de los zapatos de tacón, je,je. Y sería estupendo que fuera verdad y los llevaran montones de mujeres. Ana, es un placer leerte.
12:24 | 26 Marzo 2008
Letras:
Desconocía ese tema acerca de los zapatos de tacón. ¡Lo que uno aprende, jeje!
Respecto a lo de las medallas en natación me parece todo un ejemplo de esfuerzo y perseverancia. Si uno se empeña con todo su corazón en lograr un sueño puede llegar a alcanzarlo con las manos. En todos los ámbitos, hasta en el de la forma de vida basada en la dominación femenina.
Un abrazo
16:30 | 26 Marzo 2008
Su gusano patético:
Ya había leído el estudio, el cual sin duda me sorprendió, puesto que siempre hemos tenido noticias negativas con respecto al uso de los tacones. Bienvenido sea el estudio.
Me alegro también por nuestras medallístas. Un éxito rotundo. Sin embargo, quiero hacer una anotación al respecto que no tiene nada que ver con los tacones. Ya se que la natación no es precisamente el mejor ejemplo para lo que diré, pero siempre me he preguntado lo siguiente:
¿ por qué se celebran mas los títulos o medallas conseguidos por hombres, que por mujeres ?
y
¿ Por qué las mujeres tienen tantos problemas para competir a nivel profesional ?
Francamente, esta es otra de las muchas situaciones que demuestra la discriminación de géneros en nuestra sociedad.
17:04 | 26 Marzo 2008
foo:
mmm será que por tener una mejor vida sexual, haya que pagar con un desvío de vértebras cervicales..
No, no mola
1:07 | 27 Marzo 2008
pepe perez oso:
Acabo de descubrir este blog y me parece de los más interesante. Enhorabuena, seguiré visitándote.
14:03 | 27 Marzo 2008
limpiabotas-fran:
El estudio es sin duda cientifico… yo ya habia intuido que los tacones de aguja eran mu buenos.
Lo que no entiendo es porque no la han dado el Novel, todavia a la insigne Maria Cerruto.
Su devoto seguidor
19:20 | 31 Marzo 2008
cristina:
me gustan los zapatos de tacon de aguja
6:55 | 23 Abril 2008