Para la primera sesión
Recibo el correo de una mujer que se quiere iniciar en la dominación femenina como juego erótico, y me pide que le cuente “por dónde empezar”. No fue mi intención dedicarme a dar detalles sobre juegos de cama o sesiones de dominación en este blog. Pero como es mujer, y sin entrar en grandes detalles, pues le dije que algo escribiría por si de algo le servía. Éste es el correo:
Soy Marta, tengo 38 años. Bueno, el caso es que estoy con un hombre super bien en todos los aspectos. Me comentó la posibilidad de poder jugar con el tema de la dominación, una vez mandando uno y otra vez el otro. Nos lo tomamos como un juego.
A mí me encanta la idea, pero las veces que lo he hecho, que he mandado yo, me he quedado con la sensación de hacer un poco el ridículo. Me encantaría que me pudieses contar por dónde empezar. Alguna situación que yo pudiese crear… digamos que, de hacerlo, quiero hacerlo bien. Gracias de antemano. Un beso.
En realidad, Marta, lo que me pides es sencillo de escribir. En lo fundamental, todo se resume en la formulación inglesa tease and denail. La traducción literal podría ser “provoca y deniega”. Más exacta y directamente: excítale y frústrale, esto es, caliéntale, pero no le dejes llegar al climax. Esa es la base de cualquier juego de dominación femenina.
Se puede hacer de una forma o de otra, porque variantes hay todas las que a cada cual se le ocurran, pero jugar sexualmente con un hombre desde la perspectiva de la dominación femenina consiste básicamente en eso: en llevarle al límite de su excitación sin dejarle llegar al orgasmo o retrasándolo. Y cuanto más se prolongue ese juego, cuanto más excitado esté y más tiempo pase hasta que pueda eyacular, más intenso el juego y mayor su excitación.

También aquí son importantes los preliminares, aunque también aquí lo son algo menos para los hombres. La provocación puede comenzar por ir insinuando el cuerpo de la mujer –y mejor si está ataviado para la ocasión con aditamentos típicos de la dominación: corsé, medias, zapatos de tacon, correajes, etc.–, para ir pasando de la insinuación a mostrar más explícitamente. No obstante, conviene recordar que para la mayoría de los hombres, más fetichistas que las mujeres, el cuerpo de la mujer eróticamente ataviado provoca más excitación que el directamente desnudo. No es que sea muy importante, pero en general casi mejor “medio vestida” que desnuda para alimentar el deseo de un hombre, especialmente si ese hombre es fetichista, aunque en realidad prácticamente todos lo son siquiera un poco. Y se puede terminar perfectamente el juego, termine como termine, con la ropa de campaña.
Lo que sí es importante, determinante, es la actitud que muestra la mujer, cuanto más dominante y decidida, mayor la garantía de éxito en el juego, porque mayor será la sensación de sometimiento en el hombre. Conviene no cortarse un pelo en la provocación verbal: “Vas a ser mío… completamente”; “ni te imaginas lo que voy a hacer contigo”; “y no pienses que lo podrás detener”; “porque puede ser que haya algo que no te guste… pero no podrás evitarlo”; “en fin, que tú te los has buscado”. Bueno, lo que a cada una se le ocurra, pero con convicción y con la mayor determinación posible.
Y una vez excitado el macho por medio de los sentidos de la vista y el oído, pues llega el momento del tacto. Puesto que eres primeriza, Marta, no pienses en hacer cosas complicadas, porque si son complicadas estarás más pendientes de cómo lo haces que de disfrutar de lo que haces. Y esa inseguridad será un inconveniente no sólo para ti, sino también para él, que percibirá tus dudas, te verá como menos dominante y la sesión no alcanzará toda la intensidad que tú buscas.
Simplemente, Marta, átale las manos al cabecero de la cama… y vuélvele loco de deseo. Y que dure. Tócale con tus manos, hazle sentir tu cuerpo, provócale con el lenguaje, transpórtale a las cercanías del climáx y… detente: “No te mereces el premio, cariño”. Y que dure. Cuanto más se prolongue su excitación y se retrase el momento de su culminación, más asegurado tendrás el éxito. Marta, puedes tener a un hombre así mucho tiempo: tendrá sus bajadas y sus subidas, pero no te cortes, se recuperará en cuanto tú aprietes el acelerador. Puedes incluso detenerte –fumarte un cigarro si fumas–, regodearte en su “desvalimiento”, y volver a la carga.

Ahora bien, si la sesión es larga, puede que tú sí quieras llegar al orgasmo. No hay problema. Aunque esté atado a la cama, no tienes más que colocar tu sexo en su boca y que te haga llegar… o utilizar un consolador o vibrador delante de él y proporcionarte un buen orgasmo. Y dependiendo de tu sexualidad, de lo que te apetezca, lo puedes hacer más de una vez. Te garantizo que a él no le molestará… ni lo más mínimo: a los hombres les excita vernos llegar.
Hay quienes confunden la dominación femenina con el castigo físico al hombre, es decir, que confunden lo fundamental con lo accesorio. Si quieres provocarle un poco de dolor, pues adelante. Si quieres azotarle (con una fusta, un cinturón, una pala de madera…), y puesto que eres primeriza, limítate a hacerlo en la parte de su cuerpo donde prácticamente no hay peligro, en el culo. Si quieres hacer algo más, puedes ponerle alguna pinza de la ropa en las partes más carnosas del cuerpo. Bueno, posibilidades hay muchas para proporcionarle un pequeño castigo físico, pero ten claro, como te decía, que eso no es más que un complemento, que no es la base de la dominación femenina.
Si quieres que la sesión tenga un impacto más duradero en la mente de tu hombre, suele dar buen resultado follarle por el culo con un consolador… a la vez que le humillas verbalmente poniendo en cuestión su hombría, o le amenazas diciéndole que hay que írselo preparando para cuando le conviertas en la putita de algún hombre. Los hombres disfrutan con la introducción anal que estimula su próstata, y además provoca en ellos el miedo a que puedas dudar de su hombría, a que pienses que le gusta “por detrás”, en suma, que les hace más vulnerables durante la sesión, o sea, que les somete más.
Esa vulnerabilidad durante la sesión se puede incrementar otro poco más si le tapas los ojos durante algún rato, porque el no ver lo que haces le añade inseguridad y, seguro, un cierto temor a que la cosa pudiera ir más allá de lo que espera.
¿Cómo terminar tu sesión de dominación? Pues la forma más habitual en la dominación femenina como juego sexual –no cuando hay una relación completa de dominación femenina– suele ser culminar la sesión dejándole llegar al orgasmo dentro de ti. Si es lo que te apetece, en marcha, aunque no esperes maravillas de esa penetración: suelen estar tan excitados que llegan en un visto y no visto.

No obstante, hay otras formas de terminar… o de no terminar. Puedes decirle, con autoridad, que tú ya has terminado, así que se acabó el juego… y él se queda sin llegar. Le puedes dejar atado a la cama (en una posición cómoda, que pueda cambiar de postura), y “buenas noches, cariño, hasta mañana”. Y a la mañana siguiente puedes continuar la sesión, o simplemente añadir el coito que tanto anhela. Puedes hacer algo parecido: interrumpe tu sesión de dominación, déjale a medias, y llévatelo al cine; a la vuelta… lo que tú quieras. Puedes también decidir que una forma de dejar claro tu dominio es que tenga que terminar de una forma bien distinta a la que espera. Por ejemplo, le puedes hacer llegar de una forma humillante, masturbándose delante de ti y eyaculando en su mano (yo no lo haría a la primera si no estás segura de que tu hombre es realmente sumiso), o diciéndole que tú has terminado, y que para correrse… el baño.
Bueno, Marta, las posibilidades y las variantes son bastantes, pero te recomiendo que no te compliques en exceso la vida, porque si lo haces estarás más pendiente de las formas que del fondo. Procura disfrutar tú también y dejarte llevar todo lo que puedas. Hazlo sencillo, pero hazlo dominante. Y sé consciente de que tu actitud y tu lenguaje son herramientas mucho más poderosas que cualquier látigo, y que lo fundamental en la dominación femenina no es el látigo, sino hacerle sentir a un hombre que está en tus manos, y que en tus manos le puede pasar cualquier cosa, y que eres tú la que controlas lo que está pasando y lo que puede pasar… y que te gusta que sea así.
Que te salga bien, Marta, que casi seguro que te saldrá. Y también seguro que los habituales comentaristas del blog te echaran aquí algunas recomendaciones que también podrán servirte de ayuda.


Lourdes:
Vaya, creo que Ana te ha dado bastantes puntos claves, y opciones útiles… en mi caso que aun me consideron novata… pues más o menos también comencé con lo que comenta Ana, reconocer que me parecio cómodo (y a él le gustó) atarlo, y sobre todo despues de que me hubiese visto ataviada para la ocasion, y llevarme al orgamos con su boca, le vendé los ojos, es una debilidad para ellos porque les crea inseguridad, miedo de lo que pasará, y a nosotras como novatas, si te sientes algo timida/vergüenza te da confianza… y ya despues en mi caso.. lo que dice Ana pasé a follale por el culo, como bien dice creo que es un punto donde se ven humillados, su hombría, … etc… ánimo y eso sientete segura!, claro está que al principio da vergüenza… pero nada para eso hay que dejarla de lado!..jejej suerte
12:09 | 17 Febrero 2009
ivan:
Y yo me pregunto… ¿por qué una mujer que se siente ridícula dominando debería hacer todo lo que Ana Serantes le recomienda? ¿Para qué tanto esfuerzo? Me imagino que la respuesta será: “Por amor, porque quiero complacerlo”. Muy bien, pero ¿se ha planteado ella que cuanto más y mejor dominación le dé a su pareja, más le pedirá él que se la siga dando? ¿Realmente está ella dispuesta a profundizar en unos juegos de dominación femenina que a ella no le excitan (es evidente que ella es sumisa) y que no harán otra cosa que provocar que su pareja le pida más y más dominación (está claro que él también es sumiso)?
Yo la verdad, esta presunta generosidad que tenéis las mujeres a la hora de complacer a vuestros machos normalmente se vuelve en vuestra contra tan pronto la llama de la pasión se extingue, porque habéis condescendido demasiado y habéis contorsionado vuestra sexualidad de tal manera que cuando os queréis dar cuenta, estáis metidas de lleno en unas prácticas sexuales que no os satisfacen ni os han satisfecho nunca, porque siempre han estado basadas en las preferencias del varón.
Yo antes de que ponga en práctica todo lo que Ana Serantes le recomienda (por cierto, este artículo me ha parecido mucho más directo y procaz de lo que acostumbra la literatura Serantiana, siempre ponderada y prudente), le recomendaría que se preguntara si le excita más ser sumisa o ser dominante. Por lo que dice, me imagino que se excita más en el papel de sumisa. En ese caso, si realmente quiere poner en práctica la dominación femenina, que le diga a su macho: “Tú, se acabó el switching. A partir de ahora, sólo jugaremos de una manera: yo sumisa y tú dominante.”
Esa es la auténtica dominación femenina. Todo lo demás, es complacencia femenina y dominación masculina enmascarada.
(Por cierto, los posts de Ana Serantes siempre me han olido más a complacencia femenina que a dominación femenina)
23:27 | 17 Febrero 2009
Ana Serantes:
Creo Iván que en tu comentario falta una de las dos caras de la moneda. Porque lo que escribe Marta tiene dos caras: “A mí me encanta la idea, pero las veces que lo he hecho, que he mandado yo, me he quedado con la sensación de hacer un poco el ridículo”. Para mí que en esa frase se puede ver el qué y el cómo. Y se siente ridícula en lo que atañe al cómo, porque su inexperiencia le lleva a no saber cómo dominar. Sin embargo, sobre el qué, sobre el dominar a su hombre en el juego sexual no se siente ridícula: “A mí me encanta la idea”.
¿Es posible descubrir una nueva forma de juego sexual, aprender a practicarlo y disfrutarlo? ¿O no hay nada que hacer, porque las mujeres llevamos en nuestros genes la sumisión y estamos determinadas por ellos? De una forma u otra, siempre vuelves a lo mismo, a la imposibilidad de la dominación femenina porque las mujeres somos, lo queramos o no, “gatitas sumisas en la cama”.
De todas formas, Iván, lo que me interesa más de tu comentario es lo que no desarrollas: “los posts de Ana Serantes siempre me han olido más a complacencia femenina que a dominación femenina”. Me gustaría saber por qué mis posts son más complacencia que dominación femenina, y qué entiendes tú por complacencia femenina en el contexto en el que hablamos aquí. Quizá la diferencia es que yo creo que no hay contradicción entre ambas cosas en una relación de dominación femenina, que una mujer que domina a su hombre disfruta también complaciéndole cuando le apetece hacerle. ¿Se puede dominar y amar a un hombre a la vez? No sé lo que piensas tú, pero yo pienso que sí, y que cuando se ama a un hombre es también un placer complacerle y, por supuesto, yo no estoy dispuesta a privarme de ese placer porque pueda verse como poco dominante. La vida y las relaciones entre las personas son, afortunadamente, suficientemente complejas como para que no podamos limitarlas a las estrechas paredes de algunas definiciones.
11:31 | 18 Febrero 2009
deMarte:
Marta, a parte de lo que te ha dicho Ana y otros comentaristas yo te voy a dar algunas sugerencias que quizás te ayuden:
1-Crear expectativas y disfrutar de la espera:
Supongamos que tienes pensado sesionar un sábado por la noche, si por la mañana o el día anterior le dices algo como: “esta noche jugamos”, la imaginación de él empezará a trabajar, y no solo la de él, también la tuya, de manera que cuando llegue el momento estareis los dos a cien y disfrutareis más del juego.
2-Aprovechar los pequeños detalles:
En esas horas de espera los detalles pueden “preparar” el momento (en el ejemplo que te puse, esas horas desde que planeáis el momento de la sesión y el momento en que empieza). Así por ejemplo, puedes pedirle que haga cosa por ti para que demuestre lo galante que es contigo, cosa tan sencillas como pedirle que te ayude a subirte la cremallera del vestido, ofrecerte su chaqueta si hace frío, que te “ayude” a quitarte la botas cuando llegues a casa…. no se lo que se te ocurra. Luego con el tiempo puedes pedirle cosas más extravagantes e injustas, y para lo que es la dominación femenina cuanto más extravagante e injusto más morboso y por tanto más excitante (aunque sean solo detalles previos del juego de dominación femenina, no como forma de vida).
Puedes hacerlo con una sonrisa pícara para que se de cuenta que es parte del juego.
Bueno y si esos gestos parten de él mejor que mejor, incentívaselos.
Parece una tontería pero esos pequeños detalles son muy valiosos, porque el sexo esta hecho mucho de pequeños detalles.
3-Usar el sentido del humor:
Si al principio la situación te hace sentir un poco incomoda, entonces tómalo un poco a coña, el sentido del humor relaja el ambiente y desinhibe.
4-Hablar del tema sin tapujos.
No lo convirtáis en un tema tabú, intercambiar impresiones después de las sesiones, eso os dará información para ver como mejorar el juego la próxima vez, o para darle nuevas dimensiones.
Una fémina que práctica la dominación femenina con su pareja nos explicaba en esta página hace poco que a ellos les servia para “entrar en ambiente” y empezar a sesionar, así que ya tienes doble motivación para este punto.
5- Paciencia.
No espereis que las primeras veces sean lo más. Con el tiempo el juego será mucho más placentero, seguro. Todo tiene su rodaje.
5-Y sobre todo centrarse en disfrutarlo!.
Créeme Marta, él lo disfrutará mucho más si te ve disfrutando con el juego, que si te ve tratando de complacerle con sus fetiches. No hay prisa con los fetiches, ya irán surgiendo poco a poco. Además en la dominación femenina mucho del morbo esta en el egoísmo de la mujer, pues doble motivo para ser egoísta!.
Esto implica que si hay algo del sexo convencional (como el coito) que te apetece introducir en las prácticas ¡pues hazlo!, si no te apetece tomar ciertas prácticas y actitudes que son tópicos del femdom, ¡pues no lo hagas!, lo más importante es disfrutarlo mucho, no hay que seguir ningún guión escrito por otros… (incluido este que te doy que solo son sugerencias).
Bueno, espero que os sirva todas las sugerencias que os damos.
Saludos
17:42 | 18 Febrero 2009
ivan:
Sí, claro que se puede dominar y amar a la vez. Y claro que se puede dominar y complacer a la vez.
Me refería a que en el mundo BDSM hay algunas mujeres dominantes (pocas en realidad) que tienen claro que quieren un esclavo o perro, un hombre al que reducir a una condición meramente orgánica y senso-motora, con la afectividad de un perrito, que no cuestione, no discuta, no juzgue y que las ame incondicionalmente.
Este tipo de mujeres, que insisto, hay muy pocas, se caracterizan por tener poca empatía y por estar centradas en si mismas de una manera casi enfermiza. Es un tipo de dómina a la que podríamos tildar de dómina auténtica, totalmente desaprensiva y rayana en la psicopatología.
Este tipo de dómina se suele ver en mujeres con altas concentraciones de testosterona en sangre, en transexuales y en personas que presentan algún tipo de intersexualidad o hermafroditismo (síndrome de Morris, etc.), aunque también podría darse en algunas mujeres cromosómicamente mujeres con niveles hormonales normales que hayan vivido una infancia determinada o que no hayan madurado afectivamente de manera normal.
El caso es que la mayoría de mujeres dominantes son como tú; se inician en la dominación a instancias de su pareja o de la sugerencia de una amiga y lo hacen teniendo como motivación de fondo complacer al varón para sacar réditos de toda índole.
Digamos que es una dominación femenina donde la mujer se amolda a las necesidades sexuales del varón y aprende a gozar con lo mismo con lo que goza él, para de este modo fortalecer el vínculo afectivo entre ella y él, que es lo que realmente le llena a la mujer.
Es la DÓMINA PRAGMÁTICA de la que ya hablé un día, que se opone a la dómina natural.
La dómina pragmática es aquella que pide consejo para dominar a su marido porque él quiere ser dominado. La dómina pragmática es aquella que era sumisa con su anterior pareja pero que ahora hace de dómina con su pareja actual porque a él le gusta. La dómina pragmática es aquella que nunca se había considerado dominante, pero que a raíz de la sugerencia de una amiga lesbiana, descubre a los 31 años que la dominación femenina le podría reportar pingües beneficios.
La dómina natural, en cambio, ya quería poseer a niños cuando era niña y ya le encantaba dominar y manipular a sus parejas en la adolescencia, sin importarle si a ellos les gustaba o no, porque la dómina natural no puede evitar ser como es.
Pues a eso me refiero, Ana, a que por tus escritos, siempre me has parecido más una dómina pragmática y complaciente que una dómina natural y egoísta. Y eso no es que sea malo, sino que redunda en tu favor; la dómina pragmática y complaciente siempre tendrá más éxito con los varones que la dómina natural y egoísta, porque la mayoría de varones también son falsos sumisos que realmente no quieren someterse a una dómina natural y egoísta, sino a una dómina histriónica y complaciente que les haga un numerito teatral para inflamarles la pilila.
18:23 | 18 Febrero 2009
Juanillo:
bueno hay de todo, la dominante maternal, la dominante tutora como se refiere iván o la dominante caprichosa.
21:18 | 18 Febrero 2009
Juanillo:
bueno lo que quería decir que clasificar a los tipos de mujer dominante es complicado y complejo, y siempre nos fijamos en la dominante arisca, borde y con poco carisma que da morbo pero que luego se diluye, más que falsos sumisos, lo que no deseamos es que no nos den cariño, que por raro que parezca no somos perritos, jejeje.
21:23 | 18 Febrero 2009
Ana Serantes:
Pues vale, Iván, para ti la perra chica: la mayoría de las mujeres dominantes, falsas dominantes y que lo hacemos por sacar “pingües beneficios”; y la mayoría de los sumisos, falsos sumisos. ¿Conclusión? La de siempre: entre tan estrechas y deterministas clasificaciones de los seres humanos, la dominación femenina es imposible o impostura. Pues lo siento, y sobre todo lo siento por ti, que no creo que te pueda ir muy bien en lo que a tus deseos de ser dominado por una mujer se refiere.
Un saludo,
Ana
12:20 | 19 Febrero 2009
Juanillo:
pues si, tan dificil es clasificar a las dominantes como a los sumisos.
13:17 | 19 Febrero 2009
Nerelia:
Lo que yo saco en claro de lo expuesto por Iván no es que la dominación femenina (todas las relaciones de dominacion/sumisión en realidad) sea una impostura o un imposible, si no que son formas de relacionarse que se sujetan a unas normas y a unas convenciones.
Desde un punto de vista estricto todo es impostura y todo es ficción.
Las normas básicas de educación por ejemplo: el pedir las cosas por favor, disculparse con un “lo siento” cuando pisas a alguien, si nos paramos a analizar estos comportamientos nos pueden parecer falsos o impostados. La gente puede que no tenga un sentimiento de pesar cuando pisa sin querer a alguien, sin embargo al disculparse está siguiendo las reglas que marcan nuestra forma de relacionarnos como personas.
El símil aunque un poco forzado me vale para extenderlo a las relaciones de dominación/sumisión ¿Realmente cree la persona que ejerce el rol de ama que es superior a su sumiso? ¿Defendería que su vida es más valiosa que la de cualquier sumiso? Cuando un sumiso le dice a su ama .. “soy tuyo, puedes hacer conmigo lo que quieras” ¿Lo entiende literalmente su ama? ¿Sería “dominación auténtica” si haciendo uso de ese derecho mutila gravemente a su sumiso?
En mi opinión un ama que no finja, por llamarlo así, no es una buena ama: es una enferma mental, y lo mismo se aplica para el sumiso que crea “de verdad” que todo es real.
Es lo mismo que ya ha dicho Iván antes, ¿Todo lo que no sea eso es dominación fingida?
A mi me gusta decirlo de otra forma: si los sentimientos son reales, no son fingidos, entonces es dominación auténtica, serán dos adultos que disfrutan relacionandose de una forma especial, en eso consiste la dominación. Y me gustaría pensar que el ama cuando domina sabe que además de lo que siente ella está haciendo feliz a su sumiso. Y que le gusta que su sumiso disfrute.
Será que no me gustan las amas reales, será que no me caen bien las/los psicópatas incapaces de sentir empatía.
Aprovecho para decir que en general el nivel de los comentarios (de todo el blog en realidad) me parece muy alto, con comentaristas habituales que da gusto leerlos por su escritura y por el fondo de sus escritos.
Sólo una pequeña crítica si se me permite: en ocasiones me parece que nos pasamos con el tono serio, que hay algo de orgullo y que se piensa “nosotros no somos como esos pajilleros que frecuentan otras páginas, aquí tratamos la dominación femenina con seriedad …”
Pues creo yo que a algunos les atraerá la dominación femenina exclusivamente como tema intelectual interesante para discutir y debatir, pero lo que es casi seguro es que a todos los habituales de este sitio nos excita el tema.
O sea que no estamos tan lejos de los pajilleros de otras páginas en cuanto a lo que buscamos.
Un saludo a todos.
19:14 | 19 Febrero 2009
Sheila:
Hola a todos!!
Después de muchos días casi incomunicada, he vuelto…jejeje
No quisiera entrar en el debate, porque simplemente pienso que cada pareja vive su relación de manera única y especial y que no todas las relaciones ni todas las Amas se pueden meter en el mismo saco, no todo es blanco o negro. Asi que voy a lo que iba, a aconsejar un poco a Marta, que aunque a lo mejor mis consejos no son los más sabios de éstas páginas, quizá le puedan ayudar.
Los consejos de deMarte, me parecen muy buenos, la verdad es que para unas primeras sesiones, habría poco que añadir, de lo que se trata es que los dos disfrutéis al máximo de sensaciones tales como la “espera”, como bien ha dicho deMarte y de la sesión de dominación. Está claro que tu y tu pareja tenéis a mucho a vuestro favor, por lo que veo estás muy bien en todos los sentidos y tenéis confianza plena.
Ahí van algunos consejitos, que junto a todos los demás espero que hagan vuestras sesiones inolvidables:
1- Habla con él, comentad la duración de la sesión, la palabra de seguridad, los límites tanto físicos como emocionales….etc, que sea una charla con la cual quede claro todo para que nada pueda entorpecer vuestras sesiones. Ahi la confianza es clave.
2- A lo largo del día, como bien dijo deMarte, los detalles son importantes, la imaginación es una buena arma. Pídele algo como que cuando llegues a casa te prepare un baño, con velas y que esperas que mientras tú te tomas el baño él esté de rodillas admirando tu belleza, y que al salir de la bañera, él tenga preparado el albornoz y la crema para darte un masaje en los pies…etc
3- Después, mientras tu te perfumas y te “vistes”, él puede ir preparando con sumo cuidado los articulos que usarás en la sesión, como él no sabe cómo lo vas a utilizar, su imaginación seguirá en marcha, imaginando cada uno de los usos que les puedes dar…. Aunque a muchas Amas, no les gusta que sus sumisos manoseen nada pero a mi parecer creo que es una buena manera de empezar….
4- Cuando ya estés vestida con tus “mejores galas” (para la ocaión, claro), siéntate en el borde de la cama, o en el sofá o donde quieras que empiece la sesión y de manera firme ordénale que se arrodille a tus pies, déjale claro que se debe dirigir a tí como Ama, Señora, Dama…y que debe permanecer en silencio salvo que te esté respondiendo o le hayas dado permiso para hablar. Cuado le des una orden, debe contestarte con un “si mi Ama” o algo similar.
5- Ordenale que mantenga la vista baja a menos que le des permiso o le ordenes a hacerlo.
6- Muchas Amas, usan un collar. El collar es un símbolo de tu ascendencia sobre él. Él es tuyo.
7- Átale las manos y véndale los ojos, eso provoca excitación y para las primeras sesiones es muy efectivo.
8- Azótale. Es importante que aprenda a aceptar el dolor de tí y tu aprendas aceptar dárselo. (recordad la palabra de seguridad) Para empezar, dile que le vas a dar una tanda de cinco azotes, y que el debe asentir en cada azote (empieza con azotes suaves).
9- Usa su boca, es tuya, de la manera que quieras. Una mujer dominante sabe hacer un buen uso de la boca de su sumiso, tanto las botas, los pies, los pezones y los genitales, deberian recibir una buena atención.
10- Recompésale por su buen comportamiento, tu sabrás la recompensa que mejor se adapte a ti y a tus gustos, no se, déjale que te toque los pechos, desátale, o incluso bésale.
11- Retrasa su orgasmo. El sumiso quiere tener un orgasmo, y sólo por el hecho de retrasárselo, aumentarás su frustración y harás la experiencia más intensa.
12- Una vez ha pasado todo,o al día siguiente, pasad un buen rato hablando de cómo ha ido la sesión, hablad sobre lo que ha funcionado bien y lo que no y sobre qué haríais de manera diferente.
Y Marta, ante todo, siéntete muy segura de tí misma, la seguridad para muchos hombres es el arma más efectiva para que se rindan a tus pies.
Bueno, creo que me he enrollado mucho, espero que sirva de algo, aunque no por ello todos los puntos quizá sean los más acertados y del gusto de todos. Espero que tus experiencias sean inolvidables y que nos cuentes como te va. Besos!! y saludos a todos!!!!
15:36 | 20 Febrero 2009
frankie:
Tmpoco hay que olvidar que toda mujer dominante debería tener también un puntito compasivo y tierno, que después del palo también tiene que haber su ración de zanahoria, y que la combinación de ambas cositas podría dar resultados adictivos.
Es de agradecer, por ejemplo, una actitud agradable y cómplice para con el varón en los momentos posteriores al síndrome de agilipollamiento post-strappon que, por muy agradable que sea la realización del mismo, después te hace sentir durante un ratito como una cocinera culona desvirgada por el señorito, con perdón de las cocineras. No es, por tanto, momento para bromitas bordes sino para el respeto y la convivencia del tío consigo mismo, para el aterrizaje en la masculinidad de siempre. No estaría de más en ese sentido el dejarle después que grite viendo el futbol, pej.
Si la Formidable Bruta -ocasional, eso sí, je, je- que tienes en casa, se abstiene pues de chistecitos fáciles y viles, a la siguiente ocasión todo ira sobre ruedas y los dos estarán más relajados. De lo contrario, el vainilla primigenio que hay en uno querrá volver a tomar los mandos, chocando con la dominante latente pero crecida, ese “monstruo” que has ido despertando con peticiones raritas y el resultado podría ser una sexualidad esquizoide, con momentos grandiosos pero también con otros de opera bufa, como la vida misma.
Manéjese por tanto con mucho cariño el pobrecito ego del hombre, que a fin de cuentas está por vuestros huesos.
16:30 | 20 Febrero 2009
deMarte:
Sheila, me alegra mucho que te hayan gustado mis consejos, gracias. Y me alegra mucho sobre todo por el hecho de que, ejem ejem, yo nunca he tenido una relación femdom (la verdad ante todo), así que sabes mucho más del tema que yo.
Por lo que he leído de tus comentarios deduzco que tu pareja y tu tenéis una relación muy sólida y bonita, de lo cual me alegro también mucho, porque nos dais esperanzas a los que nos introducimos en el tema poco a poco.
Por cierto no te has enrollado nada, has dado unos consejos muy interesantes y prácticos que seguro serán de gran ayuda a Marta o a quién lea tu comentario y quiera introducirse en la dominación femenina.
Un abrazo grande.
18:20 | 21 Febrero 2009
Sheila:
Hola deMarte, darte también a ti las gracias, también me alegra que mis consejos te gusten. La verdad es que sí, mi pareja y yo tenemos una relación muy bonita y sólida, también tengo que decir que la dominación nos ha unido mucho porque nos hemos comprendido, dado que muchas veces el hecho de que a alguien le gusten estos temas, se les toma por “depravados” o “raros”, (sí, lo he oido decir) y muchas veces, por esa razón, muchas parejas no funcionan, por el miedo a que sus respectivos/as se asusten. Yo amo a mi pareja, y mi pareja a mi, y la dominación es un plus en nuestra relación, que nos hace estar, por decirlo de alguna manera, más cerca el uno del otro.
Los consejos que he dado, es un comienzo, ya he dicho que la fantasía y la imaginación es importante, dado que siempre hay cosas nuevas que hacer y probar y eso, evita la rutina. La confianza en ésas relaciones debe ser máxima. En los comienzos, cuando una pareja empieza a probar la dominación, el hablar es muy importante, eso quiero recalcarlo. Me alegra saber que mis consejos son o pueden ser útiles.
Otra cosa deMarte, nunca pierdas las esperanzas, seguro que hay alguien que te ayudará a adentrarte en éste “tipo de vida” y verás que las experiencias, pueden ser de lo más bonitas. Es un mundo que cuando lo conoces, lo disfrutas y forma parte de tu vida. A mi por lo menos, me encanta.
Muchos besos a todos!!!
19:05 | 21 Febrero 2009
deMarte:
Hey Sheila!, gracias por los animos!, y lo dicho, que espero que como mínimo os vaya también como ya va.
Besos y saludos segúun corresponda a cada un@.
10:01 | 22 Febrero 2009
Zorro del desierto:
Nada que abjeta a los sabios consejos de Ana y Sheila; excepto lo de:
‘follarle por el culo con un consolador… ;le amenazas diciéndole que hay que írselo preparando para cuando le conviertas en la putita de algún hombre.’
Eso no lo haría ni de coña. Pero que conste que sólo expongo mi visión personal, no trato de sentar cátedra.
Y otra cosa que debería moralizarte; si mi ex-novia hubiera intentado unas cosa así; por muy mal que lo hubiera hecho, por muy ridículo que hubiera sido; estoy seguro que me habría encantado.
Un saludo Marta, y bienvenida.
0:58 | 23 Febrero 2009
marta:
Hola, ante todo, pediros disculpas, he estado incomunicada y no he podido ver todas las respuestas a mis dudas.
Gracias a todas y todos.
Ayer mismo tuve una sesión y yo era la sumisa. Disfruté muchísimo y ya por la noche hablamos de todo, de lo que se puede mejorar y lo que va bien.
Como bien me decís, lo que yo necesito es sentirme segura de lo que estoy haciendo. Creo que debo de pensar en una sesión como dómina y saber muy bien los pasos que voy a dar en cada momento. Quizá esto me falte, porque normalmente, lo decidimos de un día para otro, y él tiene más recursos o más experiencia, pero a mí me cuesta más y me pone muy nerviosa….¿es normal tener pensada de antemano una sesión para cuando “toque”?….me encantaría sentirme segura…me ayudan mucho las opiniones de todos. Gracias.
18:32 | 24 Febrero 2009
Sheila:
Hola Marta!
En lo de sentirte segura, si estás muy pendiente de hacerlo todo perfecto, no vas a disfrutar y te pondrás nerviosa, déjate llevar, disfruta de la situación y verás que todo marchará sobre ruedas. Al principio, a mí también me entraban nervios, y a veces me sentía un poco ridícula, pero con el tiempo, todo pasa. Ante todo, cree en tí misma. Está bien planear las sesiones, yo misma por ejemplo, me paso todo el día pensando en las sesiones,(a parte de que pensar en lo que le voy a hacer me excita), también a lo largo del día voy avisándole para que sepa lo que le espera y lo que espero yo de él, para mí, es una manera de tener la situación bajo control. Confía en tí, piensa que si a él le gusta, es porque no lo estás haciendo nada mal. Ya verás que poco a poco, la seguridad crecerá en tí.
Besos y mucha suerte!!!
18:50 | 24 Febrero 2009
sandra paola:
… tocarlo en su intimidad con caricias intensas es educarlo y prepararlo a un sexo abierto, lo probe con mi novio y logre que hacerle sexo anal con mis manos, lo viole literalmente y eso me dio mucha energia ademas de verlo con una exitacion increible . . . , es algo intimo que permite una mayor intimidad y tambien para el fue una experiencia que ahora se que la busca y pide con frecuencia, es algo divino! al principio de quejo y no queria por eso de su virilidad pero ahorita le encanta ser penetrado y mis manos ya conocen todo su cuerpo y algo mas . . .
1:56 | 25 Febrero 2009
exclavo 2008:
Para mi AMA tambien fue dificil la primera vez pero poco a poco fue leyendo esta pagina tan genial y se fue compenetrando en este mundo y cada dia fue avanzando segun lo que iva leyendo y saimilando de los comentarios aqui emitidos todos los consejos leidos , los fue filtrando y los fue utilizando , feliciito a la AMA SHEILA ya que estos pasos que ella indican me parecen los mas adecuados al igual que a la AMA Sandra Paola, mi iniciacion anal por mi ama fue muy parecida a la que ella nos cuenta , hasta ahorasolo lo hace mi AMA con sus manos todavia no hemos pasado al consolador pero ya me dijo que me preparara que en algun momento ya me tocaria eso me mantiene muy excitado y temeroso a la vez, saludos a todos.
14:00 | 25 Febrero 2009
Eva quiere dominar a su marido | Blog de Ana Serantes:
[...] relación sexual. Te recomiendo que leas con atención la entrada anterior de este Diario, “Para la primera sesión”, y una especie de decálogo que le escribí hace unos cuatro años a Carolina en [...]
6:01 | 2 Marzo 2009
Paulo:
Sheila y Demarte:
Vuestros comentarios y consejos a Marta son excelentes y propios de experiencias personales en dicha materia. Seguramente le ayudarán a lograr lo que se propone en forma perfecta. Además, concluirá en que todas las mujeres pueden llegar a ser dominantes y obtener lo que íntimamente desean.
Solo un consejo de mi parte: No utilices objetos para castigarlo. Para ello, recurre de preferencia a tus manos y eventualmente a tus pies. Tu pareja terminará arrobado al sentir el calor y la energía que tu cuerpo posee y que le estás transmitiendo directamente … a tu entera voluntad.
Suerte.
16:51 | 17 Marzo 2009
marc:
hola soy chico de bcn me gusta me penetren analmente y la seduccion de sentirme dominado x 1 chica . pero me es dificil encontrar a chica dispuesta a realizar este tipo de juegos . si me direis hay dominas de pago pero no es lo mismo pues la esencia se pierde con el intercanvio monetario y las prisas x el tiempo estropea todo asi que dejo este comentario para si alguna esta interesada se ponga en contacto . x mi parte tengo 2 arneses mas 1 consolador
20:20 | 14 Mayo 2009
pacocadiz:
que suerte tienen algunos, coñe….. y yo a pan y agua……….
14:32 | 10 Junio 2009
JUAN CARLOS:
Hola, siempre me ha gustado practicar la dominación femenina y de hecho la he practicado con mi esposa( a ella le gusta mucho) pero no ha pasado de unos 2 o 3 días máximo, me parece que la excitación producida por esta práctica y que dicho sea de paso es muy molesta aguantarla sin eyacular por un tiempo prolongado, y el esfuerzo en servir a tu ama aunado a que tienes que trabajar en la calle (soy profesional) hacen muy difícil hacer de esto un tipo de vida que si me gustaria tener.
0:28 | 1 Septiembre 2009