Blog de Ana Serantes

Diario de una dominante

Aviso a navegantes

Las discusiones en los comentarios del blog resultan habituales. Unas veces son más interesantes; otras, menos. Pero constituyen una característica del sitio web que imagino que a todos nos resulta gratificante. Y hasta hace poco habíamos salido bastante bien librados de los exabruptos o comentarios basura que tanto abundan en Internet. Sin embargo, últimamente también han llegado aquí, y algunos no se resisten a dejar muestra de su asombro o indignación por la perversión de quienes practicamos la dominación femenina.

El Lloc

Una pequeña nota para felicitar a Leo por la apertura de su bar-restaurante, de El Lloc. Después del paso por la siempre peligrosa jungla administrativa que distingue a este santo país, por fin, lo ha conseguido. Y esperemos que le vaya todo lo bien que se merece y que, pese a las nuevas obligaciones, le quede algo de tiempo para echarnos también de “comer” en su blog. Mucha suerte.

Tres en casa

Estoy feliz de tener a mi hija Clara en casa, aunque hay que hacerse a una convivencia a la que una no estaba ya acostumbrada –salvo por los períodos de vacaciones, que siempre son excepcionales– y, claro está, compaginarla con una relación de dominación femenina, como es la que Miguel y yo tenemos. No sé si hay en el blog quien espera “grandes cosas” de esta convivencia, tal cual la que escribía Iván con sorna hace un par de semanas: “espero impaciente el capítulo [...] donde madre e hija someten a Miguel con ese poderío femenino tan propio de la saga Serantes”.

De vacaciones con Clara III

Para mí que, gracias a la dominación femenina, mi hija Clara ha vivido los dos últimos años de su carrera universitaria más como una reina que como una estudiante. Ella no piensa de la misma forma: cree que ha vivido como las mujeres se merecen vivir y como también a su chico le ha gustado que viviera. Puede ser, e incluso puede que sea cada vez más un poco más frecuente, pero yo insisto en que ha vivido como una reina.

De vacaciones con Clara II

Tras la sorpresa inicial, las conversaciones entre mi hija y yo sobre la dominación femenina prosiguieron. Y a nadie se le escapará mi ansia por saber cómo había descubierto Clara este tipo de relación y cómo la había iniciado. Me lo contó con bastante detalle. Procuraré resumirlo aquí, pero prescindiré de los detalles íntimos, es decir, de casi todos. Imagino que se comprenderá mi pudor, porque se trata de mi hija (y además ella leerá lo que escriba).

De vacaciones con Clara

Se acabaron, pero fueron unas vacaciones estupendas las que he pasado con mi hija Clara. Estoy contenta, porque parece que se quedará en España, si encuentra un buen trabajo. Y estoy convencida de que lo encontrará –quizá pueda colaborar yo en caso de que haga falta–, y espero que sea en Madrid. Aunque es una chica independiente, espero disfrutar de ella al menos parte de lo que no he podido disfrutar en los últimos ocho años. Pero bueno, imagino que no serán las cuitas domésticas entre madre e hija lo que más interesará en el blog, sino cómo le conté y cómo ella asumió que su madre practique la dominación femenina.

Vacaciones hasta el 7 de septiembre

El blog se ha quedado un poco paradito, porque he estado más que liada estos días en el trabajo para dejarlo todo listo antes de las vacaciones. Y no volveré a actualizarlo durante las próximas tres semanas. Me reincorporaré al trabajo y al blog el 8 de septiembre. Sin embargo, algo habrá mientras tanto: fotografías. Finalmente, le di permiso a mi chico para montar su fotoblog y, como él no se coge vacaciones ahora, lo abre hoy y se dedicará estos días a publicar imágenes relacionadas con la dominación femenina.

Cuestiones técnicas

Ha pasado prácticamente medio año desde que abrí esta página web sobre la dominación femenina. Durante ese tiempo, además de escribir nuevas entradas, he ido colgando una amplia selección de lo publicado en mi anterior aventura en la Red durante los años 2004 y 2005 (DominacionFemenina.net), y después he trasladado del Diario a la Revista lo que ahí debía estar. Así que, una vez que está cada cosa en su sitio, puede ser un buen momento para hablar un poco del propio blog.

El blog y el BDSM

El comentario introducido ayer por Alienna me coloca ante la tesitura de tomar una decisión que me provoca no pocas dudas: la de unir el blog a la “comunidad BDSM” e identificarlo como parte de ella. Por supuesto, lo primero que se me ocurre es agradecer el interés de Alienna por este sitio web. Pero inmediatamente después, me surge una pregunta que nunca he terminado de responder: ¿conviene relacionar directamente la dominación femenina, tal y como yo pretendo abordarla, con la “comunidad BDSM”? El asunto es delicado.

Cuestión de chupar

No es que una ejerza como practicante de la dominación femenina o del feminismo a tiempo completo. Ni mucho menos. Pero hay veces en las que no hay forma de mantener la boca cerrada. El sábado salimos a cenar mi chico y yo con otras dos parejas: dos compañeros de trabajo de Miguel, ingenieros como él, y sus mujeres. Y hubo un momento en el que los dos hombres mantenían una conversación en la que salió a relucir una vieja clasificación que yo creía ya en absoluto desuso: la división de las mujeres entre las que la chupan y las que no la chupan.


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