Blog de Ana Serantes

Diario de una dominante

Las mujeres que se aprovechan de su belleza

Es verdad que hay mujeres que se aprovechan de su belleza. A qué negarlo. El domingo me encontré con tres ejemplos en los medios de cómo llevan la cuestión algunas de estas bellas mujeres: Penélope Cruz, Elsa Pataky y Carla Bruni. Y me llamó la atención también porque me pareció que las distintas maneras de hacerlo resultaban coincidentes con cómo lo había afrontado yo en los diferentes períodos de mi vida adulta.

Un apunte biográfico

Como pienso escribir sobre mí, y supongo que habrá lectores interesados en ello, comenzaré por colgar aquí el apunte biográfico que he escrito para la página informativa “Sobre Ana”. Así pues, la primera aproximación a la historia de mi vida:

Nací el año 1966 en Madrid. Fui la primera hija de una familia de clase media; 6 años después, llegaría mi hermana.

El primer comentario

Aunque el sitio esté todavía en construcción, y yo dijera que tardaría aún en escribir, lo cierto es que ayer se introdujo el primero comentario en el blog. Y bien vale un comentario este comentario de Marcelo, porque es un ejemplo de lo muy desencaminados que van muchos de los hombres que suspiran por una relación de dominación femenina. En realidad, suspiran por una fantasía de dominación femenina que tan poco tiene ver con la realidad como con las mujeres que habitan en esa realidad. Resulta fácil comprobarlo leyendo el texto:

Participar en el blog

Introduzco aquí el texto que acabo de escribir para el apartado “Colaborar” de la barra de navegación de arriba. Espero que se animen, y sobre todo lo espero de las mujeres. Ahí va:

El éxito de este blog dependerá no sólo de mi aportación, sino también de la de los lectores. Esta página sólo se convertirá en una referencia imprescindible sobre la dominación femenina en lengua española si en ella colaboran otras personas interesadas en esta materia. Y se me ocurren varias formas de participar:

Crecerá la demanda de dominación femenina

Voy a utilizar en este artículo los términos más típicos de la economía: la oferta y la demanda. A día de hoy, resulta una realidad la existencia de una oferta masculina de sumisión muy superior a la demanda femenina de dominación. ¿Tenderá la demanda a acercarse o igualar la oferta con el tiempo? ¿Crecerá el número de relaciones de pareja basadas en la dominación femenina? Mi opinión es que sí; trataré explicar por qué.

¿Sin discusión?

El 30 de noviembre leía en un comentario esta frase: “pero sé en lo mas profundo de mi, que jamás pondría limites a su libre albedrío o cuestionaría sus ordenes y llevo años en el honroso camino de servirla…” He leído otros comentarios parecidos en esta revista, y muchos más en otras páginas de Internet. Por lo que parece, hay unos cuantos hombres sumisos que piensan que las órdenes o las opiniones de las mujeres dominantes no se cuestionan, que no puede discutirse si llevan o no razón en lo que hacen o en lo que piensan.

Sobre apariencias y recursos en la dominación

Hay una polémica entre los practicantes de la dominación femenina que probablemente nunca tendrá fin, especialmente entre algunas mujeres dominantes. La cuestión tiene que ver con las formas, y se centra a veces en la apariencia o en la vestimenta de las mujeres que ejercen la dominación. En opinión de estas mujeres, la auténtica sumisión del varón no requiere de ninguna manera o aditamento especial en la vestimenta femenina. Las mujeres no deberían “disfrazarse” para sus sumisos, por dos razones: la primera, porque ese acto indicaría una perversión de la relación de dominación, al realizar la actividad para complacer al sumiso en vez de a la dominante; la segunda, porque al hacerlo se aceptan y asumen los estereotipos masculinos de cómo debe comportarse una mujer dominante, en lugar de aceptar que el auténtico sumiso debe someterse a la mujer tal cual es, y no tal cual la quiere construir.

La castidad en la dominación femenina

El término español castidad, que se utiliza como reflejo del inglés, puede no describir con la suficiente claridad el objetivo que se persigue en la dominación femenina. No obstante, la Real Academia de la Lengua Española, en una de sus acepciones, lo define como la “virtud de quien se abstiene de todo goce carnal”. Obviamente, no responde exactamente a lo que solemos entender por castidad, que incluye la privación de la eyaculación en el hombre, no de cualquier goce carnal. La definición para un término que podría ser equivalente, como abstinencia, es la siguiente: “virtud que consiste en privarse total o parcialmente de satisfacer los apetitos”. Bueno, el caso es que, aunque no estemos muy habituados a utilizar estas palabras con el sentido que les damos en la dominación femenina, lo cierto es que las definiciones del diccionario responden bastante bien al objetivo y significado que les damos, por lo que serán las que utilicemos en este artículo.

Hace falta tiempo

Es justo lo que me dice mi chico: “Hace falta tiempo para que el blog se extienda por Internet y, sobre todo, para que ocupe un lugar destacado en los buscadores”. Y como en cuestiones informáticas, él es el experto, pues seguiré su recomendación. Así que el blog comienza a publicarse bastante antes de lo que yo pensaba ponerme a escribirlo. Durante ese tiempo, mi chico irá diseñándolo –que espero que me lo deje hecho una preciosidad– y, a la vez, irá colgando aquí la mayor parte del material –la que yo seleccione– que publicamos en DominaciónFemenina.net.

Leer más 09-01-2008 Al día Comentarios desactivados

De vuelta a la Red

Durante los años 2004 y 2005, mi chico y yo tuvimos página en la Red: www.DominacionFemenina.net. Dos años después del cierre de aquel sitio web, me he decidido a volver a Internet. Y lo he hecho porque vuelvo a disponer otra vez de más tiempo libre, también por la insistencia de un par de amigas (que consideran que resulta “imprescindible” un espacio para la dominación femenina en español como aquel), y porque me apetece hacer algo más personal.


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