Blog de Ana Serantes

Diario de una dominante

De hombría

¿Tiene sentido dedicarse a reflexionar sobre la hombría en un blog centrado en la dominación femenina? Para mí que sí. Aunque creo que la discusión de anteayer en la entrada “Más que dominación femenina” se desmadró un poco, no me molestó el debate que tuvo lugar. Ahora bien, lo que más me llamó la atención en la controversia fue la postura de quien se presentó como una mujer dominante, de Andrea (bienvenida).

Una pareja feliz

Escribía en la última entrada que “son muchos los hombres sumisos que no son conscientes de la auténtica fuerza de sus tendencias sumisas”. Y que esa es también una explicación de que a veces sean tan incrédulos sobre determinadas experiencias de dominación femenina. Piensan que se conocen bien, que han fantaseado sobradamente con el BDSM y que, por lo tanto, saben cuáles son las condiciones y las circunstancias en las que una mujer podría dominarles. O qué tipo de mujer podría dominarles. ¿Solamente una mujer joven y atractiva? Así podría entenderse de lo que decía Iván en un comentario hace un par de semanas:

El Lloc

Una pequeña nota para felicitar a Leo por la apertura de su bar-restaurante, de El Lloc. Después del paso por la siempre peligrosa jungla administrativa que distingue a este santo país, por fin, lo ha conseguido. Y esperemos que le vaya todo lo bien que se merece y que, pese a las nuevas obligaciones, le quede algo de tiempo para echarnos también de “comer” en su blog. Mucha suerte.

Incredulidad

Puede afirmarse, sin lugar a duda, que el surgimiento y extensión de Internet ha constituido, entre otras muchas cosas, una bendición para todos aquellos que estamos inmersos en estilos de vida “alternativos”. La facilidad para ponerse en contacto y compartir experiencias, y el anonimato que ha hecho posible que sean muchas las personas que se atrevan a expresarse con libertad, han contribuido a difundir esos estilos de vida y, en consecuencia, a eliminar no pocos complejos. Por supuesto, la dominación femenina ha sido uno de esos estilos de vida.

Tres en casa

Estoy feliz de tener a mi hija Clara en casa, aunque hay que hacerse a una convivencia a la que una no estaba ya acostumbrada –salvo por los períodos de vacaciones, que siempre son excepcionales– y, claro está, compaginarla con una relación de dominación femenina, como es la que Miguel y yo tenemos. No sé si hay en el blog quien espera “grandes cosas” de esta convivencia, tal cual la que escribía Iván con sorna hace un par de semanas: “espero impaciente el capítulo [...] donde madre e hija someten a Miguel con ese poderío femenino tan propio de la saga Serantes”.

Sobre las imágenes del blog

Recibo el correo de una mujer que se define dominante y que se pregunta con sorpresa cómo es posible que este blog de dominación femenina esté lleno de imágenes de mujeres. Y tampoco entiende que una dominante como yo dejé a su sumiso dedicarse a hacer un fotoblog para solaz de hombres libidinosos. Me parece que el primer asunto tiene su interés y que merece una aclaración, aunque también me parezca que la pregunta pertinente no es exactamente esa, que hay una cuestión previa.

De vacaciones con Clara III

Para mí que, gracias a la dominación femenina, mi hija Clara ha vivido los dos últimos años de su carrera universitaria más como una reina que como una estudiante. Ella no piensa de la misma forma: cree que ha vivido como las mujeres se merecen vivir y como también a su chico le ha gustado que viviera. Puede ser, e incluso puede que sea cada vez más un poco más frecuente, pero yo insisto en que ha vivido como una reina.

De vacaciones con Clara II

Tras la sorpresa inicial, las conversaciones entre mi hija y yo sobre la dominación femenina prosiguieron. Y a nadie se le escapará mi ansia por saber cómo había descubierto Clara este tipo de relación y cómo la había iniciado. Me lo contó con bastante detalle. Procuraré resumirlo aquí, pero prescindiré de los detalles íntimos, es decir, de casi todos. Imagino que se comprenderá mi pudor, porque se trata de mi hija (y además ella leerá lo que escriba).

De vacaciones con Clara

Se acabaron, pero fueron unas vacaciones estupendas las que he pasado con mi hija Clara. Estoy contenta, porque parece que se quedará en España, si encuentra un buen trabajo. Y estoy convencida de que lo encontrará –quizá pueda colaborar yo en caso de que haga falta–, y espero que sea en Madrid. Aunque es una chica independiente, espero disfrutar de ella al menos parte de lo que no he podido disfrutar en los últimos ocho años. Pero bueno, imagino que no serán las cuitas domésticas entre madre e hija lo que más interesará en el blog, sino cómo le conté y cómo ella asumió que su madre practique la dominación femenina.

Vacaciones hasta el 7 de septiembre

El blog se ha quedado un poco paradito, porque he estado más que liada estos días en el trabajo para dejarlo todo listo antes de las vacaciones. Y no volveré a actualizarlo durante las próximas tres semanas. Me reincorporaré al trabajo y al blog el 8 de septiembre. Sin embargo, algo habrá mientras tanto: fotografías. Finalmente, le di permiso a mi chico para montar su fotoblog y, como él no se coge vacaciones ahora, lo abre hoy y se dedicará estos días a publicar imágenes relacionadas con la dominación femenina.


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