Blog de Ana Serantes

Diario de una dominante

Ventajas e inconvenientes I

La dominación femenina como forma de relacionarse entre una mujer y un hombre constituye una práctica minoritaria en nuestra sociedad. Lo sabemos perfectamente. Y puesto que nos sabemos minoría, y casi clandestina, tratamos de ofrecer desde nuestras plataformas una visión de la dominación femenina en la que destacamos sus ventajas y, con frecuencia, escondemos los inconvenientes que este tipo de relación comporta. Es un comportamiento lógico entre quienes defienden posturas a contracorriente de lo socialmente aceptado.

Hombres que nos gustan

Parte de la conversación que surgió en los comentarios de la última entrada de este Diario, “Incredulidad y testosterona”, versó sobre el tipo de hombres que supuestamente nos gustan a las mujeres que practicamos la dominación femenina. Y da la impresión de que la mayoría de los intervinientes varones piensa que a las mujeres dominantes, y a las no dominantes, nos gustan los hombres fuertes y nos disgustan los blanditos. Así lo expresan algunos de los contertulios:

Incredulidad y testosterona

No deja de sorprender que en este blog sean frecuentes los comentarios que ponen en duda la posibilidad de la dominación femenina. Y no me refiero a los pocos comentarios que piensan que éste es un lugar de pervertidos (aunque nunca se explique una muy bien qué hacen deambulando por él). Pienso en las muestras de incredulidad que, explícita o implícitamente, dejan algunos hombres sumisos en lo que escriben aquí, es decir, hombres que desean ser sometidos por una mujer, pero que parecen creer que resulta de lo más raro que haya mujeres que estén por la labor.

De película

“Película para no perderse”. Frase hecha que los amantes del cine utilizan a menudo para referirse a una obra maestra. Desconozco si la película Walk All Over Me, que descubro por el blog de Erika, entrará en esa categoría porque no la he visto, pero no hay duda de que los amantes de la dominación femenina no se la perderán cuando se estrene. Y algunos habrá que no puedan esperar ni a que se estrene, que se la bajarán de Internet, por donde ya circula con subtítulos en español.

La mujer fatal es fumadora

Hoy voy a escribir sobre la salud y la dominación femenina. Por supuesto que no se puede establecer una relación directa entre ambas cosas, pero si la mujer dominante se preocupa de la salud de su hombre… entonces la dominación sí puede convertirse en una ayuda. No obstante, sólo escribo de una pequeña experiencia personal, y sólo porque mi chico lleva seis meses sin fumar. Ya sé que la cuestión no parece nada del otro jueves, pero para mí ha tenido su aquel.

Cuestiones técnicas

Ha pasado prácticamente medio año desde que abrí esta página web sobre la dominación femenina. Durante ese tiempo, además de escribir nuevas entradas, he ido colgando una amplia selección de lo publicado en mi anterior aventura en la Red durante los años 2004 y 2005 (DominacionFemenina.net), y después he trasladado del Diario a la Revista lo que ahí debía estar. Así que, una vez que está cada cosa en su sitio, puede ser un buen momento para hablar un poco del propio blog.

¿Matrimonio fracasado?

El otro día tenía una conversación con una amiga sobre lo que aprendemos de nuestros fracasos, sobre cómo en ocasiones pueden llegar a resultar más provechosos para nuestra vida que los éxitos. Creo que muchas veces es así. Sin embargo, si traigo el asunto a colación es por el ejemplo que me puso: “Ana, tú descubriste la dominación femenina como consecuencia del fracaso de tu matrimonio, y se te abrió un mundo de nuevas posibilidades que te llevó a la estupenda relación que tienes ahora con Miguel”.

¡Benditos fetiches!

Sé que hay algunas mujeres dominantes que piensan que en una relación de dominación femenina está de más complacer el fetichismo masculino, que no tenemos por qué conceder caprichos al hombre que se nos entrega, que se trata de que sea él quien se esfuerce por procurárnoslos a nosotras. Puede que tengan razón, o al menos sus razones. Sin embargo, para mí… ¡benditos fetiches!

El blog y el BDSM

El comentario introducido ayer por Alienna me coloca ante la tesitura de tomar una decisión que me provoca no pocas dudas: la de unir el blog a la “comunidad BDSM” e identificarlo como parte de ella. Por supuesto, lo primero que se me ocurre es agradecer el interés de Alienna por este sitio web. Pero inmediatamente después, me surge una pregunta que nunca he terminado de responder: ¿conviene relacionar directamente la dominación femenina, tal y como yo pretendo abordarla, con la “comunidad BDSM”? El asunto es delicado.

¿Abolir la prostitución?

Pensé en escribir sobre el asunto la semana pasada, pero me pareció que podía haberse interpretado mal en medio de aquella discusión sobre la dominación femenina en la que hubo quien calificó a alguien de prostituta. Pero fue entonces cuando la ministra de Igualdad se despacho con el desatino de las “miembras” y el extraño teléfono para calmar a varones agresivos. Sin embargo, pasó casi desapercibida la declaración de Bibiana Aído sobre la prostitución, que transcribo de El País del 10 de este mes:


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