Blog de Ana Serantes

Diario de una dominante

La mujer fatal es fumadora

Hoy voy a escribir sobre la salud y la dominación femenina. Por supuesto que no se puede establecer una relación directa entre ambas cosas, pero si la mujer dominante se preocupa de la salud de su hombre… entonces la dominación sí puede convertirse en una ayuda. No obstante, sólo escribo de una pequeña experiencia personal, y sólo porque mi chico lleva seis meses sin fumar. Ya sé que la cuestión no parece nada del otro jueves, pero para mí ha tenido su aquel.

Cuestiones técnicas

Ha pasado prácticamente medio año desde que abrí esta página web sobre la dominación femenina. Durante ese tiempo, además de escribir nuevas entradas, he ido colgando una amplia selección de lo publicado en mi anterior aventura en la Red durante los años 2004 y 2005 (DominacionFemenina.net), y después he trasladado del Diario a la Revista lo que ahí debía estar. Así que, una vez que está cada cosa en su sitio, puede ser un buen momento para hablar un poco del propio blog.

¿Matrimonio fracasado?

El otro día tenía una conversación con una amiga sobre lo que aprendemos de nuestros fracasos, sobre cómo en ocasiones pueden llegar a resultar más provechosos para nuestra vida que los éxitos. Creo que muchas veces es así. Sin embargo, si traigo el asunto a colación es por el ejemplo que me puso: “Ana, tú descubriste la dominación femenina como consecuencia del fracaso de tu matrimonio, y se te abrió un mundo de nuevas posibilidades que te llevó a la estupenda relación que tienes ahora con Miguel”.

¡Benditos fetiches!

Sé que hay algunas mujeres dominantes que piensan que en una relación de dominación femenina está de más complacer el fetichismo masculino, que no tenemos por qué conceder caprichos al hombre que se nos entrega, que se trata de que sea él quien se esfuerce por procurárnoslos a nosotras. Puede que tengan razón, o al menos sus razones. Sin embargo, para mí… ¡benditos fetiches!

El blog y el BDSM

El comentario introducido ayer por Alienna me coloca ante la tesitura de tomar una decisión que me provoca no pocas dudas: la de unir el blog a la “comunidad BDSM” e identificarlo como parte de ella. Por supuesto, lo primero que se me ocurre es agradecer el interés de Alienna por este sitio web. Pero inmediatamente después, me surge una pregunta que nunca he terminado de responder: ¿conviene relacionar directamente la dominación femenina, tal y como yo pretendo abordarla, con la “comunidad BDSM”? El asunto es delicado.

¿Abolir la prostitución?

Pensé en escribir sobre el asunto la semana pasada, pero me pareció que podía haberse interpretado mal en medio de aquella discusión sobre la dominación femenina en la que hubo quien calificó a alguien de prostituta. Pero fue entonces cuando la ministra de Igualdad se despacho con el desatino de las “miembras” y el extraño teléfono para calmar a varones agresivos. Sin embargo, pasó casi desapercibida la declaración de Bibiana Aído sobre la prostitución, que transcribo de El País del 10 de este mes:

Fantasías de mujer

Creo que todos estaremos de acuerdo en que Iván es uno de los mejores animadores que tiene este blog, precisamente por ir contracorriente y, sobre todo, por hacerlo con inteligencia. No obstante, su postura no deja de resultar peculiar en alguien que se declara sumiso, y cuya “máxima aspiración es servir a una mujer y hacerle la vida más agradable”. Porque si tiene razón en lo que argumenta, su máxima aspiración es un imposible, puesto que le parece imposible que pueda darse una auténtica relación de dominación femenina entre una mujer y un hombre, porque cuando se produce la tiene por impostura.

Volvamos a la dominación femenina II

Sobre los límites en las relaciones de dominación femenina hablamos, y Adrián da un paso más en la conversación, tratando de sobrepasar el límite en el que yo me quedé en la entrada del viernes. Hace bien. Porque busca profundizar en la conversación, porque de un diálogo bien planteado, es decir, del replanteamiento de las ideas de cada cual, es desde donde todos podemos aclarar nuestras dudas y entender mejor nuestras relaciones de dominación femenina y, en consecuencia, progresar en ellas. Y para ello, para ayudarnos unos a otros, debería servir este blog. Veamos lo que Adrián plantea en su comentario:

Volvamos a la dominación femenina

Tomé nota de una idea que Adrián vertía en un comentario el martes: “A mi juicio en cualquier actividad de Dominación el consenso del sumiso es fundamental, de hecho el éxito de una buena Ama es lograr en su sumiso un estado tal en que acepte de buen grado todo lo que ella le ordene y hasta incluso, lo desee”. Y lo hice porque me parece que en esa afirmación hay materia para reflexionar, pero lo haré no sobre “cualquier actividad”, sino desde la perspectiva de quien mantiene una relación de dominación femenina estable.

El blog es mío

En la discusión que ha tenido lugar en el blog a raíz de la publicación de la entrada del lunes, se introdujo un comentario en el que se escribían estas frases: “Hay muchas maneras de vivir la Dominación Femenina. No existe sólo la pretendidamente proclamada por Ana Serantes”; “no puede pretender convertirse en ejemplo del mundo”; “creando doctrina ante seguidores que no tienen mucha idea del tema y que sin embargo adulan y asienten”; “no te erijas en defensora de los puristas, porque demuestra una alta dosis de intolerancia”; “eso no significa que tu modelo sea el único válido”. Quizá sea un buen momento para algunas aclaraciones sobre este blog.


[X] Cerrar