Blog de Ana Serantes

Diario de una dominante

Apunte sobre Ivanka Trump

Desde hace un tiempo, la atención de los medios de comunicación ha alcanzado a esta joven de 27 años: “Ivanka Trump: la segunda heredera más rica y atractiva del mundo”, así la define el diario 20 Minutos. Sin embargo, otro titular nos revela que no son sus únicas cualidades: “Aparte de su evidente atractivo es una de las mujeres de negocios más implacable y culta de Nueva York”. Y lo confirma El Economista: “no hay reto que no pueda ser superado por esta licenciada magna cum laude en ciencias económicas por la prestigiosa Wharton Business School, de la Universidad de Pennsylvania”. Visto lo visto, cómo no me iba a llamar la atención la portada de la revista DT del mes de enero.

De cómo floreció la dominación II

La animadversión hacia los hombres que se instaló en mí tras ser abandonada por mi marido no produjo ningún cambio significativo en mi manera de entender las relaciones con ellos hasta que no transcurrió bastante tiempo. Y la mecha que inició la transformación, que luego sí fue ciertamente más rápida, no la encendió un hombre, sino una mujer.

De cómo floreció la dominación I

Como había anunciado, voy a escribir también algo sobre mi vida. Y creo que lo mejor para empezar será ir contando mi descubrimiento de la dominación femenina. Al contrario que la mayoría de las mujeres dominantes, yo no desarrollé esa faceta de mi personalidad a raíz de que un hombre me animara a someterle. De hecho, ese camino se abrió ante mí precisamente cuando me encontré sola, después de que me abandonara mi marido a principios del verano de 1995.

Voto por Hillary

En la carrera electoral para la elección del candidato demócrata a la Presidencia de los Estados Unidos se destaca que gane quien gane de los dos, Hillary Clinton o Barack Obama, algo habrá cambiado en aquel país, algo relacionado con el género o con la raza, porque una mujer o un negro podrían ser el próximo presidente de EE. UU. Por lo tanto, esos dos conceptos, el género y la raza, están cumpliendo un papel relevante en las elecciones primarias.

Las mujeres que se aprovechan de su belleza

Es verdad que hay mujeres que se aprovechan de su belleza. A qué negarlo. El domingo me encontré con tres ejemplos en los medios de cómo llevan la cuestión algunas de estas bellas mujeres: Penélope Cruz, Elsa Pataky y Carla Bruni. Y me llamó la atención también porque me pareció que las distintas maneras de hacerlo resultaban coincidentes con cómo lo había afrontado yo en los diferentes períodos de mi vida adulta.

Un apunte biográfico

Como pienso escribir sobre mí, y supongo que habrá lectores interesados en ello, comenzaré por colgar aquí el apunte biográfico que he escrito para la página informativa “Sobre Ana”. Así pues, la primera aproximación a la historia de mi vida:

Nací el año 1966 en Madrid. Fui la primera hija de una familia de clase media; 6 años después, llegaría mi hermana.

El primer comentario

Aunque el sitio esté todavía en construcción, y yo dijera que tardaría aún en escribir, lo cierto es que ayer se introdujo el primero comentario en el blog. Y bien vale un comentario este comentario de Marcelo, porque es un ejemplo de lo muy desencaminados que van muchos de los hombres que suspiran por una relación de dominación femenina. En realidad, suspiran por una fantasía de dominación femenina que tan poco tiene ver con la realidad como con las mujeres que habitan en esa realidad. Resulta fácil comprobarlo leyendo el texto:

Participar en el blog

Introduzco aquí el texto que acabo de escribir para el apartado “Colaborar” de la barra de navegación de arriba. Espero que se animen, y sobre todo lo espero de las mujeres. Ahí va:

El éxito de este blog dependerá no sólo de mi aportación, sino también de la de los lectores. Esta página sólo se convertirá en una referencia imprescindible sobre la dominación femenina en lengua española si en ella colaboran otras personas interesadas en esta materia. Y se me ocurren varias formas de participar:

Crecerá la demanda de dominación femenina

Voy a utilizar en este artículo los términos más típicos de la economía: la oferta y la demanda. A día de hoy, resulta una realidad la existencia de una oferta masculina de sumisión muy superior a la demanda femenina de dominación. ¿Tenderá la demanda a acercarse o igualar la oferta con el tiempo? ¿Crecerá el número de relaciones de pareja basadas en la dominación femenina? Mi opinión es que sí; trataré explicar por qué.

¿Sin discusión?

El 30 de noviembre leía en un comentario esta frase: “pero sé en lo mas profundo de mi, que jamás pondría limites a su libre albedrío o cuestionaría sus ordenes y llevo años en el honroso camino de servirla…” He leído otros comentarios parecidos en esta revista, y muchos más en otras páginas de Internet. Por lo que parece, hay unos cuantos hombres sumisos que piensan que las órdenes o las opiniones de las mujeres dominantes no se cuestionan, que no puede discutirse si llevan o no razón en lo que hacen o en lo que piensan.


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