Blog de Ana Serantes

Diario de una dominante

Dominación automatizada

Janet nos cuenta que determinadas actividades de la dominación femenina, como el uso del arnés-consolador o la paleta, le resultan a veces cansadas. Pero nos cuenta también que ha encontrado la solución, que también para esto hay máquinas que nos liberan del trabajo manual.

Ahora quiero más

Cuando su marido le habló de la dominación femenina, Sandy no sólo se extrañó, sino que se sintió desilusionada con él. Ahora, la cosa ha cambiado, en poco tiempo, y de qué manera: “Estoy tan entusiasmada con mi nuevo poder que ansío ir más allá en la dominación para evitar estancarme”.

Belleza o actitud

Esta mujer se decidió a someter a su marido, y parece que le va bien. Sin embargo, está harta de que la dominación femenina se relacione siempre con imágenes de mujeres de gran belleza. A lo que Elise Sutton responde que, aunque la belleza importa, lo más importante es la actitud de la mujer dominante.

Sobre Elise Sutton

Envía José Perera un más que interesante artículo en el que, aun reconociendo la importancia de su figura para los interesados en la dominación femenina, critica de forma clara y argumentada algunos aspectos del “magisterio” de la dómina estadounidense.

Explicárselo a tus amigas

Carlota Hill nos ofrece un artículo, tan interesante como bien escrito, sobre las dificultades de comunicar a las amigas la práctica de la dominación. Y nos cuenta una apasionante experiencia sobre cómo asumió la iniciación del marido de una amiga reticente. El éxito de Carlota debería ayudar a las mujeres incrédulas a convencerse de lo sencillo que suele resultar a un hombre.

Consideraciones sobre el uso del látigo en una relación de D/s

Silvia López Puenzo escribe sobre la utilización del látigo, entre otras cosas, porque considera que se le ha prestado escasa atención en estas páginas. Pero es que no son mayoría las mujeres que muestran esa experiencia en el uso del látigo, un instrumento que conviene manejar con ciertas precauciones.

Regalos prácticos

Nos dice Ms Rika: “Como he escrito en otros artículos, si me siento bien con un sumiso, me gusta hacerle obsequios. Algunas veces, esto supone ‘escenas’ prolongadas con cierta complicación. Sin embargo, los obsequios pueden ser también rápidos, regalos simples que son fáciles de conceder y dejan una impresión duradera”. Y nos proporciona unos cuantos ejemplos.

El trono de la reina es lo mío

Parece que Ambrosia y Elise Sutton comparten afición por el trono de la reina –o facesitting, en inglés–, y en el texto se nos cuenta sobre distintas formas de practicarlo y diferentes muebles que facilitan esa práctica, y sobre el poder que tiene la herramienta con los hombres sumisos.

Concurso de ideas

Carlota Hill nos habla de la conveniencia de avanzar, de forma realista y cautelosa, en la dirección de que la dominación femenina pueda hacerse patente en público por aquellos que la plantean. Y nos propone para ello un concurso de ideas.

Reflexiones sobre el uso del arnés-consolador

Akasha nos cuenta el placer que supone para ella utilizar el arnés-consolador con un hombre, y nos relata con detalle cómo ha terminado por usado esta herramienta que tan bien se aviene con sus fantasías adolescentes. Para ella no es sólo un mecanismo para profundizar en la sumisión del hombre, sino también una fuente de placer.


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