Atendiendo a la hija y a la madre
Rosa y Santi nos hablan de una experiencia de dominación femenina que tiene ya 26 años. Parecen una pareja feliz, que el carácter dominante de Rosa ha llevado por buen camino. Lo que resalta de su experiencia es que Rosa haya obligado a Santi a que sirviera sexualmente a su madre; lo sigue haciendo después de tantos años.

