Blog de Ana Serantes

Diario de una dominante

Aspirante a sumiso

A Javier le pasa como a tantos hombres: quiere que su mujer le domine, pero no sabe cómo entregarse a ella. Entre otras cosas, porque está tan prisionero de sus deseos que no parece pensar mucho en los de ella, hasta el punto de que ha conseguido separarlos de tal manera que se permite tener un Ama virtual a espaldas de su mujer.

Fantasía y realidad

La pregunta es un síntoma de la confusión de muchos hombres, de la confusión entre sus fantasías de dominación y la realidad, y de cómo les cuesta a tantos abordar esa realidad que ven deformada por el velo de las fantasías. Hombres que persiguen una dominación que, en el fondo, poco tiene de femenina.

El amante quiere ser marido

Abandona a su mujer y se convierte en el amante a tiempo parcial de una mujer casada. Y se desespera porque quiere una relación a tiempo completo. El viejo problema de la amante y la esposa ha cambiado de acera, parece que los hombres pueden sufrir ahora el dolor que tantas veces inflingieron.

Muchas dudas

Sandra pregunta por las dudas que le asaltan. Se siente confusa e ignorante en la materia, pero como quiere aprender y tiene carácter, poco más le va a hacer falta si decide transformar su relación en una de dominación femenina… lo demás es accesorio, la única condición imprescindible es la voluntad de la mujer de ejercer el poder que tiene sobre su pareja.

Un descansito de vez en cuando

La pregunta es en realidad una reflexión a partir de la experiencia de una dominante que se da cuenta de que su marido necesita relajarse de vez en cuando, que la dominación 24/7 funciona, pero requiere de algún momento de descansó para él. En la dominación femenina, la mujer toma las decisiones, pero debe ser consciente de cómo afectan sus decisiones al hombre que la adora.

¿Qué quiere mi compañero?

Esta mujer es víctima de la confusión que provocan tantos varones sumisos: quiero hacer todo lo que tú quieras, comienzan diciendo; para a continuación pasar la lista de sus exigencias sobre lo que ella tiene que hacer para que él considere que está “de verdad” a su servicio. Elise Sutton le dice: “Tiene el poder, no se deje intimidar por él”. ¡Cuánta paciencia hay que tener!

Nueve años no son nada

Se preocupa la mujer que pregunta por los nueve años que le lleva a su compañero sumiso. Pero hoy nueve años no son nada, y menos que van a ser al paso que vamos, al paso en que se liberan de prejuicios y asumen su poder las mujeres que van abriendo el camino por el que se aventurarán otras.

¿Esclavo y amigo?

Después de muchos años de matrimonios descubrió a su marido obsesionado persiguiendo imágenes sobre la dominación femenina en Internet. Decidió dominarle ella. Le va bien pero le asalta una preocupación: ¿ve posible convertir a su compañero en esclavo a jornada completa y aún continuar siendo amigos? La contestación de Elise Sutton es clara: Absolutamente.

Mejor si es excitante y divertido

La mujer que pregunta, afirma: “Creo que un hombre debería someterse a su esposa simplemente porque es mujer. Ella no tendría por qué usar ropa de cuero, o devenir en el objeto de sus fantasías vistiéndose como una dómina que empuña el látigo. El sexo debería tener lugar según los términos establecidos por la mujer”. Es una vieja polémica, y Elise Sutton le da su punto de vista.

Mejor si es excitante y divertido

La mujer que pregunta, afirma: “Creo que un hombre debería someterse a su esposa simplemente porque es mujer. Ella no tendría por qué usar ropa de cuero, o devenir en el objeto de sus fantasías vistiéndose como una dómina que empuña el látigo. El sexo debería tener lugar según los términos establecidos por la mujer”. Es una vieja polémica, y Elise Sutton le da su punto de vista.


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