Blog de Ana Serantes

Diario de una dominante

¿Nos derrite una proposición femenina?

Miguel Vilar discrepa de algunos comentarios de Lalo López sobre la importancia que se confiere a los aspectos sexuales de la dominación femenina en muchos artículos de esta revista. Defiende que la sexualidad masculina, el irrefrenable impulso sexual de los hombres, constituye la base sobre la que se sostiene la dominación femenina.

Sumisión y pasividad

La pregunta trae a colación una confusión que aparece no pocas veces en las mentes de muchas personas cuando se habla de sumisión: sumisión es igual a pasividad. Elise Sutton contesta que no son términos sinónimos, que la gran mayoría de las mujeres no quieren sumisos pasivos a los que ordenárselo todo, sino sumisos activos que se preocupen por su bienestar y sus necesidades.

El Cociente de Utilidad del sumiso

Ms Rika plantea a los sumisos un sencillo test para que sepan si efectivamente están haciendo más fácil la vida de la mujer a la que se han entregado. Cociente de Utilidad del Sumiso, y con las variaciones pertinentes, según las exigencias domésticas de cada dominante, puede revelar la calidad del servicio del sumiso en la vida cotidiana.

Regresión vs sumisión

Ms Rika nos explica en su artículo que en ocasiones algunos sumisos parecen buscar más una madre que una mujer dominante: “No quiero que sea un niño irresponsable que espera órdenes o trata de encontrar escapatorias en las reglas de la casa, o, peor, que desobedece para llamar la atención. Quiero que sea un hombre”.

Más sobre el servicio doméstico

Lalo López contesta a la respuesta de DF.net –“Discrepancias sobre el servicio doméstico”– a su artículo “Sobre el servicio doméstico”. El contraste y debate de las ideas sobre la dominación femenina siempre será bienvenido en esta Revista.

Discrepancias sobre el servicio doméstico

Polemiza la revista con Lalo López por su artículo “Sobre el servicio doméstico”: si las tareas domésticas fueran estupendas, los hombres llevarían mucho tiempo compartiendo la tarea, y las mujeres dominantes no renunciarían a hacerlas y se las endilgarían a sus sumisos.

Sobre el servicio doméstico

Escribe Lalo López sobre el servicio doméstico de los hombres sumisos, que “representa una ruptura de los roles habituales en nuestra sociedad”, y cuestiona la idea de haya que tomárselo como un castigo: “Las tareas domésticas relajan mucho y son buenas para la salud”.

El poder de la ironía

Sostiene Ms Rika que la dominación femenina tiene sus paradojas e ironías, entre las cuales destaca que lo que llamamos humillaciones o manifestaciones de poder por parte de la dominante que “obliga” al sumiso son, en la mayoría de los casos, acciones realmente deseadas por este último.

No somos distintos

Escribe Ms Rika que una relación de dominación femenina no es tan distinta a las demás, que requiere de fundamentos y comunicación entre las dos partes de la pareja. Y si no es tan distinta, tampoco resultan tan especiales sus características como a algunos les gusta pensar.

Pasión, humildad y gratitud

Ms Rika recuerda al varón sumiso que hay tres virtudes muy importantes en el camino que recorre quien ha decidido someterse a una mujer: la pasión, la humildad y la gratitud. Y conviene no olvidarlo porque no son pocos los sumisos que pecan de una cierta soberbia en su entrega.


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